CÓMO SE HIZO "LOS
4 FANTÁSTICOS"
Notas de producción
© 2005
Hispano Foxfilm
1. Los personajes
El fenómeno “fantástico”
empezó hace 41 años, cuando el editor de Marvel Comics, Martin
Goodman, tras jugar un partido de golf con un competidor de la
industria, decidió seguir adelante con una idea fascinante.
Goodman la compartió con el legendario escritor de cómics Stan
Lee. “Martin me dijo ‘¿Por qué no
creas a un equipo de superhéroes?’”, recuerda Lee. “Así que, con
Jack Kirby, creamos Los Cuatro Fantásticos y durante las
siguientes cuatro décadas han permanecido como la joya de la
corona de Marvel”.
Lee quería que sus
superhéroes fueran gente de carne y hueso sin identidades
secretas. “Quería crearlos como si fueran personas de verdad que
vivieran entre nosotros en el mundo real, sólo que teniendo
superpoderes”, dice. “Son la primera familia de superhéroes,
cuatro personas que viven y trabajan juntas como una familia. No
habíamos visto una relación como ésa en los cómics antes de Los
Cuatro Fantásticos, y esto les hizo muy especiales y populares
entre los fans.
Para Stan Lee, ver cómo este
cómic cobra vida cinematográfica es verdaderamente una emoción
“fantástica”. “Es algo realmente emocionante”, afirma Lee, “Fox
ha querido hacer esta película durante largo tiempo. Estoy
encantado de que hayan esperado a la historia adecuada y a la
tecnología apropiada. Ciertamente han reunido al reparto
perfecto, y todo eso va a estar ahí arriba en la pantalla de
cine… el humor, el drama la aventura, la acción, la diversión…
todas las cosas que los hacen tan maravillosos”.
La adaptación cinematográfica
del cómic de Marvel de Los Cuatro Fantásticos se estuvo
desarrollando durante más de una década, cuando los productores
de Constantin Films, Bernd Eichinger, y Chris Columbus, de 1492
Productions, buscaron el guión mas adecuado.
A lo largo de los años,
varios guionistas escribieron borradores de guión. Las cosas
empezaron a casar con el guión de Michael France (“Hulk”).
“Desde que era un crío siempre quise ver una película de ‘Los
Cuatro Fantásticos’ en la gran pantalla”, admite France.
“Intentar hacer una película de ‘Los Cuatro Fantásticos’ es una
de las principales razones por la que quise entrar a trabajar en
el cine”.
Para France y los
productores, el principal objetivo era escoger el tono adecuado.
“El estilo de dirección a seguir era el de los cómics
originales”, dice France. “Queríamos que la película fuera
emocionante y estuviera llena de cosas que nunca hubieras visto
antes en un filme”.
Tras varios guiones
preliminares, intervino el guionista Mark Frost (“Twin Peaks”),
también fan de los cómics de Los Cuatro Fantásticos, para
continuar dando forma al guión. “Pensaba que necesitábamos ir a
las raíces de los cómics”, dice Frost. “Pienso que, en su
esencia, la historia es muy sencilla. Mi instinto era que la
historia para la película tenía que ser como la de los primeros
cómics, los de Stan Lee y Jack Kirby; que debería ser
chispeante. Queríamos captar la excitación de Los Cuatro
Fantásticos haciéndose con sus poderes, mientras presentábamos
su mitología a un nuevo público”.
Cuando el director Tim Story
se incorporó al proyecto, supervisó borradores preliminares que
seguían estando centrados en los cómics. Desde luego, era
imposible permanecer fieles a todas las historias de los cómics,
se cuentan por miles, pero Story sabía que la película tendría
que ser fiel a los personajes. Además, quería humanizar los
personajes, particularmente al Dr. Muerte, quien quizás no fue
desarrollado en su justa medida en anteriores borradores de los
cuatro héroes.
A lo largo de los años,
cuando el guión tomó forma, los realizadores seguían haciéndose
las mismas preguntas. ¿Está la tecnología lo suficientemente
avanzada, se preguntaban, para lograr que estos héroes y sus
poderes resultaran realistas y creíbles a los ojos de tres
generaciones de aficionados que cada vez más saben más?
