LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
    APUNTA TU CORREO

Cada semana los
últimos estrenos de cine
 
 

Compras de cineFnac

Comprar banda sonora de "Sin City"
BSO

Comprar cómic nº1 'El duro adiós' de "Sin City"
CÓMIC

Comprar libro 'El arte de Sin City' de Frank Miller
LIBRO
 

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9

 

FRANK MILLER'S SIN CITY: CIUDAD DEL PECADO
(Frank Miller's Sin City)


Dirección: Frank Miller y Robert Rodriguez.
País:
USA.
Año: 2005.
Duración: 129 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Jessica Alba (Nancy), Benicio Del Toro (Jackie Boy), Brittany Murphy (Shellie), Clive Owen (Dwight), Mickey Rourke (Marv), Bruce Willis (Hartigan), Elijah Wood (Kevin), Rosario Dawson (Gail), Michael Clarke Duncan (Manute), Michael Madsen (Bob), Josh Hartnett (El Hombre), Carla Gugino (Lucille), Jaime King (Goldie), Nick Stahl (Roarke Jr/Bastardo amarillo), Devon Aoki (Miho), Alexis Bledel (Becky), Rutger Hauer (Cardenal Roark).
Guión: Frank Miller; basado en sus cómics.
Producción: Elizabeth Avellán, Frank Miller y Robert Rodriguez.
Música: Robert Rodriguez, John Debney y Graeme Revell.
Fotografía:
Robert Rodriguez.
Montaje: Robert Rodriguez.
Estreno en USA: 1 Abril 2005.
Estreno en España: 12 Agosto 2005.

 

REPORTAJE
por Tònia Pallejà

"Sin City", la película

  El más reciente estreno a cuenta de Ro-bert Rodríguez, “Frank Miller's Sin City: Ciudad del Pecado”, es un salvaje thriller de acción criminal que adapta la ya legen-daria obra gráfica de Frank Miller de idénti-co título. Concretamente, la película tras-lada tres de los cómics que componen la colección, "El duro adiós", verdadero pis-toletazo de salida de la serie, "La gran masacre" y "Ese cobarde bastardo", es-critos e ilustrados por este prestigioso his-torietista estadounidense. Miller, desencantado por su experiencia en Hollywood y poco satisfecho con las anteriores versiones cine-matográficas de sus trabajos, se mostró inicialmente reacio ante el proyecto impulsado por el responsable de “El mariachi” y “Spy kids”. Sin embargo, Rodríguez logró convencerlo de sus posibili-dades y, para asegurar el máximo grado de fidelidad posible res-pecto al material original, del que es un ferviente admirador, incor-poró al propio autor al equipo, no sólo entregando a Miller la cons-trucción del guión, sino compartiendo con él las labores de produc-ción y realización, en la que también participa de manera anecdóti-ca su colega Quentin Tarantino. Precisamente, esta última deci-sión, la de incluir a Miller como codirector, le ha supuesto al cine-asta texano no pocos enfrentamientos con el Sindicato de Direc-tores. El resultado de esta colaboración es un largometraje que se ajusta de manera tan íntima al estilo formal, al espíritu y al desa-rrollo argumental de las viñetas que toma como fuente, que Rodrí-guez prefiere hablar de una traducción audiovisual del tebeo más que de una mera adaptación al uso. Actores consagrados como Bruce Willis, Benicio del Toro, un recuperado Mickey Rourke, Clive Owen, Michael Madsen o Michael Clarke Duncan, y estrellas emer-gentes como Jessica Alba, Rosario Dawson, Brittany Murphy, Eli-jah Wood, Josh Hartnett o Carla Gugino, entre otros, dan carnadura a unos personajes arrancados directamente de las páginas del có-mic y puestos en movimiento en la que es una de las producciones más esperadas del año. Qué mejor ocasión que ésta, pues, para hacer un repaso por los aspectos más destacados de la trayectoria creativa de Frank Miller y, más en particular, de la ahora homena-jeada “Sin City”, así como para depararle atención a la nueva edi-ción de sus novelas gráficas que Norma Editorial ha puesto a dis-posición de los lectores españoles.

