CÓMO SE HIZO
"LA GUERRA DE LOS MUNDOS"
Notas de producción
© 2005
UIP
1. La historia
Desde su publicación en 1898,
“La guerra de los mundos”, el clásico de H.G. Wells acerca de la
invasión de la Tierra por alienígenas, se ha convertido en un
clásico. La aterradora visión del planeta Tierra arrancado de
las manos de los humanos, con el futuro de la raza pendiente de
un hilo como hormigas en una brizna de hierba, no ha perdido
nada de su fuerza en más de un siglo. Para Steven Spielberg, la
historia tiene aún más significado hoy en día. “Pensé que era un
buen momento para que LA GUERRA DE LOS MUNDOS llegase con
estrépito”, nos dice el director premiado por la Academia.
Conocido por sus películas acerca de invitados intergalácticos
amables, Steven Spielberg tenía ganas de volver al tema de las
visitas alienígenas, pero avisa a los que buscan amistosos
viajeros espaciales de largos dedos: “Ésta no es una historia
con un alienígena tierno y entrañable”.
“Es E.T. en perverso”, nos
dice Tom Cruise. “Es mejor no encontrarse con estos
alienígenas”. El actor interpreta a Ray Ferrier, que se enfrenta
al mayor reto que pueda vivir un padre cuando atacan los
extraterrestres. “La cuestión es si mis hijos sobrevivirán”, nos
explica Tom Cruise. “¿Hasta dónde se puede llegar para salvar a
los hijos?”
LA GUERRA DE LOS MUNDOS es la
segunda colaboración entre Steven Spielberg y Tom Cruise; la
primera fue Minority report. “Hace años que nos
conocemos, pero esto ha hecho evolucionar nuestra relación como
director y actor”, nos comenta el director. “Es un colaborador
muy inteligente, muy creativo; aporta ideas geniales al rodaje,
nos animamos mutuamente. Me gusta trabajar con Tom Cruise”.
Según Kathleen Kennedy, la
productora y colaboradora habitual de Steven Spielberg, LA
GUERRA DE LOS MUNDOS era la oportunidad perfecta para que el
director explorara las posibilidades más oscuras de los
alienígenas. “Cuando empezamos a desarrollar E.T., la historia
era bastante más sombría y espeluznante pero, con el tiempo, se
convirtió en algo más benigno. Me parece que siempre ha llevado
esa historia más oscura en su interior y que ahora la ha
contado”.
“Esto es el anverso de lo que
vimos hace 20 años”, añade Rick Carter, el diseñador de
producción. “Entonces vimos formas alienígenas muy benignas y
descubrimos que todos nuestros temores carecían de base. El niño
que llevamos dentro lo entendió. Pero los tiempos han cambiado,
y para Steven, los alienígenas tienen otras formas ahora”.
“Me pareció divertido hacer
una película con extraterrestres espeluznantes, algo que nunca
había hecho antes”, añade el director.
LA GUERRA DE LOS MUNDOS
transcurre en el mundo cotidiano, lejos del Pentágono y del
Despacho Oval. “Es una historia de lo más simple”, nos explica
Steven Spielberg. “Habla de supervivencia, de un padre que
quiere salvar a sus hijos, de los elementos básicos de la
naturaleza humana enfrentados a un acontecimiento
extraordinario”.
Tom Cruise recuerda que,
desde el principio, Steven Spielberg le describió la película de
modo subjetivo en contraposición a usar términos objetivos:
“Está claro que han atacado al mundo entero, pero sólo vemos el
punto de vista de Ray Ferrier”, nos explica el actor. “Steven
tiene una tremenda percepción del comportamiento humano.
Encuentra momentos únicos, detalles. Es lo que hace con sus
películas y por eso el público, los actores se meten en los
personajes y sus historias. Hay una conexión y se pasa miedo,
claro”.
“Quería que Ray fuera como
mucha gente”, dice Steven Spielberg. “Tenía que representarnos a
todos. Su familia y él representan nuestros miedos, nuestra
voluntad de supervivencia, nuestros recursos”.