“No hay había la menor duda
de que el avance de la tecnología de efectos visuales iba a
jugar un papel clave cuando se fuese a hacer esta película”,
explica el productor Ralph Winter. “No lo habríamos logrado hace
unos pocos años; la tecnología no existía todavía”.
“Sin embargo, en los dos
últimos años o así”, dice Winter, “los avances en gráficos por
ordenador, las imágenes generadas por ordenador y los programas
de realismo fotográfico nos permitieron plantearnos seriamente
la posibilidad de hacerlo. Podíamos estirar y doblar el cuerpo
de un hombre y hacer que pareciera real; podíamos mezclar fuego
real con llamaradas creadas por ordenador para hacer que La
Antorcha Humana resultara creíble; podíamos crear un personaje
invisible que los espectadores fueran capaces de ver. Y el arte
de los efectos especiales visuales de maquillaje ha llegado al
punto de que un actor real pudiera interpretar a La Cosa, en
oposición a un personaje creado completamente por ordenador.
Miramos todas las herramientas que estaban disponibles a nuestro
alcance y decidimos que era el momento justo para trasladar esta
historia a la pantalla grande”.
El director Tim Story y el
productor Avi Arad también consideraban que era el momento de
hacer una película de LOS CUATRO FANTÁSTICOS, por razones que
van más allá del universo tecnológico y de los efectos.
“La ciencia ficción de los
años sesenta de Stan Lee y Jack Kirby se ha convertido en hechos
científicos del siglo XXI”, dice Arad. “Fueron verdaderos
astronautas de la imaginación, creando historias sobre la
privatización de los viajes espaciales y la investigación
genética mucho antes de que fueran posibles y entraran a formar
parte del conocimiento general. Ahora leemos y oímos sobre estos
temas todos los días”.
Para Tim Story, LOS CUATRO
FANTÁSTICOS presenta una conexión sociopolítica con estos
tiempos de valores familiares, estrellas de los reality
televisivos y obsesión cultural por la idea de la fama.
“Los Cuatro Fantásticos
probablemente sea uno de los cómics que más me toca”, dice
Story, “porque se trata de gente de carne y hueso viviendo y
trabajando como una familia. No importa lo disfuncionales que
parezcan, no importan las peleas que haya entre ellos,
permanecen juntos cuando sus vidas sufren un dramático
sobresalto y llegan desde una relativa oscuridad al estatus de
celebridades de culto.
“La mayor diferencia entre
Los Cuatro Fantásticos y otros cómics de superhéroes”, añade
Story, “es que no tienen identidades secretas u ocultos alter
egos. Cuando caminan por la calle en Manhattan, la gente les
reconoce como Reed Richards o Mr. Fantástico. Johnny Storm es el
ejemplo perfecto de una celebridad de la noche y disfruta su
tiempo en el candelero como La Antorcha Humana. Son héroes
durante el día; te cruzas con ellos por la calle, y tanto la
gente como yo queremos héroes como éstos. Creo que esa clase de
accesibilidad para con los espectadores es una de las razones
por las que el cómic ha sido tan popular durante tantos años”.
Gran parte de esa carga de
“accesibilidad” descansa sobre los hombros del productor de
efectos especiales Kurt Williams, cuyo reto era mezclar sin que
se notase las interpretaciones de los actores de carne y hueso
con los más de ochocientos planos de efectos visuales presentes
en la película.
“Tim quería que esta película
y estos personajes tuvieran entre ellos y con el entorno una
relación orgánica manteniendo los pies en la tierra”, dice
Williams. “Así es que, mientras él y los actores desarrollaban
la personalidad de los personajes, mi equipo y yo
desarrollábamos los diversos estratos de efectos visuales,
combinándose todo para dar a la película una apariencia y una
sensación equilibradas, creíbles y fotorrealistas.
“Creamos un conjunto de
‘físicas’ para cada uno de los personajes”, continúa Williams.
