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HARRY POTTER Y EL CÁLIZ DE FUEGO
(Harry Potter and the goblet of fire)


Dirección: Mike Newell.
País:
USA.
Año: 2005.
Duración: 157 min.
Género: Aventuras, fantasía.
Interpretación: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert Grint (Ron Weasley), Emma Watson (Hermione Granger), Tom Felton (Draco Malfoy), Stanislav Ianevski (Viktor Krum), Katie Leung (Cho Chang), Matthew Lewis (Neville Longbottom), Robert Pattinson (Cedric Diggory), Clémence Poésy (Fleur Delacour), Robbie Coltrane (Rubeus Hagrid), Ralph Fiennes (Lord Voldemort), Michael Gambon (Albus Dumbledore), Brendan Gleeson (Alastor "Ojoloco" Moody), Jason Isaacs (Lucius Malfoy), Gary Oldman (Sirius Black), Alan Rickman (Profesor Snape), Dame Maggie Smith (Profesora McGonagall), Timothy Spall (Peter Pettigrew), Miranda Richardson (Rita Skeeter).
Guión: Steve Kloves; basado en la novela de J.K. Rowling.
Producción: David Heyman.
Música: Patrick Doyle. Temas de Harry Potter por John Williams
Fotografía:
Roger Pratt.
Montaje: Mick Audsley.
Diseño de producción: Stuart Craig.
Vestuario: Jany Temime.
Estreno en USA: 18 Noviembre 2005.
Estreno en España: 25 Noviembre 2005.

MÁS OPINIONES (contiene spoilers)

Darth Currufour (Reseñas de un Butaquero)

  «Sus virtudes: los toques humorísticos (más cercanos al libro), la adaptación de algunas escenas como la del cementerio. Sus mu-chos fallos: para el que no haya leído el libro, le costará seguir la trama (ya que muchas cosas se dan por supuestas) y la falta de continuidad en el hilo argumental a lo largo de toda la película. Así pues, si alguien la ha visto sin leer el libro, le recomiendo que se lo lea, ya que se pierden demasiados detalles. Y si alguién se ha leí-do el libro, que vaya simplemente a difrutar de las imágenes (que merecen la pena)».

El 9º Pasajero (Lista de Cine)

  «No voy a decir nada nuevo sobre todo lo que se ha dicho ya, pero ante todo el bombo de publicidad y tráilers previos vistos, me esperaba más del film. Bastante entretenido, eso sí, con mucha acción, me quedo con la parte final (y oscura) en la que sale Fien-nes (Voldemort), espectáculo visual durante toda la proyección, incluso el careto bien conseguido de Gary Oldman. Sí que hay es-cenas que tendrían que estar mejor explicadas (sobre todo para los que somos no leyentes harrypotterianos), por ahí cojea bastante la cosa. ¿Pero qué queremos de los films del niño mago? Yo, al me-nos, le pido entretenimiento, si bien cabe esperar de grandes inter-pretaciones, siempre serán de los secundarios, pedírselo a los ni-ños protagonistas creo que sería demasiado, que el señorito Rad-cliffe es bastante sosete, pues sí, pero ya nos hemos acostumbra-do, que el Ron Weasley cada vez lo va haciendo mejor, pues tam-bién, y que la Hermione está apagadilla, hombre, no diría tanto, pe-ro bueno, digamos que sí. Pero en este tipo de films creo que al analizarlo deberíamos ir más allá, concretarnos en la historia y, vuelvo a remarcar, en sus personajes secundarios, que para mí son magistrales, caso en este film de Brendan Gleeson, Miranda Ri-chardson o el gran Ralph Fiennes, o en otras partes como Gary Oldman o Kenneth Branagh, no digo los fijos Dumbledore, Hagrid y compañía, porque siempre están correctísimos. [...] A mí me de-cepcionó un poco, el torneo de los 3 magos es larguísimo, el baile para mí sobró, nos encontramos con un Hagrid más cómico, al pro-tagonista cada vez lo veo más apagado y, en cambio, al Ron Wis-ley (Rupert Grint) cada vez lo veo más encendido cuando pensaba justo lo contrario de este personaje, al igual que sus hermanos ge-melos, los profesores Snape o McConagall tienen esta vez muy po-co protagonismo. Sí que destacaría a Ojoloco Moody (Brendan Gleeson), la reportera (Miranda Richardson) y a Voldemort (estu-pendo Ralph Fiennes, aunque sale muy poquito). ¡Ah! Y la caracte-rización de Gary Oldman, que se me olvidaba, muy ocurrente. Me quedo con la tercera entrega».

