MÁS OPINIONES (contiene spoilers)
Darth Currufour
(Reseñas de un Butaquero)
«Sus virtudes: los toques
humorísticos (más cercanos al libro), la adaptación de algunas
escenas como la del cementerio. Sus mu-chos fallos: para el que
no haya leído el libro, le costará seguir la trama (ya que
muchas cosas se dan por supuestas) y la falta de continuidad en
el hilo argumental a lo largo de toda la película. Así pues, si
alguien la ha visto sin leer el libro, le recomiendo que se lo
lea, ya que se pierden demasiados detalles. Y si alguién se ha
leí-do el libro, que vaya simplemente a difrutar de las imágenes
(que merecen la pena)».
El 9º Pasajero
(Lista de Cine)
«No voy a decir nada nuevo
sobre todo lo que se ha dicho ya, pero ante todo el bombo de
publicidad y tráilers previos vistos, me esperaba más del film.
Bastante entretenido, eso sí, con mucha acción, me quedo con la
parte final (y oscura) en la que sale Fien-nes (Voldemort),
espectáculo visual durante toda la proyección, incluso el careto
bien conseguido de Gary Oldman. Sí que hay es-cenas que tendrían
que estar mejor explicadas (sobre todo para los que somos no
leyentes harrypotterianos), por ahí cojea bastante la
cosa. ¿Pero qué queremos de los films del niño mago? Yo, al
me-nos, le pido entretenimiento, si bien cabe esperar de grandes
inter-pretaciones, siempre serán de los secundarios, pedírselo a
los ni-ños protagonistas creo que sería demasiado, que el
señorito Rad-cliffe es bastante sosete, pues sí, pero ya nos
hemos acostumbra-do, que el Ron Weasley cada vez lo va haciendo
mejor, pues tam-bién, y que la Hermione está apagadilla, hombre,
no diría tanto, pe-ro bueno, digamos que sí. Pero en este tipo
de films creo que al analizarlo deberíamos ir más allá,
concretarnos en la historia y, vuelvo a remarcar, en sus
personajes secundarios, que para mí son magistrales, caso en
este film de Brendan Gleeson, Miranda Ri-chardson o el gran
Ralph Fiennes, o en otras partes como Gary Oldman o Kenneth
Branagh, no digo los fijos Dumbledore, Hagrid y compañía, porque
siempre están correctísimos. [...] A mí me de-cepcionó un poco,
el torneo de los 3 magos es larguísimo, el baile para mí sobró,
nos encontramos con un Hagrid más cómico, al pro-tagonista cada
vez lo veo más apagado y, en cambio, al Ron Wis-ley (Rupert
Grint) cada vez lo veo más encendido cuando pensaba justo lo
contrario de este personaje, al igual que sus hermanos ge-melos,
los profesores Snape o McConagall tienen esta vez muy po-co
protagonismo. Sí que destacaría a Ojoloco Moody (Brendan
Gleeson), la reportera (Miranda Richardson) y a Voldemort
(estu-pendo Ralph Fiennes, aunque sale muy poquito). ¡Ah! Y la
caracte-rización de Gary Oldman, que se me olvidaba, muy
ocurrente. Me quedo con la tercera entrega».
Dani García
(Lista de Cine)
«La película tiene un ritmo
genial, es brutalmente entretenida y consigue otra vez que me
meta en ese maravilloso mundo de ma-gia y fantasía, con unos
toques de oscuridad brillantes: la aparición del malvado
Voldemort. Pero hay una cosa de la que me percato... la cara de
empanado de Daniel Radcliffe (Harry), yo sé que el pers-onaje
lleva un gran peso, que se pelea con su amigo, que le tira mucho
la chinita, etc. (mucho mejores actores tanto Ron como Hermione,
y de lejos), ¿pero tiene que ser tan y tan soso? Sólo tra-ga
saliva y mira con cara de ¿qué hago yo aquí?. No he leído
muc-has críticas que ataquen eso, pero por ejemplo considero
mucho mejor al actor de Anakin (sí, qué pasa), y a ése sí que lo
han ma-chacado, pobrecillo. El resto, muy bien, excepto que si
no eres co-nocedor de este mundo y sólo ves las películas a
medida que van saliendo, pues no entiendes cosas como el duelo
de varitas, los multijugos, etc. (suerte que me acompañaba un
gran fan de la saga porque, si no, habría detalles fundamentales
que se me hubieran pasado)».