“Ahora bien, no las físicas de nuestro mundo, sino un conjunto
de físicas relacionadas con los poderes de cada personaje. Así
por ejemplo, Mr. Fantástico tiene su propio grupo de físicas que
nos permitirían comprender la forma en que su cuerpo se
estiraría y retuerce. No se trataba sólo de que su piel se
alargase. Teníamos que sopesar también cómo se estirarían sus
huesos y sus músculos. Tuvimos que diseñar un efecto que pudiera
hacer creíble su poder, un efecto que no sacara a los
espectadores de la acción”.
“Lo más divertido de la
historia gira en torno a sus poderes”, señala Tim Story. “Quiero
decir que quién no se ha preguntado cómo resultaría ser
invisible o ser capaz de volar o de tener una fuerza
sobrehumana. Creo que es algo con el que el niño que todos
llevamos dentro se va a sentir identificado. Verles cuando
descubren por primera vez sus poderes, cómo los incorporan luego
a sus vidas y, finalmente, cómo los utilizan en la batalla del
bien contra el mal es algo estupendo. Se dice que el dinero es
poder, pero para Los Cuatro Fantásticos, los poderes son el
poder”.
Los creadores de los cómics,
Stan Lee y Jack Kirby, concibieron, escribieron e ilustraron los
poderes de Los Cuatro Fantásticos y su archinémesis, el Dr.
Muerte, como extensiones de las personalidades de cada uno de
los personajes. Para los actores, fue este concepto el que ayudó
a la naturaleza orgánica y basada en la realidad de los héroes y
también del villano.
“Es una idea muy
inteligente”, dice Ioan Gruffudd (pronúnciese Yo-an Griffith),
quien interpreta a Reed Richards / Mr. Fantástico, un brillante
científico y líder y figura paterna dentro del grupo. “Reed es
una persona muy apasionada cuyo trabajo significa todo para él,
así es que puedes racionalizar su poder concreto de diversas
maneras. Siempre está intentando alcanzar las estrellas. Quizás,
se estire también al tener tantos proyectos y experimentos en
marcha al mismo tiempo, y tiene una especie de personalidad
maleable que afecta a sus relaciones, especialmente con Sue a
quien considera fuera de su alcance”.
Gruffudd, quien no conocía el
cómic, admite haberse mostrado escéptico respecto a cómo los
realizadores iban a conformar la habilidad de Reed para estirar
su cuerpo de numerosas formas y tamaños.
“Me gustaba el personaje de
Reed Richards porque es alguien muy inteligente, honesto y
encantador y, a la postre, bastante heroico”, afirma Gruffudd.
Pero me preocupaba que los poderes de Reed pudieran terminar
pareciendo irreales incluso dentro de nuestro universo del cómic
y de la película. Tim me aseguró que la tecnología actual ha
llegado a tal punto que cuando Reed usa su poder, no iba a
parecer algo ficticio o de goma. Tim me explicó que el poder de
Reed iba a resultar muy intenso, muy masculino y vigoroso.
Veríamos y oiríamos cómo se estiran sus músculos y sus huesos,
no sólo la piel, y podría manifestarse de forma dolorosa cada
vez que Reed se estira. No iba a ser un poder facilón”.
Como la figura maternal del
grupo, Sue Storm / La Mujer Invisible, es según la actriz
Jessica Alba, “el aglutinante que mantiene unida a la familia”.
La manifestación de sus poderes (la invisibilidad y su habilidad
para lanzar poderosos campos de fuerza) nace de bien adentro del
alma maternal y emocional de Sue.
“Es una científica”, dice
Alba, “que está luchando por hacerse sitio dentro de un mundo
dominado por hombres. Tanto en su relación con Victor como Reed
o con su hermano Johnny, se esfuerza por ser vista y escuchada
como su igual. Quiere que todos ellos se tomen en serio sus
ideas y sus opiniones, y no quiere que la miren por encima del
hombro o pasen de ella. A menudo, ella piensa que podría ser
invisible para ellos y es por esto por lo que su poder de
invisibilidad se manifiesta según su estado emocional en ese
momento.
“Como todos los personajes”,
continúa Alba, “Sue descubre sus poderes poco a poco y llega con
el tiempo a identificar la conexión con su personalidad. Así, si
está triste, puede hacerse invisible, y si está enfadada, puede
lanzar un campo de fuerza negativa. Cuando llega el momento de
luchar con el Dr. Muerte, se ha hecho mucho más poderosa, ha
ganado en confianza y es más valiente que lo era antes del
accidente en la estación espacial”.
