CRÍTICA
por
David Garrido Bazán
El regreso de la comedia
elegante
Antes de entrar en materia con el análisis del último trabajo de
Manuel
Gómez Pereira, convendría detener-se por un instante a considerar
hacia dónde se dirige el cine español en uno de sus géneros
tradicionalmente más rentables y visitados. Bastaría constatar
las enormes diferencias que hay entre una comedia simplemente
correcta y con algún punto de brillan-tez de lo más elogiable
como "Rei-nas", y la que hasta la fecha es la pe-lícula española más
taquillera del 2005, esa especie de bodrio infuma-ble que atiende
al nombre de "El penalti más largo del mundo", que se ha
aprovechado a fondo del (para un servidor incomprensible) gran
fenómeno mediático en el que se ha convertido Fernando Teje-ro,
para darse cuenta de que hay algo que no marcha nada bien en la
industria. Pero la cosa se agrava si echamos un vistazo a
algu-nos de los éxitos del cine español en este género el pasado
año: por un lado parece haberse decantado abiertamente por la
comedia descerebrada, zafia y procaz que, abanderada por el
omnipresente Santiago Segura, rinde pingües beneficios con
títulos tan prescindi-bles como "Una de zombis", "Isi/Disi:
Amor a lo bestia" o "El
asombroso mundo de Borjamari y Pocholo"; por otro muestra
evi-dentes síntomas de agotamiento de las fórmulas de toda la
vida ("Escuela de seducción", "Trileros") y finalmente produce
indiges-tas extravagancias de difícil calificación ("F.B.I. Frikis
Buscan In-cordiar", "XXL", "Torapia"). En este desolador panorama no
resulta extraño que "Cosas que hacen que la vida valga la pena",
la ante-rior película de Gómez Pereira, se convirtiera en la
comedia más salvable del pasado año en mi opinión o que
"Inconscientes", de Joaquín Oristrell, gozara de cierto favor
crítico y del público, pese a que ambas son obras fallidas y
menores en las filmografías de am-bos directores.
Por todo ello, un servidor esperaba "Reinas" con una cierta mez-cla de
aprensión y expectación, porque Gómez Pereira ha dado buenas
muestras en el pasado de sacar un enorme partido tanto de los
estupendos actores a los que dirige como de los guiones que
Oristrell y
García Serrano han puesto a su disposición, con un
ojo siempre puesto en lo que sucede a pie de calle en esta
cam-biante sociedad española en la que vivimos y otro bien atento
a los resortes básicos de la comedia clásica de toda la vida que
siempre han sido referentes claros de Pereira y sus escritores.
Así surgie-ron obras como "Boca a boca" o "El amor perjudica
seriamente la salud", en las que la mezcla del sentido del humor
y las situacio-nes cómicas con las tragedias comunes de sus
protagonistas con-seguían un elegante equilibrio que daban como
resultado obras más que notables. Sin embargo, el hecho de que
"Reinas" fuera la comedia más coral de la carrera de Pereira se me
antojaba asimis-mo un intento de superar y sepultar de una vez
por todas el contun-dente fiasco en todos los campos que supuso
la muy ambiciosa e igualmente coral "Desafinado", y ese resquemor
también estaba muy presente en mi ánimo cuando me senté en el
patio de buta-cas.
"Reinas" juega con una ventaja, la que le da su enorme sentido de la
oportunidad: ambientar una co-media en los tres días anteriores a
la celebración de la primera —y multitu-dinaria: veinte parejas— boda gay de la historia de España, siguiendo los avatares de
tres de esas parejas y, lo que es más importante, de las cinco
madres y dos padres de los novios, es sin duda una buena prueba
de que los guionistas que empezaron a idear esta historia hace
unos años están muy en contacto con algunas de las cosas que
preocupan a nuestra sociedad y saben anticiparse a un hecho
imparable que será una realidad en un breve espacio de tiempo.
Jugar con las enormes posibilidades de esta idea es algo
demasiado atractivo para dejarlo pasar por alto, y contar con un
re-parto tan amplio y variado permite introducir muy distintos
puntos de vista y formas de vivir esa situación tanto por parte
de las pare-jas protagonistas como por aquellos que les rodean.