El autor del cómic: Frank Miller

Perfil artístico

  Frank Miller es, sin ningún género de du-das, uno de los grandes nombres del có-mic norteamericano moderno y, por exten-sión, uno de los más influyentes autores del panorama mundial. Reputado dibujante y guionista, tanto en solitario como en co-laboración con otros artistas de prestigio, ya sea dando continuidad a series ajenas o a través de sus propias creaciones, Mi-ller despuntó desde sus comienzos como un incansable experimentador del arte se-cuencial que, partiendo de los clásicos, ha sabido desarrollar e imprimir su propio sello de autor personal y rompedor a todos sus trabajos. Virtuoso de la ilustración, con un sobresaliente dominio de los recursos visuales y un rico bagaje artístico, este amante del género negro, los héroes de acción entendidos desde su particular concepción y la épica histórica, debe su merecida fama, por un la-do, al impulso que inyectó en el agotado universo de los superhé-roes, dotándolos de un renovado sentido narrativo y de una singular calidad dramática al arrastrarlos a su terreno y, por otro, a sus obras de cosecha propia, en las que se recrea más abiertamente en sus temas predilectos para actualizarlos, explorando en las po-sibilidades del lenguaje visual y depurando su estilo en perpetua evolución. Aunque su carácter revolucionario y sus formulismos no se han visto exentos de controversia, el éxito unánime de crítica y público que le han acompañado propuesta tras propuesta, su cons-tante superación y su maestría, lo han convertido en una leyenda viva y le han permitido una libertad creativa sólo al alcance de unos pocos privilegiados.

Trayectoria profesional

  Frank Miller nació en el estado de Mary-land en 1957 y a los 19 años se trasladó a la ciudad Nueva York en busca de empleo como dibujante que, dado su prometedor talento, no tardaron en concederle. Miller se había iniciado como aficionado en el cómic a través de algunos fanzines loca-les y, tras una participación no acreditada en “Twilight Zone”, vio cómo sus primeros contratos profesionales le llegaron en la década de los 70 de la mano de las dos grandes compañías, Marvel y DC Comics, en forma de pequeños encargos que no tuvieron mayor repercusión. No fue hasta 1979 cuando le llegó su esperada oportunidad y empezó a llamar podero-samente la atención de los aficionados al hacerse cargo de “Dare-devil” —primero como ilustrador para McKenzie y más tarde tam-bién como escritor—, un título menor de la Marvel que en sus ma-nos se transformó en un auténtico éxito de ventas al ofrecer un nuevo empuje al personaje y crear, con posterioridad, la figura de Elektra. La buena acogida le facilitó lanzar tres años más tarde “Ronin”, una miniserie protagonizada por samuráis donde se mez-claban elementos del Japón medieval con la ciencia-ficción. Miller destaca esta etapa como la más liberadora de su carrera, puesto que rompió con todas las ideas preconcebidas en cuanto a estilo gráfico se refiere y encontró un terreno inmejorable para seguir ex-primiendo su potencial. Después de ocuparse de las ilustraciones del “Lobezno” guionizado por Chris Claremont, y de regresar suce-sivamente al pesonaje de Daredevil en diversas ocasiones, Miller se consolida definitivamente entre las primeras filas cuando en 1986 presenta “Batman: El regreso del Señor de la Noche”, y a continua-ción “Batman: Año Uno” con dibujos de Mazzuchelli, dos obras que dan un giro hacia una visión más madura, oscura y mundana del por entonces trasnochado superhéroe, y que son consideradas co-mo dos hitos de la viñeta norteamericana y el punto cumbre de su trayectoria. Siendo ya un autor de intachable prestigio, publica en los 90 varios trabajos en colaboración para la editorial Dark Horse, como “Hard Boiled”, “Big Guy and Rusty the Boy Robot” y “Martha Washington”, no obstante, es en 1991, con la primera entrega de “Sin City”, firmada íntegramente por Miller, cuando vuelve a dar otro golpe de gracia en el panorama del cómic y su fama como genio no hace sino fortalecerse. Durante los años siguientes, prosigue con esta celebrada serie negra, que pasará a la historia junto a sus pro-ducciones más memorables, mientras distribuye su dedicación en-tre otros varios proyectos. En 1998 Miller se gana de nuevo el aplauso gracias a “300”, un relato de corte épico que reproduce el mítico episodio bélico entre espartanos y persas en el Paso de las Termópilas, una hazaña histórica que le fascinaba y que ya había apuntado en el tercer volumen de “Sin City” titulado “La gran ma-sacre”. También la secuela “Batman DK2: The Dark Knight Strikes Again” le reportaría otro triunfo.