Al igual que H.G. Wells, el
director quería contar una historia contemporánea en la que los
alienígenas llegasen al mundo que conocemos. “Aunque la historia
esté basada en la fantasía, se cuenta de modo muy realista”, nos
dice Kathleen Kennedy. “Steven siempre ha enfrentado lo
extraordinario con lo cotidiano, y sigue haciéndolo en LA GUERRA
DE LOS MUNDOS”.
Ese tema lo une a la novela
de H.G. Wells. Los dos guionistas, David Koepp y Josh Friedman,
fueron los encargados de contar la épica desde el punto de vista
de un hombre. “En mi opinión, es la razón por la que el guión es
brillante”, dice la productora. Sigue una idea muy habitual en
las novelas de H.G. Wells, el punto de vista personal. Los
acontecimientos afectan personalmente a Ray y a su familia”.
David Koepp, el guionista que
ayudó a Steven Spielberg a traer a unos cuantos dinosaurios al
mundo moderno en Parque Jurásico y El mundo perdido: Parque
Jurásico, dice que la historia debía ser simple. “Creo que la
invasión de la Tierra es algo tan enorme que no es posible
plasmarlo en una pantalla”.
Por eso los guionistas
enfocaron la historia en cómo el ataque afecta a una sola
familia. “Era necesario verlo desde otro punto de vista. Cuanto
más nos centramos en los tres personajes principales y sus
problemas, su aislamiento, su falta de información, la historia
cobra dimensiones más terribles y más personales”, nos dice
David Koepp.
“Steven y yo hemos comentado
que es la mayor ‘pequeña película’ que hemos hecho hasta la
fecha”, añade Tom Cruise. “Es algo épico. Nunca había trabajado
en una película tan grande, pero también es la historia de la
intimidad de una familia. Steven, David y yo decimos a menudo
que es una película que dedicamos a nuestros hijos y al afecto
que sentimos por ellos. Creo que representa lo que los padres
son capaces de hacer por sus hijos”.
La historia de H.G. Wells ha
tenido tal impacto en nuestra cultura que cuesta creer que
cuando se publicó, el concepto de visitantes del espacio fuese
algo totalmente nuevo para la época. “La guerra de los mundos”
fue la primera novela de su género; se escribieron libros, se
rodaron películas para la gran y pequeña pantalla y hay al menos
un musical acerca de una invasión alienígena.
“Es como si la novela
reapareciera cada vez que planea el miedo de que algo
desconocido nos invade”, dijo el nieto de H.G. Wells, el zoólogo
y escritor Dr. Martin Wells, cuando visitó el rodaje con su
familia. “Los ingleses no se sentían muy cómodos con el Kaiser
en la época que fue escrita la novela. Tiene un significado para
el mundo, da igual que se presente en una emisión radiofónica,
en una película o en una novela”.
“Cuando leí la novela, me
sorprendió la tremenda imaginación del autor al ser capaz de
crear una historia totalmente creíble para el lector de aquella
época”, dice Tom Cruise.
El director Steven Spielberg
no quería perder la fuerza contenida en la novela de H.G. Wells,
pero quería evitar algunos de los lugares comunes. “Hicimos una
lista de las cosas que no debían estar en la película,” nos dice
David Koepp. “No se destrui-rían edificios famosos, ninguna toma
de Manhattan atacado, nada de generales reunidos alrededor de un
gran mapa empujando barcos en miniatura con varas, nada de
equipos de televisión rodando la destrucción”.
“Y nada de marcianos”, añade
el director. “Ya hemos estado en Marte, sabemos que allí no hay
nadie”.
“Nos quedamos con el corazón
de la novela”, nos explica el guionista. “El relato en primera
persona de un ataque alienígena”.
