CRÍTICA
por
Tònia Pallejà
Refrito de monstruos pasado por agua
y con pocas luces
Cuando se empieza elogiando los
aspectos estéticos de una pelí-cula, habitualmente es porque no
tiene mucho más que ofrecer en el plano narrativo. Pues bien, lo
mejor que puede decirse de “La ca-verna maldita” es que luce una vistosa
fotografía a cargo de Ross Emery,
además de entregar unas localizaciones bastante atracti-vas,
combinando emplazamientos naturales con unos
sofisticados decorados de roca y agua que conceden, a partes
iguales, gran au-tenticidad y espectáculo lumínico (dado que la
mayoría de eventos transcurren en oscuridad bajo tierra,
básicamente con el juego de los haces de las linternas y las
antorchas). Pero este logrado con-texto escénico no supone
en ningún caso el
incentivo suficiente pa-ra recomendar un ejercicio de dirección
tan torpe, adornado por ac-tuaciones mediocres al mismo
nivel que su sobado y pobre argu-mento.
Tal argumento es un mecánico refri-to
entre la reciente cinta de terror bri-tánica “The descent”,
el clásico de Ridley Scott “Alien, el octavo pasaje-ro” y la risible “Congo” (o,
si se prefie-re, la peor aún "Anacondas:
La cace-ría por la orquídea sangrienta"... caso
de que alguien las recuerde), y resi-gue
a pies juntillas la fórmula comer-cial “grupo de científicos que se inter-nan en
un lugar remoto, sólo para descubrir la inesperada compañía de
una misteriosa especie de depredado-res, más contentos que unas casta-ñuelas al ver cómo se
les llena la des-pensa de incautos invitados“ (¿Alguna vez se han preguntado de qué se
alimentan estos bichos mientras un guionista no les propor-ciona
nuevas víctimas?). En esta ocasión, el paraje aislado nos si-túa
en un sistema de cavernas oculto bajo las ruinas de una anti-gua
abadía en un bosque de Rumanía y la expedición, integrada por
expertos espeleólogos y submarinistas, incluye a una guapa bióloga,
un macho alfa y un macho beta que pelearán por el lideraz-go y
las atenciones de la muchacha, un negro y un asiático que
cumplen con la obligada cuota de integración racial, y un
veterano que aporta la nota de contraste al joven y atractivo
elenco... entre otros
personajes-cliché sin el más mínimo fondo o
carisma.
Si la idea inicial resulta manida, el tópico
desarrollo de la trama es inexistente como tal, puesto que no
consiste en otra cosa más que en ir alternando de manera
rutinaria algunas inocuas escenas de acción (los ataques de
las criaturas o las consabidas caídas que van diezmando el
grupo... sin que, dicho sea de paso, uno se compadezca lo más
mínimo) con otros momentos de ridículo drama interpersonal (las
disputas y tensiones entre los protagonistas), mientras los
supervivientes "avanzan" sin demasiado sentido aparente
por los túneles subterráneos... o suba-cuáticos. Y para llegar a
una solución tan poco imaginativa los pro-ductores necesitaron
contratar, no a uno, sino a dos guionistas... ¿Quién dijo que es
difícil encontrar trabajo en la industria cinemato-gráfica? Para
ser justos, la historia maneja un tercer elemento fan-tástico,
bastante delirante pero que al menos aporta cierta
singula-ridad, sin embargo, al tratarse de la única "sorpresa"
que nos depa-ra el previsible libreto, es mejor mantenerlo en
secreto.
Desafortunadamente, el debutante
Bruce Hunt (quien fuera
asistente de dirección en la saga “Matrix”
y corres-ponsable de los efectos visuales de "Dark City") es
incapaz de inyectar fuerza o crear expectativa alguna a partir
de esta anodina trama. Como muchos nuevos realizadores, Hunt
confunde ritmo con movimiento (en su caso, más bien tumulto)
de-lante de la cámara y con una edi-ción desesperada
heredera del con-cepto MTV, de modo que la acción se vuelve fría
y confusa, mientras que la aparición de
las viscosas bestias es tan predecible
y poco sanguinaria que no contribuye a animar la flá-cida
narrativa —con la salvedad de aquella escena en que una de las
mujeres es perseguida por una criatura y protagoniza una
es-pectacular caída, el resto es una continua invitación al
aburrimiento y la desconexión—.
Hablando de las criaturas,
desde luego “La caverna maldita” re-presenta una nula aportación
al subgénero de monstruos. Tales se-res son un pastiche de
diseños vistos con anterioridad, y su inofen-sivo aspecto de
muñecos de látex tampoco se ve compensado por los ordinarios
recursos digitales, aunque, en su favor, cabe decir que están
perfectamente limitados a su función.
Ni merece la pena siquiera mencionar la labor de su aceptable pero discreto
reparto humano, entre cuyos nombres destacan, por su
popularidad, la in-sípida Piper Perabo ("El Bar Coyote") y
una voluntariosa
Lena Headey ("El
secreto de los hermanos Grimm").
Pero, ¿le puede suceder algo
todavía peor a una película fallida? Sí, que sea comparada con
una eficaz película de temática similar que la precedió. Como
apuntaba, no son pocos los parecidos entre el modélico
largometraje de Neil Marshall "The descent" y éste, además de
que ambas producciones se inscriben en el terror de serie b,
pero mientras que Marshall logró una experiencia intensa y
trascendente que superaba con talento y energía sus posibles
limi-taciones, Hunt ha desaprovechado por completo idénticos
ingre-dientes, firmando un producto intercambiable, cansino y
com-pletamente desechable. Y, a pesar de que posee una
impre-sionante ambientación, nunca consigue generar una atmós-fera
genuina de claustrofobia y peligro.
A fin de cuentas, “La caverna
mal-dita” es un thriller
sin suspense, una cinta de horror que no asusta y una tediosa
muestra de cine de
aventuras. Y ni siquiera se trata de una de esas películas que de tan
ma-las se convierten en "buenas", o que por lo menos te ofrezcan
la posibili-dad (involuntaria) de reír durante su vi-sionado. Supongo que para los es-pectadores casuales y
transigentes que sólo buscan
llenar una hora y me-dia de ocio, será
razonablemente dis-traída, y cuenta con algunas hermo-sas imágenes
como aliciente adicio-nal, pero aun así existen otros ejemplos
similares mucho más competentes y amenos que no te dejan con la
sensación de haber dilapidado tiempo y dinero. Lo peor de todo es que
su epílogo (con diferencia, lo más inquietante de todo el
metraje) promete castigar-nos con una más que probable secuela.
¡Maldita caverna!
Calificación:
    
Imágenes
de "La caverna maldita" - Copyright © 2005 Screen
Gems, Lakeshore Entertainment y Cinerenta. Distribuida en España
por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "La caverna maldita"
Añade "La caverna maldita" a tus películas favoritas
Opina sobre "La caverna
maldita" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "La caverna
maldita" a un amigo
|