  Si bien la relación de Frank Miller con el cine es de sobras cono-cida, puesto que su obra ha sido llevada en diversas ocasiones a la gran pantalla con desigual fortuna, también ha intervenido de mane-ra activa en la industria, detrás de las cámaras como correspon-sable de los libretos de “Robocop 2” y “Robocop 3”, y delante con ocasionales cameos en algunas de dichas adaptaciones. No obs-tante, y como mencionaba en la introducción, ha sido en esta ver-sión fílmica de “Sin City” en la que se ha volcado con una mayor implicación.

Sus influencias

  La producción creativa de Frank Miller bebe de múltiples fuentes procedentes de todos los formatos artísticos. Entre sus reconocidas influencias dentro del cómic, cabe citar a afamados maestros estadou-nidenses de los años 40 y 50, como Joh-nny Craig, Harvey Kurtzman, Wallace Wood, Will Eisner, Jack Kirby y Bernie Krigstein, mientras que en la historieta ja-ponesa sus preferencias se decantan por la pareja Kazuo Koike y Goseki Kojima del “Lone Wolf and Cub”. En el terreno de la novela negra, Miller ha sido un insaciable seguidor de autores como Micky Spillane (autor del popular Mike Hammer), Raymond Chandler (padre de Philip Marlowe) o Dashiell Hammett (“El halcón maltés”). Del cine, mere-ce la pena subrayar su predilección por la obra de Akira Kurosawa, Alfred Hitchcock, Sam Fuller y todo el film noir en general. Final-mente, buena parte de su trabajo tampoco sería entendido sin la huella que le dejaron de niño la película “The 300 spartans” y el Spi-derman de Stan Lee y Steve Ditko. Aun así, y tan pronto como co-menzó su rodaje en la saga de Daredevil, Miller nunca se conformó con reproducir o hacer una apropiación personal del estilo de los autores que admiraba, sino que logró hacer desembocar este cú-mulo de referentes en una caligrafía completamente genuina que le sirvió para reinventar aquellos géneros clásicos a los que se sus-cribía. Por eso, Miller deja a sus contemporáneos y sucesores un valioso legado que lo catapulta a la categoría de maestro.

“Sin City”, el cómic

Génesis, repercusión y estructura

  Declarado fanático del género negro, tanto en su vertiente gráfica, como literaria y fílmica, Frank Miller introdujo desde sus inicios las claves del noir en la mayoría de sus trabajos, ya fuera disfrazándolas bajo la apariencia de los relatos de superhé-roes como combinándolas con otros de-rroteros dramáticos. Sin embargo, no fue hasta 1991 con “Sin City” cuando Miller pudo dar el deseado cambio de rumbo a su carrera y sacar adelante su proyecto más personal, una creación de corte íntegramente criminal-poli-cíaco de su propia autoría. Planteada en su origen como una histo-ria corta de 48 páginas, Miller se fue viendo cada vez más atraído por el personaje central y el mundo que había empezado a desa-rrollar, hasta que quedó convertida en un cómic de 200 páginas, al que seguirían unos cuantos volúmenes más. Esta serie, publicada originalmente en Dark Horse, ha sido distribuida en casi todos los formatos existentes, desde serial por entregas en revista a novela gráfica, pasando por relatos breves y miniseries.

