CRÍTICA
por
Manuel Márquez
Si una idea parece tener entre ceja y ceja el director
británico
Michael Winterbottom,
es la de que, a su lado, y en términos de productividad, Woody
Allen termine convirtiéndose en un émulo de Terrence Malick: tal
determinación furibunda es la que parece desprenderse de un
ritmo de producción estajanovista y sin cortapisa alguna en lo
que a abanico de géneros, temáticas y estilos se refiere. En tal
contexto, cabe entender que es complicado que el nivel de
calidad de las producciones alcance cotas excelsas, lo cual no
resta mérito ni valía, por lo general, a las mismas, de manera
que siempre cabe esperar algo interesante, cuanto menos, de una
película de este autor.
El
caso de "Tristram Shandy: A cock and bull story" no supone una
excepción a tal premisa: el prolífico realizador la emprende
con un texto de connotaciones legendarias en la historia de la
novela inglesa (si hemos de atender a lo que de ella afirman
los entendidos en la materia: este humilde escribiente
desconoce el texto en cuestión...), que, por lo demás,
arrastra el histórico sambenito de su imposibilidad de
traslación al lenguaje cinematográfico, dadas sus
peculiaridades (dispersión, exceso de digresión en su trama,
etc.), y, lejos de arredrarse ante el reto, le hinca el diente
sin el más mínimo miedo ni rubor, acudiendo al ya conocido
mecanismo (no por ello, menos apetecible o falto de interés)
de jugar al cine dentro del cine. O sea, que estamos ante la
película sobre los peliculeros que tienen la santa osadía de
meterle mano al Tristram Shandy.
¿El
resultado del empeño? Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.
Un film fuertemente desigual en sus distintos tramos, cuyo
comienzo, más centrado en aspectos “internos” de la propia
película cuyo rodaje constituye el leit motiv de su
trama, resulta un tanto flojito –una tendencia excesiva a la
repetición y la desestructuración narrativa provocan que, por
momentos, llege incluso a aburrir–, y, en su tramo central, va
cobrando cuerpo y solidez, a medida que va desligándose de su
“intrapelícula” y va abordando con mayor atención los aspectos
“externos” a la misma –las vicisitudes personales de su equipo
técnico y artístico, o de la parte más destacada de él–, dando
mayor cabida a un buen contrapunto de situaciones cómicas y
dramáticas, para terminar mezclando, en su final, unos y otros
aspectos, con más gozos y festejos que orden y concierto. En
suma, una propuesta con un desarrollo lleno de
altibajos, en el que se entremezclan secuencias francamente
entretenidas y sustanciosas, con pasajes que rozan lo insulso,
cuando no lo ridículo,
y sobre la que es difícil formular un juicio definitorio ni
definitivo.
|
 |
En cualquier caso,
Winterbottom y sus muchachos no han debido de pasarlo
excesivamente mal con el proyecto, dado que, si
hay algo que el mismo desprende de manera inequívoca a lo largo
de todo su metraje –y que se pone de relieve en una especie de
desaliño formal bastante saludable–, es frescura y desenfado,
sobre todo por parte de un cuadro de actores que se maneja con
una naturalidad encomiable
en ese doble registro –actor
que hace de actor– que no debe de resultar nada fácil de cuajar
–lo cual ofrece una buena medida de su valía: la cantera teatral
británica, que no para de ofrecer al celuloide auténtica “gloria
bendita”...–. Pero,claro está, no basta con esos mimbres para
urdir un buen cesto, y, si bien esa frescura interpretativa y
ese tono de sencillez, además de hacernos cercanos a los
intérpretes, proporciona algún momento especialmente
interesante, no son suficientes para hacer de "Tristram Shandy:
A cock and bull story" una producción que llegue a alcanzar
altas cotas de calidad –algo que, posiblemente, tampoco entraba
dentro de sus pretensiones–, y que, por descontado, queda a años
luz del referente señero del “ramo”, que no es otro que la
mítica cinta de François Truffaut "La noche americana" (La
nuit américaine, 1973).
No seré yo quien –aun cuando
no tenga la más mínima referencia personal al respecto– vaya a
poner en cuestión el amor que por el cine pueda sentir Michael
Winterbottom: cabe deducir, a tenor de su intensa dedicación al
mismo, con independencia de que sea con carácter profesional,
que ha de ser mucho. Pero ese inmenso amor por el cine, cargado
de devoción y de ternura, que Truffaut sí supo plasmar en su
antes mentado film, no aparece en
"Tristram Shandy: A cock and bull story"
–sin que por ello quepa decir, tampoco, que se trata de una mala
película– por ninguno de sus fotogramas. Habrá que dejar a los
conocedores del texto el socorrido ejercicio de las
comparaciones y fidelidades. A los no conocedores, o, al menos,
a éste que lo es, y a falta de tal ejercicio, resignación y a
esperar nuevas entregas. Tratándose de Winterbottom, no tardarán
en llegar, desde luego...
Calificación:
    
Imágenes de "Tristram Shandy: A cock and
bull story" - Copyright © 2005 Newmarket Films, BBC Film, EM Media,
Revolution Films, Baby Cow Productions y Scion Films.
Distribuida en España por Vértigo Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Tristram Shandy: A cock and bull story"
Añade esta película a tus películas favoritas
Opina
sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|