Lucio Rogelio Avila Moreno
(Lista de Cine)
«He de decir que no me ha
gustado, completa decepción, será mejor que nuestro director
Newell se concrete a dirigir obras como "La
sonrisa de Mona Lisa" que, para que vean, ésa sí me
ha gusta-do (claro que no se comparan estos dos títulos, son
repertorios muy distantes). Se me ha hecho muy pobre la
adaptación y el di-rector como tal ha carecido de óptica».
Lady Siria Black
(Reseñas de un
Butaquero)
«Larga pero que en ningún
momento me pareció aburrida [...]. Me gustó la idea de mantener
el tono e imagen más oscura de la ante-rior, dirigida hábilmente
por Cuarón, pero eché de menos, desde mi posición de aficionada
a la saga y conocedora de los libros, mu-chas explicaciones a
hechos, como el hijo de Barty Crouch, etc., pero creo que para
una tarde intempestiva de viernes estuvo bien».
David Garrido Bazán
(Lista de Cine)
«Hay una escena casi al final
de esta cuarta entrega de la serie de Harry Potter que para un
servidor resume casi a la perfección el espíritu que preside la
primera visión de la saga hecha por Mike Ne-well, un realizador
tan británico como la propia J.K. Rowling: en ella, Hermione
tiene un momento de flaqueza, de debilidad, cuando empieza a
comprender la enorme amenaza que supone para sus vi-das el
retorno al mundo corpóreo del temido Lord Voldemort, aquel que
hasta ese momento no era más que un mito y que a partir de esta
película se convierte en alguien peligrosamente real. “Nada
vol-verá a ser nunca lo mismo, ¿verdad?”, dice con el rostro
suplicante, casi lloroso… y en ese instante Harry le pone una
mano en el hom-bro y, cuando todos pensamos que va a decir unas
frases de ánimo o inclusive enarbolar un bonito discurso, se
limita a mantener el rostro impasible y a soltar un simple “Sí”
con el que parece querer decirle “Qué le vamos a hacer, chica,
así es la vida, a joderse to-can…”. Y es que nuestros muchachos
están entrando de lleno en la adolescencia y eso también
significa, además de las lógicas re-voluciones hormonales,
tomarse el mundo como lo que éste suele ser para los
adolescentes, un lugar bastante hostil e incontrolable ante
cuyas reglas impuestas uno puede tomar la senda de enfren-tarse
a ellas o pasar olímpicamente de todo. Para Harry y compa-ñía no
hay vuelta atrás: tras la refrescante revitalización de la serie
que supuso el cambio del más bien planito Chris Columbus por el
mucho más interesante Alfonso Cuarón en "Harry Potter y el
prisio-nero de Azkaban", esta nueva película de la serie viene a
confirmar que el mundo de nuestros héroes se está haciendo
progresivamen-te más oscuro y que el género ha dejado casi
definitivamente atrás la fantasía blanca y hasta inocente de sus
primeras entregas para irse adentrando de forma progresiva en el
género del terror de la mano de un lado oscuro que cada vez va
ganando más fuerza, aun-que no consigue imponerse de forma clara
en un episodio en el que tampoco puede decirse que el Bien salga
muy triunfante que diga-mos. "Harry Potter y el cáliz de fuego"
es una película que desde el primer instante juega abiertamente,
por un lado, con las amplias posbilidades que les ofrece a sus
responsables la edad de los pro-tagonistas y los
correspondientes conflictos dramáticos de índole sentimental que
ésta les acarrean, mientras que, por otro, muestra una peligrosa
competición de magos de alto nivel en la que Potter se ve
envuelto y que lleva a éste a ser el centro de una compleja
conspiración de ocultos fines en las que nuestro protagonista es
poco más que un peón manipulado por unos y por otros que, como
si de un héroe hitchcockiano se tratara, no tiene ni el
más mínimo control de lo que sucede a su alrededor, lo cual
resulta una intere-sante novedad, ya que por primera vez en lo
que va de serie, Potter no tiene mucha opción de llevar la
iniciativa: bastante tiene con so-brevivir a lo que le cae
encima. Dicen los conocedores de los libros –entre los que no me
incluyo, lo que supone tanto una ventaja co-mo un inconveniente
a la hora de analizar las películas de la fran-quicia– que
"Harry Potter y el cáliz de fuego" es uno de los mejores y más
complejos libros de la saga. Puede que así sea, pero a pe-sar de
que la película de Mike Newell no carece de atractivos, a es-te
