OPINIÓN DEL PÚBLICO
DaAxe
(Reseñas de un Butaquero)
«Lo pasé francamente bien.
Creo que ha sido todo un acierto por parte de Nolan [...]
rehacer la historia desde cero; sé que esto es irónico viniendo
de alguien que hace unos meses escribía queján-dose precisamente
de que todas las "pelis" de superhéroes se li-mitaban
prácticamente a contar los orígenes, pero es que en este caso
era necesario para eliminar el desastre que las dos anteriores
películas habían causado. Nolan nos ha regalado una película
so-bre Batman de verdad, incluso realista, donde lo
verdaderamente importante es esa relación amor-odio entre Batman
y Gotham, y no escatima en detalles para ello. Muy buena en la
elección de acto-res en general (la caracterización de Gary
Oldman de un joven te-niente Gordon es fantástica), así como el
guión, que sin dejar nun-ca de lado la acción, nos va mostrando
la evolución de los persona-jes principales de principio a fin,
dejándolo todo al final perfecta-mente definido y preparado para
la secuela. En fin, que la "peli" me encantó y las referencias
para los lectores de cómics también, co-mo esa escena en la que,
rodeado de S.W.A.T., llama a los mur-ciélagos para cubrirse. En
fín, no sigo porque me van viniendo es-cenas a la cabeza y no es
cuestión de destriparla. El principal pro-blema que puede tener
esta "peli" en taquilla, a mi juicio, es preci-samente lo que
comentaba que soluciona con éxito: lo malas que fueron las
últimas películas del personaje; creo que es algo que el boca a
boca puede solucionar, con lo que creo que tendrá una vida
"larga" en taquilla. Yo ya la he recomendado a algunos amigos
que se negaron a ir a verla por culpa de los bodrios del amigo
Joel... En fin, espero que tenga suerte porque, francamente, lo
merece.»
Betomovies
(Lista de Cine)
«Qué falta de criterio en
esta saga de Batman al producir tantos cambios de directores, de
actores y por ende de estilos cinemato-gráficos. Lo primero que
hay que analizar es si la obra cumple con su objetivo de mostrar
los inicios de un superhéroe. Y a los fines prácticos toda la
primera parte del filme se encarga en forma co-rrecta de darle
sentido al surgimiento de un personaje lleno de te-mores,
fobias, inseguridades, ávido de búsqueda de justicia por manos
propias. Nolan logra de alguna forma identificarnos con este
nacimiento, nos brinda con mucho nivel de detalle la
personalidad que se despliega en problemas psicológicos, en
aspectos inheren-tes al plano más humano de un héroe. Y entonces
conocemos con lujo de detalles las características más profundas
de los sentimien-tos, y por ello indefectiblemente nos centramos
en Batman, y deja-mos de lado el desarrollo de sus
archienemigos. Lo que distingue este filme de sus variadas
"continuaciones" es el tratamiento más realista del cómic. Aquí
desde Batman surge la trama, allí es don-de Nolan apunta todos
sus recursos para introducir y afianzar el concepto del
superhéroe en cuestión. Y la primera parte del filme trata con
delicadeza de ir mostrándonos el ser humano que hay de-trás del
disfraz, del símbolo. Claro que Nolan al imprimir una estéti-ca
muy distinta a la de Burton y Joel Schumacher, generó por lo
menos en mí una sensación de desadaptación a lo que estaba
acostumbrado a ver en esta saga. Ya no hay lugar para el gran
di-seño de arte de Burton y su ambientación perfecta, ni al
colorido y jocosidad de Schumacher. Ahora tenemos una película
mucho más seria, que nada tiene que ver con ninguna de las
cuatro ya lanza-das al mercado. Por ello, como espectador es
previsible que haya una sensación de choque al variar el estilo
narrativo y estético de la saga. No obstante, no deja de ser una
buena precuela para ir cono-ciendo detalles que en las
anteriores estaban muy poco detallados, y como ello es el
objetivo fundamental del filme, bienvenido sea en-tonces este
abrupto cambio. La trama nos propone en primera ins-tancia
empaparnos sobre la psicología de Bruce Wayne y la de su alter
ego, vemos cómo el personaje va aprendiendo de lo que la vida le
depara, va forjando su carácter, comienza a distinguir bien la
venganza de la justicia, el bien común y los intereses
personales, el control de su mente para definir sus actos, el
enfrentamiento de sus temores más profundos, la ira contenida y
su canalización. Un trabajo loable desde el punto de vista de
detallar el perfil psicológi-co, de mostrárnoslo humano con
falencias y traumas, débil desde lo emocional, pero a su vez
fuerte de lo físico. No hay que estar ajeno al contexto del
filme, una ciudad corrupta, llena malhechores, violadores y
psicópatas, donde el progreso tecnológico no se con-dice con la
calidad humana y mucho menos con las relaciones
in-terpersonales. Todo es deshumanizado, perverso y el filme
posee un clima denso y pesimista. Y es este espacio el que
motiva a Bru-ce a actuar de alguna forma, se siente en la
obligación moral de lu-char por la justicia y terminar con el