 

Dani García (Lista de Cine)

  «La película tiene un ritmo genial, es brutalmente entretenida y consigue otra vez que me meta en ese maravilloso mundo de ma-gia y fantasía, con unos toques de oscuridad brillantes: la aparición del malvado Voldemort. Pero hay una cosa de la que me percato... la cara de empanado de Daniel Radcliffe (Harry), yo sé que el pers-onaje lleva un gran peso, que se pelea con su amigo, que le tira mucho la chinita, etc. (mucho mejores actores tanto Ron como Hermione, y de lejos), ¿pero tiene que ser tan y tan soso? Sólo tra-ga saliva y mira con cara de ¿qué hago yo aquí?. No he leído muc-has críticas que ataquen eso, pero por ejemplo considero mucho mejor al actor de Anakin (sí, qué pasa), y a ése sí que lo han ma-chacado, pobrecillo. El resto, muy bien, excepto que si no eres co-nocedor de este mundo y sólo ves las películas a medida que van saliendo, pues no entiendes cosas como el duelo de varitas, los multijugos, etc. (suerte que me acompañaba un gran fan de la saga porque, si no, habría detalles fundamentales que se me hubieran pasado)».

Lucio Rogelio Avila Moreno (Lista de Cine)

  «He de decir que no me ha gustado, completa decepción, será mejor que nuestro director Newell se concrete a dirigir obras como "La sonrisa de Mona Lisa" que, para que vean, ésa sí me ha gusta-do (claro que no se comparan estos dos títulos, son repertorios muy distantes). Se me ha hecho muy pobre la adaptación y el di-rector como tal ha carecido de óptica».

Lady Siria Black (Reseñas de un Butaquero)

  «Larga pero que en ningún momento me pareció aburrida [...]. Me gustó la idea de mantener el tono e imagen más oscura de la ante-rior, dirigida hábilmente por Cuarón, pero eché de menos, desde mi posición de aficionada a la saga y conocedora de los libros, mu-chas explicaciones a hechos, como el hijo de Barty Crouch, etc., pero creo que para una tarde intempestiva de viernes estuvo bien».

David Garrido Bazán (Lista de Cine)

