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DOMINO


Dirección: Tony Scott.
Países:
Reino Unido y Francia.
Año: 2005.
Duración: 127 min.
Género: Thriller, acción.
Interpretación: Keira Knightley (Domino Harvey), Mickey Rourke (Ed Mosbey), Edgar Ramirez (Choco), Rizwan Abbasi (Alf), Ian Ziering (él mismo), Brian Austin Green (él mismo), Christopher Walken (Mark Heiss), Mena Suvari (Kimmie), Jacqueline Bisset (Sophie Wynn), Lucy Liu (Taryn Miles), Delroy Lindo (Claremont Williams III).
Guión: Richard Kelly; basado en un argumento de Richard Kelly y Steve Barancik.
Producción: Tony Scott y Samuel Hadida.
Música: Harry Gregson-Williams.
Fotografía:
Daniel Mindel.
Montaje: William Goldenberg y Christian Wagner.
Diseño de producción: Chris Seagers.
Vestuario: B.
Estreno en Reino Unido: 14 Oct. 2005.
Estreno en España: 21 Julio 2006.

CÓMO SE HIZO "DOMINO"
Notas de producción © 2005 Aurum

  El director Tony Scott conoce el pasado de Domino. Tuvo su primer encuentro con su musa, Domino Harvey, hace más de diez años, cuando su jefe, Neville Shulman, le envió un artículo de un periódico londinense, de esos a los que Scott define como “periodicucho”. El artículo describía la vida de una joven que había decidido convertirse en cazadora de recompensas y vivir en el lado más sórdido de la vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Pero lo que realmente atrajo el interés de ambos hombres, fue el hecho de que esta joven era la hija del actor Lawrence Harvey (El Mensajero del Miedo), y que provenía de una familia privilegiada y aburguesada.

 

  Scott se puso inmediatamente en contacto con Domino, que entonces tenía 20 años. La invitó a su oficina, y una semana más tarde, los dos estaban reunidos para hacer una versión de la historia de su vida para la gran pantalla. El director siempre tuvo en mente comenzar con un bosquejo de la vida de Domino, y nunca pretendió producir una película estrictamente biográfica. En algunas partes, hasta cambió los verdaderos nombres de los personajes “porque no reproducía con exactitud lo que realmente había ocurrido en sus vidas”, dice el director.

  Pasados los años, Domino se convirtió en una hija de alquiler para Scott. Intentó cuidar de ella lo mejor que pudo, pero como bien dicen, “hasta el padre más preocupado y más involucrado no siempre puede disuadir a sus hijos de persecuciones imprudentes y de un comportamiento destructivo”.

  “Seguía repitiéndole a Domino que estaba loca’” Scott recuerda. “Estaba involucrada en muchos asuntos peligrosos aparte de la caza de recompensas, y yo le pedía que tuviese cuidado “Vas a derribar una puerta de más”. Pero entonces ella me decía que atravesar una puerta derribada con una pistola en sus manos, era el mayor torrente de adrenalina que jamás había podido sentir, y eso le ayudaba a acallar las voces en su cabeza. Por tanto, no había nada que yo pudiese hacer o decir para cambiar su comportamiento”.

  “Cuando conocí a Domino, estaba viviendo en Beverly Hills, en la casa de su madre y su padrastro, el famoso restaurador Peter Morton. Domino guardaba sus armas en el garaje de la casa, y se las llevaba cada vez que tenía alguna de esas misiones de caza recompensas. Estaba viviendo dos vidas claramente diferentes”.

  “Conocí asimismo al equipo de Domino”, cuenta Scott, “hace diez años, cuando aún no había muchos cazadores de recompensa. Los errores no estaban permitidos, ya que se trata de un negocio duro y peligroso”.

  Varios guionistas intentaron trabajar con la historia, y Scott, consternado, se daba cuenta de que los escritores se centraban en reflejar un retrato de la vida de Domino muy sencillo que Scott definía como “sólido, pero demasiado lineal”. Cuando Scott le asignó esta misma tarea a Richard Kelly, obtuvo más de lo que había pedido.

  “Leí Southland Tales y vi Donnie Darko, y pensé que Richard tenía algo muy interesante que podía aportar” dice Scott. “Tiene la capacidad de aunar de forma inusual e imaginativa los elementos cómicos con el lado más oscuro, incluso bordeando la ciencia ficción. Creó la historia manteniendo a los personajes reales y vivos”.

Kelly ideó el hilo de la historia cuando se encontraba en Santa Monica, en el Departamento de Vehículos a Motor (DMV), intentando corregir una metedura de pata con su carnet de conducir. El DMV actúa como conducto para toda la película; es la fuente de toda información y el núcleo de cada historia. Kelly utiliza asimismo las deficiencias del DMV como una alegoría del precario sistema de sanidad que existe en America.

  “El DMV es un lío,” dice Kelly. “Todas estas personas están registradas en un sistema viciado, al igual que nuestro sistema de sanidad que es un verdadero desastre. En ultima instancia, los ladrones, perseguidos por los caza recompensas, la mafia, el FBI y los demás ladrones, tendrán que pasar por esta institución para obtener el dinero que buscan”.

  “Es una historia muy compleja” reconoce Scott. “Es un inmenso rompecabezas. El público debe prestar mucha atención para quedarse con todos los golpes de la trama. El punto de vista de la historia es realmente el de una chica que vive en una casa en lo alto de una colina, y que sueña con ser una cazadora de recompensas – mientras que su sueño se está cumpliendo, el tiempo se detiene en su vida - y ahí descubrimos a la verdadera Domino”.

  Durante toda la película, se repite en varias ocasiones la escena de Domino lanzando una moneda al aire: cara vives, cruz mueres. “Ella lanza la moneda sin saber cómo va a caer. Esa es la temática que se repite durante la película. Y por suerte, la moneda siempre cae a su favor” dice Scott. “Y al igual que una moneda tiene dos lados, ella asimismo tiene claramente dos caras; por un lado es una yonqui de adrenalina y por otro lado, un pájaro herido - Domino siempre vivió la vida con el acelerador a toda potencia”.

  Cuando Scott estuvo convencido de qué película quería hacer, llamó a su viejo amigo y socio Samuel Hadida (Amor a Quemarropa, El Pacto de los Lobos, Resident Evil) para producirla. “Sammy siempre ha dejado bien puesta mi bandera” comenta Scott. “Alguien que depositara su confianza en mí era primordial para poder hacer esta película. El aspecto comercial no siempre estaba claro, sin embargo, me dejó hacerla a mi manera, para bien o para mal, y siempre creyó que lo conseguiría”.

  Samuel Hadida y su hermano, el productor ejecutivo Victor Hadida, estaban deseosos de volver a trabajar con Scott. Samuel había producido con el director Amor a Quemarropa, que a pesar de los númerosos elogios de la crítica, se estrenó demasiado rápido y no obtuvo por ello la recaudación esperada. Sin embargo, ese resultado no frenó a los productores franceses a seguir apostando por un cine más artístico y menos convencional.

  La primera vez que Hadida tuvo conocimiento del poyecto Domino, fue durante una fiesta en casa de Scott. El director mencionó una idea basada en un artículo que había leído sobre una joven mujer que trabajaba como caza recompensas. El tiempo que pasa entre la idea y un guión es muy largo y Hadida no volvió a oír del tema hasta varios años despues.

  En 2002, Hadida se encontró de nuevo con Richard Kelly; “Conocí a Richard cuando estabamos distribuyendo Donnie Darko, que él había escrito y dirigido,” dice Hadida. “Coincidimos un día y me contó que estaba escribiendo un guión para Tony Scott. No me lo podía creer cuando me comentó que era el guión para Domino. Habían pasado diez años desde que Tony me habló por primera vez de sus planes, así que le dije que deseaba leerlo una vez acabado. Después me llamó Tony y me contó que estaba intentando hacer la película, pero que disponía de poco margen ya que Keira Knightley solamente estaba disponible desde octubre hasta diciembre y me invitó a participar en el proyecto”.

  Al día siguiente, Scott le envió a Hadida la ultima versión del guión, su último anuncio publicitario para BMW y un ripomatic (un trailer editado en video que contiene imágenes y trozos de películas, anuncios y shows televisivos, como sugerencia para darle un enfoque a un proyecto que está en marcha – se utiliza fundamentalmente en el mundo de la publicidad), para que Hadida pudiera captar el enfoque que Scott pretendía darle a la película. Tambien le envió una copia de El fuego de la vengaza, que aún no se había estrenado en Europa. Hadida pasó la tarde en su oficina de Paris visionando el material recibido, y llamó a Scott a la mañana siguiente para transmitirle su decisión. Se embarcaba en el proyecto.

  “El ripomatic me transmitió el sentido de la historia y su look visual,” recuerda Hadida “Empezaba con la voz en off de una niña, y seguido aparecían una modelo guapísima, una pistola y una moneda lanzada al aire; era un bosquejo de una idea que me hizo entender la experiencia cinematográfica que rondaba por la cabeza de Tony”.

