CRÍTICA
por
Julio Rodríguez Chico
A la luz de la luna
En 1973, el
gobierno israelí organizó la Operación Moisés para tras-ladar a
Jerusalén a millares de judíos etíopes que se encontraban en
campamentos de refugiados al sur de Sudán: eran descendientes de
la reina de Saba y del rey Salomón, los únicos africanos negros
y ju-díos, y ya antes habían tenido que luchar por la
supervivencia en me-dio de la persecución musulmana. Este es el
marco para la historia de un niño a quien su madre obliga a
simular que es judío para irse en una de esas expediciones de
“repatriación” organizadas, y sobrevivir al hambre y la
enfermedad. Su llegada al mundo civilizado, su incultura-ción
judía, su segregación racial o su desarraigo existencial sólo
po-drán ser soportadas gracias a la luz de la luna, donde el
niño-joven en-cuentra el amor de una madre que le prohibió volver
hasta que no se hubiera convertido en un hombre situado en la
vida.
El rumano
Radu Mihaileanu ha lo-grado una auténtica epopeya susten-tada en
el amor recíproco que una madre y su hijo se tienen, separados
por las circunstancias pero unidos ínti-mamente por otra realidad
más profunda e inefable. Pero es también una llamada a la
tolerancia desde la injusticia cometi-da sobre los etíopes, unas
veces no aceptados entre sus correligionarios ju-díos por el
color de su piel o por su con-dición de cristianos, y otras
menospre-ciados por la comunidad internacional de-bido a su
pobreza y nulo interés socio-económico. El joven protagonista de
la historia tendrá que hacer frente a su odisea particular,
siempre con el pensamiento en su madre y con la esperanza de
poder cumplir su pro-mesa y volver a verla. A través de una
mirada llena de expresividad, re-conocemos los sentimientos de
culpa del pasado, los recelos y dificul-tades de integración en
la familia judía que le adopta, sus primeros amores juveniles
que tropiezan con prejuicios raciales, su implicación en una
cultura de guerra entre las hostilidades palestinas, y una
men-talidad que no alcanza a entender la ceguera de quienes no
saben vivir en paz y amar: es algo que él ha aprendido
prematuramente y que ha anhelado desde niño, y algo sobre lo
que no está dispuesto a renun-ciar cuando el entorno le invita a
olvidar.
El atractivo de la
historia es suficiente para atrapar al especta-dor, interés que
aumenta merced a un vigoroso arranque, lleno de realismo y
emotividad: en la primera escena asistimos al dolor de una madre
que pierde a su hijo entre sus brazos, a otra que renuncia al
suyo de manera heroica, y contemplamos a unos personajes con un
ejemplar sentido de la solidaridad. Y todo ello con una bella
fotografía e imágenes de gran fuerza visual, que sirven para que
el espectador se decida a acompañar al joven Schlomo por los
difíciles caminos que le esperan. Escenas emotivas se
entremezclan con otras dramáticas, para dar relieve a una vida
de desarraigo pero sostenida por la esperan-za, la de alguien que
lucha por no olvidarse de su origen pero que tam-poco quiere
renunciar a las posibilidades que se le abren.
Al original
planteamiento se suman unas interpretaciones frescas que dan
autenticidad al relato, sobre todo por parte de los actores que
interpretan a Schlomo en sus diferentes etapas: cada uno vive
los dra-mas de su personaje sin histrionismos ni excesos
dulzones, y aporta toda la fuerza de la verdad histórica y
personal. Al final, resulta una película honesta y valiente, muy
humana y entrañable, que trasmite fuertes sentimientos y
convicciones sin dejar de reco-ger la crudeza social y política
de situaciones deplorables pero re-ales.
No es extraño
que esta joya se llevara en el pasado Festival de Berlín el
Premio del Público, porque sencillamente llega al espectador,
siempre deseoso de que se le muestren realidades humanas
creíbles y verdaderas, de poder identificarse con los buenos
sentimientos de quien se abre camino entre las dificultades, y
de descubrir mundos lejanos y ajenos que se convierten en
próximos en la pantalla. Es una pena su escasa distribución y
promoción, porque los pequeños errores de guión o en el dibujo
de los personajes secundarios no quitan para que nos encontramos
con una gran pelícu-la que interesará a un público amplio.
Calificación:
    
Imágenes
de "Vete y vive" - Copyright © 2005 Elzévir
Films, Oï Oï Oï Productions, France 3 Cinéma, Cattleya, K2, RTL,
TVI, Transfax Films y Scope Invest. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos
reservados.
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