  «Hay una escena casi al final de esta cuarta entrega de la serie de Harry Potter que para un servidor resume casi a la perfección el espíritu que preside la primera visión de la saga hecha por Mike Ne-well, un realizador tan británico como la propia J.K. Rowling: en ella, Hermione tiene un momento de flaqueza, de debilidad, cuando empieza a comprender la enorme amenaza que supone para sus vi-das el retorno al mundo corpóreo del temido Lord Voldemort, aquel que hasta ese momento no era más que un mito y que a partir de esta película se convierte en alguien peligrosamente real. “Nada vol-verá a ser nunca lo mismo, ¿verdad?”, dice con el rostro suplicante, casi lloroso… y en ese instante Harry le pone una mano en el hom-bro y, cuando todos pensamos que va a decir unas frases de ánimo o inclusive enarbolar un bonito discurso, se limita a mantener el rostro impasible y a soltar un simple “Sí” con el que parece querer decirle “Qué le vamos a hacer, chica, así es la vida, a joderse to-can…”. Y es que nuestros muchachos están entrando de lleno en la adolescencia y eso también significa, además de las lógicas re-voluciones hormonales, tomarse el mundo como lo que éste suele ser para los adolescentes, un lugar bastante hostil e incontrolable ante cuyas reglas impuestas uno puede tomar la senda de enfren-tarse a ellas o pasar olímpicamente de todo. Para Harry y compa-ñía no hay vuelta atrás: tras la refrescante revitalización de la serie que supuso el cambio del más bien planito Chris Columbus por el mucho más interesante Alfonso Cuarón en "Harry Potter y el prisio-nero de Azkaban", esta nueva película de la serie viene a confirmar que el mundo de nuestros héroes se está haciendo progresivamen-te más oscuro y que el género ha dejado casi definitivamente atrás la fantasía blanca y hasta inocente de sus primeras entregas para irse adentrando de forma progresiva en el género del terror de la mano de un lado oscuro que cada vez va ganando más fuerza, aun-que no consigue imponerse de forma clara en un episodio en el que tampoco puede decirse que el Bien salga muy triunfante que diga-mos. "Harry Potter y el cáliz de fuego" es una película que desde el primer instante juega abiertamente, por un lado, con las amplias posbilidades que les ofrece a sus responsables la edad de los pro-tagonistas y los correspondientes conflictos dramáticos de índole sentimental que ésta les acarrean, mientras que, por otro, muestra una peligrosa competición de magos de alto nivel en la que Potter se ve envuelto y que lleva a éste a ser el centro de una compleja conspiración de ocultos fines en las que nuestro protagonista es poco más que un peón manipulado por unos y por otros que, como si de un héroe hitchcockiano se tratara, no tiene ni el más mínimo control de lo que sucede a su alrededor, lo cual resulta una intere-sante novedad, ya que por primera vez en lo que va de serie, Potter no tiene mucha opción de llevar la iniciativa: bastante tiene con so-brevivir a lo que le cae encima. Dicen los conocedores de los libros –entre los que no me incluyo, lo que supone tanto una ventaja co-mo un inconveniente a la hora de analizar las películas de la fran-quicia– que "Harry Potter y el cáliz de fuego" es uno de los mejores y más complejos libros de la saga. Puede que así sea, pero a pe-sar de que la película de Mike Newell no carece de atractivos, a es-te cronista no le parece que supere a la tercera película de la serie. Y es así no porque la historia carezca de interés –todo lo referente a la competición de los tres magos y la conspiración que se oculta detrás resulta de lo más entretenida– ni porque los efectos digitales no sean espectaculares –de hecho, resulta más bien lo contrario: secuencias como la pelea con el dragón o la prolongada prueba submarina están entre los momentos más logrados visualmente de la franquicia–, sino porque, en mi opinión, el problema principal de la película es un guión bastante deslavazado que ni equilibra bien las dos grandes tramas argumentales de la película ni sabe como solucionar de una forma apropiada la acumulación de personajes y situaciones que proporciona la mucho mayor extensión de la novela original. No en vano se llegó a pensar en hacer dos filmes de ella. Así, hay ciertos tramos en la película –en especial todo lo relativo al baile y los problemas para encontrar pareja o solucionar sus con-flictos amorosos por parte de los tres amigos– que se hacen exce-sivamente tediosos, mientras que, una vez más, uno tiene la sen-sación de que hay muchos personajes desaprovechados –el caso más clamoroso, una vez más, es el de Severus Snape, al que ya ni siquiera le dejan espacio para demostrar lo bien que tiene Alan Rickman perfilado su papel–, y es que la profusión de rostros cono-cidos en Hogwarts obliga a que el metraje disponible para todos se vea cada vez más recortado, sobre todo en función de los nuevos personajes, el más prominente de los cuales es ese inquietante ‘Ojoloco’ Moody al que de forma tan divertida interpreta Brendan Gleeson. Se diría que las situaciones descritas en el filme, ya sean la frustrante descripción de los mundiales de Quidditch (¿Cómo puede dedicarse tanto esfuerzo a recrear el ambiente de unos mun-diales de dicho deporte, gigantesco estadio incluido, para después escamotearnos siquiera unas míseras imágenes de la final?), la irrupción de los mortífagos, los colegios invitados a Hogwarts, la selección de campeones, las pruebas e incluso los distintos con-flictos se suceden de una forma un tanto atropellada e incluso a veces poco clara, sin que haya, a diferencia de las anteriores entre-gas, una línea argumental sólida que permita enganchar el interés del espectador no iniciado, que corre el riesgo de perderse con tan-to zarandeo argumental. Es una suerte, eso sí, que la película gane bastante en su tramo final, donde a esa extraña prueba del laberin-to, que parece directamente inspirada en "El resplandor" de Ku-brick, le sigue una escena bastante terrorífica en la que por fin asis-timos a esa esperada (y, por qué no decirlo, bastante gore) resu-rrección de Lord Voldemort bajo los rasgos convenientemente ma-quillados de un Ralph Fiennes que sin duda se lo ha pasado de maravilla encarnando al súper villano del filme. Desde un punto de vista emocional y dramático es en ese clímax donde se acumulan algunos de los mejores momentos de la cinta –la esencial ayuda desde el más allá, la sumisión servil a Voldemort de sus seguido-res, el algo confuso enfrentamiento de varitas o la vuelta a Hog-warts de Harry, tras la terrible experiencia, están plasmadas por Newell de forma brillante– aunque la resolución final de la trama se prolongue en exceso tras ese magnífico enfrentamiento, lo que em-paña un poco el bagaje final de la cinta. Eso sí, lo mejor siguen siendo algunos de los curiosos detalles mágicos que rodean como si tal cosa a los personajes: los dragones en miniatura son como para llevárselos a casa, la forma en la que los campeones de los tres colegios se enfrentan a la entretenida prueba subacuática, con branquialgas y transformaciones de por medio, o la perturbadora escena en la que Harry averigua cómo abrir el huevo que le llevará a la siguiente prueba están aún dentro de la mejor tradición del uni-verso imaginado por J.K. Rowling. Lo que sí supone una pérdida irreparable, por más que Patrick Doyle se esfuerce, es esa banda sonora en la que se echa muchísimo de menos la maestría del gran John Williams que contribuía tanto a unificar musicalmente la serie. La franquicia de Harry Potter continúa su particular carrera contra el tiempo. Veremos qué nos trae David Yates en el 2007».

