CRÍTICA
por
Pablo del Moral
Quizás si
hubiera leído "Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el
armario" durante mi infancia, tendría ahora el mismo entusiasmo
y respeto por esta clásica obra de la literatura inglesa. Pero
como la leí hasta la adolescencia, me desagradó instantáneamente
su arrogancia antropocéntrica y su obvia actitud de coartar
esquemas fantásticos para promover un mensaje religioso. Dicho
de otra for-ma, encuentro profundamente desagradable el concepto
del ser hu-mano como líder absoluto de la creación, habilitado
por "Dios" para hacer con ella lo que le plazca. Y como ese es
el mensaje básico de "Las crónicas de Narnia" (al menos los
libros que toleré leer), encontré muy difícil aceptar la versión
fílmica con suficiente objetivi-dad. No obstante, haré mi mejor
esfuerzo.
La película narra las aventuras de los hermanos Pevensie en la
extraña tierra de Narnia, que aparentemente está ubicada dentro
de un viejo arma-rio en la casona del afable profesor Kirke (Jim
Broadbent). Así encontra-mos a Lucy (Georgie
Henley), Su-san (Anna
Popplewell), Edmund (Skandar
Keynes) y Peter (William
Moseley) envueltos en la aparente guerra civil de
Narnia, donde la Bruja Blanca (Tilda
Swinton) arrebató el poder a Aslan (voz de
Liam Neeson en la versión
original), el auténtico rey del territorio. Entonces, con ayuda
de fantásticas criaturas y ani-males parlantes, los hermanos
Pevensie deben convertirse en hé-roes para liberar la tierra de
Narnia... pero antes deberán combatir sus dudas y la traición de
uno de ellos.
Aunque el
autor C.S. Lewis
aparentemente escribió "Las cróni-cas de Narnia" como una
alegoría cristiana, el contenido ostensi-blemente religioso de
la película es meramente simbólico, y no obstruye la narrativa.
Lamentablemente esa narrativa no es muy ágil ni especialmente
interesante; todo se reduce a los raquí-ticos temas de heroísmo
y redención que hemos visto em-pleados de mejor manera en cintas
superiores a ésta. Uno de los principales problemas de la cinta
es que su elenco no es del todo convincente. Sin duda los
actores juveniles tienen ta-lento (particularmente la pequeña
Georgie Henley), pero carecen de la presencia y peso actoral
necesarios para hacer creíble su trans-formación de niños
caprichosos a héroes épicos de una tierra fan-tástica.
Parte de ese problema recae tam-bién en el director
Andrew Adam-son, quien no logra
crear auténtica emoción con sus técnicamente com-plejas escenas.
Aunque la animación de algunos personajes (notablemente el león
Aslan) es sin duda impresio-nante, nunca se logra el impacto
emotivo suficiente para capturar al es-pectador, reduciendo así
la película a un mero espectáculo visual que busca emular "El
Señor de los Anillos", pero sin el respaldo narrativo
ni histriónico de aquélla. Obviamente tengo opinio-nes opuestas
sobre "Las crónicas de Narnia: El León, la bruja y el armario";
por un lado es una película medianamente entretenida y adornada
con buenas (y no tan buenas) imágenes que puede diver-tir
temporalmente al público familiar (aunque en ocasiones es algo
tediosa). Pero por otro lado, y en un plano totalmente personal,
me desagradó mucho su aparente mensaje central: ¿Una tierra
mágica de animales parlantes necesita humanos como reyes? Y,
aparte de todo, ¿reyes humanos que no han ganado realmente su
título?
No
obstante, para ser justos, dejaré a un lado mi ideología
perso-nal y la recomendaré como una propuesta apropiada para
pasar un rato con la familia (un rato largo... asegúrense de ir
al baño antes) viendo una cinta muy imaginativa, visualmente
atractiva (a pesar de sus frecuentes fallas técnicas) y tal vez
un poco violenta. Si quisie-ra hacer comparaciones injustas con
largometrajes similares, diría que carece de la genuina emoción
de "El Señor de los Anillos" y de los entrañables personajes de
"Harry Potter". Pero supongo que re-presenta un buen esfuerzo
para encontrar el balance entre un moderno film de acción
familiar y un libro que quizás funcio-nó bien hace sesenta años,
pero que ahora parece demasia-do cursi y moralizante.
Para
quitarme el mal sabor que me dejó, terminaré con una refe-rencia
bastante oscura y tangencial: por lo menos fue un placer ver en
papeles de apoyo a Patrick Kake
(el centauro Oreius) y Eli-zabeth
Hawthorne (la Sra. MacReady), ambos viejos conocidos
para los fanáticos de la serie televisiva "Cleopatra 2525" (como
yo). Me da gusto que sigan encontrando trabajo en su natal Nueva
Ze-landa.
Calificación:
    
Imágenes de "Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el
armario" - Copyright © 2005 Walt Disney Pictures y Walden Media. Distribuida en España por Buena Vista
International. "Las crónicas de Narnia", "Narnia" y todos los
títulos de los libros, personajes y escenarios originales de los
mismos son marcas registradas de C.S. Lewis Pte Ltd. Todos los derechos
reservados.
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