Stan Lee recuerda cuáles eran
sus intenciones cuando creó el personaje de Sue Storm: “No
quería que Sue fue el típico personaje femenino de cómic que
está siempre pidiendo ayuda”, señala. “No quería que fuera la
doncella en apuros. Quería que fuese parte integral del equipo,
así que le otorgué dos habilidades muy convincentes. De hecho,
hay gente que piensa que la combinación de los poderes de Sue
hacen de ella al fin y al cabo el miembro más poderoso del
grupo”.
“La invisibilidad es un
efecto visual muy exigente”, dice Kurt Williams. “Porque la
visión de Tim de estos personajes estaba orientada hacia la
interpretación, así es que de hecho decidimos mantener intactos
algunos de los atributos de Jessica cuando se vuelve invisible.
Por ejemplo, siempre hay sutiles y anecdóticas señales de que
está ahí, incluso aunque ‘no la puedas ver’, sea la forma de sus
labios o de sus ojos o la de su pelo. Es una especie de efecto
muy etéreo y es reflejo de la etérea excelencia que Jessica dio
a su papel”.
“El proceso de ‘volverse
invisible’ era muy interesante y mucho más difícil de lo que
esperaba”, reconoce Alba. “Tenía que hacer cada escena dos
veces. Era una sensación rara, pues tenía que recrear esas
emociones muchas veces, tanto si había otro actor enfrente mío
como si no lo había”.
El hermano de Sue Storm,
Johnny Storm / La Antorcha Humana, interpretado por el actor
Chris Evans, es el tercer integrante de esta fantástica familia
de cuatro. Para Evans, la idea de interpretar al impulsivo y
apasionado pero siempre ecuánime superhéroe fue algo natural.
“Es el sueño de cualquier niño. Me explico, qué niño no se
ataría una toalla alrededor del cuello y saltaría del sofá como
un superhéroe”.
“Aunque no estaba demasiado
familiarizado con el fenómeno de Los Cuatro Fantásticos”, dice
Evans, “puedo decir que interpretarlo iba a ser algo explosivo.
Es el epítome de un joven que sólo pretende pasárselo bien. Es
un aventurero: Hace snowboard, motocross y es un piloto
especial. Sabes, tiene esa especie de actitud de invencibilidad
y disfruta estando en el candelero. Vive para los coches
rápidos, las mujeres hedonistas y el aplauso. ¡Oh, sí!, ¿se me
olvidó mencionar que también puede arder y volar? ¡Seguro que no
hay mucho más que se pueda hacer para llamar la atención!
“A Johnny no le preocupan
realmente los problemas de los demás”, dice Evans. “Está
demasiado volcado en sí mismo. Sí, se burla de su hermana y está
constantemente metiéndose con Ben. Respeta a Reed por ser el
genial científico que es, pero confiesa claramente que el tipo
está demasiado absorto en su trabajo y ha hecho todo para
enterrar sus posibilidades con Sue. Esto es lo que Johnny aporta
a la dinámica familiar, esta especie de apatía
incondicionalmente encantadora. Al final, crece un poco y se da
cuenta de la importancia del equipo y de la responsabilidad que
recae sobre ellos”.
Una vez más, la magia de los
efectos visuales complementó la interpretación del actor. “Los
llameantes poderes de Johnny como La Antorcha Humana son una
mezcla y un compendio de fuego real y fuego creado por
ordenador”, dice Kurt Williams. “Rodamos fuego real en un
estudio, desde un llama tan pequeña como la que sale de un
mechero Bic a un voluminoso y remolino de fuego para el efecto
de su ‘supernova’. Los elementos reales se intensificaron con
elementos generados por ordenador. En gran medida y como pasaba
con la invisibilidad de Jessica, nunca quisimos esconder la
interpretación de Chris con el fuego; más bien lo que queríamos
era que los espectadores pudieran ver siempre su cara, y sus
ojos aunque esté totalmente rodeado por las llamas”.