DaAxe (Reseñas de un Butaquero)

  «Al contrario de lo que le sucede a mucha gente, a mí las "pelis" de Harry Potter cada vez me gustan menos. La sensación que me dejó la primera fue muy buena, y sinceramente pensaba que la idea de ir viendo crecer a los protagonistas año tras año era buena, pero ahora veo que fallan muchas cosas. Sin ir más lejos, los actores protagonistas dejan mucho que desear, en especial los que hacen de Harry y su amigo Ron. Está claro que era una apuesta y que no se sabía cómo evolucionarían, pero sinceramente me parecen muy escasos de recursos, con prácticamente sólo dos expresiones pa-ra toda la película (sorpresa y alegría para Harry, aburrimiento y... bueno, aburrimiento para Ron). Por otro lado, la tan comentada os-curidad progresiva en los guiones de cada "peli" no me convence tampoco... En la anterior "peli" los Dementores esos molaban, pero aquí el malo hasta cae bien y todo. El guión está lleno de agujeros, nos presentan cosas como meros apuntes pero no se le saca parti-do a casi ninguna situación, clama al cielo la tomadura de pelo de los mundiales del principio, que por cierto, aún no entiendo a qué viene el ataque y mucho menos por qué nadie se defiende, en fin. Lo más lógico que ocurre en el guión es que a la mínima oportuni-dad toda la escuela demuestra a Harry cuánto le odia, y es que se hace repelente el chaval, todo le pasa a él, siempre gana, es el me-jor, el amigo del director, bla, bla, bla y encima sin querer destacar. Ah, y para colmo la identidad del malo es evidente desde bastante pronto, quitándole la emoción que le quedaba a la "peli". Y encima Hermione, que es bastante más interesante que los otros, total-mente en segundo (o tercer) plano, casi, casi en plan rubia tonta, bufff».

Betomovies (Lista de Cine)

  «Esta cuarta entrega para mi gusto ha perdido un poco de la soli-dez en la narración que venía muy pareja en cuanto a calidad en las tres anteriores. Si algo creo que le achacaría a esta película es la simplicidad del argumento, si bien su desenlace es bastante inesperado, la trama nos sumerge en un torneo poco consistente donde la competencia está a la orden del día. Está bien que este ti-po de producciones de Hollywood tengan ya de por sí una impronta neta hacia lo comercial, pero en esta ocasión se les ha ido la ma-no. La película es una ola de emociones sin ton ni son, con muy poca profundidad en lo que se relata. Sólo nos dedicamos a ver y, por qué no, disfrutar de situaciones atractivas desde la estética, conseguidos efectos especiales (tampoco son deslumbrantes), algunos diseños visuales bien conseguidos, escenarios interesan-tes; pero uno quiere y exige más allá de lo que seguramente gusta y deleita a las grandes masas que mueven este tipo de películas. En la cinta no hay osadía para narrar, todo es tan esteriotipado, convencional que hasta llega a aburrir en ciertos pasajes. Y eso que a la película no le falta acción, sino que por el contrario creo que le sobra, y le falta mayor profundidad de descripción en los per-sonajes. Claro que por allí la pomposidad de lo estético y la adre-nalina que surgen de la aventura misma pueden inconscientemente tapar pero no enmendar las falencias de un guión pobre y limitado. Y todo termina siendo más de lo mismo, una empalagosa demos-tración de lo que un director con cuantioso presupuesto puede lle-gar a dar. Terminé de ver el filme y las sensaciones es haber asisti-do a una obra más, que lejos de decepcionar, tampoco me hizo vi-vir grandes momentos emotivos. Y bueno, cuando asistimos a este tipo de películas, que ni fu ni fa, uno se da cuenta que no tiró la pla-ta, pero que si pudiera la hubiera invertido mejor. A Mike Newell le faltó arriesgarse, demostrar que podía dar una adaptación más osa-da, quedó en el mero producto efectivo desde el objetivo, pero débil desde la profundidad y el tino con que se quiere narrar, en la des-cripción de los personajes, en su alborotado despliegue de circuns-tancias contadas a tontas y a locas, en la explicación de la histo-ria, en la profusión de elementos fantásticos y en la escasez de re-cursos reflexivos. En definitiva, una película cargada en sobreabun-dancia de situaciones intensas y agradables desde la óptica de la aventura-acción, pero que deja mucho que desear al momento del planteo de un Harry Potter adolescente y de las características que vienen adjuntas por el sólo hecho de ser un ser humano que va evo-lucionando y creciendo. Sin dudas que faltó tacto para desarrollar tramas, subtramas y situaciones que salgan del estándar que este tipo de género nos tiene acostumbrados a ver».

