CRÍTICA
por
Pablo del Moral
¿Alguna vez les ha pasado que ter-minan de ver una película y no
saben si les gustó o no? No me refiero a pe-lículas blandas y
genéricas, donde uno sale diciendo "eh". Me refiero a películas
que definitivamente tienen efecto sobre el espectador... sólo
que no sabemos si fue positivo o negativo. Eso me ocurrió con
"Tú, yo y todos los demás" (que abreviaré en lo suce-sivo como
"Tú y yo..." para no gastar innecesariamente el teclado), y creo
que ese fenómeno es una marca ine-quívoca de originalidad. La
película podrá ser buena o mala, pero de al-gún modo nos
presenta un punto de vista o un grupo de ideas que no hemos
aprendido a asimilar automáticamente, como sucede con la mayor
parte del cine comercial: películas de terror; come-dias
románticas; dramas... todas tienden a caer en paradigmas
perfectamente conocidos y fácilmente asimilables en nuestra
expe-riencia. Pero cuando una película como ésta presenta una
perspec-tiva inusual y única (por no mencionar simultáneamente
perturbado-ra y graciosa), que no sabemos cómo interpretar
automáticamente, podemos reconocer que estamos en presencia de
una voz original.
Como decenas de películas similares, "Tú y yo..." examina la vida de
varias personas en los suburbios de alguna anónima ciudad. Los
personajes son de muy diversas edades, pero todos tienen algo en
común: la necesidad de conectar con sus semejantes, sea por
me-dio de amistad, sexo o el esquivo amor. Así tenemos a Richard
(John Hawkes), un vendedor
de zapatos tratando de balancear su profesión con el cuidado de
los dos hijos que le dejó su fracasado matrimonio; a Christine (Miranda
July), perspicaz artista que tiene que conducir un
taxi geriátrico para pagar sus gastos, mientras tra-ta de
interesar a un museo de arte moderno en uno de sus
"perfor-mances"; a Robby (Brandon
Ratcliff) y Peter (Miles
Thompson), hijos de Richard, quienes encuentran
curiosas formas de explorar su vida sexual, con resultados
inesperados; y a Sylvie (Carlie
Westerman), una niña de diez años que prepara ya su
matrimonio. Hay más personajes, pero no quiero revelar las
complejas relacio-nes entre todos ellos. Baste decir que el tema
de conexión funda-mental empapa la película en cada escena, en
cada detalle y en cada metáfora.
Para este momento habrán adivina-do que "Tú y yo..." es una de
esas películas independientes que cubren su falta de recursos
con ideas su-puestamente profundas y personajes excéntricos. A
veces demasiado ex-céntricos. Y tal vez tengan razón. Aún estoy
cuestionándome si es una mor-daz sátira del cine independiente,
o si es un auténtico capricho pretencioso de su directora.
Sospecho que la res-puesta yace en algún lugar entre am-bos
extremos. La guionista y directo-ra Miranda July ofrece una
visión re-frescante del tradicional tema de "co-nexión humana",
y lo hace por medio de viñetas en las que vemos los esfuerzos
que hacen los personajes por entablar, rehuir, o por lo menos
reconocer relaciones potenciales. Sin embargo, hay de-masiadas
escenas que buscan desesperadamente ser tiernas, in-geniosas o
simplemente curiosas. Esto nunca es buen augurio, pe-ro
finalmente hay que reconocer que, debajo de la posible
pretensión e ínfulas de "artista sensible", July posee inusual
talento para crear personajes palpitantes y totalmente
creí-bles, sin caer en clichés ni estereotipos.
También, obviamente, tiene gran talento para la selección de su elenco.
Aunque algunos podrían acusarla de narcisismo al ocupar uno de
los papeles principales, no se puede negar que la mera
pre-sencia física de July, con sus expresivos ojos y vulnerable
rostro complementan un notable ensamble de actores.
Particularmente impresionante es el elenco infantil y juvenil.
El niño Brandon Ratcliff se perfila como un prodigio de la
actuación; ignoro su edad real (di-fícilmente puede tener más de
diez años), pero enfrenta con gran aplomo y realismo las
complejas y escabrosas escenas en las que participa. Lo mismo
aplica a su "hermano", interpretado por Miles Thompson, cuyo
rostro muestra esa rara combinación de madurez e inocencia.
Hablando de escenas escabrosas, hay un par de secuencias en "Tú y yo..."
que podrían escandalizar, por ser sexualmente auda-ces y por
incluir menores de edad. No, no hay desnudos ni nada parecido,
pero de igual forma July encontró el modo de mostrar esa
sexualidad infantil de modo inocente y hasta gracioso. Ayuda
bastante que un posible significado de estas escenas sea mostrar
cómo la necesidad de conexión evoluciona con la edad, con los
niños interesándose en el aspecto más "burdo", mientras que los
adultos buscan algo quizás menos tangible, pero más
sig-nificativo.
Escribir esta crítica me ha ayudado a definir mi opinión: aunque
"Tú y yo..." es ocasionalmente pretenciosa y preciosista,
no puedo negar la vita-lidad de la obra, desde su emotivo
guión hasta sus perfectas actua-ciones, sin olvidar su
subversivo humor, que logra encontrar risas en lo más pueril y
mundano. No sé si comparto el gusto por el arte que se
muestra en la película, pero es ob-vio que Miranda July tiene
esa rara vi-sión que logra ver más allá de lo coti-diano,
encontrando un mundo palpi-tante de emoción donde todos vemos
sólo rutina y tedio. Y si "Tú, yo y todos los demás" es su modo
de compartirlo, debo recomendarla como una inusual perla en el
mar de conformismo del cine contemporáneo. Podrá tener algunos
de-fectos, pero eso no la hace menos valiosa. Y entretenida.
Calificación:
    
Imágenes
de "Tú, yo y todos los demás" - Copyright © 2005 IFC
Productions y Filmfour. Distribuida en España por Alta Films. Todos los derechos
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