CÓMO SE HIZO "DICK
Y JANE: LADRONES DE RISA"
Notas de producción
© 2005
Sony Pictures Releasing
El productor Brian Grazer ha
disfrutado de un enorme éxito en sus colaboraciones con la
superestrella Jim Carrey. Sus películas juntos, Mentiroso
Compulsivo y El Grinch, fueron grandes éxitos comerciales, por
lo que, desde entonces, estuvieron buscando otro proyecto para
trabajar juntos.
Carrey y su equipo de
dirección habían estado contemplando realizar una nueva versión
de la comedia Dick y Jane, Ladrones de Risa, protagonizada en
1977 por Jane Fonda y George Segal, porque pensaban que el tema
tenía relevancia contemporánea, una comedia orientada a la
familia, comedia que trata de las trampas en las que se puede
caer al perseguir el esquivo sueño americano, todo con un fondo
de enorme avaricia corporativa. (Según unos estudios económicos
recientes, hace una generación, un presidente de tipo medio
ganaba 40 veces lo que un trabajador medio. Hoy gana casi 400
veces más).
“Un día Jim me vino con esta
gran idea para actualizar Dick y Jane: Ladrones de Risa. No sólo
tenía un tremendo potencial cómico sino que parecía arrancado de
los titulares”, observa Grazer. “Me preguntó si estaba dispuesto
a producirla, y rápidamente acepté la oferta”.
Aunque está relatada desde
una perspectiva contemporánea única, los argumentos de la
película imitan las grandes comedias de los años 30, la edad de
oro en Hollywood.
Carrey y Grazer creyeron que
el proyecto necesitaba un director que pudiese equilibrar los
elementos físicos de la comedia y los aspectos satíricos
subyacentes sin perder su base moral. Buscaron a Dean Parisot,
quien había compaginado con tanto éxito todos estos aspectos en
la comedia Héroes Fuera de Órbita, la cual resultó ser un éxito
inesperado.
“Dean tiene un increíble
sentido cómico en el momento más propicio”, observa Grazer. “Le
gusta retener y alargar el chiste, justo antes del final. Y esto
hace que sea tanto más gracioso. Te encuentras riendo mientras
está ocurriendo, y riendo aún más, después”.
“Cuando quedé por primera vez
con todo el mundo para tratar esta nueva versión de la
película”, dice Parisot, “yo estaba especialmente intrigado con
cómo esta difícil situación de la pareja podría realizarse al
principio del siglo XXI. Al actualizar la historia y situarla en
un contexto similar al desastre de Enron, creí que había un gran
potencial para una nueva, original, y muy graciosa toma sobre
este material”.
La estructura de la historia
era especialmente tentadora para Parisot. “Aquí estaba esta
pareja que ha jugado según las reglas y reunido todas esas cosas
que definen una próspera familia americana”, dice. “Ellos
trabajaron duro y ascendieron en el escalafón de la empresa.
Tenían un niño guapo en un colegio estupendo… Habían comprado
una casa de ensueño… Tenían todo lo que cualquiera de nosotros
podría desear. Sí, claro, estaban fuertemente hipotecados y
endeudados, pero esto era normal. Se solucionaría en cuanto Dick
fuese ascendido, lo que felizmente ocurre; sólo que, seis horas
más tarde lo pierde cuando la empresa se va al garete.
Lamentablemente, Jane ya ha dejado su trabajo anticipando el
nuevo sueldo de Dick. Ahora, sin trabajo y sin la menor suerte,
podemos ver cómo lo pierden todo. Incluso su césped es
embargado”.
“El potencial cómico
inherente en el argumento era demasiado bueno para pasarlo por
alto,” continúa Parisot. “Sabía que sería muy divertido ver cómo
Dick y Jane se vuelven locos y van tras el criminal corporativo
que les arruinó”.
Para encontrar a la “Jane”
adecuada, los creadores querían a alguien que pudiese seguir el
ritmo que Carrey imponía, escena tras escena, con su
improvisación altamente ecléctica y atrevida. “Ella tenía que
tener la agilidad de una cómica física y la química adecuada con
Jim para que el espectador pudiese creer que Dick y Jane habían
estado felizmente casados durante diez años”, dice Grazer.
“Téa era la candidata
perfecta”, dice Carrey. “Había visto su trabajo cómico en
Flirteando con el Desastre, y pensé que era tremenda. Es una de
las mejores actrices de hoy en día, y ella conseguiría dar un
tono de realidad a la relación. Tiene un espíritu aventurero y
una vulnerabilidad nerviosa que creo la hace excitante y sexy, a
la vez que entrañable”.