circuito de corrupción instala-do. En la segunda parte del
filme, Nolan nos ofrece la acción. Sí, es una película de Batman
y algo de fantasía debía haber y bueno allí es donde se nota la
ausencia de un antagonista que nos ofrez-ca un marco de
emotividad y de sentirnos identificados con esta parte del
filme. En las anteriores entregas de Batman, poco se cen-traba
en el héroe y se ahondaba mucho en sus enemigos. Bueno, aquí
también está desequilibrada la balanza, creo que faltó
desarro-llar los personajes antagónicos como para que resulte al
menos in-teresante la opción de entretenimiento de turno que
acompaña la esencia del filme. Esta segunda parte, en la que
hago hincapié, creo que no logra estar a la altura de las
circunstancias. Encuentro poco feliz la ambientación del filme,
creo que faltó mucho de la emoción que sí había en las
anteriores. Este desfase es evidente, la película no está
sustentada por un conflicto bien elaborado que sirva de buen
acompañante a la magnífica primera parte donde se nos introdujo
el personaje. Aquí es donde el guión adolece de cir-cunstancias
que generen esa cuota oportunista de vertiginosa acción
acompañada de efectos visuales. Y ello no es una falencia porque
no tenga esos elementos, sino que a la narración le faltan
variantes atractivas desde la fantasía propiamente dicha como
para lograr un perfecto equilibrio con el desarrollo del primer
fragmento de la cinta. Desde el punto de vista de la fotografía,
la banda sonora y el diseño de vestuario no hay mucho que
destacar, sino sólo ca-be la mención de que no desentona en el
espectro general del fil-me, es decir, que no motiva ni
desagrada tampoco. Las actuacio-nes son correctas; si bien un
nuevo cambio de cara no es para na-da provechoso, Bale logra un
personaje convincente, bien acompa-ñado por el elenco de
renombre en los papeles secundarios. En verdad el filme logró en
mí sentimientos ambiguos, uno el de sa-tisfacción por el
desarrollo de Batman ser humano, y otro totalmen-te antagónico:
nunca hubiera imaginado un conflicto secundario tan soso e
insípido, tan falto de expresividad en cuanto al factor
adre-nalina. En definitiva, si tengo que ser sincero, esperaba
mucho más de esta cinta, aunque en cierta medida cumple y muy
bien con el objetivo propuesto de darle un marco de referencia y
de conceptos sobre la esencia de Batman, por el otro quedé con
ganas de que sea acompañada por una historia mucho más elaborada
y conse-guida desde lo meramente emocional.»
José
(Lista de Cine)
«A mí me encantaron Liam
Neeson, Morgan Freeman, Gary Old-man, Michael Caine, Rugert
Hauer y Christian Bale: alucinantes ac-tores que llenan con su
presencia una pantalla. Me gustaron sus diálogos, sus gestos,
sus miradas ... No es la película de superhé-roes al uso. [...].
Ira, recuerdos atormentados, violencia, miedo, cul-pa...
¿Redención? No: ¡más dolor! Y al mismo tiempo es una pelí-cula
comercial que llena las salas, pero que me respeta y no me toma
por un tonto-estupido-engulle-palomitas. Lo dicho, a Chris
No-lan, el director, hay que seguirlo en todo lo que haga.»
José Luis Santos
(Lista de Cine)
«Puede que cuando vio usted
los anuncios en prensa o el tráiler en el cine de “Batman
begins”, pasara por los mismos tres estados mentales que un
servidor. Primero enojo, con un punto de compa-sión: “¿Otra de
Batman? ¿qué les ha hecho el pobre murciélago para que lo
parodien en la gran pantalla de manera tan infame has-ta ahora?
¿es que no fue bastante lo de George Clooney y Chris O'Donnel
convirtiendo definitivamente la pareja Robin-Batman en un icono
gay, o lo de la niñata Silverstone perpetrando una Batgirl con
aires de instituto de Beverly Hills? En segundo lugar,
perplejidad: “¿Qué le pasa por la cabeza a un tipo como Chris
Nolan, autor de dos estupendos thrillers psicológicos tan poco
convencionales co-mo “Insomnio”
y “Memento”
para dirigirla? ¿Y a Christian Bale, Mi-chael Caine, Liam Neeson
y Morgan Freeman para actuar en ella?”. Por último, una vez
asimilada la situación, la tercera sensación mezclaba curiosidad
y esperanza: “¿Qué saldrá de ahí? Quizás es-ta vez sea la
buena…”. Y llegado el estreno, cabe decir, en opinión de este
humilde cronista, que por fin alguien ha hecho justicia a un
personaje maltratado (de las dos entregas de Tim Burton sólo la
primera tenía su gracia –fundamentalmente gracias a Jack
Nichol-son–, y de las dos memeces de Schumacher lo más sano es
–si la desgracia se cebó con uno y no pudo evitar verlas– tratar
de olvidar-las inmediatamente por si aún se está a tiempo de
evitar daños neuronales irreparables), construyendo una película
en la que se le da al personaje un tratamiento lo
suficientemente maduro y real como para llevar con una cierta
dignidad el calificativo de cine más allá del cómic llevado a la
pantalla. Dice David S. Goyer, guionista de “Batman begins”
junto al propio Nolan, que durante los dos me-ses que ambos se
