CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
¿Quién nos iba a
decir algún día que uno de los
creadores de la longeva serie de televisión "Walker:
Texas ranger", un producto al servicio de Chuck
Norris, se acabaría convirtien-do en uno de los
guionistas más repu-tados de Hollywood? Me refiero a
Paul Haggis, quien ahora parece de-cidido a centrar su
carrera en la gran pantalla, y no sólo dirigiendo
películas basadas en sus propios libretos, puesto que
en el futuro también vere-mos su nombre asociado a un
buen puñado de largometrajes realizados por algunos de
sus colegas, incluyen-do el próximo trabajo de Clint
Eastwood, celebérrimo cineasta que, recordémoslo, en
buena parte es responsable de la actual fama de
Haggis, ya que no fueron pocos los que lanzaron su mirada hacia
él gracias al éxito de "Million
dollar baby".
No obstante, conviene recordar que el responsable de
"Crash" no sólo ha permitido que Norris viva bastante
bien gracias a la televi-sión, sino que además ha
colaborado en series tan populares o prestigiosas como
"Vacaciones en el mar", "La ley de Los Ánge-les",
"Treinta y tantos" (por la que recibió dos Emmy),
"Rumbo al sur" o "Leyes de familia". Mi único deseo es
que no se convierta en un nuevo Brian Helgeland, autor
que, tras el éxito de "L.A. confiden-tial", nos espantó
con "El devorador de pecados" o "Destino de
ca-ballero", títulos en los que él mismo se puso tras
las cámaras. De momento, y dejando a un lado estos por
mi parte nada halagüeños augurios, es de justicia
reconocer que la última obra de Haggis se convirtió en
una de las sorpresas de 2005.
Así, no sólo triunfó en la taquilla en una época, la
estival, en la que preci-samente no abundan los filmes
desti-nados a un público que no siente de-masiado
aprecio por las superproduc-ciones de Hollywood (tan
sólo en los Estados Unidos recaudó más de cin-cuenta
millones de dólares, casi diez veces más que su
presupuesto), sino que no fueron pocas las voces que
enseguida la situaron como una de las mejores
producciones que habían llegado hasta entonces a la
cartelera. En realidad, no hay para tanto: "Crash"
posee un esqueleto narrativo bastante trillado,
mostrándonos la vida de una serie de personas
pertenecientes a clases sociales opuestas y a
variopintos grupos étnicos, entrecruzándose algunas de
ellas, en este caso en la ciu-dad de Los Ángeles.
Haggis utiliza la exageración para desarrollar una
historia centrada en el racismo, la violencia y la
intolerancia. Como conjunto, semejante artimaña no
funciona, pues todo resulta excesivamente artificioso
para el espectador, mas es incontes-table que
determinados fragmentos del filme poseen por sí solos
una fuerza y una brillantez que elevan la calidad de
la película. Por otro lado, es cierto que durante los
primeros minutos de "Crash" observamos a unos
personajes que se comportan como meros ar-quetipos,
aunque según avanza la trama nos percatamos de que
esas características iniciales quizás escondan algo
más complejo, puesto que la existencia de cada
individuo está marcada por cier-tas eventualidades y
sus decisiones pueden variar a causa de ello.
Sin embargo, insisto, Haggis no ma-neja con tiento el
relato y es evidente que nos imbuye en el mismo
em-pleando no pocas trampas, pequeñas argucias de un
cineasta que pretende exponer con disimulada
grandilocuen-cia una temática que seguramente
funcionaría mejor si se abordara des-de la sencillez. Por suerte, el reali-zador cuenta con un envidiable
reparto para paliar en la medida de lo posible los
defectos de la cinta. Así, lo primero que me llama la
atención de "Crash" es la interpreta-ción de una
Sandra
Bullock conteni-da y creíble, convirtiéndose en una de
las sorpresas del elenco jun-to a un notable
Terrence
Howard. Algo parecido le sucede a
Ry-an Phillippe,
quien parece dispuesto a que olvidemos sus lamen-tables
papeles en unas cuantas películas para adolescentes en
las que intervino hace ya unos cuantos años. A ello
hay que sumarle la presencia de Don Cheadle,
Matt
Dillon (ambos magníficos), Thandie Newton,
William
Fichtner o una correcta Jennifer Es-posito, siendo la
labor de Brendan Fraser bastante más discreta de lo
esperado.
Finalmente, Mark Isham escribe una de esas partituras
cuya fi-nalidad es, sin duda, la de trascender,
adecuándose esa pretencio-sidad a los propósitos del
largometraje. Se trata de una música suave, etérea y
casi imperceptible, una composición de las que tanto
abundan en este tipo de filmes y en la que, por
supuesto, no faltan los elementos vocales y electrónicos.
Calificación película:
    
Calificación
banda sonora original:
    
Imágenes
de "Crash (Colisión)" - Copyright © 2005 Lions Gate Films, Bob
Yari Productions, DEJ Productions, Syndicate Films
International, Blackfriar's Bridge, Harris
Company, ApolloProScreen & Co. Filmproduktion y Bull's Eye Entertainment. Distribuida
en España por Manga Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Crash (Colisión)"
Añade "Crash (Colisión)" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Crash (Colisión)" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"Crash (Colisión)" a un amigo
|