MÁS OPINIONES
Tònia Pallejà
(Lista de
Cine)
«Alguien la definió
como un desfile de modelos y no podría estar más de acuedo con
esa descripción. Son tan monos ellos, están tan inmaculadamente
aderezados por el estilismo, y el director está tan pendiente
únicamente de que luzcan guapos, que lo demás está de sobras
(sí, esas cosas tan irrelevantes como un guión, por ejemplo) y
nada de lo que les pasa resulta convincente (y quiero decir que
ni siquiera es convincente dentro del género y el registro
exagerado e improbable de la película). No funciona como
película de acción, ni como comedia, ni en su parte romántica, y
menos como ácido comentario sobre las relaciones personales. Es
floja, vacía e irrelevante en todo. A los quince minutos ya me
sentía estúpida por estar viéndola, y aguanté hasta el final
porque me había preparado una merienda estupenda. Supongo que
sería justo decir que como mínimo está confeccionada para que
pases ese rato y te olvides, pero es que a mí se me hizo
insoportable, porque me sentía muy tonta perdiendo el tiempo
así. Creo que el único aliciente es que si te gustan
(físicamente hablando) Brad Pitt y Angelina Jolie, los vas a ver
de figurines, pero es que yo no me forraba la carpeta del cole
con las fotitos del Superpop ni siendo niña, y el espíritu
teenager tampoco me ha aparecido ahora de improviso. Vamos, que
los "desfiles de modelos" me dan entre risa y vergüenza ajena, y
la película es eso».
Leandro Marques
(E-mail a
la redacción)
«Cuando dos de las personas
vendidas como de las más bellas del planeta, super estrellas de
cine, incluso no malos actores, se unen en un proyecto, no
resulta nada impensable suponer que, en términos de la
industria, antes de enfocarse en la potencialidad artística del
mismo, se va a priorizar obtener el máximo provecho comercial
del film, devenido producto, y de los actores, usados más que
nada como las caras, los cuerpos de venta de ese producto. Si a
esto se agrega, como comentario adjunto, que el principal golpe
de efecto del film, al menos hacia dentro, en el proceso de
realización, ha sido el supuesto romance de los protagonistas,
que propició además la separación de uno de ellos (Pitt), ya no
quedan dudas acerca de lo que se está hablando: el film reúne
las condiciones ideales para convertirse en suceso de cartelera.
"Sr. y Sra. Smith", la película protagonizada por los bellos Brad
Pitt y Angelina Jolie, no es más que todo esto, una combinación
de marketing y demás operaciones externas a una película,
destinadas únicamente a hacer que esa película sea un producto
exitoso. John y Jane Smith son asesinos a sueldo y están
casados. Ambos desconocen la profesión del otro, y como
consecuencia, viven un matrimonio falso y frío, repleto de
mentiras. Un buen día, sus respectivos jefes les encargan la
misión que servirá de motor a la trama de la película: a cada
uno le corresponderá matar al otro. Este argumento, previsible y
poco original, podría sin embargo haber servido como excusa para
generar situaciones graciosas, algunos momentos de acción, y por
supuesto, algún que otro encuentro y desencuentro amoroso entre
los protagonistas. De todo eso, sobresale – por cantidad– lo de
algunos momentos de acción: al fin y al cabo, "Sr. y Sra. Smith" no
parece más que una mala película de tiros. La película dirigida
por Doug Liman se sobreesfuerza por generar momentos que
permitan la mayor lucidez posible de sus protagonistas, pero en
ese intento quiebra la verosimilitud de los diálogos, de las
situaciones y hasta de los personajes. Teniendo en cuenta el
margen, el permiso concedido de antemano, porque se sabía de qué
iba la historia, porque no cabía lugar para demasiadas
exigencias, la artificialidad e ineficacia de muchos pasajes de
la historia son desmedidos, tanto que no dejan de sorprender
negativamente. Además, frente a los sucesos de la trama –descubrimiento de que tienen que matarse entre sí, peleas