encerraron en la casa del director para escribir el guión, las
disputas fueron continuas: “Chris no dejaba de decir, no me lo
trago, es demasiado cómic, pero hay muchas cuestiones por las
que yo quería luchar, porque al fin y al cabo es una película de
Batman”. Esta pugna queda patente a lo largo del metraje de la
cinta, denotando la supremacía de Nolan durante una primera hora
excelente, magnética, intensa, en la que lo que le interesa al
cine-asta por encima de todo es Bruce Wayne, el hombre y su
lucha in-terna, para dejarse domesticar a partir de ahí por
Goyer y centrarse en el superhéroe Batman y su lucha externa,
mucho más conven-cional y propia del género, aunque manteniendo
un tono digno has-ta el final. Nolan desarrolla, por tanto, la
mejor entrega de la serie, precisamente porque parece ignorarla
y reinventarla en gran medi-da, casi como si las películas de
Burton y Schumacher no hubieran existido. Así, se apoya más en
el Batman contemporáneo de las novelas gráficas de Frank Miller
(“Batman: Año uno”) y Alan Moore (“La broma asesina”) que en los
cómics del creador del personaje Bob Kane, dotándolo de un tono
más oscuro, siniestro y adulto, logrando destilar toda su
esencia en la génesis de la elección del protagonista del
símbolo del murciélago: “quiero que mis enemigos compartan mis
miedos”, y rellenando con perfecta coherencia los huecos que
explican y acercan todas las características del super-héroe más
humano, el único sin superpoderes. Así, el espectador presencia
primero el proceso interno de evolución del protagonista (dolor
vs. ira, justicia vs. venganza… hay que admitir que en algu-nos
momentos uno no consigue quitarse de la cabeza la referencia a "Star
wars"), para después asistir a su puesta en escena
como superhéroe, con un buen trabajo de Christian Bale
(impresiona la transformación física respecto a “El
maquinista”, con casi 40 kilos de diferencia)
magníficamente asistido por unos personajes secun-darios que
elevan el tono de la apuesta, tanto por el lado de los aliados
(Morgan Freeman y Gary Oldman siempre estupendos, y Michael
Caine, que sería capaz de llenar la pantalla aunque apare-ciera
haciendo de tetera y sólo durante medio minuto) como de los
oponentes (vitales para equilibrar cualquier planteamiento
cinemato-gráfico maniqueísta y dotarlo de claroscuros), siendo
un indudable acierto la ponderación entre la realidad del jefe
mafioso eficazmente encarnado por Tom Wilkinson, el enigmático
Ra's Al Ghul (un villa-no mucho más serio y de más entidad que
los pingüinos, hombres de hielo, etc.) y el ya más folclórico
pero impecablemente plasma-do Espantapájaros, que aporta un
interesante toque onírico y sub-consciente. Cabe citar en el
lado de las debilidades de “Batman be-gins” dos fundamentales.
Una, el personaje femenino encarnado por Katie Holmes,
superfluo, tópico y carente de fuerza, que no ha-ce sino llevar
la historia al redil de lo convencional. Otra, la clara
debilidad de la trama terrorista presentada en la parte final
del filme, traída por los pelos y que contribuye a que se rebaje
notablemente el interés, pierda conexión con la realidad y
recuerde mucho más a las claves más al uso del género. Aun así,
y en conjunto, merece una nota generosa la más que digna apuesta
de Nolan. Por su me-ritorio nivel de entretenimiento en un
panorama actual en el que di-cha palabra suele equivaler a
lobotomía fílmica, por su reivindica-ción de un personaje sin
duda interesante para el cine pero deva-luado por anteriores
adaptaciones, y por recuperarnos la dualidad Bruce Wayne/Batman
como esa contraposición de rostros en la que nadie sabe cuál de
los dos es la máscara y cuál el verdadero. Como la vida misma.»
Julio Vallejo
(E-mail
a la redacción)
«Christopher Nolan es un
director preocupado por la mente de los atormentados
protagonistas de sus películas. Si en “Memento” abordaba cierto
tipo de amnesia y en “Insomnio” convertía el tras-torno del
sueño en un elemento fundamental de su película, en “Batman
begins” trata el complejo de culpa como elemento esen-cial de la
personalidad del personaje creado por Bob Kane. Es pre-cisamente
esta preocupación por el proceso de conversión del pro-tagonista
en héroe enmascarado lo que diferencia a su filme de las
recientes versiones de Batman realizadas por Tim Burton y Joel
Schumacher. Con un aire oscuro y realista, el realizador
británico convierte a Bruce Wayne en un ser torturado que busca
su reden-ción a través de la lucha contra el crimen. En este
sentido, el guión de Nolan y David S. Goyer guarda ciertas
concomitancias con las historias de Paul Schrader, el director y
guionista que ha convertido el tema de la redención en el tema
de películas tan importantes como “Posibilidad de escape” o
“Affliction”. Sin embargo, y lejos de la concepción calvinista
del término manejado por el realizador norteamericano, la
película de Nolan trata más de la redención de una falsa culpa.
