CRÍTICA
por
Pablo del Moral
Una muy socorrida fórmula en
el arte narrativo es la de visitar el mundo imaginario de un
niño o niña, en el que se encuentran manifestaciones
distorsionadas o metafóricas de ciertos aspectos de su vida
"real" que les ayudan a madurar. Así, desde "Alicia en el País
de las Maravillas", "El Mago de Oz" y "Dentro del laberinto",
hasta las recientes
"Mirrormask"y
"El
laberinto del fauno"
hemos visto muy diversas visiones de esta añeja historia... pero
nunca tan perturbadoras o torcidas como la que el iconoclasta
director
Terry Gilliam
ofrece en "Tideland".
Esta película estuvo
"enlatada" más de un año y con razón; mientras Gilliam resolvía
los problemas creativos y financieros de la fallida
"El secreto de los hermanos Grimm",
aprovechó el tiempo para filmar "Tideland" virtualmente libre de
las influencias ajenas, económicas y creativas que muchas veces
pervirtieron su obra. El resultado es el más puro estilo
Gilliam... lo cual no es necesariamente bueno.
La cinta sigue a la pequeña
Jeliza-Rose (Jodelle
Ferland), una
avispada niña que vive con sus disfuncionales padres en un
inmundo apartamento hasta que su madre Gunhilda (Jennifer
Tilly) muere de
una sobredosis. Entonces, para evitar preguntas indiscretas, su
padre Noah (Jeff Bridges)
decide escapar, y se lleva a Jeliza-Rose a la granja de su
abuela, en un vasto pastizal del sur de los Estados Unidos. Ahí
la niña enfrenta situaciones crueles, trágicas y humorísticas
con ayuda de sus amigas imaginarias y de sus bizarros vecinos
Dell (Janet McTeer)
y Dickens (Brendan
Fletcher),
quienes tienen especial talento para la taxidermia...
Tengo opiniones muy
divergentes sobre "Tideland". Por un lado, disfruto mucho el
demencial y pesadillesco estilo que el director Terry
Gilliam ha aplicado a sus más personales películas (como "Miedo
y asco en Las Vegas" y "Las aventuras del barón Munchausen").
Pero, por otro lado, también aprecio una cierta disciplina
narrativa que permita al espectador incorporarse a la historia,
ya sea por sus personajes o situaciones, o al menos porque tenga
algo que decir.
Sobra decir que "Tideland"
derrocha el mencionado estilo de Gilliam, pero al mismo tiempo
carece dolorosamente de esa disciplina narrativa que podría
haber hecho más asimilable la bizarra historia. El resultado es
una película fascinante por su tono y
atmósfera, pero insatisfactoria por su lenta y arbitraria trama.
Sin embargo, por cada tropiezo que encontramos, hay un destello
de brillante anarquía
o exultante imaginación que energiza al público (al menos en mi
caso) y le da fuerza para aguantar el pesado camino hasta el
siguiente atisbo de genialidad.
Creo que la suma final
variará mucho según cada espectador, pero en mi caso el balance
entre fallas y aciertos cae del lado positivo. Por ejemplo,
Brendan Fletcher se muestra demasiado forzado en su
interpretación de un hombre con facultades mentales disminuidas,
pero es fácilmente compensado por el excelente trabajo de la
joven Jodelle Ferland, quien aparece como una niña real y
creíble incluso en las más perturbadoras y extrañas situaciones
en las que la pone Gilliam. Y, créanme, nunca han visto
situaciones como éstas.
Mencioné "Alicia en el País
de las Maravillas" y "Dentro del laberinto" como cintas con
similar historia a "Tideland", aunque en realidad es más
parecida en tono e intención a las poco vistas "La piel que
brilla" y "Paperhouse". Las tres emplean la perspectiva de un
infante para examinar los horrores de la vida, pero
simultáneamente ofreciendo cierto optimismo sobre la fuerza del
espíritu humano y su capacidad para adaptarse a las más extrañas
situaciones. Y, desde luego, Gilliam tiene especial talento para
presentar esas "extrañas situaciones".
También tenemos al gran Jeff
Bridges en un papel bastante corto (y estático), pero jugoso y
lucidor como el adicto padre de Jeliza-Rose, cuya intoxicada
lógica sienta el tono del film entero. Su participación será
corta, pero su influencia (y su olor) persiste durante las dos
horas que la cinta dura. Hablando de eso, debo mencionar que
"Tideland" se siente innecesariamente larga, y que una saludable
edición podría extirpar una media hora o algo así, lo cual haría
la película más llevadera y dinámica. Entiendo que Gilliam
busque ese estilo onírico de fantástica irrealidad que
caracteriza su obra, pero creo que podría obtenerse sin hacer
tan lenta y cansada su historia.
Entonces (hablando de lenta y
cansada), terminaré este escrito recomendando "Tideland"
sólo para quienes busquen experiencias en el
cine que no sean necesariamente entretenidas o comprensibles,
sino audaces e inusuales, que reten la mente del espectador
y rompan sus expectativas de lo que puede hacer el cine para
transmitir un mensaje obtuso y enigmático. No es un viaje fácil,
pero el camino ofrece tantas maravillas que es difícil
resistirse, por lo que tengo que darle a "Tideland" una
recomendación repleta de advertencias y consejos: hay que verla
con la mente abierta de un niño y con el sentido común de un
idiota. Y ayudará si nos acompaña una ardilla.
Calificación:
    
Imágenes de "Tideland" - Copyright © 2005 Recorded Picture
Company y Capri Films. Distribuida en España por Amazing!
Pictures. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Tideland"
Añade "Tideland" a tus películas favoritas
Opina sobre "Tideland" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Tideland" a un amigo
|