varias, disparos varios, desamor, diálogos– el espectador sólo
surge como figura contemplativa: no es tenido en cuenta más que
como receptor pasivo de las imágenes que se suceden. Acción,
comedia, romance. Superestrellas. Todos los condimentos para un
éxito de taquilla. A partir de mucha dinámica y un ritmo
incesante, Liman pretendió capturar la atención de su audiencia
apelando únicamente a lo visual, sin generar guiños de
complicidad ni metadiscurso alguno. Si bien en un principio,
mientras el relato se va construyendo, y a partir de un
interesante y gracioso comienzo con los protagonistas hablando
de sus problemas de pareja en una terapia matrimonial, la
película parece poder sostenerse, la acumulación de
previsibilidad y la falta de creatividad para ir entrelazando la
historia va haciéndose cada vez más notoria y termina
convirtiéndose en los patrones principales del film. El relato
esencial de la película, la historia de amor y desamor entre los
protagonistas, alguna leve crítica al matrimonio, a la caída en
la rutina y automaticidad, sólo es trabajado superficialmente,
como justificativo del despliegue de producción, de los tiros,
de los efectos. Pitt y Jolie hacen lo que pueden, y pese a sus
indiscutidos talentos, lo que pueden no es mucho, al menos no lo
suficiente para sostener una película que se cae de madura. De
todos modos, al final de cuentas, pareciera que justamente para
ellos dos, la película era lo de menos».
Pablo del Moral
(Cinencanto)
«Como algunos lectores
sabrán, soy bastante aficionado a los videojuegos (aunque
lamentablemente no tengo mucho tiempo para jugarlos),
particularmente los de acción en primera persona (también
conocidos como FPS o First Person Shooters). Cuando termino
un juego particularmente entretenido, me gusta jugarlo de nuevo,
pero en modo de invulnerabilidad, para poder admirar sus logros
técnicos y artísticos, el diseño de los niveles, la animación de
los personajes, etc., sin preocuparme por sobrevivir el ataque
de los monstruos (o terroristas, o nazis, o extraterrestres, o
lo que sea). Desde luego, en esta modalidad ya no hay tensión,
ni drama, ni suspenso, y no se puede disfrutar tanto el juego.
Esa fue la misma impresión que me dejó la película "Sr. y Sra.
Smith": un videojuego en modo de invulnerabilidad. Sin importar
que tan grandes sean las amenazas o peligros que los
protagonistas enfrentan, en ningún momento hay tensión o drama.
Lo que hay en abundancia son explosiones, así que esta película
funcionará mejor para audiencias que prefieran espectáculos
pirotécnicos en vez de narrativa sólida e interesante. No estoy
juzgando, sólo señalando lo obvio. La trama de "Sr. y Sra.
Smith" sigue a la pareja de John (Brad Pitt) y Jane (Angelina
Jolie), cuyo matrimonio ha perdido la "chispa" debido,
aparentemente, a sus vidas rutinarias. Desde luego, tales
rutinas son una mera cubierta para ocultarse mutuamente sus
azarosas vidas como asesinos a sueldo, hasta que ciertos eventos
revelan la naturaleza real de su "oficio", convirtiéndolos en
rivales mortales... al mismo tiempo que restaura la pasión de su
matrimonio. El director Doug Liman tiene en su haber un par de
cintas de acción inusualmente inteligentes ("El
caso Bourne", del 2002, y "Go", de 1999), por lo que resulta
sorprendente ver que "Sr. y Sra. Smith" sea tan ligera y boba,
tanto en su fondo como en su ejecución. El guión se escribe casi
solo, empleando las mismas fórmulas de tensión sexual, conflicto
romántico y relación amor/odio que hemos visto en decenas de
programas televisivos, desde "Buffy, cazavampiros",
hasta la clásica "Moonlighting", pasando por el venerable
sitcom
"Cheers". La gran diferencia, claro, está en el famoso elenco y
en los millones de dólares invertidos en efectos, locaciones y,
desde luego, las mencionadas explosiones. Pero ¿eso logra que la
película sea buena? Lo dudo. Es evidente que "Sr. y Sra. Smith"
complacerá a muchos gracias a su ligero humor, espectacular
