CÓMO SE HIZO "SIN CITY"
- Notas de producción
Copyright
© 2005
Buena Vista
International
1. Historia de la ciudad
SIN CITY es una ciudad que
existe -literal y figuradamente- en blanco y negro, un mundo
duro y despiadado tanto desde fuera como desde dentro. Sólo
ilumina la ciudad algún toque de color. Porque se trata de un
lugar lleno de profundos contrastes. Los contrastes se producen
entre los corruptos, ambiciosos e irredimibles, y los que aún se
empeñan en mantener la moral, la esperanza y los desesperados
ideales de amor al prójimo. Es una metrópolis imaginaria
condenada no sólo a ser mala sino a estallar por culpa de sus
impulsos y emociones en estado puro.
La ciudad se fundó en 1991, y
surgió de la calenturienta imaginación y la hábil pluma del
maestro del cómic moderno Frank Miller. Se convirtió en una de
las historias gráficas más aclamadas por la crítica de su
generación. Miller, uno de los principales activos de la
revolución moderna del cómic, ya había atraído seguidores - y
tenía la crítica literaria a su favor- gracias a los Cómics de
Marvel Daredevil y la novela gráfica de gran influencia Batman,
"El Regreso del Caballero Oscuro". Su influencia en la cultura
pop se mantuvo a través de la creación de personajes tan
populares como la asesina ninja Elektra y el samurai futurista
Ronin.
Ya era un iconoclasta
consolidado, pero las historias de SIN CITY rompieron todos los
moldes.
No hay superhéroes en SIN
CITY. Sólo hay tipos duros, casos difíciles, pistolas, chicas,
amantes y perdedores que se deslizan en la oscuridad de la
noche. Todo se mezcla en fascinantes dibujos de silueta blanca
que atrajo la atención de personas que nunca habían sido fans de
los comics.
DEL PAPEL AL FORMATO DIGITAL
SIN CITY proviene de la larga
tradición americana de la cultura pop del cómic. Como las
despiadadas novelas policíacas y el cine negro de los 40 y 50,
Miller relanzó con gran fuerza los cómics: el corazón oscuro de
la ciudad. La quintaesencia de la frontera urbana americana
regresaba con fuerza. Un lugar donde las discusiones siempre
acababan mal, los fugitivos luchaban contra el sistema
eternamente, y donde la ira y el deseo sexual dominaban los
bajos fondos.
Los personajes de Miller eran
como bloques de músculos, las mujeres lucían enormes curvas
seductoras y la ciudad estaba formada por infinitos paseos,
escaleras sinuosas, y fríos monolitos de acero. Las historias
estaban repletas de duras emociones, pero también recurrían a
los mitos y las tragedias clásicas para tratar los temas de la
pérdida y del dolor.
El éxito de la ciudad
ficticia fue increíble. Los aclamados libros de Miller
recibieron el prestigioso Premio Eisner y el Premio Nacional de
Ilustración. Pero si hay algo que Miller no quería hacer, eso es
idear una película para Hollywood. Conocía lo bastante bien ese
mundo para no querer poner en peligro su obra, una visión
magníficamente elaborada que había convertido SIN CITY en un
lugar irresistible.
Miller: “Al principio, no
podía hacerlo. No era que las historias no se pudieran adaptar
al formato de una película, sino que yo creía que la industria
cinematográfica no sería capaz de trasladar las historias sin
modificarlas”.
Poco después, conoció a
Robert Rodríguez. Miller: “Sólo tenía una idea en mente: ‘Me
gusta mi vida como ilustrador de cómics, y no hay por qué dejar
que nadie manipule mi creación’. Y me mantuve fiel a ese
principio hasta que Rodríguez empezó a perseguir a mi abogado, a
mi editor y después a mí como un verdadero enloquecido hasta
que... bueno... me convenció”.
A Rodríguez siempre le han
atraído las cosas difíciles. De hecho, el conjunto de su obra es
muy variado: desde lo ultra clásico “El Mariachi” a las
películas de terror “Abierto Hasta el Amanecer” pasando por el
gran éxito de la saga de “Spy Kids”. SIN CITY le había
conquistado desde el momento en que abrió la primera página del
cómic.
Rodríguez: “En la tienda de
cómics, los libros de SIN CITY destacaban porque sus imágenes
eran muy irreverentes y no se parecían a ninguna otra
publicación. En cuanto los empecé a leer, me enganché, me
encantaban las moralejas y las historias de amor que se
desarrollaban en la oscura ciudad, que adquiere así un verdadero
protagonismo”.