  “El guión era muy tenso,” continúa. “Había algo oscuro y a la vez algo cómico, era emotivo, entretenido, y el personaje creíble y tridimensional. No era la idea de siempre; sentí que estábamos pisando terreno virgen. Me gusta abrir un guión y leerlo hasta el final sin sentir la necesidad de dejarlo. Cuando atrapa mi interés comienzo pensar igual que los personajes; es entonces cuando comienzo a ponerme nervioso porque estoy pensando en cómo vamos a hacer la película - me gustan los retos. El potente personaje femenino y la acción me recordaron a Amor a Quemarropa, que fue una experiencia maravillosa. Aparte de que tenía todos los elementos dramáticos necesarios, el guión de Richard estaba increíblemente texturizado y ordenado – de esta forma, nunca sabías hacia dónde iba a tirar”.

  Samuel y Victor Hadida son los directores de Metropolitan Films. Actualmente, están abriendo oficinas en Hollywood para tratar la afluencia de proyectos que la compañía está desarrollando. Mientras que Victor sigue siendo la fuerza que dirige la oficina de Paris, Samuel es más gregario y pasa el máximo tiempo posible en la producción, en los sets de rodaje. Un hombre particularmente afable, con una filosofía que siempre se ha basado en dar al artista el suficiente espacio para que pueda desarrollar un talento propio y aportar una perspectiva única a la película. Su buen carácter y su constante entusiasmo para con los muchos colaboradores de la compañía, es excepcional en la actual industria del cine.

  Hadida sentía que era “el productor perfecto” para llevar las riendas del proyecto. “Tony había pasado tantos años desarrollando el guión que finalmente había madurado y además, había encontrado a la actriz perfecta para el papel en Keira Knightley. Había sido un largo noviazgo, y con nosotros dos ahí, teniamos el matrimonio perfecto. Cuando llega el momento adecuado, no hay motivo para frenar el proceso“.

  “Siendo europeos como somos”, añade Hadida, “nos dejamos llevar por el director, así que Tony sabe perfectamente que no le estaremos dando una palmadita en el hombro o retorciéndole el brazo con directrices y sugerencias autoritarias. No somos un estudio, hacemos cine independiente para estudios, y tenemos un vínculo con nuestros cineastas”.

  “Trabajar con Tony es siempre una experiencia especial,” dice Victor Hadida. “Está constantemente rozando los límites y experimentando con nuevo material, lo que resulta toda una aventura para nosotros, como parte del público”.

  Una vez que los Hadida estaban embarcados, mandaron el guión a New Line Cinema, una compañía conocida por escoger siempre el camino menos concurrido y por hacer cine de vanguardia. El co-presidente de la compañía, Bob Shaye, y el presidente de producción, Toby Emmerich, sabían que el calendario que Scott y Hadida se habían propuesto llevar a cabo sería extenuante, pero estaban tan contentos de trabajar con los cineastas y con Knightley que inmediatamente cerraron el trato en un plazo de 24 horas. Los Hadidas llevan 15 años distribuyendo películas de New Line Cinema en Francia y en países francófonos por todo el mundo.

  “Samuel y yo consideramos a New Line nuestra casa fuera de casa, así que fue una buena combinación para nosotros”, añade Victor Hadida.

  “Los personajes peculiares siempre me han atraído,” dice Tony Scott, refiriéndose al personaje principal de la película. Su instinto le llevó hasta Keira Knightley, que contaba con 20 años de edad. “Domino y Keira son personalidades diferentes,” dice el director. “La verdadera Domino tenía el pelo mas oscuro, pero en conjunto, las dos son chicas inglesas – tienen un poco de inocencia y un poco de Princesa Diana mezclado con esa incomodidad por sentirse encajadas en el papel que se espera de ellas. Ambas vienen de un planeta que no encaja muy bien con el mundo oscuro que envuelve la caza de recompensas. Yo veía a Keira como esa chica. Llevar a Keira por este viaje para convertirse en Domino Harvey era algo muy afín a cómo la verdadera Domino se debió de sentir cuando inicialmente se expuso a este oscuro mundo”.

  Scott vio por primera vez a Knightley en la película de su viejo amigo Jerry Bruckheimer Piratas del Caribe, mientras que Hadida la conocía no sólo de Piratas sino de otros papeles que incluían Quiero ser como Beckham (la cual él disribuyó) y Love Actually.

  “Keira es una actriz que está creciendo”, dice Hadida, “y Tony insistió en que no la perdiésemos. Keira tiene la inocencia, el carisma y la presencia que buscábamos. Decidimos que la película no se haría sin ella. Aunque su calendario nos puso bajo presión,” explica, “Creo que se necesita presión para hacer una buena película. Le añade un toque de energía al equipo de rodaje”.

  En Abril de 2004, Knightley hizo un viaje de Londres a L.A. para reunirse con Scott. “Me enamoré absolutamente del guión”, dice “Es una historia tan loca; tiene acción, sexo, violencia, lenguaje callejero…pero es muy divertida. Quería conocer a la gente detrás de ese humor negro, y estaba entusiasmada con la idea de hacer algo un poco loco que nunca había hecho antes. Conocer a Tony fue emocionante; él siente tanto entusiasmo por la vida y por lo que hace que es realmente conmovedor”.

  Knightley resalta el hecho de que su interpretación no es una imitación de la verdadera Domino. “No tiene sentido hacer una personalización exacta a no ser que toda la historia sea exacta,” dice. “Así que eso me dió mucha libertad para explorar la mentalidad de alguien que vieniendo de un entorno privilegiado, decide emprender un camino por sí misma, en una dirección totalmente opuesta a la que se supone debía seguir. Fue una mujer muy rebelde. Encontré la combinación fascinante. Y a pesar de que Domino sabía que no eramos cien por cien leales para con su historia, espero que le hubiese agradado lo que creamos”.

  La versión cinematográfica de la vida de Domino Harvey se permite cierta libertad desde el principio. En la versión de Scott, la madre y la hermana se mudan de Londres a Los Angeles en 1990. No es un cambio fácil sobre todo para la joven que echa de menos a su padre, el único con el que tenía una fuerte conexión. Crece siendo insegura y con grandes dudas existencialistas. Después de muchos altibajos, Domino encuentra su sitio y hasta logra sobresalir. No es la vida que su madre hubiera elegido para ella, pero es el lugar donde ella se siente aceptada y querida, y es donde el director Tony Scott y gran parte del mundo la ve.

  Scott y el guionista Richard Kelly comienzan la historia reflejando los primeros años de Domino en Inglaterra, con el fin de capturar la intensa vulnerabilidad de la niña en el corazón de la historia. “Domino es dura por fuera, lleva pistola y derriba puertas,” dice Scott, “pero por dentro, es una chica vulnerable. Perdió el rumbo de su vida cuando falleció su padre, y a pesar de que no tenía unos lazos muy estrechos con la madre, existen emociones genuinas y algún tipo de relación que hace que Domino regrese a su casa una y otra vez. Eso hay que verlo para comprenderlo”.

  Scott, que es padre de un niño de seis años, adora trabajar con niños, y disfrutó especialmente de las escenas con Tabitha Brownstone, que interpreta a una Domino de ocho años. “Tabitha tenía agallas y era batalladora,” dice. “La sentíamos como una prolongación de Keira. Me encanta el reto de ser capaz de sacar de los niños una interpretación, hacer que los niños parezcan reales. En Hollywood corres el riesgo de que los niños estén demasiado entrenados y sean demasiado previsibles”.

  Precoz, para ser exactos, Brownstone captó el malestar de Domino en su propia piel. Domino era literalmente un pez fuera del agua. Una niña poco femenina y una inadaptada, una niña que no sobrevive a los internados o cualquier otro intento por parte de su madre para encajar en la adecuada clase social.

  La actriz internacional Jacqueline Bisset interpreta a la madre de Domino, Sophie Wynn [un pseudónimo]. En los años 70, Bisset conoció a la madre de Domino en la vida real, una elegante y sofisticada mujer que había vivido una vida idílica con su guapo marido y actor. Siempre aparecían entre los guapos y los famosos en las portadas de las revistas por todo el mundo. Desde entonces, la madre de Domino se ha vuelto a casar y vive una vida más tranquila pero no por ello menos elegante. A pesar de las grandes diferencias que existen entre ellas, madre e hija mantuvieron el contacto y estuvieron más unidas en los ultimos años de vida de Domino, sin embargo, sus agendas no les permitieron pasar mucho tiempo juntas.

  Incluso después de que Bisset hablara con la madre de Domino para adquirir un conocimiento más profundo del papel y de la naturaleza novelesca de la historia, se mantuvo muy proteccionista con su personaje. “Me sentí atada a mi lealtad para con la madre de Domino,” dice Bisset, “porque la situación era un poco delicada. Siempre existe un sentimiento de responsabilidad cuando el papel parte de un personaje real, especialmente cuando esa persona se encuentra en circunstancias extraordinarias. Está muy preocupada por el peligro que corre su hija y no se puede imaginar lo que supone ese trabajo. Tu mente se queda pasmada por lo que pueda pasar”.