Steven Spielberg y Tom Cruise buscaban una película en la que
pudieran trabajar juntos después de su exitosa colaboración en
Minority Report. “Trabajar con Steven Spielberg es un sueño
hecho realidad para mí,” nos dice el actor. “Crecí viendo sus
películas, estudiándolas. A veces me meto con él diciendo que
conozco su cine mejor que él. Todas sus películas son una
auténtica lección de cómo debe ser un relato. Cada vez que veo
algo suyo, aprendo algo”.
La oportunidad surgió un poco
antes del estreno de Minority Report, cuando el actor fue a ver
al director mientras rodaba Atrápame si puedes. “Me habló de
tres películas. LA GUERRA DE LOS MUNDOS era la tercera”,
recuerda Tom Cruise. “Nos miramos y se nos hizo la luz. En
cuanto lo dijo, supe que era ésa”.
Tom Cruise, un actor de fama
internacional nominado a tres Oscar, aporta una energía
extraordinaria y una gran complejidad al papel de Ray Ferrier.
“Tom convierte la película en puro fuego”, dice Steven
Spielberg. “Tiene mucha fuerza vital y una gran presencia. Tiene
una luz interior que ilumina las escenas y el personaje”.
El entusiasmo y la energía de
Tom Cruise eran contagiosos, recuerda el actor Tim Robbins: “No
se pierde tiempo. Es un profesional y un actor muy generoso.
Aunque la cámara no le esté enfocando, mantiene el papel, se
entrega al cien por cien”.
Ray Ferrier no tiene nada que
ver con los personajes nobles o diabólicos a los que Tom Cruise
ha dado vida últimamente. “Cuando empezamos a trabajar en el
proyecto”, recuerda el director, “le dije a Tom que quería hacer
una película en la que su personaje no era heroico, al
contrario, huía. Su mayor preocupación era la seguridad de sus
hijos. Tom estuvo totalmente de acuerdo. Le entusiasmó la idea
de que su única lucha fuera la de salvar a su familia”.
La historia personal detrás
de esta odisea épica es la de un héroe a pesar suyo. “Al
principio de la película, Ray es un padre realmente inepto”, nos
explica David Koepp. “No le interesa ser padre, sobre todo
porque cree que no se le da bien. Y es verdad, es un desastre.
No cae bien a sus hijos y no les gusta ir a su casa”.
“No soy nada como Ray en la
vida real”, dice Tom Cruise. “No entiende a sus hijos, sólo se
entiende a sí mismo. Cuando las cosas van mal, se apoya en
ellos. En realidad es aún más niño que ellos”.
“Ray no es capaz de actuar
como un padre”, dice Kathleen Kennedy. “No quiere crecer, pero
está a punto de embarcarse en un viaje que le hará entender que
participar en la vida de sus hijos es lo más importante”.
Según avanza la historia, Ray
y sus hijos, rodeados de muerte y de destrucción, hacen un viaje
emocional. “Ésta es la diferencia entre esta película y la
mayoría del mismo género,” nos explica la productora. “Se basa
mucho en los personajes. Está construida alrededor de la
dinámica de la familia y de la dinámica de la supervivencia”.
Al principio, el padre y los
hijos están distanciados. Rachel (Dakota Fanning) y Robbie
(Justin Chatwin) no parecen muy entusiasmados cuando van a
visitar a su padre. Pero el reto que supone un adolescente
malhumorado y una niña reticente no es nada comparado a lo que
está por venir.
Su ex esposa y su nuevo
marido acaban de irse cuando Ray debe enfrentarse al mayor reto
para un padre. Como nos explica Steven Spielberg: “Proteger a
los seres amados y si hace falta, salir huyendo con ellos”.
Cuando empieza el ataque de
los Trípodes, sólo queda intentar seguir vivo. “Se puede ser muy
intelectual a la hora de detener a un enemigo”, dice Dennis
Muren, el supervisor jefe de efectos visuales, “se puede ser
persuasivo, se puede usar todo el armamento posible, pero no es
posible parar a éste. Es la peor pesadilla hecha realidad. Y les
está pasando lo mismo a todos los habitantes del país”.