El realizador era tan
aficionado a los libros que quería trasladar a la pantalla de la
forma más literal posible SIN CITY, la obra de Miller. Y decimos
trasladarla, no adaptarla. Gracias a todos sus conocimientos
sobre el cine digital, podía tomar cada uno de las viñetas de
los libros de Miller –con sus gruesas líneas negras, sus
siluetas precisas y sus personajes desperados perfectamente
reproducidos– y convertirlas en imágenes con movimiento propio.
“Cuando leí los libros, pensé
que eran fantásticos tal y como eran. Me encantaba que el
diálogo no sonase como el típico diálogo de película, y que las
imágenes fueran también diferentes a las que se ven en las
películas. Era el guión más impredecible que había visto nunca.
Quería llevar la visión de Frank a la pantalla en su forma
original. No quería hacer un SIN CITY a lo Robert Rodríguez.
Quería hacer el SIN CITY de Frank Miller. Sabía que con ayuda de
la tecnología que conocía –la iluminación, la fotografía, los
efectos visuales– podíamos hacer una película similar a los
libros”.
UNA PRUEBA DEL VALOR DE LA
REALIZACIÓN
Pero no era tan fácil como
parecía. Rodríguez creía que Miller no estaría muy de acuerdo...
y así fue. Miller: “Estaba intrigado pero protegía mucho mi obra
porque era mi creación y mi vida. Es a lo que me dedico cuando
no estoy haciendo otra cosa. Siempre vuelvo a SIN CITY”.
Rodríguez, empeñado en su
idea, decidió realizar un proyecto diferente. Le demostró a
Miller que podía convertir su cómic en una película sin que
perdiera un ápice del espíritu original. Ni la belleza de su
mundo en blanco y negro.
Rodríguez: “Sabía que me
costaría mucho trabajo convencer a Frank porque sabía que a mí
también me costaría mucho ceder una de mis creaciones. Tenía que
demostrarle que el proyecto iba a salir adelante”.
Rodríguez rodó por su cuenta
unas pruebas para mostrarle a Miller cuál era su idea. Se
reunieron en un bar de Manhattan y Rodríguez, emocionado, abrió
su portátil y descubrió el mundo de SIN CITY en movimiento.
Rodríguez: “Frank estaba alucinado. Exclamó, ‘Guau, es genial’ y
le respondí, ‘Frank, lo he sacado todo de tus cómics’”.
Aunque Miller estaba bastante
de acuerdo, Rodríguez tenía planeado dar un paso más para
convencer al artista de que el espíritu original de su cómic
estaba a salvo. Le envió a Miller el guión que había escrito.
Rodríguez: “Por eso no aparezco en los créditos del guión. Me
limité a redactar lo que ocurría en los libros de Frank, y luego
editarlo. Transcribí tres libros de Frank en un guión: “The Hard
Goodbye", “The Big Fat Kill”, y “That Yellow Bastard”. Sabía que
lo habían intentando embaucar en otras ocasiones. Así que cambié
por completo el proceso. Normalmente, es el autor quien decide
correr los riesgos cuando una película se basa en una obra, pero
esta vez pensé que era yo quien debía hacerlo".
Rodríguez continúa: “Por eso
le dije: ‘Eh, no firmemos nada todavía. Por qué no rodamos la
primera escena un sábado con el reparto y unos amigos actores,
(Josh Hartnett y Marley Shelton), mi compañía de efectos
incorporará los efectos y yo pondré la música y los títulos de
apertura. En el plazo de una semana podrás ver todo el comienzo
y decidir si quieres firmar un contrato y seguir adelante. Mi
idea era que si a Frank le gustaba el resultado, podríamos
continuar con el resto de la película, y si no, tendría un corto
para enseñárselo a sus amigos”.
Sólo tardaron diez horas en
rodarlo. Fue muy arriesgado, pero mereció la pena.
Hartnett: “Robert dijo que
necesitaba ayuda para convencer a Frank Miller a traducir su
cómic y yo le ofrecí mi colaboración. Nos lo tomamos como una
especie de misión que había que cumplir. Y si funcionaba habría
película. Anteriormente no había leído los libros pero cuando
les eché un vistazo y comprobé que el mundo de SIN CITY era
genial, supe que el mundo salvaje de Robert transmitía su
espíritu. Es muy intenso. Todos los hombres son unos rufianes de
mala calaña; las mujeres llevan cuero y látigos. Es como las
historias negras de la vieja escuela con una visión diferente.
