CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
"Adivina quién viene esta noche" es una película perfecta a la
hora de bus-car un ejemplo de lo que debiera ser una comedia
entretenida e inteligente. Dirigida por el respetable Stanley
Kra-mer, contaba en su reparto con acto-res de la talla de
Spencer Tracy, Ka-therine Hepburn y Sidney Poitier, cen-trándose
su argumento en la sorpresa que les causaba a unos padres de
ra-za blanca el conocer que su hija se había enamorado de un
hombre ne-gro. Sin embargo, lo significativo del asunto era que
en el guión de Wi-lliam Rose
la familia Drayton no tenía precisamente una ideología
tradicional, de tal forma que habían educado a su hija para que
se viera libre de los prejuicios racistas de buena parte de la
sociedad de la época (hablamos de finales de los sesenta). La
cinta poseía, por tanto, una sana autocrítica y su contenido no
resultaba banal y facilón, pues los protagonistas po-nían a
prueba sus convicciones, demostrando que éstas no eran una mera
palabrería.
Cuando se anunció el rodaje del remake de este mítico largome-traje no
pude hacer otra cosa que negar repetidamente con la cabe-za. Un
vez más, esa factoría de reciclaje de ideas que es Holly-wood se
disponía a mancillar el buen nombre de una película que, por si
no fuera poco, pertenecía a un género, el cómico, que hoy en día
no goza de muy buena salud, pues, salvo excepciones, no ce-san
de estrenarse producciones tontorronas que fundamentan toda su
gracia en tropiezos infantiles, grotescos tics, previsibles
equívo-cos o insultantes zafiedades. "Adivina quién", que para
alegría de sus productores ha ingresado cerca de setenta
millones de dólares en los Estados Unidos, no es ajena a
alguno de estos defectos, convirtiéndose su visionado en un
fastidioso ejercicio de ma-soquismo.
No es que uno esperara que esta película poseyera el mismo
ingenio que la cinta de Stanley Kramer a la hora de abordar una
temática que, in-cluso en la actualidad, sigue estando vigente.
De hecho, sobre esta cues-tión sólo hay una escena que se salva
de la quema, justo cuando Theresa le dice a su padre que Simon y
ella tie-nen que soportar los necios comenta-rios de terceras
personas acerca de su relación, de ahí que al menos ne-cesite
contar con el apoyo de su fami-lia. Sin embargo, en mi
credulidad pensaba que con semejante material al menos se podía
construir un entretenimiento decente, mas el único interés de
los guionistas, en cuyos currículos nos topamos con lindezas del
calibre de "Seguridad
nacional", "Soy
espía", "Otra terapia peligrosa" y "Al
diablo con el diablo", es asemejarse con desespero a
"Los
padres de ella", si bien lo único que consi-guen es
que bostecemos aún más que con "Los
padres de él", la secuela de aquélla.
Semejanzas no faltan, e incluso existen pasajes que se inspiran, por
decirlo de un modo suave, en algunas secuencias de los cita-dos
filmes de Jay Roach (la sobreprotección de Percy o incluso
fragmentos tan nimios como aquel en el que el progenitor de
There-sa y Simon son atendidos en un hotel por una recepcionista
de ha-blares un poco exagerados). En definitiva, los gags
carecen de originalidad y se revelan simplones, por no mencionar
el he-cho de que ni siquiera consiguen que esbocemos una ligera
sonrisa en nuestro mustio rostro. Es más, se puede decir que
los "mejores" chistes de la película se han introducido en el
tráiler de la misma, por lo que no hace falta ser muy sabio para
intuir la escasa calidad del resto de las gracietas que se
dispersan por el relato.
Cabe agradecer al menos la presen-cia de
Zoë Saldana, a quien muchos
recordarán por su trabajo en "La
ter-minal". Por suerte, a
Bernie Mac lo encuentro más correcto de lo que
es-peraba, aunque de lo que no nos li-bramos es del
molesto festival de muecas, rostros de eterno bobali-cón y
gesticulaciones varias que nos brinda el inefable
Ashton Kut-cher, uno de los
peores actores de la nueva generación (no es de extrañar que,
debido a sus reducidas cualida-des interpretativas, Cameron
Crowe tuviera que prescindir de sus servicios en la aún por
estrenar "Elizabethtown"). Por su parte, el director,
Kevin Rodney Sullivan, no sabe
dotar al largometraje de una ne-cesaria y regular cadencia,
mientras que el compositor, John
Mur-phy, se limita a confeccionar una convencional
banda sonora reple-ta de notas musicales que pretenden ser
divertidas.
Calificación película:
    
Calificación
banda sonora original:
    
Imágenes
de "Adivina quién" - Copyright © 2005 Columbia Pictures, Regency
Enterprises, 3 Arts Entertainment, Tall Trees Productions y
Katalyst Films. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Adivina quién"
Añade "Adivina quién" a tus películas favoritas
Opina sobre "Adivina
quién" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Adivina quién" a un amigo
|