LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
    APUNTA TU CORREO

 

Compras de cineFnac

Banda sonora de "Match point"
BSO
 

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9

 

MATCH POINT


Dirección y guión: Woody Allen.
País:
Reino Unido.
Año: 2005.
Duración: 123 min.
Género: Drama.
Interpretación: Jonathan Rhys Meyers (Chris Wilton), Matthew Goode (Tom Hewett), Emily Mortimer (Chloe Hewett Wilton), Scarlett Johansson (Nola Rice), Brian Cox (Alec Hewett), Penelope Wilton (Eleanor Hewett), James Nesbitt (Detective Banner), Alexander Armstrong (Sr. Townsend), John Fortune (John), Ewen Bremner (Inspector Dowd).
Producción: Letty Aronson, Gareth Wiley y Lucy Darwin.
Fotografía: Remi Adefarasin.
Montaje: Alisa Lepselter.
Diseño de producción: Jim Clay.
Vestuario: Jill Taylor.
Estreno en España: 4 Noviembre 2005.

MÁS CRÍTICAS (contiene spoilers)

Ángel Cobacho López (E-mail a la redacción)

 «En su relato “Justo castigo” (Perfiles, 1975), Woody Allen nos cuenta una curiosa historia en la que un dramaturgo de mediana edad, obvio trasunto del mismo Allen, encuentra el amor apasiona-do y correspondido de una joven arrebatadora e inteligente bastan-tes años menor. Ésta, antes de presentarlo oficialmente a su fami-lia, con esa clásica intención entre la chanza y la temerosa caute-la, le advierte sobre la tremenda belleza de su hermana pequeña, ante el lógico temor de que pudiera abandonarla por ella. Y en efec-to, él acaba sintiéndose terriblemente atraído por un miembro de la familia de su amante, mas no por la atractiva hermana, sino por su madre. "Match point" (2005) es la última película de Woody Allen. El punto de partida es, si bien no idéntico, sí análogo: el joven pro-fesor de tenis Chris Wilton, tenista irlandés retirado, contacta con Tom Hewett, primogénito de una prototípica familia burguesa anglo-sajona y hermano de Chloe, una atractiva joven que se enamorará de él como consecuencia de un funesto flechazo. Porque, como se verá, pese a los favores de todo tipo que su nueva amante le dis-pensa, él no podrá refrenar una pasión creciente y casi puramente sexual hacia Nola Rice, la inicial prometida de Tom. Pronto Chris contraerá matrimonio con Chloe, a quien permanecerá infiel en todo momento, acompañado de un sentimiento de culpa que va alimen-tando consciente o inconscientemente mediante furtivos y cada vez más numerosos encuentros con Nola. Entre tanto, Chloe desarro-llará prácticamente en solitario una frustración y una obsesión pro-ducida por su aparente imposibilidad de concebir. La suerte parece ser el leit motiv de esta nueva producción. En algunos partidos de tenis, según se nos dice en su comienzo, la pelota bota sobre la red, de tal modo que su resultado permanece a merced del azar durante esos segundos en los que no sabemos en qué parte del campo acabará cayendo. La buena suerte no parece ser en absolu-to una bendición, o al menos no según Allen; la suerte vacía, incon-sistente y opaca a la que tanta alusión —de forma incluso dema-siado explícita— se hace durante los cerca de ciento veinte minu-tos de metraje, se entrelaza irremisiblemente con el fatum, con ese terrible destino que se cernía como una oscura nube sobre los per-sonajes de las obras clásicas y que en tantas ocasiones las hacía culminar de modo trágico. En el caso que nos ocupa, el azar —sustituto posmoderno del épico destino y de la caprichosa voluntad de los antiguos dioses— castiga con la buena suerte a un protago-nista que parece no poder escapar a un destino que le sonríe con la desdentada y torva sonrisa que dirige el juez prevaricador al acu-sado culpable de todos los cargos imputados cuando le absuelve de ellos, consciente de que no hay mayor pena que el abandono del reo a merced del enorme y creciente peso de su conciencia, de una conciencia que no se apoya más que en la incapacidad de ob-tener su propia compasión. El nihilismo al que nos tiene acostum-brados Allen cruza de nuevo la delgada línea incolora que separa sus dos manifestaciones más lógicas, y así la comedia decons-tructiva y divertida deja paso una vez más a la tragedia casi absolu-ta, al abismo del ser inconsistente —como Lenny Mendel, aquel personaje de otro de sus famosos relatos— que deja de ser dueño de sus actos cuando toma consciencia de su papel como mera marioneta a manos del azar o, con más precisión y riesgo, se con-vierte inconscientemente en una mera marioneta a manos de un presunto azar cuando deja de ser dueño de sus actos. La conclu-sión es desoladora y terrible, como la película, cuya tensión narrati-va va en aumento en su rumbo fijo hacia la desesperación, pese a algún guiño humorístico y al personaje de Tom, interpretado por Matthew Goode, una suerte de patético alter ego de Bingo Little, aquel enamoradizo y simpático personaje de P.G. Wodehouse. En-tre las interpretaciones, cabe destacar las que nos ofrecen Scarlett Johansson y, de modo paulatinamente creciente en calidad, John Rhys Meyers. La banda sonora, en la que la ópera sustituye al jazz al que Allen nos tiene acostumbrados; el hecho de que Inglaterra releve a Nueva York como telón de fondo en el que se desarrolla la trama; o el contraste que ofrece su dramatismo respecto al tono más o menos desenfadado de sus últimas producciones, son facto-res que pueden provocar en algunos espectadores la engañosa sensación de estar asistiendo a la película más atípica de su céle-bre director. No obstante, quien conozca su trayectoria ideológica y vital, tan ostensiblemente plasmada en sus obras, se rendirá ante la evidencia de estar frente a la que es sin duda una de sus más notables creaciones hasta el momento».