Las tensiones familiares
crecen a medida que el mundo se derrumba a su alrededor. El
mundo cambia en cuestión de minutos y a Ray Ferrier no le queda
más remedio que convertirse en el padre que nunca ha sido si no
quiere que mueran sus hijos. “Esta película representa la peor
pesadilla de un padre”, nos dice Tom Cruise. “Ray debe
convertirse en otro tipo de padre si quiere que sobrevivan”.
Dakota Fanning, un auténtico
fenómeno de la interpretación a pesar de sus once años,
interpreta a Rachel, la hija de Ray. La joven actriz protagonizó
la premiada miniserie “Steven Spielberg’s Taken” y la película
de DreamWorks El gato.
“Pensé en Dakota Fanning
desde un principio cuando decidí rodar LA GUERRA DE LOS MUNDOS”,
nos dice el director. “No conozco a nadie de su edad que trabaje
tan bien y que sea tan intuitiva. Tiene un alma muy sabia, muy
madura, como si hubiera estado aquí siete u ocho veces”. Esta
sabiduría innata fue muy útil para interpretar a la hija de un
padre desastroso. Ya lo dice el director: “Hay momentos en que
su personaje es más consciente que el padre, lo que da pie a
escenas muy interesantes”.
Dakota Fanning, que ya ha
trabajado con Robert De Niro y Denzel Washington, es una
magnífica actriz. “La primera vez que la vi rodar,” recuerda Tim
Robbins, “pensé: ‘Vaya, esta chica tiene 35 años’. Sabe
concentrarse, es capaz de sacar sus emociones. Es increíblemente
madura para una niña”.
Para la joven actriz,
trabajar con Steven Spielberg y Tom Cruise en la misma película
era un sueño hecho realidad. “He aprendido tanto con ellos”, nos
dice. “Estoy muy agradecida de haber tenido la oportunidad de
trabajar con Steven. Con Tom, todo es fácil. Es muy simpático y
lo convierte todo en algo especial”.
Para interpretar a Robbie, el
hermano mayor de Rachel, Steven Spielberg escogió a Justin
Chatwin, casi un desconocido. “Tardé mucho tiempo en encontrar a
un actor para hacer el papel del hijo de Tom”, nos dice el
director.
“Habíamos visto a Justin en
The Chumscrubber”, recuerda la productora Kathleen Kennedy. “Era
su primera película y estaba genial. Interpreta a la perfección
la relación tirante que existe entre Robbie y su padre,
comportándose como lo haría un chico de 17 años”.
Robbie tiene esa edad
imposible en la que se desea ser independiente y, a la vez, ser
aceptado. El abismo que existe entre su padre y él no mejora las
cosas. “Escogí a Justin porque encajaba y porque no encajaba,”
nos explica Steven Spielberg. “Me dio la impresión de que era un
rebelde nato. Simboliza a toda esa generación que nunca está de
acuerdo con lo que dicen o se ponen sus padres”. Robbie hace
gala de sus opiniones. Lleva una gorra roja y blanca, los
colores de los Red Sox, mientras que la de su padre es azul, el
color de los Yanquee.
Hay mucha fricción entre
padre e hijo en la película, pero Tom Cruise actuó de ancla para
el joven actor: “Tom siempre estaba cuando le necesitaba. Es
genial trabajar con una estrella de su calibre y que sea
accesible como actor”.
El profundo afecto que une a
los dos hermanos compensa las carencias que existen en la
relación con su padre, un hogar dividido y la nueva vida de su
madre. “Es una historia actual acerca de una familia que no ha
seguido junta”, nos explica Justin Chatwin. “El padre y el hijo
no conectan. El padre y la hija no conectan. Los dos hermanos
viven en un mundo en el que sólo se tienen el uno al otro”.