cronista no le parece que supere a la tercera película de la
serie. Y es así no porque la historia carezca de interés –todo
lo referente a la competición de los tres magos y la
conspiración que se oculta detrás resulta de lo más entretenida–
ni porque los efectos digitales no sean espectaculares –de
hecho, resulta más bien lo contrario: secuencias como la pelea
con el dragón o la prolongada prueba submarina están entre los
momentos más logrados visualmente de la franquicia–, sino
porque, en mi opinión, el problema principal de la película es
un guión bastante deslavazado que ni equilibra bien las dos
grandes tramas argumentales de la película ni sabe como
solucionar de una forma apropiada la acumulación de personajes y
situaciones que proporciona la mucho mayor extensión de la
novela original. No en vano se llegó a pensar en hacer dos
filmes de ella. Así, hay ciertos tramos en la película –en
especial todo lo relativo al baile y los problemas para
encontrar pareja o solucionar sus con-flictos amorosos por parte
de los tres amigos– que se hacen exce-sivamente tediosos,
mientras que, una vez más, uno tiene la sen-sación de que hay
muchos personajes desaprovechados –el caso más clamoroso, una
vez más, es el de Severus Snape, al que ya ni siquiera le dejan
espacio para demostrar lo bien que tiene Alan Rickman perfilado
su papel–, y es que la profusión de rostros cono-cidos en
Hogwarts obliga a que el metraje disponible para todos se vea
cada vez más recortado, sobre todo en función de los nuevos
personajes, el más prominente de los cuales es ese inquietante
‘Ojoloco’ Moody al que de forma tan divertida interpreta Brendan
Gleeson. Se diría que las situaciones descritas en el filme, ya
sean la frustrante descripción de los mundiales de Quidditch
(¿Cómo puede dedicarse tanto esfuerzo a recrear el ambiente de
unos mun-diales de dicho deporte, gigantesco estadio incluido,
para después escamotearnos siquiera unas míseras imágenes de la
final?), la irrupción de los mortífagos, los colegios invitados
a Hogwarts, la selección de campeones, las pruebas e incluso los
distintos con-flictos se suceden de una forma un tanto
atropellada e incluso a veces poco clara, sin que haya, a
diferencia de las anteriores entre-gas, una línea argumental
sólida que permita enganchar el interés del espectador no
iniciado, que corre el riesgo de perderse con tan-to zarandeo
argumental. Es una suerte, eso sí, que la película gane bastante
en su tramo final, donde a esa extraña prueba del laberin-to,
que parece directamente inspirada en "El resplandor" de
Ku-brick, le sigue una escena bastante terrorífica en la que por
fin asis-timos a esa esperada (y, por qué no decirlo, bastante
gore) resu-rrección de Lord Voldemort bajo los rasgos
convenientemente ma-quillados de un Ralph Fiennes que sin duda
se lo ha pasado de maravilla encarnando al súper villano del
filme. Desde un punto de vista emocional y dramático es en ese
clímax donde se acumulan algunos de los mejores momentos de la
cinta –la esencial ayuda desde el más allá, la sumisión servil a
Voldemort de sus seguido-res, el algo confuso enfrentamiento de
varitas o la vuelta a Hog-warts de Harry, tras la terrible
experiencia, están plasmadas por Newell de forma brillante–
aunque la resolución final de la trama se prolongue en exceso
tras ese magnífico enfrentamiento, lo que em-paña un poco el
bagaje final de la cinta. Eso sí, lo mejor siguen siendo algunos
de los curiosos detalles mágicos que rodean como si tal cosa a
los personajes: los dragones en miniatura son como para
llevárselos a casa, la forma en la que los campeones de los tres
colegios se enfrentan a la entretenida prueba subacuática, con
branquialgas y transformaciones de por medio, o la perturbadora
escena en la que Harry averigua cómo abrir el huevo que le
llevará a la siguiente prueba están aún dentro de la mejor
tradición del uni-verso imaginado por J.K. Rowling. Lo que sí
supone una pérdida irreparable, por más que Patrick Doyle se
esfuerce, es esa banda sonora en la que se echa muchísimo de
menos la maestría del gran John Williams que contribuía tanto a
unificar musicalmente la serie. La franquicia de Harry Potter
continúa su particular carrera contra el tiempo. Veremos qué nos
trae David Yates en el 2007».