acción y atractivos protagonistas, pero quien busque algo más
sólido y consistente hará mejor en ver cintas como "Narc" y
"Dark
blue", ya que "Sr. y Sra. Smith" sólo consigue evocar
aquellas cintas de acción de los ochentas, donde Schwarzenegger,
Van Damme o Seagal eran súper héroes invencibles e inmortales,
luchando contra hordas de anónimos villanos cuya única y triste
función era ser carne de cañón. El mencionado elenco hace un
trabajo decente, aunque desafortunadamente Brad Pitt y Angelina
Jolie están en su papel de "estrellas", y no realmente de
actores, como han probado que pueden lograr en sus más notables
películas. Vince Vaughn entrega su típico papel de "mejor amigo"
disfuncional, y si bien consigue algunas risas, su presencia es
demasiado breve y forzada. Adam Brody, en un corto papel como
aparente villano, repite los modismos que le han dado cierta
fama en "O.C.", y no es de extrañar, pues el mismo Doug
Liman dirigió los primeros episodios de esa exitosa serie. Se ve
que en algún momento hubo cierto ingenio en el guión de "Sr. y
Sra. Smith" (como al principio, cuando sus misteriosos
comportamientos sugieren infidelidades extra-maritales), pero el
espectáculo y sus estrellas prevalecieron, eliminando todo
impacto y relevancia a la cinta, que ahora es poco más que un
aparatoso videojuego viviente, con la misma resonancia emotiva
e igualmente predecible. Supongo que se puede pasar un rato
entretenido viendo "Sr. y Sra. Smith" (sobre todo para fans de
Pitt y Jolie), pero será hueco y poco satisfactorio. Al menos
servirá como preparación para las efímeras cintas veraniegas».
Almudena Muñoz Pérez
(E-mail a
la redacción)
«Algunas veces los
responsables de una película parecen alquimistas de la imagen y
el género, capaces de transformar los metales más viles en una
aleación de oro macizo. "Sr. y Sra. Smith" tiene pocos
quilates, pero los que luce los vale: por el trato de las
relaciones de pareja que, si bien poco original, se retrae de
los otros tópicos sensibleros más comunes todavía; por su
empaque cómico, compatible con las inevitables partes de acción;
y, como tanto se ha propagado y propagandeado, por la unión de
Pitt y Jolie, dos actores con poco lustre cuya química es tan
fuerte que ya resulta hasta redundante subrayarla. La cercanía
de "Sr. y Sra. Smith" con la etapa dorada de Hollywood y sus
parejas chispeantes en enredos románticos pretende ser más real
de lo que es. Doug Liman, más acostumbrado a dejar los líos del
héroe con su chica en segundo plano, pierde constantemente los
hilos de estas marionetas feroces. Sólo en los coreografiados
combates mano a mano se destila el resultado de la paciencia y
el trabajo en equipo. En las demás secuencias, el señor Pitt y
la señora Jolie parecen pasearse por los pasillos de su propia
casa, compartiendo un abanico de gestos, sonrisas y miradas más
allá de lo que indica la batuta de Liman. Esta confianza mutua
permite disfrutar de una naturalidad en pantalla que se
agradece, pero en detrimento del suspense y del propio tono de
la historia. Son esos saltos de la comedia a la acción –aunque
en determinadas escenas se utilice la acción cómica, como la
persecución por la casa– los que no funcionan en una película
que alterna las confesiones a cámara, estilo "Cuando Harry
encontró a Sally...", con el humor ácido y los tiroteos de
enfoque televisivo. Tomar un poco de allí y otro de allá, una
pareja de lujo como pátina brillante para un mueble rancio, esa
es la receta mágica de los alquimistas modernos, que en este
caso han tomado un poco de las batallas verbales de los años
cuarenta, disfrutables en cualquier ambiente, sea un tango letal
o una cena elegante; y otro poco de muchos títulos con el
amor-odio como protagonista, quizá uno de los más referenciales
–pero menos parecido– "El honor de los Prizzi" por los tórtolos
que comparten cama y profesión. Este cóctel, más cosmopolitan
que molotov, consigue que su sabor parezca nuevo y, ante todo,