Durante el rodaje, la
relación entre los dos hermanos se convirtió en amistad entre
los dos jóvenes actores. “Justin es como un hermano para mí”,
nos dice Dakota Fanning. “Hemos estado mucho tiempo juntos en
Nueva York, en Virginia, en California y es como si fuera mi
hermano. Lo pasamos bien”.
Según Justin Chatwin, la
joven actriz le sirvió de inspiración. “Dakota Fanning es una
niña maravillosa”, dice. “Tiene mucha cabeza, es fenomenal. No
sé dónde aprendió a actuar, pero con ella aprendo más cada día”.
La actriz australiana Miranda
Otto estaba de visita en Los Ángeles cuando su representante le
dijo que Steven Spielberg quería verla. Pero la actriz pensó que
la oportunidad de trabajar con el director había llegado en mal
momento. “Tuve que decirle que no sabía si podía hacer el papel
porque estaba embarazada”, recuerda. Pero su estado, según
Spielberg, le vino muy bien porque añadió algo más a la compleja
relación entre los ex esposos.
Según Kathleen Kennedy: “No
es que se caigan mal, todo lo contrario. Sienten afecto el uno
por el otro y quieren mucho a sus hijos, pero su relación nunca
funcionó realmente”. El embarazo de la actriz, que se exagera
aún más en la película, sirve para dejar claro que su personaje
ha rehecho su vida.
“Existe un vacío entre Ray y
Mary Ann”, nos explica Steven Spielberg, que ve a la pareja como
dos personas que se casaron muy jóvenes y nunca fueron capaces
de superar sus diferencias sociales. “Él descarga enormes
contenedores en los muelles; en el fondo es un crío. Se casó con
una aristócrata de Connecticut, una chica que se crió con
caballos. Se enamoraron y tuvieron dos hijos. Pero él es un
hombre sexy, no olvidemos que es Tom Cruise, y Mary Ann encontró
en Ray algo muy especial a pesar de sus diferencias sociales.
Han recibido una educación tan diferente que no están de acuerdo
en la mayoría de las cosas. Me gustó mucho la idea del
contraste”.
Aunque su papel no es muy
grande, el personaje de Miranda Otto sirve de piedra angular
para gran parte de la historia. Según cuenta David Koepp: “El
primer impulso de Ray es llevar a sus hijos a casa de la madre
porque sabe que ella sabrá cuidar de ellos y está convencido de
que él es incapaz de hacerlo”.
Tanto Steven Spielberg como
Tom Cruise son fans de la adaptación de “La guerra de los
Mundos” realizada en 1953 por George Pal y Byron Haskin. El
director pidió a Gene Barry y Ann Robinson, los dos
protagonistas de esa versión, que hicieran un pequeño papel en
su adaptación de la novela. Muy al principio de su carrera como
director, tuvo la oportunidad de dirigir a Gene Barry en un
episodio de ciencia-ficción de la serie de televisión “The Name
of the Game”. “Me sentí muy honrado”, nos dice el Gene Barry.
“Recuerdo cuando trabajé en la primera Guerra de los mundos, fue
hace mucho, pero fue un papel muy especial para mí. Y ahora, 53
años después, también participo en la nueva versión de Steven
Spielberg. El hecho de que me haya pedido que trabaje con él es
un hito en mi vida”.
“Volver a la gran pantalla
con el mejor director y Tom Cruise, el actor más famoso del
mundo, no está nada mal”, dice Ann Robinson.
“Poder invitar a los dos
protagonistas de la versión de 1953 es algo muy especial”, nos
dice Steven Spielberg. “Era fan de Gene Barry cuando trabajé con
él la primera vez. Debía ser el segundo o tercer programa que
dirigía; era un episodio de “The Name of the Game” y,
curiosamente, iba de ciencia-ficción, algo nada habitual para la
serie. Creo que Gene se quedó algo sorprendido cuando le llamé y
le pedí que Ann Robinson y él aparecieran en la película. He
rendido unos cuantos homenajes en mi versión de la novela de
H.G. Wells. Barry y Ann estaban encantados de ser parte del
proyecto”.