DaAxe
(Reseñas de un Butaquero)
«Al contrario de lo que le
sucede a mucha gente, a mí las "pelis" de Harry Potter cada vez
me gustan menos. La sensación que me dejó la primera fue muy
buena, y sinceramente pensaba que la idea de ir viendo crecer a
los protagonistas año tras año era buena, pero ahora veo que
fallan muchas cosas. Sin ir más lejos, los actores protagonistas
dejan mucho que desear, en especial los que hacen de Harry y su
amigo Ron. Está claro que era una apuesta y que no se sabía cómo
evolucionarían, pero sinceramente me parecen muy escasos de
recursos, con prácticamente sólo dos expresiones pa-ra toda la
película (sorpresa y alegría para Harry, aburrimiento y...
bueno, aburrimiento para Ron). Por otro lado, la tan comentada
os-curidad progresiva en los guiones de cada "peli" no me
convence tampoco... En la anterior "peli" los Dementores esos
molaban, pero aquí el malo hasta cae bien y todo. El guión está
lleno de agujeros, nos presentan cosas como meros apuntes pero
no se le saca parti-do a casi ninguna situación, clama al cielo
la tomadura de pelo de los mundiales del principio, que por
cierto, aún no entiendo a qué viene el ataque y mucho menos por
qué nadie se defiende, en fin. Lo más lógico que ocurre en el
guión es que a la mínima oportuni-dad toda la escuela demuestra
a Harry cuánto le odia, y es que se hace repelente el chaval,
todo le pasa a él, siempre gana, es el me-jor, el amigo del
director, bla, bla, bla y encima sin querer destacar. Ah, y para
colmo la identidad del malo es evidente desde bastante pronto,
quitándole la emoción que le quedaba a la "peli". Y encima
Hermione, que es bastante más interesante que los otros,
total-mente en segundo (o tercer) plano, casi, casi en plan
rubia tonta, bufff».
Betomovies
(Lista de Cine)
«Esta cuarta entrega para mi
gusto ha perdido un poco de la soli-dez en la narración que
venía muy pareja en cuanto a calidad en las tres anteriores. Si
algo creo que le achacaría a esta película es la simplicidad del
argumento, si bien su desenlace es bastante inesperado, la trama
nos sumerge en un torneo poco consistente donde la competencia
está a la orden del día. Está bien que este ti-po de
producciones de Hollywood tengan ya de por sí una impronta neta
hacia lo comercial, pero en esta ocasión se les ha ido la ma-no.
La película es una ola de emociones sin ton ni son, con muy poca
profundidad en lo que se relata. Sólo nos dedicamos a ver y, por
qué no, disfrutar de situaciones atractivas desde la estética,
conseguidos efectos especiales (tampoco son deslumbrantes),
algunos diseños visuales bien conseguidos, escenarios
interesan-tes; pero uno quiere y exige más allá de lo que
seguramente gusta y deleita a las grandes masas que mueven este
tipo de películas. En la cinta no hay osadía para narrar, todo
es tan esteriotipado, convencional que hasta llega a aburrir en
ciertos pasajes. Y eso que a la película no le falta acción,
sino que por el contrario creo que le sobra, y le falta mayor
profundidad de descripción en los per-sonajes. Claro que por
allí la pomposidad de lo estético y la adre-nalina que surgen de
la aventura misma pueden inconscientemente tapar pero no
enmendar las falencias de un guión pobre y limitado. Y todo
termina siendo más de lo mismo, una empalagosa demos-tración de
lo que un director con cuantioso presupuesto puede lle-gar a
dar. Terminé de ver el filme y las sensaciones es haber
asisti-do a una obra más, que lejos de decepcionar, tampoco me
hizo vi-vir grandes momentos emotivos. Y bueno, cuando asistimos
a este tipo de películas, que ni fu ni fa, uno se da cuenta que
no tiró la pla-ta, pero que si pudiera la hubiera invertido
mejor. A Mike Newell le faltó arriesgarse, demostrar que podía
dar una adaptación más osa-da, quedó en el mero producto
efectivo desde el objetivo, pero débil desde la profundidad y el
tino con que se quiere narrar, en la des-cripción de los
personajes, en su alborotado despliegue de circuns-tancias
contadas a tontas y a locas, en la explicación de la histo-ria,
en la profusión de elementos fantásticos y en la escasez de
re-cursos reflexivos. En definitiva, una película cargada en
sobreabun-dancia de situaciones intensas y agradables desde la
óptica de la aventura-acción, pero que deja mucho que desear al
momento del planteo de un Harry Potter adolescente y de las
características que vienen adjuntas por el sólo hecho de ser un
ser humano que va evo-lucionando y creciendo. Sin dudas que
faltó tacto para desarrollar tramas, subtramas y situaciones que
salgan del estándar que este tipo de género nos tiene
acostumbrados a ver».