sabroso. Que las caras bonitas de Pitt y Jolie sean capaces de
conducir casi dos horas de rencillas repetitivas y puntuales
balazos es ya todo un logro. Ellos no han sido sólo la excusa de
producción y taquillazo, funcionan también como pretexto para no
plantearse esta historia de violencias conyugales como algo más,
para disfrutar y punto de una pelea de gallos en traje de noche
y con muchas plumas sobrevolando el ambiente. Un propósito
morboso, pero lícito para espectadores cansados del buen
comportamiento que, por desgracia, asoma sin remedio entre los
señores Smith. El anhelo de una vida normal, con bebé ajeno y
miradas cruzadas como detonantes; letra versionada de Bob Dylan
tras una precipitada reconciliación, ralentí para un momento de
peligro y mutuo desvelo. Claro que los productores, los
alquimistas, no iban a dejar la balanza sin equilibrar, sin
contrapeso para tanta escena tórrida. Por otra parte, un aviso
para las parejas reales, no se vayan a pensar que todo es Sodoma
y Gomorra; hasta los asesinos a sueldo necesitan sus momentos de
relax y mimos pacíficos. En definitiva, "Sr. y Sra. Smith"
es uno de esos dulces de verano que resiste a los calores de
agosto, pero que al final de la temporada terminará
derritiéndose. Algo que también podría anticiparse por los altos
grados de sus peripecias y, quién sabe, por la inspiración del
público. Esta es la receta (médica) perfecta para matrimonios,
parejas y demás híbridos rutinarios y/o resentidos. Ojalá que
los secretos de cualquier maridaje fuesen de este tipo. Menos
terapeuta y más diversión».
Betomovies
(Lista de
Cine)
«[Una propuesta] con un argumento
insustancial que apenas se sostiene de delgados fundamentos
sólidos que al menos llegan a tratar al espectador como un ser
racional que tiene la capacidad de pensar y reflexionar sobre
los absurdos de la vida. Este filme de acción con muchos toques
cómicos vendría a ser una suerte de mirada hacia el matrimonio,
más bien una crítica hacia el mismo. Estos contratos civiles que
hoy por hoy no están sustentados en el amor, pieza fundamental
para que estas uniones funcionen. Veamos un poco el tema, "Sr.
y Sra. Smith" resulta apenas una propuesta un poco menos que
mediocre, y aclaro el porqué: Si hay algo para reconocer es cómo
a manera de historia absurda se nos muestran las miserias de los
matrimonios, el no conocerse a pesar de convivir juntos, la
falta de sinceridad, la disputa para ver quién es el más
exitoso, el hecho que cada uno tenga su vida aislada y no haya
momentos para compartir, la ausencia de un proyecto en común,
etc. Liman nos presenta distintos ingredientes que tratan al
menos de sacar una idea en concreto sobre una realidad que se ve
frecuentemente en los días que corren. Pero para sacar algún
tipo de conclusión sobre el discurso de este director, debemos
tolerar los vicios más comunes en que incurren los filmes acción
de la gran industria por estos tiempos: luchas exageradas donde
el objetivo es demostrar lo que en realidad se puede hacer hoy
día con los efectos especiales, tramas simplonas poco elaboradas
que no sacan a relucir más que superficialidad, mostrar una
pareja de actores de alto impacto visual y carismático utilizada
como carnada para atraer al público masivamente, una relato laxo
que alude al disfrute de situaciones poco profundas y que
apuntan a entretener en forma banal. Una alternativa que no me
satisfizo en lo más mínimo, humor ligero, acción trepidante como
vimos ya muchas veces, nada nuevo para analizar, es mucho más de
lo mismo, una propuesta sin demasiada profundidad».
Imágenes
de "Sr. y Sra. Smith" - Copyright © 2005 New Regency
Pictures, Summit Entertainment, Weed Road Pictures y Regency
Enterprises. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Sra. y Sra. Smith"
Añade "Sr. y Sra. Smith" a tus películas favoritas
Opina sobre "Sr. y Sra.
Smith" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Sr. y Sra.
Smith" a un amigo
|