  “Sin City” supuso en aquella época una arriesgada apuesta para autor y editorial. Por un lado, el género negro se encontraba en sus horas más bajas en los Estados Unidos y hacía años que había dejado de interesar al público. En segundo lugar, Miller había dese-chado el color habitual para las producciones más comerciales, y optado por un dibujo en blanco y negro, hasta entonces reservado sólo para los tebeos underground y minoritarios. Y, por último, sus potentes contenidos burlaban la censura con escenas cargadas de violencia y erotismo que nunca le hubieran permitido en Marvel y DC.

  Lo que ocurrió fue que Miller creó algo totalmente nuevo, un uni-verso singular retratado con una estética nunca antes vista, con un sentido del ritmo y un concepto de la narración inusuales, y unos ingredientes, asimismo, tan atrevidos, que su impacto no se hizo esperar. “Sin City” cosechó un éxito rotundo que revitalizó el géne-ro, y hoy día se considera una piedra angular del cómic norteameri-cano actual.

  Así pues, “Sin City” es una puesta al día de la serie negra de los 40, que aglutina bajo el mismo título diversos relatos autónomos y cerrados, pero que a menudo se cruzan a través de personajes se-cundarios o escenarios recurrentes, lo cual, aunque mantiene la independencia de cada uno por separado, dota al conjunto de cierta unidad y coherencia.

  Aunque el primer episodio se considera una pieza fundamental, lo cierto es que sus sucesoras no conservaron una calidad homogé-nea, y tampoco faltaron las voces que pusieron en duda la necesi-dad de seguir estirando la serie a base de repetir una misma fórmu-la. Con todos las opiniones encontradas de incondicionales y de-tractores, merece la pena señalar que es “Ese cobarde bastardo” una de las mejores entregas posteriores.

La Ciudad del Pecado

  El escenario de la serie es esta “ciudad del pecado” —Basin City en su origen—, una jungla de asfalto comparable al Infier-no, donde reina la corrupción, el peligro acecha en cada esquina y la ley se rees-cribe constantemente a golpe de balas y sangre. Los dos principales focos de ac-ción se encuentran en los bajos fondos: un antro country llamado Kadie’s, lugar donde se cocinan todos los negocios su-cios, cancha de improvisadas peleas y caldo de cultivo para otros encuentros y desencuentros, que ofrece un espectáculo especializado de voluptuosas strippers; y el Barrio Viejo, una zona controlada por bellas prostitutas armadas y despia-dadas que han logrado mantener alejadas a las mafias, a los chu-los y a las dudosas autoridades de su territorio gracias a un pacto que pende de un hilo. Aunque mucho menor, también poseen un protagonismo particular otros emplazamientos, como La Granja, centro de operaciones del depravado Kevin y la poderosa familia Roark, o Los Pozos de Santa Yolanda, un abandonado parque te-mático sobre dinosaurios que descansa encima de unos yacimien-tos arqueológicos y sirve como socorrido vertedero para todo aquel que tenga algo o alguien de quien deshacerse.

Los personajes

  Por estos ambientes netamente urbanos, sórdidos, densos, asfi-xiantes y agresivos, de callejones, tugurios y nocturnidad sempiter-na, en donde el calor pegajoso se ve repentinamente sacudido por la lluvia, pululan todo tipo de individuos de mal vivir y peor pensar: matones a sueldo, prostitutas, perdedores, policías corruptos, polí-ticos putrefactos, turbias figuras públicas, psicópatas asesinos, mafiosos, borrachos, gamberros, delincuentes de todos los rangos, depredadores y víctimas no tan inocentes...

  Los héroes que protagonizan las convulsas aventuras de Miller no tienen nada de envidiable: son eternos perdedores al otro lado de la ley o al margen de ésta, trastornados psíquicamente, a veces mi-sóginos y comúnmente machistas, bestias sexuales que en oca-siones confunden la atracción con una idealizada y destructiva for-ma de amor, rudos, impulsivos y desagradables, con una fuerza ca-si animal y un físico monstruoso, que actúan por simple venganza, tienen un primitivo pero efectivo sentido de la amistad, y un peculiar idea del sacrificio y la redención. Sus mujeres, de curvas más que vertiginosas, imposibles, y rostros tan hermosos como agresivos, responden al estereotipo de la femme fatale manipuladora que mete en apuros a su amante, traiciona o vende, o, en un papel más acti-vo, a la explosiva chica guerrera, siempre objetos inalcanzables de deseo sexual, escaparates andantes de voluminosas y perfectas carnes.