José Luis Santos
(Lista de Cine)
«Empecemos matizando algunas
cosas para ser sinceros antes de meternos en materia. Nunca me
han interesado demasiado las películas de Harry Potter. Es más,
si bien hay pasajes de las dos primeras que me pueden resultar
imaginativos e incluso divertidos, otros múltiples aspectos
(como el pesadísimo quidditch, por ejem-plo) hacen que como
conjunto sólo pueda decir que me ha gustado la tercera entrega,
“Harry
Potter y el prisionero de Azkaban”. En ella, Alfonso
Cuarón nos regalaba una cinta más adulta, oscura, elaborada y
ambiciosa, y parecía mantener una tendencia al alza en la serie
que con la garantía de tener comprometido como direc-tor de la
cuarta entrega a un tipo de cierto prestigio e inteligencia como
Mike Newell, se planteaba cuando menos prometedora. Eso hizo que
a la hora de acercarme a la sala me mostrara esta vez menos
remolón de lo que solía con las aventuras escritas por J. K.
Rowling, pero sin embargo cuál fue mi sorpresa al encontrarme
con la que en opinión de este humilde cronista es la peor
película de la saga y un indicador de alarma de lo que parece
una fórmula (al me-nos de momento) agotada y que parece seguir
adelante única y ex-clusivamente por motivos comerciales. Mucho
se ha hablado del crecimiento del personaje de Harry Potter y su
paso del niño-mago a la pubertad, así como de la forma en que la
saga podría adaptars-e a esta circunstancia. Pues bien, la
conclusión visto su cuarto ca-pítulo es que se ha adaptado
demasiado bien, dando un paso atrás tanto cinematográficamente
como en desarrollo de su protagonista respecto a la anterior
entrega, convirtiéndose en un producto plúm-beo, torpemente
adolescente, para el que probablemente sería más apropiado un
título como “Hogwarts 90210” y que en algunos mo-mentos parece
más cercano a la idiotez sobrenatural hormonal de la televisiva
bruja “Sabrina” que a la herencia fantasiosa recibida por Newell
de sus predecesores. Es cierto que en “Harry Potter y el cáliz
de fuego” la producción es soberbia y los efectos especiales
espléndidos, componiendo secuencias irreprochables desde el
pun-to de vista técnico. Pero también lo es que carece
absolutamente de trama, que es una sucesión de secuencias
inconexas, confu-sas, torpes e inacabadas, que pasan ante los
ojos del espectador de forma rutinaria a lo largo de un metraje
tan kilométrico como lle-no de nada, una nada concebida en una
forma que parece más pro-pia de un videojuego que de algo que
pretenda hacerse llamar cine. Pocas veces he visto dilapidar de
forma sonrojante un reparto tan de campanillas, en el que
excelentes actores y actrices como Mi-chael Gambon, Maggie
Smith, Gary Oldman, Miranda Richardson y un largo etcétera se
ven reducidos a meros comparsas que deam-bulan sin rumbo, sitio
ni objetivo por la pantalla, porque no se da opción a recrear
personajes por ningún lado ni a contar historia al-guna más allá
de los insípidos e infantiles mohínes de los protago-nistas de
una cinta en la edad del pavo cinematográfica. Y antes de que
nadie pueda argumentar razones procedentes del libro de Row-ling
que cimenta este desastre, y con la dificultad que supone
se-parar el fenómeno social de la serie de largometrajes como
tales, permítanme finalizar con una declaración. Sinceramente,
me da igual si la culpa es sólo de la adaptación cinematográfica
o de la obra literaria (que no he leído), me es indiferente lo
que puedan de-cir los incondicionales de la saga, y me importa
un bledo lo que pueda recaudar: el caso es que si debo emitir mi
opinión sincera sobre “Harry Potter y el cáliz de fuego” sólo
puedo decir que me pa-rece una muy mala película. Y lo
demás...es humo».