José Luis Santos (Lista de Cine)

  «Empecemos matizando algunas cosas para ser sinceros antes de meternos en materia. Nunca me han interesado demasiado las películas de Harry Potter. Es más, si bien hay pasajes de las dos primeras que me pueden resultar imaginativos e incluso divertidos, otros múltiples aspectos (como el pesadísimo quidditch, por ejem-plo) hacen que como conjunto sólo pueda decir que me ha gustado la tercera entrega, “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”. En ella, Alfonso Cuarón nos regalaba una cinta más adulta, oscura, elaborada y ambiciosa, y parecía mantener una tendencia al alza en la serie que con la garantía de tener comprometido como direc-tor de la cuarta entrega a un tipo de cierto prestigio e inteligencia como Mike Newell, se planteaba cuando menos prometedora. Eso hizo que a la hora de acercarme a la sala me mostrara esta vez menos remolón de lo que solía con las aventuras escritas por J. K. Rowling, pero sin embargo cuál fue mi sorpresa al encontrarme con la que en opinión de este humilde cronista es la peor película de la saga y un indicador de alarma de lo que parece una fórmula (al me-nos de momento) agotada y que parece seguir adelante única y ex-clusivamente por motivos comerciales. Mucho se ha hablado del crecimiento del personaje de Harry Potter y su paso del niño-mago a la pubertad, así como de la forma en que la saga podría adaptars-e a esta circunstancia. Pues bien, la conclusión visto su cuarto ca-pítulo es que se ha adaptado demasiado bien, dando un paso atrás tanto cinematográficamente como en desarrollo de su protagonista respecto a la anterior entrega, convirtiéndose en un producto plúm-beo, torpemente adolescente, para el que probablemente sería más apropiado un título como “Hogwarts 90210” y que en algunos mo-mentos parece más cercano a la idiotez sobrenatural hormonal de la televisiva bruja “Sabrina” que a la herencia fantasiosa recibida por Newell de sus predecesores. Es cierto que en “Harry Potter y el cáliz de fuego” la producción es soberbia y los efectos especiales espléndidos, componiendo secuencias irreprochables desde el pun-to de vista técnico. Pero también lo es que carece absolutamente de trama, que es una sucesión de secuencias inconexas, confu-sas, torpes e inacabadas, que pasan ante los ojos del espectador de forma rutinaria a lo largo de un metraje tan kilométrico como lle-no de nada, una nada concebida en una forma que parece más pro-pia de un videojuego que de algo que pretenda hacerse llamar cine. Pocas veces he visto dilapidar de forma sonrojante un reparto tan de campanillas, en el que excelentes actores y actrices como Mi-chael Gambon, Maggie Smith, Gary Oldman, Miranda Richardson y un largo etcétera se ven reducidos a meros comparsas que deam-bulan sin rumbo, sitio ni objetivo por la pantalla, porque no se da opción a recrear personajes por ningún lado ni a contar historia al-guna más allá de los insípidos e infantiles mohínes de los protago-nistas de una cinta en la edad del pavo cinematográfica. Y antes de que nadie pueda argumentar razones procedentes del libro de Row-ling que cimenta este desastre, y con la dificultad que supone se-parar el fenómeno social de la serie de largometrajes como tales, permítanme finalizar con una declaración. Sinceramente, me da igual si la culpa es sólo de la adaptación cinematográfica o de la obra literaria (que no he leído), me es indiferente lo que puedan de-cir los incondicionales de la saga, y me importa un bledo lo que pueda recaudar: el caso es que si debo emitir mi opinión sincera sobre “Harry Potter y el cáliz de fuego” sólo puedo decir que me pa-rece una muy mala película. Y lo demás...es humo».

