LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
    APUNTA TU CORREO

Cada semana los
últimos estrenos de cine
 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

√ Fácil      
Cómodo
√ Seguro  
√ Rápido
  

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9

 

YA NO SOMOS DOS
(We don't live here anymore)


Dirección: John Curran.
Países:
USA y Canadá.
Año: 2004.
Duración: 101 min.
Género: Drama.
Interpretación: Mark Ruffalo (Jack Linden), Laura Dern (Terry Linden), Peter Krause (Hank Evans), Naomi Watts (Edith Evans), Sam Charles (Sean Linden), Haili Page (Natascha Linden), Jennifer Bishop (Sharon Evans), Jennifer Mawhinney (Audrey), Amber Rothwell (Lauren).
Guión: Larry Gross; basado en las historias cortas "We don't live here anymore" y "Adultery" de Andre Dubus.
Producción: Harvey Kahn, Naomi Watts y Jonas Goodman.
Música: Michael Convertino.
Fotografía:
Maryse Alberti.
Montaje: Alexandre de Franceschi.
Diseño de producción: Tony Devenyi.
Vestuario: Katia Stano.
Estreno en USA: 13 Agosto 2004.
Estreno en España: 1 Abril 2005.

 

CRÍTICA
por Tònia Pallejà

Ya nadie teme a Virginia Woolf

  La forma más económica de definir "Ya no somos dos" sería emparentán-dola con el reciente trabajo de Mike Nichols "Closer". Ambas películas se centran en las dinámicas sentimenta-les de carácter endogámico entre dos hombres y dos mujeres a través de una puesta en escena teatral donde los tensos diálogos que sirven para sacar a la luz los más sórdidos trapos sucios y el dibujo de unos personajes desorientados y patéticos dominan por encima de la acción; ambas ex-ploran el lado más miserable del amor y la atracción, poniendo de relevancia cuestiones como la infideli-dad, los celos, la mentira, la competitividad o el afán de posesión; ambas cintas parten, también, de un material literario ajeno; y, ca-sualmente, en ambas aparece la figura de un escritor frustrado y egocéntrico. Sin embargo, mientras que los protagonistas de "Clo-ser" son solteros sin mayor compromiso que el de una relación pa-sajera, los cuatro personajes sobre los que pivota "Ya no somos dos" forman sendos matrimonios con hijos y, por tanto, no sólo deben enfrentar unas responsabilidades familiares difíciles de con-jugar con el adulterio, sino que conocen sobradamente el desgaste ocasionado por una prolongada convivencia en común, por lo que sería más oportuno remontarse hasta el aplaudido debut del propio Nichols en el cine, "¿Quién teme a Virginia Woolf?", para encontrar todavía mayores paralelismos, incluso por el hecho de que los dos caracteres masculinos de "Ya no somos dos" ejercen como profe-sores universitarios y una de las mujeres acusa un alcoholismo in-cipiente que recordará al personaje que entonces le valió un Os-car® a Elizabeth Taylor. Pero no es sólo "Ya no somos dos" una versión madura y casera de "Closer", y, del mismo modo, más pre-ocupada en reflejar el fracaso de unos personajes que no han al-canzado sus sueños de juventud, puesto que a los conflictos deri-vados del engaño cabe sumar aquí la antigua amistad que une a ambas parejas, y que desembocará de igual forma en sentimientos de traición y connivencia, porque, a fin de cuentas, "todo queda en familia".

  "Ya no somos dos" (facilón título que adapta el más significativo "We don't live here anymore") está basada en unos relatos cortos de Andre Dubus, un autor que ya fue llevado al cine por Todd Field con "En la habitación", y, como en aquélla, nos encontramos con el retrato de alcoba de una serie de crueles batallas que estallan en la intimidad. Empiezo a sospechar que debo de tener algún tipo de incompatibilidad con Andre Dubus aun sin haberlo leído, o más bien con sus adaptaciones para la gran pantalla, porque ninguna ha logrado convencerme demasiado: no hay duda de que son historias que rebosan potentes emociones, pero me parecen dramáticamen-te distantes y apenas contundentes.

  En cualquier caso, la forma más económica de valorar "Ya no so-mos dos" sería decir que se trata de una hermana menor de cual-quiera de los títulos mencionados. Lejos está del nivel alcanzado por aquel cruel psicodrama de grupo de Nichols y Albee, así como de otros autores que han profundizado en las relaciones de pareja como Neil LaBute, John Cassavetes o incluso Woody Allen. En de-finitiva, no hay nada en "Ya no somos dos" que no se haya he-cho antes y mucho mejor.