Dragon ++
(Lista de Cine)
«Me ha decepcionado mucho, de
hecho hasta me atrevería a de-cir que es la que menos me ha
gustado de las cuatro. [...] El hecho de que no empiece como las
anteriores (y los libros) es una deci-sion, a mi gusto muy mala;
primero, porque no pone en onda a los "no seguidores" de harry,
incumpliendo una norma muy importante para que las sagas
funcionen bien, que es la independencia de ca-da una de las
secuelas de las anteriores (con un margen de cohe-rencia,
claro), intentando atraer a un público que ha decidido ir a ver
la película sin conocer nada de las aventuras de Potter, y que
sa-tisfaga a los seguidores que saben perfectamente la trama de
la película. Por eso dudo de que alguien que no haya visto
alguna de las aventuras anteriores o haya leído el libro se
entere con claridad de lo que en la película sucede, ya que todo
acontece a "mataca-ballo", demasiado rápido sin informar al
público (no digo explicar, porque todo no se puede explicar, y
más en un libro tan extenso), de hecho se ve claramente que la
acción no lleva una línea clara, como si se hubiera ceñido al
guión del libro para luego acortar el metraje todo lo posible».
Adán Céspedes
(Lista de Cine)
«Hermione me ha dejado
encantado con su mejor aunque más corta actuación de toda la
serie, esta niña se está convirtiendo en una buena actriz, y a
pesar de su adolescencia se puede ver en su personaje
personalidad y fuerza, que, en menor medida, en mi opi-nión
también tiene Ron, pero que le falta al personaje principal de
Harry, que es soso, plano y débil, lo que choca con todo lo que
ha-ce. Decir que también me quedé con ganas de ver la final del
mun-dial de quidditch, y por supuesto pienso que esta parte
debería ser más larga. Quizás, aparte del partido, el director
y/o guionista de-bería haber puesto más énfasis en las
relaciones entre los persona-jes (anteriores y nuevos), que es
muy fría, eso es, las relaciones, excepto en las escenas en las
que interviene Hermione, me pare-cen menos tiernas y creíbles de
lo que nos tiene acostumbrados la serie. La ambientación y
efectos especiales superan con creces a los de las anteriores
(no cuento el gran vuelo del hipogrifo, que es genial), el
personaje de Voldemort ya no es tan ridículo como en las
anteriores, y aciertan. Mi opinión, en resumen: una gran
pelícu-la que te mantiene en tensión durante las más de dos
horas y me-dia, con muchísima más acción y magia, en la que
destaca Her-mione y en la que falla el personaje de Harry y la
frialdad entre los personajes».
Sonia Puerto
(Lista de Cine)
«Espectacular, la película,
la disfruté como una niña pequeña, [...] al final quedan cosas
poco definidas, pero se perdona. [...] Llevo ya leídas unas
cuantas opiniones sobre la nueva entrega cinéfila de Harry
Potter y casi todas vienen a decir lo mismo: no refleja con
fi-delidad lo contado en el libro. En fin, no es la primera vez
que sale el tema [...] y siempre digo lo mismo. Es imposible
plasmar en una pantalla de cine todo lo que se cuenta en un
libro. Son formatos di-ferentes. Son lenguajes diferentes.
Cualquier lectura no es más que la interpretación que el lector
hace de ella. Por lo tanto, la adapta-ción al cine de una
novela, sobre todo de un best seller como lo son las entregas
harrypotterianas, no deja de ser una interpretación más, tan
acertada o equivocada como cualquiera. Es imposible que las
películas satisfagan los deseos de los fans de la Rowling
por-que cada uno de nosotros, desde nuestra modesta posición de
muggles, habríamos hecho, si nos dejaran, una película
diferente. Yo, sin ir más lejos, le daría mucha más cancha al
personaje de Snape, que en esta última se prodiga poco y que,
como podréis leer en la próxima entrega, "Harry Potter y el
príncipe mestizo", es muy, pero que muy importante. En mi
opinión, "Harry Potter y el cáliz de fuego" es una película que
consigue atrapar y entretener al espectador las casi tres horas
que dura. Y no sólo atrae a los ni-ños, también atrapa a los
adultos. Yo, voy a reconocerlo, estaba nerviosita de las ganas
que tenía de verla y no me decepcionó. Además, me alegro
muchísimo de que haya una nueva generación que se enganchará a
la literatura y al cine gracias a Harry Potter. Nosotros (digo
los que ahora tenemos treinta y tantos ) empeza-mos en todo esto
viendo cosas como "La historia interminable" y "Los goonies".