Dragon ++ (Lista de Cine)

  «Me ha decepcionado mucho, de hecho hasta me atrevería a de-cir que es la que menos me ha gustado de las cuatro. [...] El hecho de que no empiece como las anteriores (y los libros) es una deci-sion, a mi gusto muy mala; primero, porque no pone en onda a los "no seguidores" de harry, incumpliendo una norma muy importante para que las sagas funcionen bien, que es la independencia de ca-da una de las secuelas de las anteriores (con un margen de cohe-rencia, claro), intentando atraer a un público que ha decidido ir a ver la película sin conocer nada de las aventuras de Potter, y que sa-tisfaga a los seguidores que saben perfectamente la trama de la película. Por eso dudo de que alguien que no haya visto alguna de las aventuras anteriores o haya leído el libro se entere con claridad de lo que en la película sucede, ya que todo acontece a "mataca-ballo", demasiado rápido sin informar al público (no digo explicar, porque todo no se puede explicar, y más en un libro tan extenso), de hecho se ve claramente que la acción no lleva una línea clara, como si se hubiera ceñido al guión del libro para luego acortar el metraje todo lo posible».

Adán Céspedes (Lista de Cine)

  «Hermione me ha dejado encantado con su mejor aunque más corta actuación de toda la serie, esta niña se está convirtiendo en una buena actriz, y a pesar de su adolescencia se puede ver en su personaje personalidad y fuerza, que, en menor medida, en mi opi-nión también tiene Ron, pero que le falta al personaje principal de Harry, que es soso, plano y débil, lo que choca con todo lo que ha-ce. Decir que también me quedé con ganas de ver la final del mun-dial de quidditch, y por supuesto pienso que esta parte debería ser más larga. Quizás, aparte del partido, el director y/o guionista de-bería haber puesto más énfasis en las relaciones entre los persona-jes (anteriores y nuevos), que es muy fría, eso es, las relaciones, excepto en las escenas en las que interviene Hermione, me pare-cen menos tiernas y creíbles de lo que nos tiene acostumbrados la serie. La ambientación y efectos especiales superan con creces a los de las anteriores (no cuento el gran vuelo del hipogrifo, que es genial), el personaje de Voldemort ya no es tan ridículo como en las anteriores, y aciertan. Mi opinión, en resumen: una gran pelícu-la que te mantiene en tensión durante las más de dos horas y me-dia, con muchísima más acción y magia, en la que destaca Her-mione y en la que falla el personaje de Harry y la frialdad entre los personajes».

Sonia Puerto (Lista de Cine)

