CRÍTICA
por
Julio Rodríguez Chico
Moralidad y supervivencia
Sin cambiar de
escenario y con una trama mínima, fieles a una estética que
busca recoger la realidad sin artificios y con una cá-mara que
sigue a unos personajes cargados de fisicidad, los her-manos
Dardenne mantienen en esta película su interés por seres
indefensos e inmersos en la soledad. Su preocupación por
reflejar dilemas morales y las consecuencias de unas difíciles
decisiones vuelven a estar presentes en este film, Palma de Oro
en Cannes y presente en la última Seminci fuera de concurso.
Bruno es un joven
inmaduro e inconsciente que vive del subsidio de su novia Sonia
y de los pequeños robos que trama a diario en un mundo de mafias
callejeras. Habituado a negociar con lo conse-guido, intentará
vender “en adopción” al bebé que la chica ha teni-do, para a
continuación entrar en una espiral de enredos, supervi-vencia y
anhelos difícilmente alcanzables.
De nuevo, los
Dardenne eligen a adolescentes como protagonis-tas de sus
historias, buscando detectar en ellos el cambio y la evo-lución
ante las dificultades que la vida presenta, estudiar su lucha
por abrirse camino en un mundo que vive de espaldas a
plantea-mientos éticos. Son seres sin pasado y sin futuro, que
viven en la inmediatez que lleva consigo la falta de trabajo, la
soledad y la es-casa cultura. No son gentes privilegiadas ni que
busquen prosperar: les basta con subsistir, con resolver el
problema del momento, sin plantearse otras coyunturas. En ese
terreno, la moral no tiene sitio porque la misma sociedad les ha
quitado gran parte de su respon-sabilidad y su conciencia se ha
cauterizado, porque les ha empuja-do a defenderse como pueden
entre tanta precariedad. Luchan por escapar de la soledad,
anhelan y buscan una difícil felicidad... para acabar
contentándose con lo que tienen.
La cámara es sutil
y nada pretencio-sa. Esconde los misterios de unas vi-das en que
se intuye un pasado difícil y una falta de horizontes. Lo suyo
es recoger un deambular sin rumbo por calles frías y solitarias,
donde lo explí-cito deja paso a lo ambiguo —nunca sabremos si el
niño del título es el be-bé o el padre— y el artificio a lo
vero-símil. Abundancia de planos cortos y cercanos a la mirada
del espec-tador, frecuentemente acompa-ñando a los mismos
personajes y permitiendo que éstos se expre-sen con su cuerpo y
sus movimien-tos más que con las palabras. Silencios por
delante de los diálo-gos para unos dramas sociales que encierran
tristeza y desespe-ranza, crítica social e inquietud moral, pero
todo ello tratado desde la distancia, porque los Dardenne se niegan
a marcar pautas al es-pectador, que es quien debe continuar la
historia. Detectan las grie-tas, pero rechazan señalar remedios
ni salidas morales a tan lasti-moso panorama; presentan a jóvenes
desorientados pero no los en-juician, sino que les “salvan” al
responsabilizar a quienes han cons-truido un mundo tan
insolidario. El retrato de Bruno se completa con el de Sonia,
joven madre que —en medio de una vida deses-tructurada y sin
proyectos— sabe reconocer en su hijo la única vía para alcanzar
la felicidad. Una vez más, el amor como vehículo re-dentor y
ancla para sobrevivir al naufragio de una sociedad desqui-ciada y
abocada a la soledad.
No importa
demasiado que Bruno sea capaz de vender a su pro-pio hijo, porque
con la misma inmediatez y superficialidad —sin li-bertad— se
arrepentirá e intentará enmendarse... para volver a de-linquir
mañana. La historia personal de la pareja no es más que una
metáfora de una sociedad del bienestar que vive el presente, que
se ha olvidado de lo moral y de quienes carecen de lo necesario,
ma-terial o afectivamente.
Cine de austeridad formal y profundidad conceptual, deu-dor del
francés Bresson, que busca llegar a la humanidad a través
de situaciones dramáticas y personajes solitarios, preo-cupado
por las cuestiones sociales y sus implicaciones morales. Cine
europeo de calidad, reconocido internacionalmente y que dis-curre
por las sendas ya trilladas en "Rosetta", "El hijo" o
"La pro-mesa": esto puede verse como sello de autor o como
ausencia de riesgos e innovación, según la lectura que el
espectador quiera ha-cer, pero no cabe duda de su honestidad y de
su sentido del com-promiso.
Calificación:
    
Imágenes
de "El niño" - Copyright © 2005 Les Films du Fleuve, Archipel
35, RTBF, Scope Invest y Arte France Cinéma. Distribuida en
España por Vértigo Films. Todos los derechos
reservados.
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