  De los personajes más relevantes, halla-mos, entre los primeros, a Marv, un gigan-te mezcla de Conan y Frankenstein, Dwight, antiguo periodista que trabaja foto-grafiando a adúlteros, o John Hartigan, el único policía honrado de la ciudad, y, entre las segundas, a Gail, la cabecilla del Barrio Viejo, y a su compañera Miho, la letal asiática experta en artes marciales. El elenco de secundarios es realmente nutrido, pero por su mayor relación con las diferentes tramas de la película, merece la pena mencionar al Senador Roark, al Cardenal Roark y a Roark Junior / Yellow Bas-tard, poderoso político corrupto, su demente hermano en el clero y su psicópata hijo, respectivamente; Kevin, el sanguinario psicópata asesino que devora a sus víctimas; Goldie, la prostituta, amante de Marv por una noche, cuyo asesinato cataliza el resto del relato, y su hermana gemela, Wendy; Nancy Callahan, seductora bailarina del Kadie’s, que es rescatada por Harrigan de las garras de Roark Jr.; Becky, otra de las prostitutas, que traiciona a sus colegas pre-sionada por el Coronel; Lucille, agente de asuntos sociales de Marv y abogada defensora de Hartigan; Shellie, camarera del Kadie’s y ocasional novia de Dwight; Jackie Boy, novio buscapeleas de She-llie; Ava, antigua amante de Dwight, lo abandonó para casarse con el apoderado Damien Lord; Manute, titánico sirviente negro del an-terior, implacable matón.

La historia: la fórmula del éxito

  Reduciéndolo a la mínima expresión, la obra de Miller podría ser definida por la fórmula “sexo más violencia”. Guiones que persiguen intencionadamente los tópicos y la afectación de la novela barata de género, parcos en diálogos, generosos en gastadas frases lapi-darias y salpicados por un negrísimo sentido del humor; personajes arquetípicos, atmósferas sólidas, acción explosiva, escenas san-guinarias o de alto voltaje erótico, y motivaciones primarias son los componentes de esta salvaje descarga eléctrica de testosterona y adrenalina que responde al nombre de “Sin City”. Es un noir inso-bornable y excesivo llevado al extremo.

El estilo gráfico

  Aunque los pintorescos, crudos y enérgicos contenidos de esta obra son, en buena parte, su seña de identidad, “Sin City” sobre-sale principalmente por un marcado estilo visual que ha creado es-cuela. No en vano, Dark Horse Comics ha dedicado a las ilustra-ciones de Miller una compilación que Norma Editorial ha traído a España con el título de “El arte de Sin City”.

  Miller quiso acompañar este latigazo temático con un concepción gráfica que le correspondiera en contundencia y efectivi-dad, deliberadamente trabajada pero con una apariencia lo suficientemente esque-mática y depurada. Decidió experimentar con el blanco y negro para preservar la tra-dición del género, jugando de manera pro-digiosa con unas luces y sombras de po-tentes contraluces, a veces invertidos, o bruscos contrastes que subrayan la grave-dad de la situación, recogen la hostilidad del medio o la agresión física. Con una economía de medios modélica, Miller insinúa más que dibuja unas formas que parecen encerradas dentro de una os-curidad espesa, absorbente como su fatalidad, de la que sólo esca-pan gracias a un reducido punto de luz que señala la posición de sus cuerpos. Retratos dolorosamente iluminados, a ratos surrealis-tas u oníricos, a ratos despiadadamente reales. Según la ocasión, el uso de la lína suaviza, enfoca, detalla o añade más munición. Ángulos mortíferos, composiciones rupturistas, y un atractivo dise-ño de personajes y lugares son otros de sus recursos estéticos habituales. De vez en cuando los propios dibujos cumplen una fun-ción dentro de la narración o se funden con los textos, y a menudo son obras de arte independientes que hablan del universo de Miller sin necesidad de un contexto interpretativo, de una iconografía que se entrega sin dificultad al culto de la cultura popular, porque se ali-menta de ella para luego volver a regurgitarla.