  «Espectacular, la película, la disfruté como una niña pequeña, [...] al final quedan cosas poco definidas, pero se perdona. [...] Llevo ya leídas unas cuantas opiniones sobre la nueva entrega cinéfila de Harry Potter y casi todas vienen a decir lo mismo: no refleja con fi-delidad lo contado en el libro. En fin, no es la primera vez que sale el tema [...] y siempre digo lo mismo. Es imposible plasmar en una pantalla de cine todo lo que se cuenta en un libro. Son formatos di-ferentes. Son lenguajes diferentes. Cualquier lectura no es más que la interpretación que el lector hace de ella. Por lo tanto, la adapta-ción al cine de una novela, sobre todo de un best seller como lo son las entregas harrypotterianas, no deja de ser una interpretación más, tan acertada o equivocada como cualquiera. Es imposible que las películas satisfagan los deseos de los fans de la Rowling por-que cada uno de nosotros, desde nuestra modesta posición de muggles, habríamos hecho, si nos dejaran, una película diferente. Yo, sin ir más lejos, le daría mucha más cancha al personaje de Snape, que en esta última se prodiga poco y que, como podréis leer en la próxima entrega, "Harry Potter y el príncipe mestizo", es muy, pero que muy importante. En mi opinión, "Harry Potter y el cáliz de fuego" es una película que consigue atrapar y entretener al espectador las casi tres horas que dura. Y no sólo atrae a los ni-ños, también atrapa a los adultos. Yo, voy a reconocerlo, estaba nerviosita de las ganas que tenía de verla y no me decepcionó. Además, me alegro muchísimo de que haya una nueva generación que se enganchará a la literatura y al cine gracias a Harry Potter. Nosotros (digo los que ahora tenemos treinta y tantos ) empeza-mos en todo esto viendo cosas como "La historia interminable" y "Los goonies". Lamentablemente, después empezaron a llegar atrocidades como las tortugas ninja y esas cosas, que afectaron irremediablemente a los neocortex de los niños transformándolos en lo que ahora son los tunneros-qué-pasa-neng. Es bueno que la chavalería vuelva a tener cosas interesantes para ver. No sólo les llega el buen manga japonés y Harry Potter, también tendrán "Las crónicas de Narnia" cuya película tiene muchísima mejor pinta que las novelas, que bien simples son. En fin, que estoy segura de que muchos niños, gracias a estas producciones, se engancharán a la bendita droga del cine, que es muy sana. Me he enrollado como una persiana y al final no os cuento nada. Voy al grano (nunca me-jor dicho, porque los actores de "Harry Potter y el cáliz de fuego" están en plena pubertad ). A mí me parece más que interesante que cada entrega de la saga mágica la dirija una persona diferente. De esta manera nos llegan diferentes visiones y versiones de lo que ocurre en las novelas y enriquecemos nuestro universo potteriano. Teniendo en cuenta que el 90% de la gente que va a ver las pelícu-las se han leído la creación de la Rowling, no me parece ofensivo que se salten cosas o que incluso las retoquen para darles más potencia visual (y hablo de la famosa escenita del dragón). Que no salgan los tíos de Harry al principio me parece, incluso, un acierto. La verdad es que se hace un poco pesado en las novelas tener que leer lo mismo siempre en el primer capítulo. Evidentemente, no se trata nada más que de un recurso estilístico que la Rowling utiliza para refrescar la memoria de los lectores a través del resumen y que en el cine no es, en absoluto, necesario. Lo que sí me pareció injusto es que no hayan desarrollado más la parte del mundial de quidditch porque el estadio que se han inventado me parece bes-tial. En cuanto a interpretaciones [...]. El Radcliffe es un malísimo actor con menos carisma que yo, pero la niña que hace de Hermio-ne es muchísimo peor. De pequeña la muchacha estaba monísima, pero ahora no hay quien se la crea. Eso sí, los pelirrojos son genia-les. Ron y los gemelos me encantaron. Cedric Diggory es tal cual me lo había imaginado: un muchacho con una cara de buena per-sona que tira de espaldas. Lo mejor, sin dudarlo, son los profeso-res. Aunque el nuevo Dumbledore es muchísimo más ágil que el anterior. Menuda sorpresa me llevé cuando de un saltito se planta al lado del cáliz de fuego... eso el de antes era incapaz de hacer-lo».

Sandra Puertas Cuesta (Lista de Cine)

  «“Harry Potter y el cáliz de fuego”, la película, era algo que los se-guidores y sobre todo lectores esperábamos con verdadero entu-siasmo, la sorpresa ha sido (y creo que no soy la única que lo piensa) cuando por un momento pensé que casi estaba viendo otra película (y menos mal que había leído el libro) y ahora expondré por qué. Quiero centrar, primero, la atención, en el hecho de que el guionista debía haber hecho un organigrama más preciso de las es-cenas importantes de la película y darle un tiempo estimado según la importancia de éstas. Por ejemplo, todas las películas y libros de Harry Potter empiezan en casa de sus tíos, y, aunque uno pre-tenda ser original y empezar en “la Madriguera” con Harry soñando y además sacar el sueño antes que a Harry, es una forma de des-pistar al público que no ha leído el libro y una decepción como co-mienzo para los seguidores (que ya es casi un ritual que el comien-zo del libro y la película tengan esa cohesión). Creo que nombrar esto tiene su importancia puesto que, desde mi punto de vista, aquí es donde empieza a “deshacerse” toda la trama, no se explican muchas cosas, ni donde van, ni qué es lo que se va a celebrar ese verano –los famosos mundiales de quidditch–, no se sabe ni quién gana y creo que algo de importancia tiene, cuando se ha centrado la atención en esto en el libro (claro que no se puede sacar todo, pero, lo que salga, que se explique correctamente), ni siquera se ve claramente qué han hecho los mortífagos en los mundiales de quid-ditch, ¿qué pasa con los muggles a los que torturan los mortífa-gos?, y, lo que es peor, si el guionista quiere introducir a Barty Crouch hijo, no hacía falta que lo hiciera faltando tanto al guíon ori-ginal del libro… Y añado , se comenta que claro que es un libro de setecientas páginas y que todo no puede entrar, por supuesto… Pero, ¿por qué se regodean en una escena de dragón de tres minutos de vuelo que no ocurre así en ningún momento en el libro?, ¿por qué los setos del laberinto persiguen a los campeones, cuan-do eso no tiene nada que ver con el libro y por ejemplo no salen las esfinges en lugar de eso? En conclusión, la película da la sensa-ción de que intenta mostrar una seríe de imágenes inconexas y, lo que es peor, muchas de ellas hasta inventadas, cuando escenas importantes están inconclusas (como cuando Dumbledore le habla a Harry del “priori incantatem“ no explica qué es. Y seguidamente, están los silencios dramáticos como muestra de cortar el guión del libro... y son necesarias para entender la saga. Pese a todo, hay algo bueno en la película que hay que nombrar y es la muerte de Cedric Diggory, es bastante fiel al libro y lo más acertado, dentro del contexto de la película, la situación sombría de Lord Voldemort con los mortífagos y Colagusano. Y algo más que halagar, el efecto del pensadero con Dumbledore y Harry es bastante acertado. Para finalizar, he de decir que el que una película sea oscura no significa que parezca estar rodada en una caverna, el filtro “ sepia- gris“ de la película es algo de lo que se abusa demasiado y a veces casi no ves (con ese efecto “difuminatto” constante en la película. Bueno, podría añadir muchas cosas más, pero creo que esto es suficicien-te, pero también necesario para darse cuenta uno de si vale la pena o no ir a verla. Mi opinión es: si has leído el libro, la película te va a decepcionar mucho; si no has leído el libro no sé si puedes coger el hilo narrativo, yo no la vería si lo supiera, pero creo que pese a todo es mejor que cada uno saque sus propias conclusiones y la vea él mismo».