Al fin y al cabo, Bruce Wayne no fue el responsa-ble de que un
ladrón asesinara a sus padres. Con este drama a sus espaldas,
Nolan justifica de alguna manera los motivos que llevan a Bruce
Wayne a convertirse en Batman. Por primera vez en el cine,
alguien se ha encargado de explicar de manera más o me-nos
plausible los motivos que llevan al hombre murciélago a realizar
su cruzada contra el crimen y la corrupción. Deudora más de
cierta estética de cine negro que de las adaptaciones
perpetradas por Burton y Schumacher, Nolan opta por una visión
más realista del personaje y de la historia. El adiestramiento y
el proceso de con-versión en superhéroe están narrados con
cierta sobriedad y sin ningún tipo de efectismo, algo que se
echa de menos en la mayoría de los filmes de gran presupuesto
actuales. Asimismo, el director británico y David S. Goyer
parecen haberse preocupado de dotar de cierta personalidad a los
personajes secundarios. En este sentido cabe destacar el
peculiar acierto de la pareja de cineastas al refle-jar la
locura del Espantapájaros, el carácter incorruptible del
tenien-te Gordon, la ambigüedad de Henry Ducard o la sabiduría
de Alfred, el leal mayordomo de Bruce Wayne. Con todo esto,
Nolan constru-ye una película de personajes donde hay momentos
para la acción. Sin embargo, y a pesar de estar muy bien
rodadas, las luchas en-tre Batman y los villanos están rodadas
con cierta sobriedad. Algo que también se contagia al look
visual de la ciudad de Gotham que, aunque es retratada como una
ciudad oscura, no alcanza el aire gótico que Burton le otorgó en
“Batman” y “Batman vuelve”. En el apartado de las
interpretaciones, el director británico parece haber acertado al
escoger a Christian Bale. El actor consigue sin casi es-fuerzo
reflejar el Bruce frívolo en el ámbito público, aunque
atormen-tado interiormente. Igualmente acertadas son las
elecciones de Mi-chael Caine, como el leal Alfred, y de Liam
Neeson, en el papel de Henry Ducard. En este aspecto sólo cabe
reprochar una cosa: la elección de Katie Holmes para el papel de
la joven ayudante del fis-cal del distrito por la que suspira
Bruce Wayne. La actriz, dueña de unos mohines propios de
cualquier intérprete de televisión, no con-sigue dotar a su
personaje de algo más que una bonita percha. En resumen,
Christopher Nolan se ha encargado de dar un baño adulto y
realista a un personaje que había sufrido los vaivenes
coloristas e infantiles de Joel Schumacher, uno de los
directores menos dota-dos del aburrido Hollywood de los ochenta
y noventa.»
Liam
(Reseñas de un Butaquero)
«Magnífica desde el punto de
vista técnico, pero rompe la armonía que me atraía de la saga.
Tal vez sea que me gusta el toque de os-curidad que aporta
Burton, pero si no fuera por eso no existiría el concepto de
ciudad gótica. Batman es un personaje de culto que tiene su
propio universo y "Batman begins" es demasiado "real", le falta
el punto de coreografía circense que se puede apreciar en las
anteriores.»
DBertot
(Lista de Cine)
«Pues a mí me pareció muy
buena, sin dudas la mejor de todas las Batman. Y si de sorpresas
hablamos, ¿qué me cuentan de Ga-ry Oldman no haciendo de
villano?»
Juan Antonio Moreno Martín
(Lista de Cine)
«Creo que tengo que adelantar
que me encantan/ban los cómics del Batman. Siempre era como
tener a un persona con doble per-sonalidad en casa. A mí en
particular me encanta la nueva película de Nolan. Todos los
personajes están muy bien. Tengo cierta predi-lección por Morgan
Freeman, pero ver actuar a Michael Caine... A Gary Oldman le han
dado poco papel, a mi parecer. El que está pa-ra que le
castiguen por copiar es Liam Neeson, su papel se parece mucho al
de Qui-Gon Jinn, creo que el guionista habrá visto la no-che
anterior el
Episodio I. La película me
parece superior a las otras que se han hecho sobre el personaje.
Antes de haber visto esta versión, las que me parecían mejor
eran las que había hecho Burton; su estilo gótico se acercaba
mucho a la idea que tengo del personaje desde el cómic.»
Bruno Rivas Frias
(Lista de Cine)
«Me parece la mejor de la
saga. Es definitivamente la más realis-ta, lo cual es un arma de
doble filo porque por momentos se pierde la verosimilitud,
situación que no se da en una película, como las de Burton, que
pretende ser fantástica en todo momento; sin em-bargo creo que
esos son detalles menores. Me parece que es la primera película
que realmente se dedica a Batman y no a los villa-nos, que sin
embargo son grandes caracteres. [...] mis felicitacio-nes a
Nolan y a Bale. [...] la banda sonora es muy mala, un punto
fuerte en las terribles películas de Schumacher; pero bueno, yo
voy a ver la película y no a escuchar la música porque para eso
me compro el disco [...]. Algunos dicen que es previsible,
bueno, de re-pente lo es, pero acaso [no] puede serlo una
historia que la conoce todo el mundo [...]. Sin embargo, creo
que sí hubo una gran sorpre-sa. [...] me disculparán pero yo no
me esperaba que Watanabe sa-liera sólo diez segundos. En el caso
de Gordon es lógico que sea sumiso, porque si fuera combativo la
mafia lo habría matado hace rato; sin embargo creo que Gary
Oldman crea un caracter extraor-dinario. Bueno, todo es cuestión
de gustos, yo no pido el Oscar® para esta película, pero me
parece superior a "Spider-Man",
quizás no mejor que "Hulk"
o la de los "X-Men".»
Zena
(Lista de Cine)
«Es aburrida y previsible, y
muy tonta, la verdad. [...] "Spider-Man" sí me gustó, y
aprovecho para decir que me gusta el género, pero no todas las
películas de este género.»
Daniel Vargas
(Lista de Cine)
«Voy a dividir la crítica de
"Batman begins" (again) en dos: desde el punto de vista
estrictamente cinematográfico y desde la óptica de un aficionado
a los cómics. Quizá lo más fácil sería comenzar diciendo qué fue
lo que me gustó de esta nueva revisión del hombre murciélago. La
respuesta es breve: nada. Que el Sr. Nolan es un desaprensivo
que logró tomarle el pelo a mucha gente con su pri-mera
película, entre los cuales me incluyo, es ya algo evidente. "Memento"
sólo se sostiene por su novedosa forma de contar la historia,
pues si colocamos los fragmentos en el orden tradicional, lo que
nos queda es un guión bastante simplón y mediocre. Pero cuando
este señor trata de contar una historia siguiendo el esque-ma
temporal habitual, queda patente que lo suyo no es la
narra-ción. La película es tremendamente confusa, y los que
digan que la historia se entiende bien es porque ya la conocían.