 

William Conway (E-mail a la redacción)

 «Cada vez soy menos tolerante con el cine de Woody Allen. Y no, no es que ésa haya sido siempre mi actitud a la hora de enfren-tarme a sus films. Todo lo contrario. Hubo un tiempo, que ahora me parece tan lejano, en que cada nueva película del genio judío de Manhattan era recibida con emoción por quien escribe. Pero ya di-go que esos tiempos han quedado muy atrás y no hay nada en su último cine que consiga emocionarme. Incluso hace un año se me pasó el estreno de "Melinda y Melinda" y aún hoy no la he visto. En fechas pasadas había leído con una mezcla de incredulidad y espe-ranza que Woody Allen había recobrado su mejor forma con "Match point". Dejé pasar unos días desde su estreno antes de ir a verla. Y fui con la esperanza de que lo que había leído fuese realmente cier-to, que se confirmase la recuperación de su cine, queriendo volver a sentir la misma emoción que antes me producían sus películas... Pero sólo conseguí que la decepción fuera aún mayor. Y no es que "Match point" me parezca peor película que las anteriores de Allen (realmente, es difícil hacer algo peor que "Todo lo demás" o que "Un final made in Hollywood"), sino que creo que si "Match point" es, a día de hoy, lo mejor que se puede esperar de su cine, es que éste, definitivamente, ha perdido ya todo su interés. "Match point" me parece, con diferencia, uno de los peores guiones que ha escri-to Allen en toda su carrera. La historia de este arribista invitado a la mesa de los ricos, al que termina gustándole tanto el plan, está llena de diálogos torpes e inverosímiles, pero, sobre todo, está lle-na de personajes y acciones que no tienen otra justificación y otra razón de ser que servir como marionetas a un final teledirigido y previsible desde un principio y que parece lo único que realmente le importa al autor. Como ejemplos de esto que digo y de lo falso que todo me resulta en "Match point" podría poner al ¿único? amigo del protagonista, un personaje que sale de la nada en cierto momento de la narración, casi como el amigo ficticio que le llevaba las cerve-zas a Truman cuando éste estaba deprimido en la película de Peter Weir. ¿Y qué decir del cambio radical que sufre el personaje de Nola Rice a mitad de la película? Dos personajes distintos en dos horas de metraje. O, según se mire, sólo uno, porque el segundo está dibujado con un trazo tan basto que no alcanza ni categoría de tal. Y todo eso pasando por alto el nada despreciable hecho de que un varón heterosexual, incluso siendo tan profundamente idiota como el que interpreta Matthew Goode, deje por decisión propia a una mujer como Scarlett Johansson resulta tan improbable como que George W. Bush obtenga finalmente el Nobel de la Paz. No to-do es malo en "Match point" y tampoco le negaré ciertos méritos a la película, méritos que sí me parecen propios del mejor Woody Allen. La metáfora sobre la suerte y la cinta de la red me parece una idea brillante como envoltorio de la trama, pero, como constan-temente ocurre en la película, el envoltorio una vez más está por encima del contenido. En el capítulo interpretativo, Scarlett Johans-son se come la pantalla en sus primeras apariciones, pero cuando su personaje desaparece por obra y gracia de las manazas del Woody Allen guionista, ella se diluye con él y acaba resultando tan gris como toda la película. Jonathan Rhys Meyers no consigue en ningún momento modificar su expresión pretendidamente enigmáti-ca e inquietante, y resulta tan increíble como jugador de tenis que como ejecutivo de bolsa. Del resto del reparto, poco que decir, pues si los dos protagonistas apenas tienen personajes a los que agarrarse, en el caso de los secundarios es que no hay nada de nada. Es entonces cuando el recuerdo de lo que Woody Allen con-seguía antaño con películas casi corales como "Hannah y sus her-manas" apaga toda valoración mínimamente positiva que se preten-da hacer sobre "Match point". Porque sí, desgracidamente, el cine de Woody Allen sigue hoy en día bajo mínimos, y lo que es peor, con cada vez menos esperanzas, al menos para el aquí firmante, de que pueda producirse ya una resurrección. Sobre todo si ésta se anuncia precipitadamente con trabajos como "Match point"».