Bono (Lista de Cine)

  «La mejor adaptación hasta la fecha de la saga de Hogwarts. Yo estaba particularmente acojonado, ya que Alfonso Cuarón había acertado en todo con su "Harry Potter y el prisionero de Azka-ban"... salvo en el guión. Una historia excesivamente supeditada al libro, que hacía que todo aquel espectador que no lo hubiera leído previamente, no se enterase de un pimiento. Porque digo yo que tampoco tenía tanta enjundia el libro como para andar con esas la-gunas de información. Yo veía un ciervo luminoso en pantalla, y te-nía que creerme que era el padre de Harry por las buenas (incluso había gente que decía "No, es que si te fijas, el padre de Harry sale al lado del ciervo". Si, hombre, y yo soy el doctor Spock). Y ésa, una de tantas. Pero ésos eran otros tiempos. Mike Newell ha cogi-do las virtudes visuales de la cinta de Cuarón y ha escrito un libreto de órdago a la grande, a la chica y a los pares. Acrecentando el te-nebrismo en la presentación (porque, a estas alturas, tanto en libro como en cine Harry Potter ya queda algo lejos de lo infantil), ha re-tirado toda la paja que suponían las subtramas y ha exprimido todo el zumo, regalándonos una emocionantísima película perfectamen-te hilvanada y con un ritmo insuperable. Un acertadísimo reparto para los personajes de nueva aparición (¡que me aspen si no me imaginaba a Viktor Krum de esa manera!), una visualización de las escenas sobresaliente, una producción más que notable y unos efectos especiales a la altura. Quizá algunos golpes humorísticos bajen de repente al nivel infantil, chirriando un poco con el tono general, pero, bah, minucias. Ah, pero iluso de mí... La sombra de Cuarón es alargada, y el magnífico resultado final queda horrenda-mente empañado por un fallo justo al término de la película. No voy a reventar nada a nadie, tranquilos, queridos amigos, pero pienso que al igual que se menciona el "Priori Incantatem", podrían haber-se dedicado dos minutos más para explicar algo más lo de las va-ritas. Porque el final de la cinta podría haber sido antológico pero queda difuso a más no poder. [...] Pero bueno, mal menor para un excelente trabajo cinematográfico con el que me he divertido como un enano con una cota de mallas nueva. Y es que "Harry Potter y el cáliz de fuego", a mi juicio, ha conseguido ser totalmente fiel al libro que adapta, pero a su vez constituir, por sí sola, una película de aventuras de alto nivel. Y eso es difícil, eh».


Imágenes de "Harry Potter y el cáliz de fuego" - Copyright © 2005 Warner Bros. Pictures y Heyday Films. Distribuida en España por Warner Sogefilms. Harry Potter Publishing Rights © J.K.R. Harry Potter characters, names and related indicia are trademarks of and © Warner Bros. Ent. All rights reserved.

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