CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Tenía muchas ganas de ver la
nueva propuesta de George Cloo-ney
como director, pues su argumento me parecía muy
interesan-te, y ello a pesar de que hablamos de un asunto, el
McCarthismo, que ha sido tratado infinidad de veces en el
cine, si bien aún hoy si-gue siendo un tema de conversación y
polémica en los Estados Unidos (recuerden las indignadas
reacciones de algunos artistas cuando se le concedió a Elia
Kazan un Oscar® honorífico, siendo no pocos los que le
reprobaban a este genial realizador que hubie-se delatado a
algunos de sus compañeros para de este modo no sufrir las iras
del temible senador). Por desgracia, y atendiendo a las
expectativas con las que un servidor partía, la mejor palabra
que bajo mi punto de vista define a este largometraje es la
siguiente: decepcionante.
"Buenas noches, y buena suerte" se dirige principalmente al
público es-tadounidense, pues sus creadores cuentan con el hecho
de que todo el mundo sabe quién es Edward R. Mu-rrow, de ahí que
no se nos narre la vi-da de este prestigioso periodista, sino
que se nos introduzca directamente en un momento concreto de su
carre-ra, justo cuando desde su programa televisivo decide hacer
frente, acom-pañado por todo su equipo, al senador Joseph
McCarthy, quien constante-mente veía comunistas a su alrededor
(los había, por supuesto, pero una cosa es el derecho de cada
indi-viduo a pensar como quiera y otra que una persona actúe en
perjui-cio de su propia nación, algo que, desde luego, no hacían
la mayo-ría de los acusados por McCarthy, cuyo mayor "pecado"
sería en todo caso idealizar de forma un tanto ingenua la
dictadura soviéti-ca).
El problema esencial del
filme de Clooney es que la des-cripción que hace de aquellos
sucesos es superficial; los guionistas sólo toman aquello que
les interesa, meros reta-zos que conforman un conjunto
insatisfactorio y excesiva-mente masticado. La profundidad y
el desarrollo de los persona-jes brillan por su ausencia, a lo
que habría que añadir que, a pesar de su exiguo metraje de
alrededor de noventa minutos, la cinta posee no pocos instantes
en los que puede llegar a aburrir, espe-cialmente durante las
alborotadas secuencias que transcurren en la redacción.
Entonces, ¿a qué viene tanto revuelo con esta produc-ción que,
habiendo costado poco más de siete millones de dólares, ha
ingresado en la taquilla norteamericana cerca de treinta?
Permí-tanme que responda a esta cuestión planteando a su vez
otra pre-gunta.
Y es que, ¿hasta qué punto están valorando algunos la hazaña de
Murrow de desenmascarar a McCar-thy en vez de a la película en
sí? Ten-go mis dudas al respecto y, por su-puesto, no me importa
quedarme solo en mis impresiones, pero lo cierto es que "Buenas
noches, y buena suerte" no me convence ni como un filme de
denuncia ni como una muestra de la inteligente utilización del
poder de un medio de comunica-ción con el propósito de dar a
co-nocer un determinado abuso polí-tico. Clooney asegura
haberse inspirado en ciertos títulos de me-diados de los
cincuenta o de décadas posteriores para confeccio-nar su obra,
de igual modo que se ha fijado en el estilo de sus au-tores,
pero la filmografía de éstos presenta obras de una calidad
in-finitamente superior que la que exhibe la del protagonista de
"Oce-an's
eleven (Hagan juego)".
Otro de los principales
escollos de la película es su irregu-lar puesta en escena,
siendo tosca y desacertada cuando la acción transcurre en las
humosas oficinas en las que traba-jan Murrow y su equipo.
Así, nos topamos con molestos desen-foques e inoportunos
movimientos de cámara; de hecho, casi pare-ce que ésta, en un
preciso pasaje del relato, no es capaz de en-contrar al actor al
que le toca pronunciar un diálogo. Por el contra-rio, todo
cambia cuando en el encuadre tan sólo contemplamos a unos pocos
personajes, optando en este caso Clooney por una rea-lización
clásica y elegante (la conversación de Paley y Friendly en el
ascensor, por ejemplo). La decisión de utilizar una fotografía
en blanco y negro es apropiada, especialmente si tenemos en
cuenta el abundante material de archivo que observamos a lo
largo de la cinta, convirtiéndola por momentos en una especie de
documental.
Del reparto resaltaría la labor de
Frank Langella por encima de la de cualquier otro
(sí, incluso antes que la de David
Strathaim). El director del Daily Planet en "Superman
returns" da vida a un hombre que, personal-mente, apoya lo que
está haciendo Murrow, pero también sabe que la ca-dena de
televisión no sobreviviría si no fuera por sus anunciantes. El
resto de los intérpretes (George Clooney,
Ro-bert Downey Jr.,
Patricia Clarkson) están más
que correctos, pero o bien existe una excesiva frialdad a la
hora de retratarlos o bien apenas se les ve unos cuantos minutos
en pantalla (Jeff Daniels).
Por cierto, y para terminar este comentario con una pequeña
broma, la actuación de Joseph McCarthy es fabu-losa.
Calificación:
    
Imágenes de "Buenas noches, y buena suerte" - Copyright © 2005
Warner Independent Pictures, 2929 Entertainment, Participant
Productions, Davis Films, Redbus Pictures, Tohokushinsha Film
Company y A Section Eight Production. Distribuida en España por
Manga Films. Todos los derechos
reservados.
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