  Con el tiempo, Miller incorporó algunas leves notas de color en partes muy delimitadas de sus viñetas. Primero fue el rojo que rom-pía la monotonía en “La novia vestía de rojo” y después el amarillo enfermizo de “Ese cobarde bastardo”. Finalmente, cabe mencionar que es su propia esposa, Lynn Varley, la que ha coloreado sus di-bujos durante los últimos años.

La nueva edición del cómic de Norma Editorial

  Con ocasión del estreno en nuestras salas de “Sin City: Ciudad del Pecado”, Norma Editorial ha sacado al mercado una nueva edi-ción del cómic original de Miller, que cuenta con un diseño realiza-do por el multipremiado Chip Kidd y algunos extras, como cubier-tas originales, imágenes publicitarias y galerías de otros artistas, que serán del agrado de los aficionados. La colección está inte-grada por siete novelas gráficas —por orden cronológico, “El duro adiós”, “Mataría por ella”, “La gran masacre”, “Ese cobarde bastar-do”, “Valores familiares”, “Alcohol, chicas y balas” e “Ida y vuelta al infierno”—, entre las que se incluyen los relatos que Robert Rodrí-guez y el propio Miller han transportado a la pantalla, más el espe-cial “El arte de Sin City”, con un prólogo del teórico H.C. Harvey, que recoge las mejores páginas y bocetos inéditos de Frank Miller para asistir al proceso creativo de ambientes y personajes.

 

Enlaces relacionados para ampliar información

La nueva edición de Sin City
Espacio dedicado en la web de Norma Editorial

Sin City, the movie
Web oficial de la película

Frank Miller en Guía del Cómic
Una completa ficha del autor desde la que se puede acceder a otros muchos enlaces de interés vinculados con su obra

Sin City en Guía del Cómic
Amplio monográfico alrededor de esta serie de novelas gráficas

Sin City en Tebeosfera
Exhaustivo artículo y valoración crítica sobre el cómic

Sin City, la guía turística
Un curioso paseo interactivo por los diferentes escenarios y personajes

Sin City
Incluye información general sobre la primera entrega de la serie, el autor y una variada galería de imágenes

The complete works of Frank Miller
Bibliografía completa de Miller por título

Frank Miller chronology
Bibliografía de Miller según su orden cronológico de aparición

Frank Miller en Mars Import
Biografía y obra de Frank Miller

Frank Miller’s Sin City
Ofrece imágenes, ambientes y datos sobre los cómics

Sin City comic-to-screen comparisons
Interesante comparación viñetas- fotograma

Sin City Introduction y Sin City Timeline
Una estimable fuente de datos sobre los personajes, localizaciones y cronología de sucesos dentro de la obra

The Right Back Alley
Lista de fans de Sin City

Zones – Sin City
Página de Sin City en Dark Horse

Frank Miller Talks All-Star Batman & Robin the Boy Wonder
Entrevista a Frank Miller


Imágenes de "Frank Miller's Sin City: Ciudad del Pecado" - Copyright © 2005 Miramax International, Dimension Films y Troublemaker Studios. Distribuida en España por Buena Vista International. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Sin City"
Añade "Sin City" a tus películas favoritas
Opina sobre "Sin City" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Sin City" a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

Stealth: La amenaza invisible (Stealth)     La guerra de los mundos (War of the worlds)     Hostage     La isla (The island)     Los 4 Fantásticos (Fantastic Four)

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
sorteos | reportajes | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto | publicidad

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2005 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Sorteos
Especiales
Reportajes
Clásicos
Carteles
Libros
Videojuegos
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

La ventana indiscreta
Top10
Opinión
Quiénes somos
Contacto

Publicidad
Añadir a Favoritos