No se ha hecho cosa igual en el cine”.
Cuando por fin terminó el
rodaje, Miller se quedó alucinado. Y dio su aprobación. “Me di
cuenta de que Robert es una máquina creativa. Además, estaba
claro que era un hombre de palabra. Y lo que es más importante,
pude ver que consigue lo que se propone”.
TRES HISTORIAS, DOS DIRECTORES, UNA
IDEA
Una vez que el proyecto había
conquistado a Miller, Rodríguez quería que él estuviera en el
centro del mismo. “La presencia de Frank en el rodaje era
imprescindible para garantizar una correcta adaptación de los
libros. Pero no sólo quería que estuviera como productor o
creador de los cómics.
Rodríguez prosigue: “También
quería que colaborase como co-director para que los actores y el
equipo escucharan lo que tenía que decir y le trataran con
respeto”. Rodríguez decidió que compartirían las tareas de
dirección, aunque esto también exigiera realizar sacrificios.
Con el fin de evitar incumplir las normas de los sindicatos que
establecen que sólo puede haber un director por película,
Rodríguez tuvo que darse de baja de la Asociación de Directores
de América para garantizar el puesto de Miller.
Rodríguez: “En aquel momento
no me di cuenta de que tener dos directores iba contra las
normas de la Asociación de Directores, pero yo estaba convencido
de que era la única manera de garantizar que la película fuera
perfecta. Frank es el único que ha estado en SIN CITY. Conoce
perfectamente a los personajes y su mundo. Me dio la sensación
de que había estado dirigiendo todos estos años. Él ha estado
utilizando una pluma y un papel en lugar de una cámara, los
actores y los focos. Frank es un narrador muy natural -enseguida
se puso a trabajar al máximo nivel tecnológico posible y se
adaptó a una velocidad increíble”.
Y prosigue: “Respecto a mi
retirada de la Asociación de Directores de América, sólo hice lo
que debía. No querían que yo, un director consolidado, formara
equipo con un director novel. Sus normas no lo permiten (es un
tocho tan grueso como la guía telefónica). Trabajamos de forma
muy positiva, y todos comprendimos que se trataba de un proyecto
muy especial, por lo que a pesar de que la Asociación nos avisó
de que nos retiráramos una semana antes de la producción, no
estaba dispuesto a detener el proyecto. Era un proyecto que se
estaba realizando correctamente. Para mí, Frank no era un
director novel. Al leer sus libros, se puede comprobar que son
las películas mejor escritas, fotografiadas, interpretadas y
dirigidas aunque no se hayan llevado a la gran pantalla. En mi
opinión, hasta ahora había estado dirigiendo sobre el papel. Al
igual que una película, un cómic es una narración visual, y
Frank ya conoce ese medio. La Asociación de Directores mantuvo
su negativa. Así que tuve que retirarme para que la película
siguiera adelante. A veces hay que incumplir las normas para
hacer algo original".
Después de tomar esa
decisión, Miller estaba encantado con poder seguir controlando
su creación. Ahora cree que gracias a SIN CITY quizá cambie la
forma de adaptar las historias de cómic en el futuro.
Miller: “Toda la producción
ha sido magnífica. SIN CITY será con toda seguridad la
adaptación más fiel de un cómic que se ha visto jamás en el
cine. Comprendimos que todo eso que siempre dicen los directores
sobre la imposiblidad de llevar un cómic a la gran pantalla –el
estilo particular del diálogo, los pequeños saltos de una viñeta
a otra– son aspectos que se pueden superar si se abordar de una
forma nueva.
Miller prosigue: “Creo que
los aficionados a los cómics se sorprenderán de lo que significa
SIN CITY con respecto a todo lo anterior. No se trata de un
falso realismo –es más bien la locura que provoca la fiebre”.
2.
Los personajes
>>
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Frank Miller's Sin City: Ciudad del Pecado" - Copyright © 2005
Miramax International, Dimension Films y Troublemaker
Studios. Distribuida en España por Buena Vista International. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Sin City"
Añade "Sin City" a tus películas favoritas
Opina sobre "Sin City" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Sin City" a un amigo
|