Uno de los personajes
principales no pertenece a la familia de Ray; es más, se
convierte en una auténtica amenaza. En uno de los momentos más
horribles de la película, Ray y su hija se refugian en una
granja mientras se desarrolla una terrible batalla entre los
humanos y los alienígenas. Con el sonido de tremendas
explosiones a sus espaldas, padre e hija siguen a un extraño que
les guía al sótano de una vieja casa. El dramatismo de la
historia aumenta cuando es obvio que los alienígenas no son el
único peligro.
El extraño que les aparta del
ataque de los alienígenas es un hombre desesperado llamado
Ogilvy interpretado por el premiado actor Tim Robbins. “Ogilvy
ha perdido a toda su familia, como muchos”, dice Steven
Spielberg. “Se ha escondido en el sótano de la granja y tiene un
plan, pero es un plan de locos. Parte de su locura es
comprensible debido a la enorme pérdida que acaba de sufrir,
algo que le impide pensar claramente, pero, para Ray y Rachel,
se convierte en un peligro tan grande como los invasores”.
“En medio de una película de
acción como ésta”, dice Tim Robbins, “nos encontramos con un
tremendo drama psicológico; una situación muy peligrosa causada
por este hombre y su psicosis. No se trata de una psicosis
gratuita, sino que es perfectamente comprensible dadas las
circunstancias”.
“Me parece muy valiente por
parte de Steven que haya un enfrentamiento entre Ray y Ogilvy”,
nos dice Kathleen Kennedy. “Valiente dentro del contexto de una
película de este tipo; es una de las cosas que hace que la
película se aparte del género. Ésta se basa mucho en los
personajes, la historia transcurre alrededor de la familia y de
su lucha por sobrevivir”.
El actor era exactamente el
tipo de hombre impresionante que buscaban los cineastas.
“Pensamos en Tim Robbins desde el principio”, nos dice la
productora. “Tiene una gran profundidad a la hora de interpretar
y pensamos que sería capaz de llenar la pantalla durante un
tiempo relativamente corto en un espacio reducido sin sentirse
empequeñecido por el tamaño y la envergadura de la película”.
Ogilvy es una de las
numerosas piedras de toque que los lectores de la novela de H.G.
Wells encontrarán en la película. “El personaje de Ogilvy
recuerda un poco al vicario de la novela de H.G. Wells, con el
que el protagonista debe compartir un espacio reducido”, nos
explica Steven Spielberg. “Esa parte de la novela es muy
incómoda y también quería que lo fuera en la película”.
La película empieza en un
cruce urbano, sigue por carreteras y ríos mientras la multitud
de refugiados huye por grandes extensiones, antes de llegar a un
pequeño y oscuro sótano. “Es un viaje a través de paisajes
desérticos donde los personajes se ven reducidos a los elementos
más básicos: seguir una carretera, seguir un río, el medio más
simple para llegar a un punto”, nos dice el diseñador de
producción Rick Carter. “Llega un momento en que el tiempo
parece retroceder; sólo queda una granja en lo alto de una
colina. La colina sirve de escenario para una terrible batalla
entre lo mejor de nuestras fuerzas y los alienígenas. Luego está
ese espacio reducido, claustrofóbico, que debería ser un
refugio, pero que se convierte en lo peor”.
“Es una odisea”, dice el
director, “un viaje basado en el instinto más básico. Empieza en
Nueva Jersey y acaba en Boston. En realidad, es una distancia
muy pequeña si se piensa hasta dónde han debido llegar los
invasores. Sin embargo, el viaje parece eterno”.
2.
La
producción >>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "La guerra de los mundos" - Copyright © 2005 Paramount
Pictures, DreamWorks Pictures, Amblin Entertainment y
Cruise/Wagner Productions. Distribuida en España por UIP. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "La guerra de los mundos"
Añade "La guerra de los mundos" a tus películas favoritas
Opina sobre "La guerra de
los mundos" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "La guerra de
los mundos" a un amigo
|