  “Desea que su hija sea feliz,” añade Bisset. “La mayor parte de las madres lo quieren. Sin embargo, se da cuenta desde el principio de que su hija es rebelde. Es maleducada, dura e independiente. Y estoy segura de que la juventud de Sophie tampoco fue angelical. El motivo por el que se convirtió en cazadora de recompensas fue seguramente para llamar la atención. Es natural”.

  “Representamos la difícil relación con su madre,” dice Knightley. No es alguien que encaje en el entorno social de su madre. No es una persona que le dé mucha importancia al mundo superficial de la moda, de la manicura y del peinado. Para ella, la vida es una cuestión de entusiasmo y encontrar algo con lo que te sientes viva. No lo encuentra hasta que se convierte en cazadora de recompensas y conoce a un grupo de personas que la asustan y a la vez, la mantienen intrigada”.

  “Lo que la convierte en una buena cazadora de recompensas es su innata habilidad para mantenerse tranquila y no estremecerse cuando alguien la apunta con una pistola,” sigue explicando Knightley. “En vez de perder el control, mantiene fríamente la calma”.

  Cuando Scott comenzó el proceso de casting, se dio cuenta de que necesitaba una base sólida a partir de la cual sus personajes pudieran crecer, y decidió que el aspecto familiar del trio sería el punto de apoyo. Conocer a verdaderos cazadores de recompensas resultó ser un increíble y fructífiero pozo de conocimiento para el guión de Richard Kelly.

  “La mayor parte de estos chicos vienen de familias disfuncionales,” informa Scott. “Es algo parecido al fenómeno de los Ángeles del Infierno. La única conexion familiar que tienen es con sus propios compañeros”.

  “Domino, Ed y Choco eran una familia disfuncional que funcionaba,” continúa el director. “Domino estaba buscando la figura del padre, y de alguna forma, la encontró en Ed. Ella y Ed conectaron porque el nexo que crearon era la primera auténtica familia que los dos habían conocido, y eso hizo que los personajes se fueran fortaleciendo cada vez más”.

  “Siempre encuentro modelos de papeles para mis actores en la vida real, y luego pruebo y encuentro actores que son esos personajes,” dice Scott. “Mickey Rourke era Ed y Edgar Ramirez era Choco. Ed era de Los Angeles y Choco de El Salvador, sin embargo eran como hermanos”.

  Scott, que conoce a Rourke desde que el director emigró a los Estados Unidos hace más de 25 años, está seguro de que es el actor perfecto para encarnar este papel. Es uno de los mayores fans de Rourke y confía completamente en su talento.

  “Mickey es un actor consumado,” afirma Scott. “Si analizas la mayor parte de su trabajo, todo el mundo verá que es brillante. Creo honestamente que he elegido al actor perfecto - lo demás vendrá solo”.

  Samuel Hadida opinaba igual que Scott. “Mickey es uno de mis actores favoritos”. Cuando llegó a oídos de Rourke que Tony Scott le quería para otra de sus películas, aceptó sin dudarlo. “Me encanta Tony Scott. Es uno de los mejores directores de Hollywood. Es un director de actores; te puede llevar hasta el límite. Y me gustan las películas que hace”.

  “El guión no tomó vida realmente hasta que Tony, Keira, Edgar y yo comenzamos a trabajar juntos,” explica Rourke. “Estábamos sentados en una habitación hablando sobre cómo percibíamos a los personajes mas allá del hecho obvio de que Domino es una chica de Londres que decide hacerse cazadora de recompensas, que Choco es un latino de mucho temperamento y que Ed es un personaje de “padrino”.

  Rourke trabajó incansablemente con Scott durante toda la producción, puliendo constantemente el personaje. Quería saber los detalles del pasado de Ed para comprender qué llevó a este hombre a convertirse en el cabeza de esta familia tan variopinta.

  “Recuerdo que hace años, cuando era un niño, solían echar por televisión una serie sobre cazadores de recompenses interpretada por Steve McQuee,” cuenta Rourke. “Era alguien que a veces actuaba fuera de la ley – una figura bastante romántica. Pero cuando te encuentras con la realidad, te das cuenta de que los cazadores de recompensas son todo lo contrario. Intenté darle a Ed algo de la realidad y algo de esa cualidad romántica”.

  Los cineastas conocieron a Edgar Ramirez, que interpreta a Choco, en una fiesta. Voló hasta Los Angeles en Septiembre de 2004 para una reunión corta con su representante estadounidense, antes de presentar un visionado de su película, Punto y Raya, a la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood. Debido a que solamente permanecería en la ciudad cuatro dias, la directora de casting, Dense Chamian, sugirió a Scott y Hadida que se vieran con el joven actor venezolano.

  “Vimos parte de Punto Y Raya, contendiente para los Oscar® en la sección Mejor Película Extranjera,” dice Hadida. “Después de visionar dos minutos de la película, paramos y decidimos conocer a Edgar en persona porque el personaje que interpretaba era muy diferente al que íbamos buscando – pero Tony ya parecía ver algo. En el momento en que Tony le vio, creo que supo el gran potencial que poseía Edgar, y efectivamente, su prueba en pantalla lo confirmó. Tony sabe ver el potencial de una estrella cuando aún está por despuntar. Sólo hay que ver a toda la gente a la que ha dado un papel, desde Tom Cruise en Top Gun hasta Patricia Arquette, Brad Pitt y James Gandolfini en True Romance. Tiene ojo para el talento”.

  “Yo lo llamo suerte,” dice Scott modestamente. “Pude sacar de Edgar una cualidad psicótica. Ademas, Edgar es guapo, un poco al estilo de Jim Morrison o Val Kilmer, y también es listo. Tuvimos mucha suerte al encontrarle”.

  Ramirez a su vez se siente muy afortunado al haber podido trabajar con Scott y las demás estrellas del reparto. Amable y atento, cualidades contrarias a las de su personaje, Ramirez se convirtió en el favorito tanto de los actores como del resto del equipo.

  “Choco es realmente uno de los personajes más interesantes que jamás he interpretado,” dice Ramirez. “Es una fuerza de la naturaleza, lleno de contradicciones. Puede ser un hombre muy violento, y al mismo tiempo tierno y cariñoso. Las contradicciones son las que nos hacen humanos y lo que convierte a un personaje en tridimensional. Esos personajes tridimensionales son los que llegan hasta el corazón del público”.

  La madre de Ramirez viajó desde Venezuela para pasar el mayor tiempo posible junto a su hijo durante la producción. A pesar de que hablaba poco inglés, era una presencia constante en el set, y al igual que su hijo, fue querida por todos. Los lazos familiares de Ramirez eran claramente un contraste con la historia personal de Choco.

  “Choco es una persona maltratada y por ello él maltrata a la vida, porque piensa que ésta le debe algo a cambio,” cuenta el actor. “Creció de reformatorio en reformatorio. Pertenece a esa parte de la sociedad que nunca se integrará. Fue muy interesante para mí adentrarme en ese papel”.

  “El verdadero Choco solía acercarse a mi oficina para hablar conmigo durante horas,” dice Tony Scott. “Pero siempre hablaba en español, a pesar de que conocía la lengua inglesa”.

  Ramirez piensa que Choco utiliza el language como mecanismo de defensa. “Utiliza el español para aislarse del resto del mundo,” explica. “Y especialmente con Domino utiliza el lenguaje para reprimir las situaciones apocalípticas que se podrían originar si alguna vez mostrara sus sentimientos hacia ella. “Es una manifestación física de su conflicto con Domino. Pero al final, no puede retener sus sentimientos”.

  Los cazadores de recompensas trabajan para Claremont Williams III, interpretado por Delroy Lindo. El personaje de Williams está libremente basado en el fiador Celes King III. Williams forma parte de dos mundos, por un lado es el que da las órdenes a su grupo de cazadores de recompensas, y por otro, ejerce de cabeza de su nueva familia.

  Claremont mantiene un equilibrio entre las dos familias; utiliza a los cazadores de recompensas para detener a los estafadores, que es la vía por la que obtiene su 10 por ciento, y a la vez le saca información a su novia y amigos de la DMV para ayudar a los cazadores de recompensas a encontrar a los tipos malos. Procura sacar partido de todo, y cuando no es suficiente, engaña a ambas partes para obtener lo que desea. “Claremont es el titiritero,” dice sucintamente el guionista Richard Kelly.

  Tony Scott eligió a Lindo para el papel por su elegante estilo. “Delroy es listo y tiene un gran sentido del humor,” dice Scott. “Y parece todo un caballero. Necesitaba todas esas cualidades. Como actor, su integridad y compromiso no tienen límites. Realmente quiere saber todo lo posible sobre el personaje que está interpretando, y Celes King era un hombre muy listo, que cuando veía una oportunidad, no la dejaba escapar. Algunos le definirían como un oportunista, y Delroy lo interpreta tan afablemente, que casi no te das cuenta de lo que está pasando.

