LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
    APUNTA TU CORREO

 

Compras de cineFnac

Novela gráfica "Una historia violenta" de John Wagner y Vince Locke
CÓMIC
 

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9

 

UNA HISTORIA DE VIOLENCIA
(A history of violence)


Dirección: David Cronenberg.
Países:
USA y Canadá.
Año: 2005.
Duración: 96 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Viggo Mortensen (Tom Stall), Maria Bello (Edie Stall), Ed Harris (Carl Fogarty), William Hurt (Richie Cusack), Ashton Holmes (Jack Stall), Stephen McHattie (Leland Jones), Heidi Hayes (Sarah Stall), Greg Bryk (William "Billy" Orser), Peter McNeill (Sheriff Sam Carney).
Guión: Josh Olson; basado en la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke.
Producción: Chris Bender y J.C. Spink.
Música: Howard Shore.
Fotografía:
Peter Suschitzky.
Montaje: Ronald Sanders.
Diseño de producción: Carol Spier.
Vestuario: Denise Cronenberg.
Estreno en USA: 23 Septiembre 2005.
Estreno en España: 21 Octubre 2005.

CRÍTICA por Miguel Á. Refoyo

La piel del lobo

Cronenberg recurre a su habitual maestría para fraguar un sólido y abrumante diagnóstico sobre la violencia inherente al ser humano.

  David Cronenberg nos propone con "Una historia de violencia" otra experiencia extrema, algo habitual en el obsesivo autor de "Spider", pene-trando esta vez en la insondable fisio-logía de la brutalidad inherente al ser humano y sus diferentes representa-ciones de una manera, como no podía ser de otro modo en este transgresivo realizador, audaz y controvertida, sin rehusar a la náusea implícita que ésta provoca bajo la falsa felicidad, retor-nando a viejas perturbaciones temáti-cas como el sexo, la ambigüedad o la ambivalencia. Esta historia de violen-cia tiene como protagonista a Tom Stall, dueño de un restaurante que vive feliz junto a su familia en Millbrook, un pueblecito de clase media baja situado en el estado de Indiana. Cuando Tom, en defen-sa propia, mata a dos criminales que intentan asaltar su bar, sufre las consecuencias del examen público por medio de los medios de comunicación que le aclaman como a un héroe. Un hecho que pro-voca el tremebundo regreso de sus fantasmas del pasado.

 

  Lo que parece una película que rompe la continuidad estilística y temática del autor canadiense, no es más que el cambio metalin-güístico a la hora de indagar en las oscuras acequias morales que inundan cuestiones acerca de la identidad, la verdadera naturaleza y la obsesiva dualidad encubierta que perduran en el interior huma-no. Con un poder teologal de inabordable ingenio subversivo, "Una historia de violencia" acomete un bucólico diagnóstico sobre esa fu-ria que nos contamina, donde cualquier imagen idílica se puede transformar en una pesadilla, en una inapelable tragedia de enfer-medad infecciosa, la que provoca la violencia de carácter atávico que necesita ser eliminada de raíz con más violencia. Una intensa y lúcida obra que demuestra que Cronenberg es un director capaz de enfrentarse a su propia idiosincrasia, tomando un material ajeno y transformándolo por completo, sin renunciar por ello a sus obsesiones morbosas o su brillante y sutil senti-do del humor. Poco tiene que ver la versión cinematográfica del comic book de John Wagner y Vince Locke, guionizado para la ocasión por Josh Olson, ya que Cronenberg destruye los precep-tos tebeísticos en su disertación de una pacífica familia en la que un simple incidente desata una gradual metamorfosis hacia la con-ducta violenta. Tal vez sea ésta la más naturalista de las películas del director, donde la reincidente mutación es más humana y abor-dable, acercando al público a lo brutal desde la normalidad, para desgranar una visión de la apariencia de lo establecido y revelar la turbación que engendra lo más recóndito del ser humano, con un metodismo tan enérgico como lo haya podido mostrar anteriormen-te en sus películas más célebres.

  "Una historia de violencia" comienza desplazándose por un cauce aparen-temente lánguido, donde nada es de-sapacible ni desconcertante, presen-tando a un Stall modélico, hombre ru-ral que saluda cada mañana a todos sus vecinos y participa en tediosas charlas sobre ex novias, amante de una bella mujer que concreta ocasio-nales juegos sexuales y padre ejem-plar de dos hijos encantadores. De-masiado impávido si no supiéramos que algo está a punto de pasar pro-movido por un magistral prólogo. Cuando los criminales irrumpen en el restaurante de Stall y éste los elimina de forma implacable y brutal, la narración comienza a implicar un nivel emocional progresivo que tiene como consecuencia un subyugante ritmo que se fragua en la abrumante intriga clásica y catártica de divergencias entre ambien-tes y personajes. El heroísmo actual de los Estados Unidos se construye sobre el asesinato de dos ladrones por parte de un indi-viduo anónimo que es magnificado por la prensa, lo que hará que se destape una doble faceta del individuo, su ‘yo’ pasado. Y es que la trasgresión, la perversión, la abyección psicológica y la sexua-lidad sin tapujos giran en torno a la identidad constituida a partir del círculo claustrofóbico de ese otro ‘yo’ afincado en la interioridad subjetiva. La metamorfosis es, en definitiva, una mutación de la subjetividad que se desdobla en el exterior. Una duplicidad insepa-rable que proviene aquí de los más bajos (y naturales) instintos hu-manos como son el sexo y la violencia visualizada en la comentada secuencia de sexo entre el matrimonio Stall con una morbosidad perversa, encerrando en esta violencia, amago de violación y atrac-ción a unos niveles psíquicos que arranca con iracundos golpes de odio y desprecio por parte de la pareja y acaba con una colérica cópula marital sobre las escaleras, suscitada por un primitivo estí-mulo.

  Concentrada toda la tensión en una impecable puesta en escena, meticulosa y precisa en los momentos de agresivi-dad violenta, la visceralidad se va robusteciendo por una grafía de concisión ejemplar, permitiéndose aglutinar refe-rencias al cine negro de los años 50, espíritu del western, del drama sentimental e incluso de cintas de fondo teenager, "Una historia de violencia" no se cuestiona por la moralidad de los actos que en ella aparecen, porque llega un momento en que el es-pectador, consciente de la crudeza de lo que está viendo, respalda la actitud manipuladora e interesada de Stall, ya que, en último tér-mino, su objetivo prioritario no es alejarse de su pasado, sino man-tener a salvo a su familia, delimitando su territorio y salvaguardando una progenie que ha logrado acabar con el pasado.

Calificación:


Imágenes de "Una historia de violencia" - Copyright © 2005 New Line Productions y Bender-Spink. Distribuida en España por TriPictures. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Una historia de violencia"
Añade "Una historia de violencia" a tus películas favoritas
Opina sobre "Una historia de violencia" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Una historia de violencia" a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

El jardinero fiel (The constant gardener)     Dalkomhan insaeng (A bittersweet life)     Domino     Anthony Zimmer     El aura

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
sorteos | reportajes | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto | publicidad

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2005 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Sorteos
Especiales
Reportajes
Clásicos
Carteles
Libros
Videojuegos
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

La ventana indiscreta
Top10
Opinión
Quiénes somos
Contacto

Publicidad
Añadir a Favoritos