Las escenas de acción son herederas directas del peor cine de
Michael Bay, nunca eres capaz de saber qué está ocurriendo o
simplemente dónde es-tán. Las escenas están mal montadas,
produciéndose a veces sal-tos bruscos entre una escena y otra,
en lugar de fluir; los encua-dres parecen pensados para la
edición en DVD (mucho primer pla-no y plano medio) cuando
deberían ser grandilocuentes y épicos; pero sobre todo tiene una
especial capacidad para primar en el montaje los momentos en los
que no ocurre nada interesante. La dirección de arte queda
sepultada bajo el montaje y los encuadres de Nolan; la mansión
Wayne parece un piso cualquiera, sólo pare-ce una mansión en los
planos exteriores; la cueva es un agujero y Gotham es Nueva York
o algo parecido. Y qué decir del tratamiento de los personajes;
se le quedan más planos que los malos de "El Equipo A". La
personalidad de Gordon queda explicada por las ho-rribles gafas
de pasta que me luce (es un poli honrado porque no tiene para
unas gafas chin chin de Affelou); Ra's Al Ghul no es más que un
señor con perilla y un venazo yedai; la chica es un florero del
todo a cien, y Morgan Freeman es el Q de las pelis de Bond en
versión étnica. Sólo salvaría de la quema a Mr. Michael Caine,
que consigue construir un personaje de la nada. Este señor es un
ge-nio. El guión tiene lagunas profundísimas que suple a base de
ex-plicaciones; y eso es algo que jamás debemos perdonar, es
como si te cuentan el chiste del perro que se llama mistetas y
encima te lo explican. Inefable ese momento en el que un
empleado del Dpto. de Aguas de Gotham tiene que explicarnos qué
es lo que pretende el maloso, porque ni siquiera han sido
capaces de hacérnoslo en-tender antes. Y, por supuesto, unos
diálogos de verguenza ajena; qué decir del análisis jungiano de
la personalidad del Batman que hace el Dr. Crane (pocas veces he
visto a un clon de Johnny Depp tan poco creíble); y recuerden
esa línea sonrojante de diálogo que es "discúlpenlas, es que son
europeas". Pues yo no pienso discul-par esta mierda de película
porque sea estadounidense. Parece que el mérito de esta película
reside en que es algo más "realista" que sus predecesoras; lo
cual no es merito suyo, sino de los có-mics; ya que en principio
se basaron en el Batman de Miller... para diseñar el coche. Si
Burton prefirió centrar sus películas en los ma-los es simple y
llanamente porque son mucho más interesantes que el propio
Batman. Es más, incluso si preguntas a aficionados a los cómics,
la mayoría te dirá que lo mejor de Batman son sus vi-llanos. El
Batman actual de los cómics, que no tiene nada que ver con el
que creó Bob Kane en 1939; es un tipo traumatizado y con un
punto psicópata que no veas; y el Batman de la película es una
especie de niñato llorica. Por favor, que nadie me hable de qué
Bat-man cinematográfico es el más fiel al original, porque
originales ha habido muchos; casi uno distinto por década. El
personaje ha ido evolucionando con su público, si no, no se
seguiría publicando. El personaje de Ra's Al Ghul pierde toda su
entidad; la verdad, para ver a un tío que es una especie de
terrorista justiciero sin más, po-dían haber puesto a
cualquiera, a Bin Laden por ejemplo; porque todo el aura mística
y demoníaca que tiene en los cómics desapa-rece por completo y
queda reducido a una pobre imitación de ma-estro
shaolín/terrorista internacional. También tiene delito lo que
han hecho con el Dr. Crane/El Espantapájaros, si bien las
"visio-nes" que provoca son de lo poco destacable de la
película. Crane en los cómics es un tipo lleno de traumas y un
egomaníaco con la autoestima por los suelos. En la película...
¿a alguien le quedó cla-ro por qué este señor era más malo que
la quina? Para mí que in-tentaron meter miedo con una de las
peores interpretaciones que he visto en mi vida; menos mal que
la mitad del tiempo el personaje está con un saco de arpillera
tapándole la cabeza; aunque la película hubiese ganado enteros
si le hubieran dejado el saco todo el tiempo y le hubiesen
puesto otro a la chica esa que dicen que es novia de Tom Cruise
(eso sí que debe dar miedo de verdad). Por otro lado, el tema de
la flor azul esa que se sacan de la manga, sí que pudiera estar
basado en Elektra [...], pero hay un problemilla: Elektra es un
personaje de Marvel, la competencia de DC, por lo que espero que
les metan un puro tan grande como el Nacho Vidal. [...] Sigo
preguntándome ¿por qué son tan malas las adaptaciones al cine de
cómics? Y no os confundáis, me gustó "Spider-Man" y me gustó
"Hulk"; de las demás mejor ni hablar.»
Dani García
(Lista de Cine)
«Yo soy de los que estoy
super-a-favor de la visión de Batman que nos ha ofrecido el Sir
Nolan. Me pareció acertadamente alejada de las de Burton (don't
imitate, innovate que decía la colonia) y más cercano a un "Spider-Man
2" + "El
protegido", como una mira-da interna y un intento de
"hacer real" a Batman, y todo con un es-tilo visual nuevo.