  “Cuando pensaba en un fiador, me imaginaba a alguien sórdido,” dice Lindo. “Y cuando hablé personalmente con uno, sabiendo que esa es la percepción general que tiene la gente, me dijo que él se consideraba un representante de las personas que tienen problemas. Su filosofía es la de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Ese juicio me ayudó para acercarme al perfil psicológico del personaje”

  “Claremont está basado en un caballero extremadamente inteligente a quien Tony le gusta denominar “un oportunista en serie”, pero en mi caso, intenté enfocarme en el problema de salud del nieto de Claremont, que es su motivación para justificar lo que hace. Asimismo, procuro no olvidarme de que esta película contiene elementos cómicos”.

  Cuando el negocio le empieza a ir bien, Claremont contrata a un conductor para sus mosqueteros cazadores de recompensas, y así es como Alf se une al grupo. Interpretado por Rizwan Abbasi, Alf tiene un pie dentro del círculo de cazadores de recompensas y el otro firmemente plantado en su país, Afganistán. Decidido a liberar a sus compatriotas de las cadenas de la tiranía y la opresión, no piensa en mucho más.

  El proceso de seleccionar a Alf fue complicado. Claro que Scott quería a alguien que encajara física y dramáticamente en el papel, y no encontraba a la persona adecuada, a pesar de haber consultado con las agencias de actores de Los Angeles y Nueva York. El productor Samuel Hadida sugirió que consultase a Lucinda Syson (Snatch), que había trabajado con Scott en Spy Game.

  “Encontró a Riz en Londres,” dice Hadida. “Nació y creció en Glasgow, Escocia, pero sus orígenes son paquistanís e indios. Abbasi se embarcó más tarde que los demás en el rodaje de la película. Scott hizo lo mejor que pudo rodando el personaje de Alf utilizando diferentes miembros del equipo que más o menos tenían su mismo tamaño para hacer de su doble.

  “Teníamos los nervios en punta,” recuerda Hadida. “Había que esperar a que tuviese su visado, asi que todos los días, solíamos hacernos la misma pregunta, “¿Viene Riz mañana?” No. Bien, reorganización del plan de trabajo. Al día siguiente pasaba lo mismo. Pero él era idóneo para el papel, así que esperamos todo lo necesario para poder rodar ciertas secuencias”.

  “Alf forma parte de los Mujhadeen,” explica Abbasi. “Escapó de la cárcel en Afghanistán y entró ilegalmente en América. Su objetivo en la vida es hacer mucho dinero; es el sueño americano, sin embargo quiere enviar el dinero a su pueblo para liberarlo. Utiliza su talento – su habilidad para conducir y su conocimiento en el manejo de explosivos. Sin embargo, al final de la película, se le ve preocupado por sus tres nuevos amigos a los que considera miembros de su familia.

  “Alf es salvaje,” dice Scott. “Siempre estás preguntandote qué estará pensando. Y al ser el conductor de la furgoneta del grupo, posee mucho poder”.

  Para Scott la historia se puede dividir en dos partes. Comienza con la vida de Domino hasta que toma la decisión de convertirse en cazadora de recompensas, y evoluciona después hasta el reality en televisión. Debido a rumores que corrían, llegó a oídos de Scott que varias televisiónes habían robado su idea y habían creado sus propios reality shows en donde aparecían autenticos cazadores de recompensas en misiones alrededor de todo el país – sin embargo, ninguno era lo suficientemente loco como para utilizar la idea original de Kelly de tener a dos verdaderos actores portando pistolas, por así decirlo, y presentando un programa.

  Con independencia de la fuerte temática, Scott quería que la película tuviese elementos cómicos. Le gustó el concepto de Kelly de utilizar a los actores de Sensación de Vivir para que se interpretasen a sí mismos.

  Cuando entrevisté a la verdadera Domino, me habló de la escuela de verano Beverly Hills High”, dice Kelly, “que es donde se gestó Sensación de Vivir. La serie tuvo un fuerte impacto en la cultura de mi generación, y yo sólo soy un poco más joven que Domino. Me hizo gracia saber que la madre de Domino estaba totalmente pasmada con esta serie y pensé que sería interesante para el personaje que intentara moldear a su hija al estilo de Tory Spelling, Jennie Garth, o cualquiera de aquellos personajes.

  “Tambien pensé en cómo Sensación de Vivir se había convertido en un símbolo para toda una generación, y que con la cancelación de la serie, el sueño se acabó. Así es que pensé en introducir la idea metafórica de la televisión de reality utilizando a Ian Ziering y Brian Austin Green. Es un dúo cómico fantástico, así que incluirles en la película fue un gran acierto”.

  Kelly estaba sorprendido por la reacción que provocaron Ziering y Green durante un rodaje en Las Vegas. Mujeres de todas las edades, pero especialmente las treintañeras, se acercaban a cualquier hora del día para preguntar o hacer comentarios sobre Sensación de Vivir.

  “Cada día, a estos chicos se les acercaba alguien para hablarles de la serie”, recuerda Kelly. “Todo el mundo vio Sensación de Vivir y hoy en día se sigue emitiendo. Fue una piedra de toque en los años 90, e Ian y Brian tendrán que vivir con ello toda su vida. Pensé que sería divertido”.

  Ian Ziering y Brian Austin Green decidieron entrar en el juego e interpretarse a sí mismos como los anfitriones de la serie “Bounty Squad” en Domino.

  Cuando Ziering leyó el guión por primera vez, pensó que era una broma y llamó a su agente para que le dijera qué estaba pasando. “Yo pregunté ¿Qué es esto?, ¿estoy en este proyecto? y me pidió que verificara el nombre del guionista. Cuando me percaté de que se trataba del tipo de Donnie Darko, pregunté quien dirigía, mi agente me contestó ‘Tony Scott.’ Venga, dejate de bromas, ¿Voy a firmar una película de Tony Scott?”

  “Me sentí muy alagado,” continúa. “Está bien por una vez poder interpreter a un personaje de mi edad. Es algo nuevo para mí. El personaje tiene mi misma edad, se parece a mí y además se llama como yo, y aquí acaban las similitudes. El Ian de Domino es más tenso, un poco más burdo y bastante más detestable. Ha descrito un estereotipo de lo que puede llegar a ser una celebridad de Hollywood, así que lo interesante para mí fue buscar el balance entre lo que quería presentar al público y lo que el público espera. Pienso que parte del entusiasmo de hacer este proyecto está en sorprender a la gente”.

  Brian Austin Green opina lo mismo que su compañero de reparto. “Resulta raro interpretarte a ti mismo,” dice, “pero tiene su gracia. El reto está en interpretarme a mí mismo sin realmente interpretarme. Eso me dio algo con que trabajar. Además, el material resultaba atroz – durante más de la mitad de la película mi nariz está partida y me sacuden de un lado a otro – así que no soy yo realmente. La forma en que está escrito me ayudó, porque si lo estuviera interpretando de forma real, como soy yo, sería bastante aburrido”.

  Keira Knightley admira a los actores de Sensación de Vivir por confiar en Scott y haberse involucrado en el proyecto. “Pienso que a Brian y a Ian les ha tocado los papeles más dificiles de la película,” dice con sinceridad. “Interpretarte a ti mismo no es tarea fácil, especialmente cuando no eres realmente tú, sino una versión exagerada de lo que alguien ve en ti. Requiere auténtico talento para poder llevarlo a cabo. No me veo capaz de hacerlo. Cada día, me sorprenden más y más.

  “Ian y Brian son encantadores y divertidos porque no se lo toman muy en serio.” dice Scott. “Sabían desde la primera lectura del guión cómo sus personajes estaban representados, y les gustó. La gente que creció en la generacion Sensación de Vivir se volverá loca”.

  Hasta los Hadidas eran conscientes de la popularidad de Ziering y Green, ya que la serie tuvo un gran éxito en Francia y el resto del mundo. “Tanto Sensación de Vivir como Los vigilantes de la playa tuvieron un fuerte impacto en el mercado europeo”, dice Hadida. “Estamos ofreciendo a la nueva generación la oportunidad de conocer a estos dos actores; la película les da un atractivo fresco y actual”.

  Domino es la tercera película de Christopher Walken con Tony Scott. Interpreta a Mark Heiss, un alto ejecutivo de la televisión. Mena Suvari interpreta a su fiel ayudante Kimmie.

  “Chris es fantástico,” dice Scott. No sé lo que hay en este tipo, la gente cree que es improvisación, pero yo creo que hace muy bien los deberes en su casa. Me pregunta cómo veo el personaje, y entonces se va y vuelve, y hace su interepretación a su manera. Es muy satisfactorio verle actuar, ver cómo su personaje cobra vida”.

  Cuando Walken estaba en el set, Scott siempre estaba riéndose. “Marc Heiss es un maníaco,” prosigue el director. “Es como un hurón adicto a la droga. Chris registró esa descripción. Kimmie ha sido introducida en el mundo de este hurón y ahora sufre el mismo síndrome, así que actúa como una adicta ella también. Es el ejemplo clásico hollywoodiense de ayudante pelotillera de su jefe, y la combinación de ambos actores resulta gracioso porque no esperas verles en esos papeles. Se complementan de forma brillante y Mena es un magnífico trampolín para Chris”.