David G. Natal (E-mail a la redacción)

 «No está Woody para ocultismos a estas alturas de su carrera, así que no disimula en absoluto sus referentes más directos. En este caso, él mismo, cuyo "Delitos y faltas" (1989) funciona como ensayo de este "Match point", y Dostoievski. Con referentes tan di-rectos (el protagonista de su última película lee "Crimen y castigo" y discute sobre la obra de su autor) merece la pena, antes de na-da, investigar qué aporta este ‘Match point’ a la temática del asesi-nato y la culpabilidad investigada por las obras previas. En "Delitos y faltas", Judah Rosenthal (Martin Landau), sintiéndose acosado por su historia de infedelidad con Dolores (Anjelica Huston), decidía recurrir a los servicios de su hermano y deshacerse de ella cuando ésta amenazaba con revelar su infelidad. Mucho de esto hay en la trama de ‘Match point’, aunque el Woody guionista ha decidido dar una vuelta de tuerca y añadir perversión a la trama al acercarla a la historia narrada por Dostoievski en "Crimen y castigo". Aquí el cri-men es cometido por el propio protagonista (una interpretación complicada que borda Jonathan Rhys Meyers), por el medio se cuela el crimen de una anciana (también Dostoievski, aunque con motivos diferentes) e incluso la cita es directa cuando, en medio de un sueño, Rhys Meyers habla de crímenes comunes que son jus-tificados por un orden superior. La principal aportación de "Match point" respecto a sus referentes está en colocar como eje básico de su argumentación la temática de la suerte, frente a la incidencia que éstos hacían en la de la culpabilidad. Hay que decirlo clara-mente: a pesar de su corrección formal en la escritura y en los diá-logos, "Match point" es mejor película que guión. Esta apreciación es importante en un director al que la crítica siempre ha colocado más bien del lado de la red que ocupan los grandes guionistas que del de los directores dotados para una potente puesta en escena. Partamos de que esta apreciación es injusta, ya que hasta en sus guiones más flojos y recientes ("Un final made in Hollywood", "Me-linda y Melinda"), Allen ha conservado sus maneras de eficaz direc-tor. Sin embargo, en "Match point" demuestra que su puesta en es-cena es propia de muy pocos directores vivos, a la altura de la ele-gancia de un Clint Eastwood. Woody es mejor director que nunca en este último proyecto y su película sólo se ve lastrada por algu-nos excesos moralistas en el guión, propios de su veta más ina-guantable, la que lo emparenta, por decisión propia, con el cine moral de Ingmar Bergman. Aspectos que están siendo muy comen-tados, como el que la ópera haya sustituido al jazz, me parecen accesorios y propios de la coyuntura de la trama. Ésta es una pelí-cula cien por cien Woody Allen, con sus formas y sus temas, pero con una mayor decisión de explorar el dramatismo de las relacio-nes personales y los compromisos sociales desde una perspectiva probablemente más difícil de aceptar para el espectador medio. La moralidad de los personajes de Woody Allen ha sido dudosa para el bien pensante desde sus primeras incursiones cómicas (en otro nivel me viene a la mente el propio Woody logrando que un coche se estrelle al aparcar en "Bananas"). Pero aquí los actos inmorales del protagonista son más duros y, por lo tanto, la implicación del espectador es mayor ante una historia en la que los personajes se juzgan por sus propios actos».


Imágenes de "Match point" - Copyright © 2005 BBC Films, Thema Productions y Jada Productions. Distribuida en España por On Pictures. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Match point"
Añade "Match point" a tus películas favoritas
Opina sobre "Match point" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Match point" a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

Hormigas en la boca     Código 46 (Code 46)     Samaritan girl (Samaria)     La intérprete (The interpreter)     Los edukadores (The edukators)

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
sorteos | reportajes | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto | publicidad

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2005 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Sorteos
Especiales
Reportajes
Clásicos
Carteles
Libros
Videojuegos
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

La ventana indiscreta
Top10
Opinión
Quiénes somos
Contacto

Publicidad
Añadir a Favoritos