Gotham no es irreal, parece un Hong Kong + Man-hattan, el
Batmovil aunque parezca un tanque tiene sentido que sea así, los
gadgets, su fortuna, los malvados... todos tienen una
explicación más o menos coherente (a excepción de la fantasiosa
máquina evaporadora de agua). La parte más entretenida e
intere-sante es la primera, el orígen, las motivaciones, la
determinación de Wayne, todo eso está perfectamente explicado e
interpretado. A Bale le falta carisma pero no presencia, Qui-Gon
Jinn –digo Liam Neeson– está muy bien de nuevo como mentor, y el
resto de se-cundarios –exceptuando el "misscasting" de Sosie
Holmes (pare-cía que iba a hacer selectividad, pobrecita mía)–
están sensaciona-les, en especial me daba bastante miedil El
Espantapájaros. Pe-ros: las peleas no se entienden, jope,
excepto las del inicio en el templo y la de la primera aparición
tenebrosa de Batman, el resto no te enteras hasta el final,
lástima no haber dejado esa tarea a al-gún especialista en
coreografías. Momento homenaje a Patrick Ba-teman cuando aparece
en la fiesta con las dos perruscas aquellas que se meten en la
bañera, y entonces apareció la Sosie Holmes y Wayne hace el
amago de quedarse con ella, no veas cómo se rió el cine, jejeje.
¡Anda ya, Batman, vete con las otras dos! [...] Fan-tástica
(pero no maestra como las de Elfman) banda sonora.»
José Luis Palacios Alonso
(Lista de Cine)
«Interesante y bien
construída historia sobre la creación de un símbolo. Como
película de superhéroe los antagonismos buenos y malos muy
marcados pero con el aliciente de tener a un malo muy digno.
Historia de superaciones, entrenamientos y luchas en am-biente
oscuro con buenos aciertos de verosimilitud. Las peleas son más
bien sugeridas que explícitas, aunque se me hizo un poco
ex-cesiva alguna persecución. El personaje "chica del
superhéroe", demasiado abrupto y espinoso. Gran intervención de
los personajes secundarios, aunque el comisario un poco
pusilánime. Lo peor: el epílogo en fondo verde; la escena
desentona con la relación de los personajes y con la estética
del film. Para mí la película terminó con la carta de Joker.»
Guillermo
(Lista de Cine)
«Nolan supera a Burton.
¿motivos? La dirección de los actores y el manejo de un guión
mucho mejor realizado es superior en "Bat-man begins". Una
posterior visión del primer Batman haría ver lo mucho que ha
perdido con el tiempo. Y es que "Batman" es una buena película
gracias a un colosal Nicholson, él es la verdadera alma de la
película. Keaton es inexpresivo, y tiene de playboy lo que yo de
cura. Cómo le gana Bale en esto. Por fin un Batman donde los
secundarios no borren del mapa al enmascarado. Ya está bien de
ningunear a Batman, el carisma de los anteriores Bat-man estaba
por los suelos. En la primera película, más que una peli de
Batman, era del Joker, luego de Catwoman y el Pingüino (Danny
DeVito le da sopitas a Keaton), y las de Joel, mejor ni ha-blar,
este director merece el paredón por las horribles versiones que
hizo de Batman; más que Batman, era gayman, con esos horribles
trajes que traicionaban el espíritu del hombre murciélago, se
atre-vieron a cambiar incluso el color del negro. Bale es un
buen actor, versátil, no tiene nada que ver por ejemplo "El
maquinista" con este Batman. Un buen Batman. Una
buena elección. Hace un buen pa-pel distinguiendo al playboy,
Batman, y el hombre atormentado. Excelente Bale. La verdadera
manía de poner en estas pelis una "mujer florero": El personaje
de Katie Holmes sobra, no existe en el cómic, y para colmo hace
una actuación desastrosa, con ese ho-rrible tic de mover el
labio hacia el lado derecho de su cara, típico defecto de
nerviosismo, horrible. Ya sucedió con "Última
llamada" y lo sigue haciendo. No sé si será un
defecto físico, pero no sabe uti-lizarlo para nada. Que aprenda
de Kitano, donde convierte un defecto en algo genuino en su
propio personaje. Otra mujer que se-rá más conocida fuera que
dentro de las pantallas, se suma a las Monica Bellucci, Penélope
Cruz, Jennifer Lopez... Las curiosas re-ferencias de Frank
Miller: La mansión de Ra's está basada en Elek-tra Saga, lugar
de nieve donde tiene que conseguir una flor, y lu-char contra La
Mano. Una contra todos. El parecido entre el caris-ma de Gordon
con Ben Urich, el periodista de Daredevil, y otras más curiosas
referencias con guión de Frank. He disfrutado como un enano
viéndolas. La sombra de Frank es alargada... El buen pa-pel de
casi todos los secundarios: Mención especial a Tom Wilkin-son,
que encarna a Falcone. Intimida mucho a Bruce Wayne. Cai-ne,
Freeman, Oldman y Neeson hacen lo que se espera de ellos, aunque
me empiezo a cansar de la repetición de Freeman. Siem-pre de
chico bueno que ayuda al prota de turno. Si hubiese un Pa-pa
negro, seguro que lo interpretaba Freeman. El Espantapájaros,
Crane, creíble personaje, soberbios efectos especiales con sus
efectos alucinógenos, sobre todo la cara de Batman. Increíble.