  Elaborar un calendario de rodaje que encajara las agendas de todas las grandes estrellas que componen esta película, no fue tarea fácil, sin embargo, la satisfacción de poder ver el producto final hace olvidar cualquier dificultad.

  “Es un estupendo reparto, muy variado y divertido, extraño y oscuro, un cast de rock n’ roll,” dice Scott. “Los actores son todos intrínsicamente divertidos y eso me facilita mucho la labor a la hora de saber qué estoy buscando cuando se trata de darle un papel a un actor en concreto. Cuando tengo una dificultad con algún actor, le sugiero que pase un tiempo en la vida real con la persona a quien está interpretando”.

  Al comenzar la producción, los cineastas crearon un organigrama que les ayudara a llevar un control sobre los personajes y la relación de unos con otros.

  “Hicimos un arbol geneológico”, explica Scott. “Lo pusimos en la portada del guión durante un tiempo para que la historia fuese más facil de seguir, ya que se convirtió en una pieza compleja. Ayudó a todo el mundo a identificar quién estaba conectado con quién y lo que cada uno sabía del otro”.

  Lateesha Rodriguez es interpretada por la comica Mo’Nique; Macy Gray y Shondrella Avery interpretan a las primas gemelas de Lateesha: Lashandra y Lashindra respectivamente; Joseph Nuñez es Raul Chavez. Los cuatro personajes se convierten asimismo en diferentes personas cuando se disfrazan y se convierten en the First Ladies Club.

  Cuando Scott y Hadida estaban intentando encontrar a la actriz que encarnaria el papel central de Lateesha, buscaban una mujer fuerte con grandes dotes interpretativas asi como con una excelente capacidad para la comedia. Scott invitó a Hadida a comer con Mo’Nique (“The Parkers” de la WB) y Hadida quedó prendido de inmediato.

  Los tres quedaron para comer en el Beverly Hills Hotel. “Mo’Nique me hizo reir hasta no poder más”, declara Hadida. “Tenía a todos los camareros riendo y todos los empleados del restaurante iban hacia su mesa. Era la dueña del local, y si alguien podia hacerse dueña de un local como ese, podría perfectamente llevar el DMV. Dije, “Está bien, ¡Será Lateesha!”

  “No te esperas que esta mujer en la DMV pueda llegar a controlar todas esas vidas a través de su habilidad para emitir falsos carnets de identidad y de conducir. Es un argumento ingenuo y peculiar”.

  “Lateesha es el centro de la historia porque la historia va progresando según las decisiones que ella va tomando,” dice Mo’Nique. “Todos los giros, los altibajos tienen lugar por sus actos. Una vez que ella explica lo que ha hecho y por qué, todas las piezas del rompecabezas parecen encajar”.

  “Conozco a Lateesha,” declara la actriz. “Todo el mundo conoce a Lateesha con sus uñas, su maquilaje, su escote, su actitud. Me gusta. Muchas de las personas que trabajan en eI DMV son arrogantes con gente como ella, por eso el resto debemos ser extremadamente cariñosos. Lateesha dirige el DMV. Lo conoce de arriba abajo y habla a su jefe como quiere porque ella es realmente la jefa. Sin embargo, también es una timadora en su segundo trabajo, y no porque quiera una vida mejor, sino porque necesita ahorrar dinero para salvar a su nieto. Eso es lo que la hace tan especial”.

  Joe Nunez interpreta a Raul. “Fue difÍcil de encontrar,” dice Tony Scott. “Interpretar a este gay hispano que trabaja como agente del DMV es realmente muy duro porque siempre corres el riesgo de pasarte y hacer una caricatura. Joe viene del teatro de Chicago; tiene muy buena formación y experiencia. Le teñimos el pelo y le vestimos de forma extravagante. Es otra gota llamativa llena de emociones y humor que forma parte de la extensa familia de Claremont y Lateesha.

  Lucy Liu es la psicologa del FBI, Taryn Mills. La ocupada actriz estuvo dos intensos días trabajando junto a Keira Knightley una crucial e intensa secuencia, esencial en este complejo argumento.

  “Ya que estamos contando la historia de Domino como un sueño febril,” dice Kelly, “pensé que sería mejor hacerlo al estilo Rashomon. Domino es interrogada por este agente del FBI y así exponemos no sólo la difícil situación actual de Domino sino también toda su vida, y lo que la ha llevado hasta este punto. Es como una confesión y nos ofrece una mirada rápida a la mente de Domino que refleja cómo ve ella America”.

  “Si no te crees las escenas en donde Domino le cuenta su historia a Taryn,” dice Samuel Hadida, “entonces no te creerás la película. Eso es todo y no hay más”.

  “Me gustó la idea de tener a una psicóloga china trabajando para el FBI,” dice Scott. El estereotipo de las personas chinas implica el concepto de ser listo y meticuloso, lo cual encajaba perfectamente con el papel. Lucy da la impresión de ser muy precisa, como si estuviese prestando mucha atención al detalle. Efectivamente, cuando empecé a hablar con ella, quería concentrarse en los lapiceros sobre el escritorio, en el sacapuntas, en la largura de su falda y en cómo veía yo su personaje,” dice riéndose. “Es una actriz muy entregada”.

  Cuando llegó el momento de buscar al actor para el propietario del Stratosphere, Drake Bishop, y al mafiso Cigliutti, Scott pensó en el veterano actor Dabney Coleman y en un ex-alumno de “Sopranos”, Stanley Kamel. Una vez más, Scott no quería confiar en los estereotipos, asi que inmediatamente voló a Las Vegas para conocer a los actores.

  “Era una reto”, comenta Scott, “porque una vez más no quería caricaturas. Así que esperé a viajar a Las Vegas para conocer a las personas de verdad que había detrás de los actores, y ahí estaban. Uno de ellos era de la vieja escuela, muy educado y vestido de forma impecable. Era Dabney. Y el joven, menos refinado y muy italiano, tenía más trasfondo callejero – ese era Stanley.

  “Soy fan de Dabney desde hace muchos años,” dice el director. “Y ahora también soy fan de Stanley. Sus interpretaciones son muy reales”. Durante una escena importante al final del segundo acto, aparece otro personaje. “El trotamundos”, interpretado por el cantante/escritor Tom Waits. Aparece en un desierto, como salido de la nada, similar al papel del coro en las tragedias griegas.

  “El trotamundos explica mucho”, dice Scott. “Básicamente, nos da un resumen de lo que ha sucedido hasta ese punto de la historia. También parece tener una extraña conexión con Domino, sin embargo nadie sabe si es real o simplemente un producto de su imaginación”.

  Scott y Waits hablaron sobre el origen del personaje y decidieron que sería un adepto a la iglesia del “adventismo del septimo día”, que “predice” lo que va a suceder.

  A pesar de que la película es una fantasía, Scott insiste en observar el punto central de la historia desde una perspectiva realistal. Con este fin, los cineastas contrataron como consejero técnico de la película a Zeke Unger, de origen israelí-americano y un fugaz agente de recuperación que desde hace mas de 20 años, dirige Little Zeke’s Bail Bonds. A parte de estar involucrado en el rodaje de la película, Unger ofreció su conocimiento y experiencia al guionista Richard Kelly asi como a los actores, e introdujo a Keira Knightley, Edgar Ramirez y Mickey Rourke en un corto programa de entrenamiento. Él personalmente y todo su equipo se pusieron al servicio del equipo de producción para asistirles en cualquier necesidad que pudiera surgir.

  Con sólo cuatro días de descanso entre el rodaje de la película Pride & Prejudice y el de Domino, Keira Knightley hizo acopio de todas sus energías para lanzarse a los ensayos. Ella y Ramirez participaron en un curso intensivo de dos días con Unger y su equipo, durante el cual aprendieron todo lo relacionado con fianzas, leyes, defensa personal, uso básico de armas, puntería, entrenamiento táctico, etc. Rourke se entrenó más tiempo aún en sesiones privadas mano a mano con Unger.

  “Aproveché todo el entrenamiento que me dieron,” dice Edgar Ramirez. “entrevisté a Zeke y le hice muchas preguntas, especialmente sobre el dilema moral de “cazar” personas. Quería que me explicara sus motivaciones”.

  “La caza de recompensas comenzó en Inglaterra en el 1400,” dice Unger. “Una vez que llegó al lejano Oeste, los criminales encontraron su profesión. Era más lucrativo cazar a gente que robar bancos. Desde sus comienzos, incluye a forajidos, fugitivos y policias”.

  “Encontrar a personas que no quieren ser encontrada es un arte,” continúa Unger. “Cuanto más escondidos están, mayor es el deseo de encontrarles. Nunca sabes con qué te vas a encontrar. Siempre están viajando por el país o por el mundo, y cada fugitivo es diferente en lo que se refiere a la forma de vivir y de viajar, así es que siempre debes pensar cómo se movería la persona a la que buscas. Provenir de los bajos fondos, conocer las calles y los elementos, y sobre todo saber meterte en la mente de un fugitivo, convierte a un cazador de recompensas en el más exitoso y en el mejor jugador”.