Otro objeto de choteo de
Johnny es Ben Grimm. Cuando el actor Michael Chiklis tenía
dieciocho años de edad, le dijo a su hermano “que si se fuese a
hacer una película sobre el cómic de Los Cuatro Fantásticos, él
sería Ben Grimm”.
¿Fue esto un deseo de
esperanza o una profecía adolescente? “Qué puedo decir”, afirma
Chiklis con una sonrisa, “Siempre tuve una afinidad y un
profundo cariño hacia Los Cuatro Fantásticos y hacia Ben Grimm
en particular. Yo era un niño leyendo sobre este tipo humilde
con los mismos orígenes humildes y de clase media que yo. Ben ha
superado muchas cosas y ha llegado a ser un sobresaliente piloto
y astronauta. Dio muchas esperanzas a los chicos como yo
respecto a que podíamos conseguir nuestros sueños también.
Ahora, habiéndolo interpretado en esta película, de verdad que
se ha hecho realidad uno de mis sueños”.
Chiklis admite sin ningún
esfuerzo que tener la oportunidad de interpretar a un icono
cultural como Ben Grimm / La Cosa fue una labor intimidante.
“Ben sufre lo suyo después del accidente en el espacio
exterior”, dice Chiklis. “Desde el punto de vista de un actor,
la peripecia de su personaje está llena de transformaciones
emocionales y físicas de gran calado. Empieza como este
atlético, confiado y poco comunicativo sujeto y termina como un
monstruo, un héroe y una celebridad. Es tremendamente difícil
para él aceptar su infortunio porque no es la clase de persona
que quiera ser el centro de atención. Sólo quiere ser de nuevo
Ben.
“De este modo, sí, este papel
resultó ser una de las cosas más estimulantes que haya hecho en
mi vida y en mi carrera”, continúa Chiklis. “Personalmente tuve
que vencer mucho temor y aprehensión con la tarea que tenia
delante de mí. Especialmente cuando vi que me tocaba sufrir toda
esa parte del maquillaje y la vestimenta. El primer día que me
puse el traje fue una experiencia muy intensa y amedrentadora, y
fue una prueba psicológica para mi capacidad de sobrellevar las
cosas. Sentí verdadero miedo.
“No soy para nada una persona
con fobias”, continua Chiklis, “así es que cuando sentí esa
especie de sensación claustrofóbica, me pilló con la guardia
baja y me puso bastante de los nervios. De hecho, se me pasó por
la mente la idea de que no iba a ser capaz de hacer el papel.
Por eso, esa misma noche, llamé a una psiquiatra y le conté lo
que me había ocurrido ese día. Le pedí ayuda a la hora de
controlar todo ese nerviosismo, y ella me dio algunas
herramientas realmente fantásticas para usar cuando me entrara
la neura. Como actor, se trata de ir paso a paso, y le quiero
agradecer tácitamente que me haya facilitado técnicas para
meterme en esa envoltura cada día y dar lo mejor de mí mismo
para que ese personaje cobre vida”.
Esa “envoltura” de la que
habla Chiklis era el traje y el maquillaje prostético de más de
veintisiete kilos que le hacía pasar de ser Michael a La Cosa,
en tres horas. La decisión de que el pétreo héroe apareciera en
su aspecto real, en vez de crearlo por ordenador, fue del
director Tim Story, los productores, los equipos de efectos
visuales y los diseñadores de vestuario y efectos de maquillaje
de caracterización.
“Fue una de las decisiones
más importantes que tuvimos que tomar en esta película”, dice
Story, “y es algo que decidimos muy al comienzo, así es que
tuvimos todo el tiempo que necesitamos para hacer bien ‘La
Cosa’. A diferencia de Hulk, por ejemplo, debajo de todo ese
aspecto rocoso, hay un ser humano con sentimientos humanos.
Habla, se comunica e incluso tiene un romance, así es que
pensamos que era obligado que un actor ‘creara’ al personaje en
vez de que lo hiciera un ordenador. Aunque parezca un monstruo,
es la interpretación de Michael la que hace creíble a La Cosa
como hombre”.