Si uno se fija en Murphy en "Intermission"
(buena película y genial co-mienzo con un atípico Farrell) se da
cuenta del cambio cualitativo que ha dado. Bale lo hace muy
bien, pero ... le falta carisma. Veré una siguiente película de
este actor y no tendré nada en cuenta su papel en Batman. No
será el papel de su vida, aunque también es cierto que eso le
beneficiará, nada peor que el encasillamiento para un actor. Un
ejemplo claro sería Chistopher Reeve con Superman. Nadie como él
encarnó a la perfección al hombre de acero, pero el problema es
que el público ya sólo le vería así, aunque hiciese otros
papeles...A Bale le recordaré para siempre por su papel en "El
maquinista". Todavía se me ponen los pelos de punta al recor-dar
cómo encogía su propio cuerpo marcando sus huesos. Increí-ble,
engordar en una peli no es difícil, lo admirable es adelgazar de
manera tan extrema en pocos meses como lo hizo Bale. Ya era hora
que Batman pudiese mover el cuello. Coño, parecía que Bat-man
tenía un collarín por prescripción médica. Me desesperaba la
rigidez de Keaton, todo siempre cara a cara. [...] ¿Nota? Siete
y medio. Le perjudican: Katie Holmes y la estúpida máquina esa,
propia de cualquier película de acción, tontería de turno con la
que se quiere destruir todo cuando hay miles de maneras mejor de
ha-cerlo y los reiterativos "te dejo creyendo muerto para que
regreses con más fuerza que nunca"... La primera mitad de la
película mere-ce un nueve, pero luego va decayendo para
beneficio de la acción, pero aquí se vuelve algo vulgar el
guión. Eso sí, buenos efectos es-peciales, en especial los
efectos alucinógenos. Un digno Batman»
Kartutxo
(Lista de Cine)
«Entretenida. Esta película
ha logrado varias cosas: Que no con-sidere a Bruce Wayne un
personaje pusilánime e insufriblemente atormentado, muy al
contrario que su primo John Wayne. Que con-firme mis sospechas
de que Chris Nolan es el puto amo del calabo-zo, que sabe tomar
el pulso de las películas que factura con una sabiduría propia
de los gurús. Nunca he disfrutado tanto con una película de
Batman. Tal vez no sea la que más valor cinematográfi-co
encierre (ahí están las dos primeras entregas de Tim Burton, con
un montaje artístico que es ya referente en la historia del
sépti-mo arte), pero estamos hablando del mejor Bruce Wayne de
la his-toria (Michael Keaton, bufón metido a playboy de oscuro
pasado, intentando dar serenidad a sus espídicos gestos a base
de tilas; Val Kilmer, el rey de la pusilanimidad; y George
Clooney, de todos es sabido sus coqueteos con el bueno de Robin;
del barriguitas de la serie de los 60, réplica exacta de
Michelín, si no llega a ser por el color del traje y las
puntiagudas orejas de murciélago, mejor ni hablar). El mejor
elenco artístico de la historia filmográfica de Bat-man (una
autentica constelación de estrellas "pata negra"). La me-jor
historia fabricada en torno a Batman. Tal vez no los personajes
más fascinantes ("El Joker"/Jack Nicholson en la 1;
Catwoman/Mi-chelle Pfeiffer en la 2), pero sí los que entretejen
una formidable aventura en la que se habla de la niñez de
Batman, de la creación del símbolo, de su enfrentamiento con las
fuerzas del mal y la co-rrupción, de su primer amor, del
recuerdo paterno, del camino ca-tárquico experimentado para
pasar del excepticismo vital hasta la orilla contraria del
pensamiento.... Chris Nolan me parece un direc-tor
extraordinario: "Memento" fue insólita, todo un ejercicio de
esti-lo. "Insomnio" buenísima: sentía verdadera angustía cuando
con-templaba a Al Pacino cerrando los ojos. Y "Batman begins"...
poco menos que impecable. Liam Neeson se está poniendo
últimamente las botas de hacer guiños en sus interpretaciones a
su personaje de Qui-Gon Jinn ("El
reino de lo cielos", y ahora "Batman begins"), aunque
nadie teme por el encasillamiento de este extraordinario actor.
Y como siempre, el gran handicap de Batman es el propio traje.
Esas incómodas alas de murciélago no dan pie a peleas ági-les y
adrenalíticas, y el director, como ha sucedido en anteriores
entregas de la saga, tiene que apelar en las escenas de acción a
las tomas cortas en las que no sabes qué ha pasado hasta que
aparece el plano general final de la pelea en el que todos los
malos yacen en el suelo y el hombre-muciélago surca los cielos
de Go-tham en su sofisticado arnés. Y es una lástima, porque
conociendo lo flipado que es Christian Bale ("El maquinista", "American
psy-cho"), estoy seguro que habrá preparado a
conciencia su persona-je, y habrá entrenado hasta la
extenuación, y no dudo que hubiera dado la talla en escenas de
acción donde fuera reconocible.»
Sekhetz
(Lista de Cine)
«Nolan no me ha defraudado
(cosa que sí hizo con "Insomnio").
Me parece el mejor Batman y la mejor película sobre un
superhé-roe. Quienes disfrutaron de la primera de Batman, no se
pueden perder esta precuela. Le daría un 9. [...] l doblaje no
me parece tan bueno como la película, pero eso no es culpa de
Nolan. Y, sobre todo, habría que verla en versión original, para
escuchar la voz de Batman. Es normal que cambie la entonación,
pero, ciertamente, en el doblaje no estaba muy conseguido. El
resto, pues algunos muy bien y otros regular. Las peleas tampoco
son su punto fuerte. Sin embargo he leído que no las llevó a
cabo Nolan, sino un espe-cialista. A la vista de los resultados,
tal vez mejor las hubiera roda-do él mismo. Los primeros
cuarenta minutos me parecieron genia-les. Poco se podría hacer
por superarlos (para mi gusto). Los acto-res elegidos encajan
perfectamente, salvo la Holmes, y las interpre-taciones en
general son muy buenas. El resto de la película: pues supongo
que a quienes no les gustó, tampoco les gustaria "Spider-Man",
"Hulk" y el resto de ese tipo. Luego están valorando un géne-ro,
no una película. Si la película se hubiera centrado sólo en la
pre-Batman, no hubiera convencido a nadie, por mucha calidad que
tuviera.»