  Según Unger, en 1999 en California y otros estados, comenzaron a regular y certificar a los agentes de recuperación. Afirma que cazadores de recompensas de la talla de Domino, Ed Martines y el verdadero Choco, eran considerados casi como renegados, como la mayoría de los agentes en esos tiempos. Las normas actuales son un intento de las agencias gubernamentales de aportar una unidad y unas prácticas de negocio compartidas entre los agentes y el cumplimiento de la ley.

  Los agentes de Unger trabajan extensamente con la División Fugitiva Marshal de los EE.UU. (a través de la cuál Tony Scott localizó a Unger). Muchos de ellos han trabajado en operaciones secretas antes de unirse a él. Unger recuerda continiamente a los actores un lema fundamental: “Nunca te duermas sobre los laureles, porque en cuanto bajas la guardia, eres hombre muerto”.

  Sorprendentemente, a Knightley no le importó tener que disparar una pistola. “Normalmente, me gustan ese tipo de cosas,” dice, “Y esperaba divertirme haciéndolo, teniendo entre mis manos todo ese poder; sin embargo, no me gustó mucho. Pensaba en lo que esa pistola podía realmente hacer, y me perturbaba. Creo que se lo dejaré a los expertos”.

  Sin embargo, Knightley disfrutó aprendiendo a entrar en un edificio, a buscar a un sospechoso de la forma más segura posible y a funcionar siendo parte de un equipo. “Era raro, porque las pistolas con las que practicábamos no estaban cargadas,” dice, “pero mientras estabamos practicando los ejercicios de persecución, a pesar de que nuestro adversario era alguien con el que habías estado trabajando todo el día, mi corazón iba a cien y no cesaba de pensar: - Oh Dios mío, esto me asusta”.

  Durante los ultimos dias de rodaje de Pride and Prejudice en Inglaterra, Knightley tomó unas cuantas clases de artes marciales con el maestro Ed Chow, que le enseñó ejercicios básicos del antiguo arte de los nun chucks (o nunchaku), un antigua arma kobudo que consiste en dos palos conectados por sus extremos por una cadena o una cuerda. Después de llegar a los E.E.U.U. y trabajar con Unger, Knightley continuó su entrenamiento con el especialista y experto en artes marciales, Jeff Amada, para mejorar en el uso de los nun chucks. También la instruyó en el manejo de cuchillos y técnicas de lanzamiento.

  “Esta película trata de realzar la realidad,” dice Scott, que fue invitado junto a Zeke y algunos de su equipo a participar en una caza en la dura ciudad de Los Angeles un viernes por la noche.

  “Íbamos en tres 4x4”, comenta director. “Ahí estaba yo con mi pequeña cámara DVD y pensando: - ¨Bueno, esto va a ser divertido¨. Y de pronto veo a estos tipos poniéndose chalecos antibalas y sacando lo que parecían AK-47. Y entonces alguien dice, ¨Bien, ya estamos listos. Alumbra¨. Y yo creía que eso era algún tipo de referencia para el alumbrado de las linternas, cuando en realidad significa entrar lo más rápido posible y sorprender al sujeto en cuestión. Echaron a correr en todas las direcciones. Se oian gritos, y se veian correr a perros, niños, y yo pensaba que todo eso era un montaje, cuando en realidad no lo era. Fue algo salvaje. Perseguir e intentar atrapar a criminales, muchos de ellos muy peligrosos, no es adecuado para personas que sufren del corazón”.

  “Pero me ayudó a entender qué es lo que realmente mueve a estos tipos,” dice. “Y eso es lo que les puedo transmitir a mis actores. Los pequeños detalles son los que nunca serías capaz de añadir si no palpas el mundo real por donde se mueve el personaje que vas a interpreter. El mundo real es más imaginativo de lo que jamás podríamos evocar”.

  Scott también contó en su reparto con miembros reales de bandas. Con la ayuda de su antiguo colaborador, Gusmano Cesaretti, pudo entablar una relación con dos auténticas bandas del Este de L.A., una latina y otra vietnamita. Creó escenas específicas para recrear el ambiente tras una infiltración y un efrentamiento con las bandas. “De la misma forma que abordé el mundo real con los cazadores de recompensas y el de Domino y su madre, tuve que hacerlo con el mundo de las bandas”, explica Scott. “No utilicé solamente un montón de caras bonitas y extras delante de las cámaras, sino que les di a los tipos reales un papel. Es una existencia muy dura y los rostros originales no se pueden sustituir jamás. Hay una energía brillante que puedes descubrir en sus miradas”.

  El director y su departamento de atrezzo se ocuparon de recoger todas las pistolas, fuesen éstas de verdad o de mentira, inmediatamente después de cada toma. Es fácil acabar sobrecargado con el calor de una habitación pequeña, llena de cámaras, actores, actores no profesionales y una densa historia. “Era extenuante,” dice Scott. “Algunas de las escenas eran increíblemente intensas, así que nos asegurábamos de que alguien contase el número de pistolas que había tras acabar cada secuencia”.

  “Esos tipos tenían unos tatuajes increíbles,” dice Knightley. “Realmente se volcaron en su papel, lo cual los volvía aún mas salvajes. Básicamente teníamos la idea de lo que cada uno tenía que decir, sin embargo, hubo mucha improvisación. Los diálogos se complicaban muchísimo, y no me resultó muy fácil. Pensé ¨Dios mío, ¿cómo puedo hacer yo esto?¨ Pero ese era el espíritu de la película, así que me deje llevar. Entrar en una cocina de una casa en ruinas al Este de L.A. con todos estos tipos apuntándome con pistolas y semi-automáticas, originó en mí grandes dosis de miedo en más de una ocasión. La habitación era tan pequeña y sofocante que después de un rato apestaba, así que no había forma de escapar de la tensión que allí se acumulaba. Fue un gran comienzo de rodaje ya que se habían creado las vibraciones adecuadas para la secuencia y para mi papel”.

  “Creo que Keira disfrutó descubriendo todos los aspectos oscuros de L.A.,” dice Scott, “y aunque había pasado tiempo en la ciudad, nunca había experimentado visitado la parte Este de L.A., los lugares de rodaje, la gente... Fue un período muy instructivo”.

  De esta forma, el personaje de Knightley es los ojos y oídos del espectador, y le conducen por toda la película, a través de este oscuro mundo. Así como la experiencia es un descubrimiento para ella, lo es también para nosotros, para el público.

  Si le preguntamos al director sobre si la película idealiza a los cazadores de recompensas, y si a lo mejor puede incitar a amateurs sin experiencia a tomarse la justicia por su mano, Scott contestará que no le preocupa en absoluto. Piensa que el público es lo suficientemente inteligente como para saber el peligro inherente que envuelve a ese mundo y que, por el contrario, se quedará con la sensación de absurdez cómica que rodea a la película. También asegura que los agentes de la policía acogerán positivamente la película “porque hemos hecho nuestro trabajo de investigación. Durante mi salida nocturna con Zeke, acabamos en la comisaria de Compton. Zeke conoce a todos ahí, y respeta todas las normas y regulaciones que marca la ley. Eso lo reflejamos. Y cuando se trata de separar la realidad de la ficción, creo que todos podremos determinar la diferencia”.

  La violencia en la gran pantalla se ha convertido en un tema candente tanto para la crítica como para el público. A pesar de la tendencia hacia una conducta políticamente correcta, Scott no dejará de usar la violencia cuando lo crea necesario. “Mis películas están al límite en lo que respecta a la violencia,” explica. “En "El fuego de la venganza", el protagonista buscaba venganza y la violencia casi se convirtió en un elemento de rock’n’roll que impulsaba al personaje. En Domino, la violencia es como una pintura abstracta. En las pruebas de visionado, el público presente no hizo ningún gesto de dolor, y tampoco apartaron la mirada de la pantalla. Distinguían perfectamente lo que era gracioso de lo que no lo era”.

  Sea cómica, sea seria, el trabajo que entraña una película de acción para los especialistas siempre es serio, especialmente cuando los propios actores están interpretando la mayor parte de las escenas peligrosas. Es primordial contar con una buena seguridad, y en este caso, pudimos trabajar con el coordinador de especialistas Chuck Picerni (Enemy of the State).

  Knightley se siente orgullosa de mostrar las pequeñas cicatrices que le han quedado de algunas de las escenas de riesgo. “Hay una escena en donde estamos en el interior de una casa y nos disparan una y otra vez, así que nos estuvieron lanzando petardos por todas partes,” dice. “Es una sensación extraña; son como pequeñas descargas eléctricas que te hacen saltar. No bajé mi brazo a tiempo para evitar uno de los grandes, asi es que me quemé, al igual que Edgar – a Mickey le dió uno en la cara. Gastabamos bromas diciendo que Tony habia intentado matarnos. No había ni un solo dia en que no acabáramos con algún arañazo o herida, y mis rodillas son testigo de ello. Realmente estoy orgullosa de mis heridas. Son el resultado de un gran día de rodaje” explica.