“Las imágenes creadas por
ordenador son más adecuadas para personajes como Hule, Gollum o
los dinosaurios”, dice el productor Avi Arad. “Lo que no
queríamos hacer era perder la interpretación de Michael dentro
de algún programa informático. De hecho, queríamos poder mirar a
La Cosa a los ojos, y saber que eran los ojos de Michael, que
eran ojos humanos. Puedes ver todo el patetismo humano que el
personaje está experimentando a través de sus ojos, y funciona
gracias a la interpretación de Michael y al talento y esfuerzo
de nuestros equipos creativos”.
El diseñador de vestuario
José Fernandez, el supervisor de efectos de criatura Mike
Elizalde, el productor de efectos visuales Kurt Williams e
innumerables artistas, escultores, diseñadores de criaturas y
técnicos de Spectral Motion trabajaron juntos durante meses para
crear el traje de ‘La Cosa’.
La Cosa nació de imágenes
tridimensionales iniciales y maquetas de figuras creadas por
Fernandez, de la investigación y el desarrollo del equipo de
Elizalde en Spectral Motion y de la aplicación práctica en el
plató de los maquilladores de caracterización Bart Mixon y Jayne
Dancose. El traje está hecho de látex y, en algunas partes,
tenía entre doce y quince centímetros de espesor. Según el
diseñador de vestuario Fernandez, era una auténtica “olla a
presión”.
“Imagínate un traje normal de
buceo”, dice, “y ponle un mayor espesor. Eso te da una idea del
peso del traje. Sin embargo, a diferencia del traje de La Cosa,
puedes tener la cabeza al aire libre para dejar escapar el
calor. Michael estaba literalmente encerrado cuando estaba
dentro y no había ningún sitio por donde pudiera salir el calor
corporal. Hay que reconocerle un gran mérito porque se cocía ahí
dentro y se cocía de lo lindo”.
El equipo del traje
desarrolló un sistema para enfriar a Chiklis quitándole una de
las “piedras” de lo alto de su cabeza y metiéndole una manguera
de aire acondicionado por el que se introducía aire frío en el
pequeño resquicio que quedaba entre la piel del actor y el
revestimiento elástico del interior del traje. También tenían
una plancha especial inclinada que permitía al actor descansar
en un plano de cuarenta y cinco grados aproximadamente. Llamada
de forma cariñosa “El potro de tormento” por Chiklis, esta
plancha inclinada no sólo le permitía a Chiklis relajarse de
forma más cómoda entre toma y toma (pues no se podía sentar ni
cabía en la típica silla de director) sino que también
facilitaba la labor a los equipos de maquillaje y vestuario al
tener acceso al actor de la cabeza a los pies y poder así
volverle a aplicar o a retocar las prótesis en el estudio de
forma más fácil.
Incluso con este traje
innovador y único, se enriqueció a La Cosa para determinadas
situaciones con efectos creador por ordenador. “Nuestro
verdadero trabajo con el personaje de La Cosa fue tratar de
mejorar su integración con el entorno”, explica Kurt Williams.
“Por ejemplo, cuando da un brinco en el piso, ese piso ha de
resquebrajarse bajo el peso de esa mole. Si roza con una
esquina, se pueden desprender algunos ladrillos y caer al suelo
por la pura fuerza. Desde luego, si se rasca porque le pica la
cara, se verá un rasguño en la piedra y algo de polvo. Para
cuando hace un movimiento muy forzado, hemos creado más polvo
saliendo de su cuerpo, como si las piedras se frotaran unas con
otras. El traje real quizás pese más de veintisiete kilos pero
aumentamos el efecto para que pareciera pesar la tonelada de
roca que es el personaje”.
Marvel Comics y Stan Lee
quizás llamaran a sus innovadores cómics Los Cuatro Fantásticos,
pero hay un quinto en discordia vital que ayudó a hacer de la
serie una de las más exitosas del género: el ultravillano Victor
Von Doom, también conocido como el Dr. Muerte.
“Tuvimos la suerte de ser
capaces de concebir algunos grandes villanos”, dice Stan Lee, “y
creo que el Dr. Muerte es una de las mejores creaciones como
villano de toda mi vida. Era tan famoso como nuestros cuatro
héroes. Éstos no luchan con ladrones con peatones atolondrados o
con los que arrojan basura en la calle; luchaban con tipos como
Doom”.