Grazer añade: “Téa también es
cómicamente duradera y tienes que serlo para trabajar con Jim.
No sólo tienes que ir con los chistes, sino que tienes que
lanzarle algunos de vuelta, ya que entonces es cuando él está en
su mejor momento”.
“Lo sorprendente de trabajar
con Jim es que casi todo mi trabajo conlleva montar la escena y
luego retirarme para ver cómo él se desenvuelve”, dice Parisot.
“El hecho de que también tuve a Téa, quien a su modo muy
original y gracioso podía seguir a Jim a cualquier parte, fue
una ventaja enorme. Funcionaron magníficamente juntos como
pareja cómica. La química era absolutamente perfecta. Se
complementaron en todos los sentidos. Jim es enormemente
maniobrable e intenta cosas desde perspectivas totalmente
distintas, y Téa le seguía perfectamente. Viéndoles, realmente
sentí que habían estado juntos durante años”.
Para Leoni, Dick y Jane,
Ladrones de Risa fue un curso intensivo de comedia improvisada.
Ella y Carrey se vieron sólo una semana antes del comienzo del
rodaje, y había poco tiempo para ensayar. “Estaba totalmente
aterrorizada”, ríe. “Para mí, rodar sin ensayar es como el
primer día de colegio cuando te dicen que te has olvidado
ponerte las bragas. También lo hizo muy emocionante”.
Continúa: “Tuve suerte con
esta película porque Jim y yo conseguimos este ritmo genial
desde el primer día. Fuimos capaces de transformar una pequeña
idea en algo grande. Fue como encontrar a alguien con quien
estás muy bien emparejada”.
Una de las escenas favoritas
de Leoni por su absurda evolución es la escena en la que Dick y
Jane planean un robo disfrazados de Sonny y Cher.
“Originalmente, yo iba a ser Cher“, explica ella, “pero como Jim
mide 188 cm., tenía más sentido que él hiciese de Cher. Lo que
fue algo inquietante fue que conseguimos los disfraces de Bob
Mackie (quien diseñó muchos de los trajes de Sonny y Cher), y el
disfraz de Sonny me quedaba perfectamente, no fue necesario
ningún arreglo”.
La química natural entre
Leoni y Carrey también ayudó en la representación de la
nuevamente vigorizada vida sexual de Dick y Jane. Parisot
comenta: “Cuando empiezan a robar bancos pasan más tiempo
juntos, y están haciendo algo juntos como pareja que tiene una
emoción salvaje, casi sexual. Ellos se sienten culpables y, aún
así, están emocionados al mismo tiempo”.
Añade Grazer, “Una vez que
Dick y Jane pierden todo, hay un vacío en sus vidas. Se ven
forzados a volverse ingeniosos otra vez. Cuando empiezan a
robar, eso se convierte en un estimulante sexual ya que se
sienten vivos nuevamente. Viven el momento en vez de vivir un
acontecimiento futuro, como comprar un coche caprichoso o un
tostador que habla”.
Los cineastas reunieron un
distinguido reparto secundario para apoyar a Carrey y Leoni,
incluyendo a Alec Baldwin y Richard Jenkins (“Six Feet Under “
[A Dos Metros Bajo Tierra]).
Conseguir a Alec Baldwin fue
clave para representar convincentemente uno de los principales
argumentos de la historia sobre la fachada benigna de la
corrupción corporativa. Los creadores necesitaban alguien con la
inteligencia y gravitas innatas para hacer el papel de jefe de
una corporación multimillonaria, y que también pudiese aguantar
el pulso como formidable adversario al personaje de Carrey.
Carrey apunta: “Alex es uno
de esos actores con quien siempre había querido trabajar. Él
aporta mucha energía creativa a todo lo que hace. Fue uno de los
mejores presentadores que “Saturday Night Live” haya tenido
jamás. Fui un fan de sus golpes cómicos cuando hizo Miami Blues,
una representación cómica brillantemente retorcida. También es
muy guapo y con esa voz seductora … ¡uy!”.
Baldwin comenta de su
personaje: ”Hay algo fascinante sobre un tipo con un sueldo
garantizado de un par de millones de dólares – o, desde su punto
de vista, sólo un par de asquerosos millones – que tiene una
cuenta de gastos tan abundante que nunca gasta dinero suyo.
También le dan un impresionante paquete de stock options . Y
encima de todo, decide que aún es necesario robar de la compañía
un par de cientos de millones más. Con este estilo de vida
artificialmente inflado, se pierde el norte. Cuando vi que
Dennis Koslowski (antiguo consejero delegado de Tyco
Internacional) tenía un paragüero de 6.000 dólares, supe que
estábamos volviendo a los tiempos de los romanos. Era tan
sumamente ordinario”.