  “Puedo decir con toda seguridad que jamás volveré a tener bonitas las manos o las uñas, pero fue muy divertido y muy liberador al mismo tiempo” continua Knightley. “Había momentos en el día en los que todo era dolor y no deseaba volver a hacerlo; estaba cansada y no me apetecía seguir recibiendo cortes y heridas. Pero después, cuando veíamos las secuencias filmadas, te dabas cuenta de que merecía la pena pasar todo ese dolor” dice riendo.

  La desgarradora secuencia final requiere que Knightley maneje dos ametralladoras al mismo tiempo. “Debo decir que estaba asustada,” recuerda. “Aunque todas las armas tenían cartuchos de fogueo estaba tan asustada que cuando Tony gritó ¨¡Acción!¨, no lograba ponerme en pie. Había hecho una toma de prueba, pero el sonido atronador y el peso de las dos ametralladoras fue demasiado para mí. Mis piernas se negaban a levantarme. Tony pudo ver lo asustada que estaba, lo cual resultaba muy anti-Domino, y me dijo ¨-No te preocupes: levantate y grita y sácalo todo¨. Eso me ayudó mucho porque con ese único grito, logré sacar de mi interior todo el miedo; salió todo, y logré aportar a la escena la atmósfera adecuada. En aquel momento fue cuando me quemé con uno de los proyectiles, pero no me di cuenta hasta más tarde”.

  “En un momento dado me pregunté ¿Por qué yo?” bromea Edgar Ramirez. “Sé que mi personaje es el más físico de los tres, sin embargo todas mis heridas aparecieron el día antes del día de acción de gracias. Las enumero: me golpeé en la cabeza, me hice un corte en la nariz, me quemé el brazo, me dañé la rodilla, me hice unos cortes en los dedos... En cada toma me dañaba en alguna parte de mi cuerpo”.

  “Creo que mi especialista estaba un poco enfadado conmigo porque no le dejaba trabajar mucho, pero es que disfruto realmente de las escenas más físicas,” dice. “Me dejaron hacer todo lo divertido, como disparar, pelearme, saltar desde el tejado de una casa, destrozar un coche, tirar un televisor al suelo y besar a la chica, así es que no me puedo quejar”.

  Aunque parezca irónico, Rourke reconoce que no es un gran fan de las películas de acción. “No me vuelven loco,” admite, aunque cuando era niño le atraían más. “En esta película se trataba de trabajar con Tony. Me deja creer que lo que hacemos es idea mía y siempre se amolda a mi forma de ser. Tony sabe perfectamente lo que hace”.

  A pesar de que no sea su género favorito, Rourke se volcó en el rodaje de cada secuencia peligrosa. Su compromiso con su papel era completo. “La gente siempre pregunta, -¨Como te preparas para hacer de cazador de recompensas?¨ -¨¡Pero si cazador de recompensas es como cualquier otro trabajo!,” dice Rourke. “Ed podría ser un policía o un atleta; es lo mismo”.

  Para Scott Domino es una fusión entre comedia, drama y acción. “No hemos creado nada nuevo,” advierte. “Todo ha sido creado ya; yo he robado de todos un poco. Robo de los mejores. Pero sí que pienso que hemos sido capaces de crear un nicho diferente para este tipo de películas”.

  “No estábamos dispuestos a bajar el tono de acción o a reducir los límites de los personajes, porque eso es realmente lo que me entusiasma. Me gusta probar cosas nuevas y cuanto más abstractas, mejor”.

  Domino se empezó a rodar el 4 de octubre de 2004 dentro y fuera del área de Los Angeles. Los lugares de filmación incluían la iglesia presbiteriana de Hollywood, el Departamento de vehículos a motor de Santa Monica y hoteles tales como el Ambassador, el Alexandria y el Wilshire Grand, así como residencias privadas en Bel Air, al Este de L.A., Altadena y Lancaster, entre otras. A principios de Diciembre, los actores y el equipo viajaron a Las Vegas, Nevada. Allí se rodaron las secuencias de mayor acción en el desierto de Nevada, en Valley of Fire y en el Bonnie Springs Ranch y Motel, aproximadamente a 40 millas fuera de la ciudad. Hoover Dam en Boulder City y las calles de Leedles también fueron telón de fondo. El rodaje en Las Vegas culminó con la última semana de rodaje en el Stratosphere Hotel y en el Casino.

  La película se rodó en 62 días, una proeza inaudita para Scott, especialmente debido a al gran número de secuencias largas y de acción, que tuvo que rodar en tiempo récord. “La historia tiene ímpetu y por ello el ordaje fue muy impetuoso,” dice.

  Scott y Samuel Hadida elogian al productor ejecutivo, Barry Waldman, por haber puesto en marcha una estrategia de producción que permitió que se realizaran modificaciones creativas así como ajustes dentro de un presupuesto y un calendario muy apretados. A pesar de que era la primera vez que Waldman trabajaba con el director y el productor, no será la última. “Barry fue capaz de organizar nuestro loco carnaval para que nunca dejara de rodar,” afirma Hadida. “Al igual que Tony, no se detiene por nada. Los dos son unos trabajadores increíbles”.

  La producción comenzó de forma rápida y dinámica. Los cineastas aseguran que a pesar del ritmo, no prescindieron de nada durante todo el proceso; todo lo que tenían que hacer para completar una escena dentro del tiempo estipulado era una ganancia y no una pérdida. Incluso Scott aplazó una operación quirúrgica de cadera para después del rodaje. Al director le apasionan los retos.

  Y cuando los retos no son suficientes, los inventa, y eso incluye la búsqueda de localizaciones. Scott es conocido por escoger los lugares más claustrofóbicos y físicamente menos maniobrables. Reconoce el mérito de su directora de localizaciones, Janice Polley (que es conocida por haber trabajado con directores de la talla de Michael Mann, Ridley Scott, John Woo y Richard Donner) y que desentierra los mejores y más oscuros rincones que aparecen en esta película.

  “Al principio, cuando hablábamos del look de esta película, Tony mencionó lugares en México donde habíamos rodado El fuego de la venganza,” dice el diseñador de producción Chris Seagers. “Eso nos dio una referencia de lo que estaba buscando Tony. Janice encontró sitios al Este de L.A. que jamás habían sido filmados, sitios donde se hacen peleas de gallos, donde se ven perros sueltos corriendo por las calles, lugares en donde te subes a una colina para divisar las casas, y realmente parece que estás en México.

  “No queríamos construir nada a no ser que fuese necesario,” continua Seagers. “Intentamos utilizar localizaciones prácticas e hicimos lo posible por realzarlas añadiendo un decorado o simplemente quitando lo que no encajaba. Para Tony, es una cuestión de realismo”.

  Sobre las localizaciones, Scott comenta: “Busco el espacio que mejor se adapta a la escena. Quiero sentir la atmósfera, así que en una habitación pequeña, si pudiese mover las paredes, las cámaras se inclinarían hacia atrás naturalmente y perderíamos esa sensación de claustrofóbia. Pero cuando estás limitado y tienes que permanecer en el interior de un espacio pequeño se refleja esa presión en la interpretación”.

  Scott y su director de fotografía, Dan Mindel, que ha trabajado con él durante más de 25 años en películas como Enemigo Público y Spy Game, así como en muchos anuncios y películas industriales, están acostumbrados a lugares de rodaje muy pequeños.

  “Nos esforzamos por mantener la integridad de cada lugar de rodaje,” dice Mindel. “El reto está en permitir el acceso a multiples cámaras. Hemos llegado a utilizar espejos para reflejar imágenes y así poder utilizar lentes más amplias y mantener las cámaras fuera del fotograma. En algunas ocasiones, hemos tenido que tirar abajo muros, ventanas, puertas, techos, para que pudiese funcionar. Al final del rodaje, siempre devolvemos el edificio en su estado natural, tal y como estaba antes del rodaje,” comenta riendo.

  “Cuando miro al centro de cualquier escena, intento imaginarme cómo el efecto visual va a ser capaz de realzar la atmósfera que intentamos crear,” dice Scott. “¿Cómo puedo mejorar la escena? Existen cientos de formas para rodar una escena, así que intento encontrar un lugar que pueda expresar la atmósfera de cada secuencia.

  “Por ejemplo, en la escena en la que los cazadores de recompensas se toman un café adulterado con mescalina, trasladé a los actores a un escenario natural impresionante para ver cómo reaccionaban,” continúa el director. “El Valley of Fire en Nevada es similar a Marte. Es duro inspirarse sobre un escenario. Es la misma experiencia que siento cuando estoy haciendo mi trabajo de investigación con gente de verdad para crear puntos de referencia para una historia – nunca puedes anticipar lo que está sucediendo en sus vidas, o cómo ven o se adaptan a una situación en concreto – eso es lo que estimula el proceso. Camino por lugares y me vienen las ideas”.

  El último miembro del equipo de Scott es el diseñador de producción Chris Seagers, que trabajó con el director en sus dos últimas películas, Spy Game y El fuego de la venganza.