Jennifer Rey Pangalangan
(Lista de Cine)
«Hará poco más de un año
tuvimos noticia de que una nueva pelí-cula sobre el personaje de
Batman estaba cobrando forma. Iba a ser la quinta película sobre
el hombre murciélago creado por Bob Kane para DC Comics, pero
cuando finalmente se fue confirmando el elenco de actores, el
director y, más tarde, cuando vimos el pri-mer adelanto de la
película, pudimos comprobar que estábamos ante los orígenes de
Batman y que, por tanto, se trataba de una precuela aunque ocupe
el quinto lugar por orden de aparición y no pretenda enlazar
directamente con la saga iniciada por Tim Burton. Ahora, tras
verla, es más que probable que se alce con uno de los tres
primeros puestos junto a las dos magníficas obras de Burton:
"Batman" y "Batman vuelve". Si hay que comparar la película de
Nolan con alguna de las anteriores es con éstas, pues no merece
la pena ni mencionar las dos últimas que aparecieron, por su
pési-ma calidad tanto a ojos de conocedores y no conocedores del
có-mic. El director de "Memento"
e "Insomnio"
se hace cargo de un personaje cuya reputación se vio perjudicada
con sus últimas adap-taciones a la pantalla grande y parecía
tarea complicada atraer a la gente para verle merodear de nuevo
sobre la ciudad de Gotham. Se barajaron muchos nombres para
realizar el proyecto, así como para protagonizarlo, pero
finalmente se decantaron por nombres como el de Nolan o el de
actores como Christian Bale, Morgan Freeman, Michael Caine, Liam
Neeson, Ken Watanabe... que dieron el empu-je definitivo a la
película. Curiosamente estas incorporaciones no disminuyeron el
temor a un proyecto que resultase frustrado, pues últimamente
hemos visto una serie de películas inspiradas en có-mics
encabezadas por un reparto espectacular y dirigidas por
reco-nocidos cineastas europeos que no supieron exportar su
talento al mercado estadounidense. Estamos hablando, sin duda,
de pelícu-las como la malograda "Catwoman"
de Pitof. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos actores
están de actualidad, sí, pero precisamente por sus magníficas
interpretaciones ahora y a lo largo de su carrera, Bale en "El
maquinista", Freeman en "Million
Dollar Baby", Caine en "Around
the bend (A la vuelta de la esquina)", Nee-son en "Star
wars. Episodio I: La amenaza fantasma" o "El
reino de los cielos" (probablemente él sea lo mejor
de ambas), Watanabe en "El
último samurái"... "Batman begins" da comienzo con un
jo-ven Bruce Wayne y su primer contacto con aquello que le dará
más miedo toda su vida: los quirópteros voladores, o dicho en
cris-tiano, los murciélagos. Tras una simple sombra en el cielo
de la figura del futuro Batman, sin título, sin créditos,
pasamos a la ima-gen del niño y de ahí al presente, donde un
Wayne más maduro se adentra en el mundo de la Liga de las
Sombras liderada por Ra'l Ab dul (Watanabe). El resto, hay que
verlo. Lo que en apariencia pare-ce ser la puesta en escena de
una sinopsis a la que todos hemos tenido acceso, acaba por
sorprendernos en determinados momen-tos. Van apareciendo
personajes, todos juegan algún papel, todos dan lugar a
subtramas y todas acaban confluyendo en una misma que nos lleva
del Bruce Wayne de la primera mitad del metraje al Batman que
ansiábamos conocer y conocemos hasta el final de la película.
Raramente una película de superhéroes lleva el sello de su
director. Hasta ahora sólo "Spider-Man"
o "X-Men" se podría decir que tenían esas señas de identidad que
caracterizan a sus directo-res (Raimi y Singer), pero
Christopher Nolan ha conseguido dar a esta superproducción la
forma de una historia con sentido (algo que pudimos comprobar
que consiguió con "Memento"), que transcurre con inteligencia
por sus dosificadas cargas de drama, acción y diversión. "Batman
begins" resulta entretenida de principio a fin sin dejar de
lado, por ello, a sus personajes y a la historia que nos cuenta.
La música de Hans Zimmer y James Newton Howard, con esos toques
efectistas tan característicos del primero y el violín propio
del segundo, se fusiona a la perfección con las imágenes a las
que acompaña. No se debe perder la oportunidad de visionar esta
película tanto para los que no depositan en ella grandes
espe-ranzas como los que tienen enormes expectativas. Es más que
probable que no decepcione ni a unos ni a otros. Y no resulta
ne-cesario entrar en valoraciones de si es o no es buena
adaptación del cómic; tendemos a juzgar bajo ese criterio,
incluso bajo el cri-terio de las series animadas predecesoras a
la película cuando es lo que conocemos en lugar de la viñeta, y
debemos recordar que, ante todo, el producto cinematográfico
debe sustentarse por sí so-lo. Si luego es buena o mala
adaptación, es otra historia... Y "Bat-man begins", que derrocha
buen hacer por todas partes, se sus-tenta y lo hace bien...»
Imágenes de "Batman begins" - Copyright © 2005 Warner Bros.
Pictures y Syncopy. Distribuida en España por Warner Sogefilms. Todos los derechos
reservados.
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