“Hoy hay poca gente en el
mundo del cine capaz de hacer funcionar este tipo de comedia sin
que parezca absurda o para lucimiento propio. “Jim es la persona
más graciosa en el negocio del cine, no sólo porque es
enormemente listo y totalmente dedicado, sino porque su comedia
tiene un gran corazón. Hay otra gente graciosa, pero algunos
tienen mala baba y su comedia llega a expensas de otra gente en
la película. Con Jim no hay nada de eso. Es un tipo tan original
y creativo que no lo necesita”.
Otro tema resonante de la
película, propicio para ser tratado en una comedia, era el cómo
la avaricia corporativa ha escalado a alturas increíbles. Según
la noticia de portada La Nueva Clase Ejecutiva de la revista Los
Angeles Times Magazine del 17 de octubre del 2004: Si la paga de
los trabajadores normales en 1990 hubiese subido al mismo ritmo
que la de los consejeros delegados, señala un informe del
Institute for Policy Studies, estarían ganando hoy en día 75.338
dólares, en vez de los 26.899 dólares que se están llevando a
casa. Este importe ajustado a la inflación es marginalmente poco
más de lo que ganaban en 1990.
Al principio de los 80, los
fondos mutuos e inversores institucionales llegaron a controlar
grandes porcentajes de acciones de empresas, y querían unos
beneficios rápidos. Presionaron a los comités corporativos, los
cuales intentaron solucionar todo buscando arreglos rápidos
provenientes de talento ajeno a la compañía. Estos “salvadores”
fueron atraídos por compensaciones más y más altas y por la
promesa de un “paracaídas de oro” en caso de que sus métodos
fallasen.
“Dick y Jane son víctimas de
la avaricia corporativa. Los chupatintas son los que se quedan
sin nada, mientras que los ejecutivos permanecen indemnes”, dice
Parisot. “En última instancia, son Dick y Jane los que asumen la
responsabilidad de defender a aquellos que han salido
perdiendo”.
Los paralelismos entre los
robos cometidos por Dick y Jane y aquellos cometidos por sus
jefes corporativos no se le escapan a Carrey, el cual no
justifica las acciones de su personaje como pago por años de
lealtad en su trabajo. “Los robos llevados a cabo por Dick y
Jane son motivados por la necesidad de preservar su estilo de
vida y como una forma de rebelarse”, dice Carrey. “Jack
McCallister roba por deseo de dominar el mundo, pero los dos son
distintos grados de lo mismo. Los dos están preocupados por cómo
son percibidos por otros egos. Se trata de la necesidad de
parecer un ganador”.
“Pero eventualmente, todo
estalla en sus mismas caras”, dice Parisot. “Y después de
recuperar la cordura, se dan cuenta de que la mejor forma de
recuperar todo lo que han perdido es vengándose por toda aquella
gente con la que trabajó Dick y que también ha perdido todo,
mientras que su jefe se ha librado de todo, se ha quedado con
sus millones y ha conseguido mantener su extravagante estilo de
vida”.
“Los galones de
vicepresidente que Dick consigue sólo por un día es sólo algo
extra, como un tostador lujoso, o un coche nuevo. En su mente,
eso le definía”, dice Grazer. “Es un golpe duro cuando lo pierde
todo pero sus superiores salen ilesos. Así es que decide que va
a hacer algo al respecto. Y esa decisión no sólo le ayuda a él a
recuperar su vida y su familia, sino que también ayuda a muchos
de sus colegas en el trabajo que también fueron jodidos”.
Dick y Jane: Ladrones de Risa
fue filmada enteramente en el sur de California, comenzando en
un plató en Rancho Palos Verdes, donde una subdivisión de 12
casas fueron construidas para el vecindario de Dick y Jane. El
lugar una vez albergó el antiguo parque de atracciones de
Marineland (que cerró a final de los 80). La producción rodó
allí durante seis semanas , la mayoría en la casa Harper que
contenía un interior totalmente equipado y un jardín con
piscina. Otros lugares incluyeron una casa en el Hancock Park de
Los Angeles, donde el padre de Jane vive, lugar que curiosamente
también fue utilizado en la primera película de Carrey,
Mordiscos Peligrosos. El gimnasio donde Jane “enseña” Tae Bo es
el gimnasio 24-Hour Fitness en Woodland Hills en el valle de San
Fernando, mientras que la elegante residencia de Jack
McCallister fue situada en las cimas de las colinas sobre
Malibu.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Dick y Jane: Ladrones de risa" - Copyright © 2005
Columbia Pictures, Imagine Entertainment y JC 23 Entertainment.
Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
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