Julian McMahon, quien
interpreta el papel y se educó en los círculos políticos y
sociales de Sídney, era también “el típico crío” al que le
encantaban los cómics y los dibujos animados.
“Los Cuatro Fantásticos eran
muy populares en Australia cuando era niño, así que estaba muy
familiarizado con la serie”, dice McMahon, “la cual era uno de
mis favoritas. Siempre me fascinó el Dr. Muerte, y que me
ofrecieran el papel en la versión cinematográfica era una
oportunidad que no podía dejar pasar. En muchos aspectos y por
diversas razones era un gran paso para mí”.
“Sin embargo, debo decir que
es siempre difícil para mí interpretar a un villano porque no
tengo en absoluto un lado malvado”, dice McMahon riéndose. “Todo
el mundo asumía que Ioan (Gruffudd) iba a ser el único que iba a
dar más de sí como actor”.
El Dr. Muerte es el nombre
tomado por el rico empresario industrial Victor Von Doom tras su
cambio de ADN en el espacio. Para McMahon, la evolución del
personaje se podía resumir como la “destrucción total de todo el
sistema de creencias de un hombre”.
“Victor es un multimillonario
brillante y carismático pero terriblemente malvado”, dice
McMahon. “Sólo le preocupa mejorar su posición de poder. Intenté
infundirle un alma y un espíritu que los espectadores pudieran
reconocer. Sin embargo, para un tipo tan creído, un corte en la
cara no es algo nada bueno, así que, cuando su metamorfosis
empieza a ser más y más aparente, de forma literal y en sentido
figurado empieza a desmoronarse. Se descompone y se pone en
evidencia y planea no hacer prisioneros. No es algo bonito para
nadie, no lo es para Los Cuatro Fantásticos, no lo es para el
mundo y particularmente tampoco para el mismo Victor”.
“Nuestra forma de encarar el
personaje de Doom fue muy sutil”, dice Kurt Williams. “El
comienzo de su transformación es muy lenta, una especie de
proceso diferido, así que integramos detalles específicos dentro
del maquillaje prostético. Luego según nos acercamos al clímax
de la película, se acelera su metamorfosis y fue entonces cuando
tuvimos que asegurarnos de que sus poderes eran tan orgánicos en
su naturaleza como en la de los cuatro héroes. De nuevo, hay un
efecto sutil cuando ves cambiar su estructura anatómica, no sólo
su piel sino también el sistema vascular, la musculatura y el
esqueleto que hay debajo.
“Ayudar a Julian a entender
visualmente el registro de su personaje fue divertido”, dice
Fernandez. “Sabes, comienza con algunos preciosos trajes de
diseñador y camisas de color claro que muestran claramente al
guapo, rico, elegante y endiosado Victor. Cuando empieza su
transformación, pusimos esos negros y grises oscuros y con el
tiempo su clásica capa verde oscuro. Además, nos planteamos con
él un enfoque muy sutil para fusionarlo, sin que se notara, con
el maquillaje prostético y los ocasionales efectos visuales.
“La otra cosa increíble
respecto al personaje de Doom”, dice Williams, “es que, como en
el caso de Michael Chiklis, aunque Julian termina siendo de
acero de pies a cabeza todavía se pueden ver sus ojos. De nuevo,
era básico, mantener la consistencia con la visión de Tim Story.
Los cinco personajes provienen de un sitio real, creíble y
orgánico, y ninguno de nosotros quería esconder nada de esto.
Son personas, no extraterrestres, así que los espectadores van a
ver realmente todas las emociones humanas que surgen en su
fantástica aventura”.
2.
La
producción >>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Los 4 Fantásticos" - Copyright © 2005 20th
Century Fox, Marvel Enterprises, 1492 Pictures y Constantin Film
Produktion. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Los 4 Fantásticos"
Añade "Los 4 Fantásticos" a tus películas favoritas
Opina sobre "Los 4
Fantásticos" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Los 4
Fantásticos" a un amigo
|