Lamentablemente, después empezaron a llegar atrocidades como las
tortugas ninja y esas cosas, que afectaron irremediablemente a
los neocortex de los niños transformándolos en lo que ahora son
los tunneros-qué-pasa-neng. Es bueno que la chavalería
vuelva a tener cosas interesantes para ver. No sólo les llega el
buen manga japonés y Harry Potter, también tendrán "Las
crónicas de Narnia" cuya película tiene muchísima
mejor pinta que las novelas, que bien simples son. En fin, que
estoy segura de que muchos niños, gracias a estas producciones,
se engancharán a la bendita droga del cine, que es muy sana. Me
he enrollado como una persiana y al final no os cuento nada. Voy
al grano (nunca me-jor dicho, porque los actores de "Harry
Potter y el cáliz de fuego" están en plena pubertad ). A mí me
parece más que interesante que cada entrega de la saga mágica la
dirija una persona diferente. De esta manera nos llegan
diferentes visiones y versiones de lo que ocurre en las novelas
y enriquecemos nuestro universo potteriano. Teniendo en
cuenta que el 90% de la gente que va a ver las pelícu-las se han
leído la creación de la Rowling, no me parece ofensivo que se
salten cosas o que incluso las retoquen para darles más potencia
visual (y hablo de la famosa escenita del dragón). Que no salgan
los tíos de Harry al principio me parece, incluso, un acierto.
La verdad es que se hace un poco pesado en las novelas tener que
leer lo mismo siempre en el primer capítulo. Evidentemente, no
se trata nada más que de un recurso estilístico que la Rowling
utiliza para refrescar la memoria de los lectores a través del
resumen y que en el cine no es, en absoluto, necesario. Lo que
sí me pareció injusto es que no hayan desarrollado más la parte
del mundial de quidditch porque el estadio que se han inventado
me parece bes-tial. En cuanto a interpretaciones [...]. El
Radcliffe es un malísimo actor con menos carisma que yo, pero la
niña que hace de Hermio-ne es muchísimo peor. De pequeña la
muchacha estaba monísima, pero ahora no hay quien se la crea.
Eso sí, los pelirrojos son genia-les. Ron y los gemelos me
encantaron. Cedric Diggory es tal cual me lo había imaginado: un
muchacho con una cara de buena per-sona que tira de espaldas. Lo
mejor, sin dudarlo, son los profeso-res. Aunque el nuevo
Dumbledore es muchísimo más ágil que el anterior. Menuda
sorpresa me llevé cuando de un saltito se planta al lado del
cáliz de fuego... eso el de antes era incapaz de hacer-lo».
Sandra Puertas Cuesta
(Lista de Cine)
«“Harry Potter y el cáliz de
fuego”, la película, era algo que los se-guidores y sobre todo
lectores esperábamos con verdadero entu-siasmo, la sorpresa ha
sido (y creo que no soy la única que lo piensa) cuando por un
momento pensé que casi estaba viendo otra película (y menos mal
que había leído el libro) y ahora expondré por qué. Quiero
centrar, primero, la atención, en el hecho de que el guionista
debía haber hecho un organigrama más preciso de las es-cenas
importantes de la película y darle un tiempo estimado según la
importancia de éstas. Por ejemplo, todas las películas y libros
de Harry Potter empiezan en casa de sus tíos, y, aunque uno
pre-tenda ser original y empezar en “la Madriguera” con Harry
soñando y además sacar el sueño antes que a Harry, es una forma
de des-pistar al público que no ha leído el libro y una
decepción como co-mienzo para los seguidores (que ya es casi un
ritual que el comien-zo del libro y la película tengan esa
cohesión). Creo que nombrar esto tiene su importancia puesto
que, desde mi punto de vista, aquí es donde empieza a
“deshacerse” toda la trama, no se explican muchas cosas, ni
donde van, ni qué es lo que se va a celebrar ese verano –los
famosos mundiales de quidditch–, no se sabe ni quién gana y creo
que algo de importancia tiene, cuando se ha centrado la atención
en esto en el libro (claro que no se puede sacar todo, pero, lo
que salga, que se explique correctamente), ni siquera se ve
claramente qué han hecho los mortífagos en los mundiales de
quid-ditch, ¿qué pasa con los muggles a los que torturan los
mortífa-gos?, y, lo que es peor, si el guionista quiere
introducir a Barty Crouch hijo, no hacía falta que lo hiciera
faltando tanto al guíon ori-ginal del libro… Y añado , se
comenta que claro que es un libro de setecientas páginas y que
todo no puede entrar, por supuesto… Pero, ¿por qué se regodean
en una escena de dragón de tres minutos de vuelo que no ocurre