Así, tenemos una estructura de comedia de enredo en la que se
entremez-clan las diferencias de clase social y por supuesto
económi-cas de los contrayentes con los sempiternos problemas de
entendimiento entre hijos y madres. Y qué madres esas reinas del
título: una ninfómana vocacional con sentimientos de culpa que
está a punto de provocar un par de desastres, una afectada
actriz de cine que vive un sorpresivo amor maduro con su futuro
consue-gro —que, para colmo, es su jardinero de toda la vida—,
una estric-ta jueza, con aversión al circo mediático alrededor de
la boda, a la que le ha tocado en suerte oficiarla, una
gerente de hotel que ha de sofocar una huelga que amenaza
seriamente el banquete y cuyo lí-der principal es su ocasional
amante, y, de postre, una restaurado-ra argentina con pretensiones
de cambiar de vida gracias a la boda de su hijo.
Con el póquer de actrices consagradas de nuestro cine (y el aña-dido
argentino de Betiana Blum) que Gómez Pereira ha consegui-do
reunir, uno podría pensar que es relativamente fácil sacar
ade-lante una película como "Reinas". Nada más lejos de la
realidad, pues aunque sin duda las historias que protagonizan la
parte más veterana del elenco (con una mención especial a la que
sin duda es la trama más divertida y a la vez más lograda de
todas, el tierno af-faire que protagonizan
Marisa Paredes y un
magnífico Lluís Ho-mar, fíjate tú) son mucho más interesantes que
los roces que afec-tan a las tres parejas protagonistas (por más
que la química entre algunos de ellos, como la formada por el pijo Unax Ugalde y el ar-gentino
Daniel Hendler, sea espléndida),
los guionistas se esfuer-zan mucho por mantener la atención del
espectador con una histo-ria que rompe de forma continua la
linealidad del relato y que recu-rre a algo así como a un McGuffin
lanudo, la inquieta perra Marily-na, como hilo de unión (en más
de una ocasión demasiado forzado para ser creíble) de todos los
personajes. "Reinas" se configura así como una comedia ligera y
elegante —esa que tanto escasea en nuestra cinematografía—
pese a que no se libra ni de ca-er en ciertos tópicos evitables
del mundo gay, ni de ciertos desequilibrios difíciles de
esquivar en una obra coral de estas ca-racterísticas. Como en
cualquier obra de Gómez Pereira, hay en "Reinas" dos o tres
momentos espléndidos, buenos diálogos, cier-to sentido del ritmo,
una mirada no exenta de cierta dosis de mala leche a nuestras
tragicomedias cotidianas y un punto de compren-sión sobre todos y
cada uno de los personajes de la historia. No es poco en estos
tiempos, visto lo que abunda por estos pagos.
Si a todo ello le sumamos un grupo de actores en el que, dejando al
mar-gen a las consagradas y al gran Lluís Homar, que clava su
papel, merece la pena destacar aspectos interesantes como que
Tito Valverde está magní-fico (por más que parezca recién sali-do
de un episodio de "El comisario"), que, por primera vez desde que
se ha hecho un rostro familiar, Paco León no recuerda a sus
famosas imitacio-nes de Raquel Revuelta o Anne Igarti-buru para
"Homo Zapping" (aunque sí de un modo evidente a cierto político
famoso por significarse en la causa gay, en el que sin duda está
basado parte de su personaje), o que Unax Ugalde demuestra una
vez más su versatilidad, habrá que concluir que "Reinas",
sin ser
nada del otro mundo ni tampoco superar trabajos previos de Gómez
Pereira, es una película bastante agradable de ver que permite
albergar alguna esperan-za de que hay más cosas en el horizonte
del género de comedia autóctono que lo que parece a simple
vista. Y es que la comedia, bien lo sabe Gómez Pereira, siempre
ha sido algo demasiado serio para tomárselo a la ligera.
No quisiera despedir esta crítica sin hacer mención a dos de las señales
reconocibles del cine de Gómez Pereira que aquí vuelven a
brillar con fuerza: uno son los magníficos títulos de crédito
iniciales que presentan a los personajes; otro es el cariño con
el que su cá-mara es capaz de elevar a sus actores, algo que se
nota en el cui-dado que presta a sus "Reinas": pocas ocasiones
tendrán Carmen Maura, Marisa Paredes (atención al plano de ésta
bajando las es-caleras), Verónica Forqué o Mercedes Sampietro de
verse tan mag-níficas en su espléndida madurez como aquí, bajo el
ojo adulador de la cámara de Manuel Gómez Pereira.
Calificación:
    
Imágenes de "Reinas" - Copyright © 2005 Warner Bros. Pictures,
Lucky Red y Fortissimo Films. Distribuida en España por Warner
Sogefilms. Todos los derechos
reservados.
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