  Scott define la paleta de colores de la película como “multicolor”. Más que de los colores, Scott, Seagers y Mindel estaban preocupados por la resolución, el contraste y la intensidad de los efectos visuales. Algunas partes de la película fueron incluso rodadas en blanco y negro.

  “Es una realidad enérgica y acentuada,” explica Scott. “Una realidad acentuada tiene colores más claros, negros más oscuros y blancos más blancos. La paleta varía según sea la atmósfera de cada escena”.

  “Siempre partimos de una base de realidad,” afirma Seagers, “Estuve viendo unos vídeos que me ayudaron mucho y donde aparecía la verdadera Domino hablando sobre su vida. Al principio, el vídeo estaba grabado en el interior de su casa, pero acabó en el trastero de la casa mostrando sus ordenadores y vídeos, sus cámaras digitales y un escáner de radio, así como todos sus archivos de las misiones en las que había participado y la documentación. Esas pequeñas cosas son maravillosas porque me permitieron sentir de primera mano cómo era su entorno”.

  “Debido a que estábamos utilizando diferentes técnicas de filmación, teníamos que tener cuidado con los colores y las texturas del vestuario,” añade Seagers. “Asimismo, debíamos tomar en cuenta la iluminación. Fuimos muy cuidadosos en la utilización de colores con contraste, y a Tony le gustó mucho”.

  La película fue rodada en 35 mm y cámara de vídeo de alta definición, obteniendo el mismo resultado que en El fuego de la venganza. Scott quería experimentar con diferentes materiales y sintió que el enfoque abierto y tranquilo de Mindel le daría las mejores opciones.

  “Danny siempre se saltará los esquemas conmigo,” dice Scott. “Sabía que experimentaría más de lo normal, y le gusta que le reten con este tipo de experimentos. Es un técnico de primera y tiene un sexto sentido”.

  Scott comienza su proceso creativo haciéndose un album a base de recortes de revistas, periódicos, libros y fotografías, recavando información de todas partes, para crear una librería de referencia para su equipo. “Saca páginas del Vogue, de libros del Museo de Arte Moderno,” explica Mindel. “Básicamente, su trabajo gira en torno a la luz y la textura. La luz proyectada desde arriba fue un reto particular, porque la luz se extingue cuando sitúas una fuente de luz sobre la cabeza de alguien – no puedes ver sus ojos. Cuando una escena es oscura, el público quiere ver los ojos del actor y eso es una labor muy compleja para el equipo de fotografía. Tony nos enseña a todos las fotos que ha seleccionado para que más o menos nos den una idea de lo que quiere obtener. Es una manera muy rápida y eficaz de transmitir la información al equipo de iluminación y de cámara”.

  El look de la película es la culminación de los muchos años de experiencia de Scott, años de ensayo y error en películas y anuncios publicitarios. Mindel elogia la reputación estelar de Scott dentro de la industria del entretenimiento. “Todo el mundo confía en Tony,” dice. “Confían en lo que va a crear, motivo principal por el que la gente desea volver a trabajar con él”.

  “Me gusta que mi cámara se mueva,” dice Scott. “Y eso forma parte de la energía de esta película”. “Tony ha refinado sus movimientos de cámara y el uso de cámaras manuales para rodar multiples exposiciones,” dice Mindel. “Todo eso le confiere a la película una atmósfera distintiva que proviene de variaciones en las exposiciones debido a la inexactitud en la velocidad de la cámara”.

  Muchas escenas, hasta las más simples, utilizaron cuatro, cinco y hasta seis cámaras a la vez. Frecuentemente, estas cámaras estaban fuera del marco de rodaje, sin embargo, ocasionalmente, rodaban a la vez para capturar el drama desde todos los ángulos posibles.

  Scott prefería no pedir a sus actores que repitiesen una interpretación para primeros planos. “Rodabamos como en un escenario de teatro,” dice, “para poder captar los momentos y dejar a los actores que vivan su personaje. Cuando repetimos las tomas, yo lanzo ideas o palabras, o simplemente les pido que alcancen tal punto o tal otro, y normalmente, despues de la cuarta o la quinta toma, he terminado. Algunas personas piensan que es un desperdicio o que soy muy indulgente, sin embargo, conseguimos la escena de una vez y eso nos ahorra tiempo”.

  “Utilizamos flashes del futuro, del pasado y del tiempo normal,” explica Mindel. “Queríamos darle a cada parte un look diferente, y no queríamos utilizar el aspecto sólo para añadir trucos o efectos. La herramienta principal que utilizamos para alcanzar ese fin fue la película de inversión de color, la cual procesamos y manipulamos foto-químicamente en el laboratorio. La mayor parte de los efectos de la película están hechos en cámara y no son efectos elaborados de forma digital”.

  Mindel lo denomina el “proceso inmediato digital”. En vez de pasar días en un laboratorio de ajuste de color con el director y el director de fotografía, la mayor parte de los negativos de las películas son escaneados en un ordenador. El ordenador realiza el mismo procedimiento de ajuste de color – introduciendo y equilibrando el color hasta alcanzar la copia final que vemos en los cines – la manipulación se hace en un formato digital.

  “Cargamos miles de metros de película en un ordenador, y después de que Tony haya ajustado el color, el ordenador genera un nuevo negativo que enviamos al laboratorio. Ellos hacen una copia fotomecánica de ese negativo generado digitalmente, el cual podremos de nuevo manipular”.

  “Otra de las ventajas de utilizar el negativo digital, es la habilidad de transferir película a diferentes velocidades,” explica el director de fotografía. Scott y Mindel estaban encantados de poder utilizar película a alta velocidad así como de poder transferir a alta velocidad.

  “Normalmente, seis fotogramas por segundo da como resultado una aceleración de la acción, y confiere un aspecto chaplinesco; pero si mueves la cámara y transfieres la película a esa misma velocidad, consigues un efecto borroso. Utilizamos esa técnica para resaltar y amplificar el efecto de la escena”.

  “Es capa sobre capa,” termina Mindel. “A pesar de ser una técnica relativamente nueva, ha revolucionado la forma en que se hacen las películas hoy en día”.

  Stefan Sonnenfeld de Company 3 es la estrella del ajuste de color. Tony Scott junto a su hermano, Ridley, asi como otros directores como Michael Mann y Michael Bay, confían en su ojo crítico e incomparable talento como colorista para darle vida a este proceso.

  Después de que Domino gana el premio al “mejor cazador de recompenses del año”, un productor de televisión se fija en ella: una chica guapa que caza y captura criminales. Para Scott, el reality show ofreció otro enfoque a la película.

  “Era otro ingrediente para la olla,” resalta Scott, “no es solamente una técnica de la cámara para mostrar un punto de vista. Usamos las secuencias reales filmadas por los operarios que hacían de cámaras del show – Todas las mañanas, metía una película en sus cámaras, y por las tardes, me llevaba las secuencias filmadas y las intercalaba con lo que habíamos rodado en ese día”.

  El equipo de cámaras del show “Bounty Squad” está interpretado por un verdadero equipo de operarios formado por Greg Mitchell y Paul Murphy, que normalmente trabajan en lo que llamamos el departamento de vídeo asistencia. Ninguno de los dos tenía experiencia profesional en producción documental, y Scott no les dio directrices sobre qué rodar y cómo rodar para que el resultado tuviese un aire amateur. En algunos momentos, el equipo se metía tanto en sus papeles, que se les olvidaba por completo interpretar.

  “Eran como un grano en el culo,” dice Scott riendo. “¡Siempre estaban metiendo la pata, interponiéndose entre la cámara y los actores! A cambio, me dieron un buen material. Escogí a dos tipos con sentido del humor, y sabían lo que iba buscando. El resto del equipo se pasaba el día riéndose de ellos”.

  La segunda mitad de la película que trata el reality show “Bounty Squad”, está rodado como una película de carretera, y la mayor parte de las escenas tienen lugar en el interior de dos Winnebagos (caravanas), constantemente en movimiento.

  “Una Winnebago es como la pecera de un pececito,” comenta Scott, “así que en esas secuencias, los exteriores eran igual de importantes como los interiores. Aunque no percibas muy bien el exterior, lo sientes. Me pone triste ver películas que utilizan procesos de secuencias filmadas como telón de fondo; eso distrae. Así que rodamos las Winnebagos en movimiento, y eso parece que incluso ayudó a los actores a mantener su buen humor”.

  Scott admite que rodar en un vehículo en movimiento incluye elementos de sonido e iluminación, pero es lo suficientemente meticuloso como para tomar en cuenta esos detalles. Sabe exactamente el tiempo que tarda el sol en levantarse y en ponerse, sabe dónde cae cada sombra, y sabe en qué dirección debería dirigirse el vehículo a cualquier hora del día. Planifica, vuelve a planificar y de nuevo planifica. Su equipo está siempre a la expectativa de posibles cambios, ya que Scott sabe aprovechar los “accidentes interesantes” cuando se presentan, que es lo divertido cuando estas rodando en un sitio.

  Metía tres cámaras de 35 mm dentro del trailer. Irónicamente, Rizwan Abbasi, que interpreta al conductor de Alf, no conducía durante es