así en ningún momento en el libro?, ¿por qué los setos del
laberinto persiguen a los campeones, cuan-do eso no tiene nada
que ver con el libro y por ejemplo no salen las esfinges en
lugar de eso? En conclusión, la película da la sensa-ción de que
intenta mostrar una seríe de imágenes inconexas y, lo que es
peor, muchas de ellas hasta inventadas, cuando escenas
importantes están inconclusas (como cuando Dumbledore le habla a
Harry del “priori incantatem“ no explica qué es. Y seguidamente,
están los silencios dramáticos como muestra de cortar el guión
del libro... y son necesarias para entender la saga. Pese a
todo, hay algo bueno en la película que hay que nombrar y es la
muerte de Cedric Diggory, es bastante fiel al libro y lo más
acertado, dentro del contexto de la película, la situación
sombría de Lord Voldemort con los mortífagos y Colagusano. Y
algo más que halagar, el efecto del pensadero con Dumbledore y
Harry es bastante acertado. Para finalizar, he de decir que el
que una película sea oscura no significa que parezca estar
rodada en una caverna, el filtro “ sepia- gris“ de la película
es algo de lo que se abusa demasiado y a veces casi no ves (con
ese efecto “difuminatto” constante en la película. Bueno, podría
añadir muchas cosas más, pero creo que esto es suficicien-te,
pero también necesario para darse cuenta uno de si vale la pena
o no ir a verla. Mi opinión es: si has leído el libro, la
película te va a decepcionar mucho; si no has leído el libro no
sé si puedes coger el hilo narrativo, yo no la vería si lo
supiera, pero creo que pese a todo es mejor que cada uno saque
sus propias conclusiones y la vea él mismo».
Bono
(Lista de Cine)
«La mejor adaptación hasta la
fecha de la saga de Hogwarts. Yo estaba particularmente
acojonado, ya que Alfonso Cuarón había acertado en todo con su "Harry
Potter y el prisionero de Azka-ban"... salvo en el
guión. Una historia excesivamente supeditada al libro, que hacía
que todo aquel espectador que no lo hubiera leído previamente,
no se enterase de un pimiento. Porque digo yo que tampoco tenía
tanta enjundia el libro como para andar con esas la-gunas de
información. Yo veía un ciervo luminoso en pantalla, y te-nía
que creerme que era el padre de Harry por las buenas (incluso
había gente que decía "No, es que si te fijas, el padre de Harry
sale al lado del ciervo". Si, hombre, y yo soy el doctor Spock).
Y ésa, una de tantas. Pero ésos eran otros tiempos. Mike Newell
ha cogi-do las virtudes visuales de la cinta de Cuarón y ha
escrito un libreto de órdago a la grande, a la chica y a los
pares. Acrecentando el te-nebrismo en la presentación (porque, a
estas alturas, tanto en libro como en cine Harry Potter ya queda
algo lejos de lo infantil), ha re-tirado toda la paja que
suponían las subtramas y ha exprimido todo el zumo, regalándonos
una emocionantísima película perfectamen-te hilvanada y con un
ritmo insuperable. Un acertadísimo reparto para los personajes
de nueva aparición (¡que me aspen si no me imaginaba a Viktor
Krum de esa manera!), una visualización de las escenas
sobresaliente, una producción más que notable y unos efectos
especiales a la altura. Quizá algunos golpes humorísticos bajen
de repente al nivel infantil, chirriando un poco con el tono
general, pero, bah, minucias. Ah, pero iluso de mí... La sombra
de Cuarón es alargada, y el magnífico resultado final queda
horrenda-mente empañado por un fallo justo al término de la
película. No voy a reventar nada a nadie, tranquilos, queridos
amigos, pero pienso que al igual que se menciona el "Priori
Incantatem", podrían haber-se dedicado dos minutos más para
explicar algo más lo de las va-ritas. Porque el final de la
cinta podría haber sido antológico pero queda difuso a más no
poder. [...] Pero bueno, mal menor para un excelente trabajo
cinematográfico con el que me he divertido como un enano con una
cota de mallas nueva. Y es que "Harry Potter y el cáliz de
fuego", a mi juicio, ha conseguido ser totalmente fiel al libro
que adapta, pero a su vez constituir, por sí sola, una película
de aventuras de alto nivel. Y eso es difícil, eh».
Imágenes de "Harry Potter y el cáliz de fuego" - Copyright ©
2005 Warner Bros. Pictures y Heyday Films. Distribuida en España
por Warner Sogefilms. Harry Potter Publishing Rights © J.K.R.
Harry Potter characters, names and related indicia are
trademarks of and © Warner Bros. Ent. All rights reserved.
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