  Mientras veía "Ya no somos dos" tenía la sensación de que la película se encontraba detrás de un grueso cristal cubierto de polvo, todo sucedía a cámara lenta y el proyector estaba averiado porque se había saltado algu-nas secuencias y repetía otras que ya habían pasado. El principal problema es del guión de Larry Gross (conoci-do por los libretos de "Límite 48 ho-ras" y su continuadora, "La caja chi-na", "Ejecución inminente" o "Prozac Nation"), que no dispone de una es-tructura firme ni de un punto de vista estable, y abusa de la condensación, sumando sin excesiva conexión una serie de discusiones recurren-tes, cargadas de odio e ironía, con ciertos retazos cotidianos y al-gunas escenas de sexo intencionadamente anti-eróticas, con una progresión dramática irrelevante que no parece conducir a ninguna parte —menos mal que nos la estaban vendiendo como "un drama sexy y provocador sobre la vida marital y sus decepciones"—. El film arranca en plena crisis de los matrimonios amigos Linden y Evans, cuando el marido de los Linden y la esposa de los Evans hace tiempo que se entienden, aparentemente sin que sus cónyu-ges sospechen nada. Lo peor de todo es que, desde el comienzo, el desarrollo de los personajes es apresurado e incompleto, muy poco convincente, y descubrimos más acerca de su personalidad por las afirmaciones de los otros que por lo que llegan a sugerir con sus actos, a menudo contradictorios. Tampoco quedan claras sus actitudes y sentimientos, que parecen más sujetas a cambios ca-prichosos o al puro aburrimiento que a sus propias dudas y motiva-ciones, impidiendo que se consolide algún tipo de empatía hacia ellos. Y aunque la relación entre los dos hombres está algo más construida, se ha sacado muy poco jugo a la de sus respectivas mujeres o a la interacción de todo el grupo cuando se reúnen. Es probable que "Ya no somos dos" sea menos sofisticada y artificio-sa que "Closer", y que por eso resulte más natural y sincera, pero carece de la chispa y el poder de incisión de aquélla, y las situa-ciones que plantea se antojan muy poco juiciosas y creíbles, por no decir disparatadas.

  La dirección del ignoto John Curran es bastante plana y es-tática, con un ritmo pausado que asimila la asfixia y la triste-za de los personajes, y que acaba de hundir el relato en la mediocridad. En ocasiones emplea algunos flashbacks y voces en off para ilustrar los recuerdos o los pensamientos de los prota-gonistas, pero se aprecian más como un pegote que como un re-curso efectivo. "Ya no somos dos" intenta ser una improvisación jazzística, sin embargo su estimulante propuesta naufraga en la más aburrida estolidez.

  La idea final que me quedó fue la de unos seres a la deriva, atra-pados en una situación incómoda que ellos mismos han creado y que tampoco les satisface, que intentan nadar y guardar la ropa, pero que ni siquiera están interesados en meterse en el agua o ves-tirse. Únicamente rescataría esa visión patética, casi surrealista, del comportamiento adulto, que les conduce a circunstancias ex-tremas y ridículas, aunque las reiterativas comparaciones con el mundo animal me parecieron harto forzadas.

  Como suele ocurrir en este tipo de películas, las excelentes actua-ciones del reducido reparto logran hacerla creíble y salvarla del com-pleto anonimato. Y, como suele su-ceder cuando se recurre a caras co-nocidas pero que no disponen de un aura de estrella, su desempeño toda-vía resulta más convincente y homo-géneo. Mark Ruffalo ("Mi vida sin mí") y Naomi Watts ("Mulholland Dri-ve") resuelven sus papeles con una contención muy expresiva, mientras que Laura Dern ("Corazón salvaje"), que sorprende con una imagen más ajada y demacrada de lo que nos tenía acostumbrados, destaca por encima de sus compañeros con una entregada interpretación, ajustada en el histerismo, que aprovecha sus dotes mejor que algunos de los olvidables proyectos en los que últimamente se había embarcado. Por último, el televisi-vo Peter Krause ("A dos metros bajo tierra") está a la altura con una también competente ejecución.

  Sólo podría recomendar este largometraje de manera muy margi-nal para aquellos interesados en conocer toda la filmografía dedica-da a estas temáticas, aunque no, desde luego, como la mejor muestra posible, proponiendo, en cambio, el resto de cintas a las que me refería al comienzo como una alternativa mucho más inteli-gente, eficaz y entretenida.

Calificación:


Imágenes de "Ya no somos dos" - Copyright © 2004 Renaissance Films y Front Street productions. Distribuida en España por Vértigo Films. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Ya no somos dos"
Añade "Ya no somos dos" a tus películas favoritas
Opina sobre "Ya no somos dos" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Ya no somos dos" a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

Alfie     American splendor     Hermanos (Brodre)     5 x 2 (Cinco veces dos) (5 x 2 [Cinq fois deux])     Closer

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
sorteos | reportajes | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto | publicidad

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2005 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Sorteos
Especiales
Reportajes
Clásicos
Carteles
Libros
Videojuegos
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

La ventana indiscreta
Top10
Opinión
Quiénes somos
Contacto

Publicidad
Añadir a Favoritos