CÓMO SE HIZO "KEANE"
Notas de producción ©
2004
Avalon
Productions
Entrevista a Lodge Kerrigan
Háblanos un poco sobre
como surge la idea de Keane
Tengo una hija de 11 años, Serena, que siempre ha sido muy independiente y
de espíritu muy libre. Siempre he pretendido fomentar esos
rasgos. Vivo al lado de una farmacia y de una joven que quiere
viajar por todo el mundo y a la que yo animo. A veces cuando la
veo, el alma se me cae a los pies, y me aterra pensar que, si se
decidiera a hacerlo, la perdería en cierto modo. Así fue como
surgió la reacción visceral emocional que me llevó a hacer una
película sobre la pérdida de un niño. Llevo mucho tiempo
interesado en las enfermedades mentales, y en la idea de cuan
rápidamente, en especial los enfermos mentales, pueden volverse
inestables ante una crisis provocada por algo como puede ser la
pérdida de un hijo, sin tener algo o alguien en quien apoyarse.
Pienso que esto podría ocurrirle a cualquiera. Si uno está
aislado, su salud mental puede desaparecer rápidamente.
Hablas de la necesidad de
sistemas de apoyo, y creo que a lo largo de la película, quedas
impresionado por la falta de apoyo de Keane en varias ocasiones,
especialmente durante sus crisis. Nadie le “supervisa”. ¿Hasta
qué punto, crees que influye el hecho de que la acción se
desarrolle en Nueva Cork, con la soledad y la ausencia de apoyo
en el personaje de Keane?
Creo que cualquier gran ciudad tiene mucho que ver con esa sensación de
aislamiento, pero procuro centrar mi atención en los individuos
y en esta ocasión presté especial atención en mostrar a Keane de
un modo compasivo, tratando de encontrar un poco de compasión
para los más marginados.
Tu
primera película Clean Shaven comparte algunos elementos con
Keane. El protagonista de tu opera prima es un hombre
esquizofrénico que regresa a su ciudad natal para buscar a su
hija. ¿Qué es lo que te empuja hacia personajes mentalmente
inestables?
La enfermedad mental es un grave problema social. Afecta a tanta gente
joven que tiene importantes consecuencias económicas que impiden
o dificultan notablemente a muchos jóvenes ganarse la vida, y
supone una enorme carga tanto para los afectados como para sus
amigos y familiares. Esa es la razón por la que creo que es
mucho mejor adoptar una postura compasiva que crítica, es algo
de lo que estoy plenamente convencido. Hice Clean Shaven en
1994, mi mayor preocupación, en aquel momento, era recrear lo
que suponía padecer esquizofrenia, y conseguir que el público
experimentara esa sensación durante 80 minutos; padecer
alucinaciones, paranoia, gran ansiedad y disociación, entre
otros muchos síntomas, para llegar a comprender ese estado. Al
hacer Keane me preocupaban más las secuelas del secuestro y la
pérdida, el dolor inconsolable y los sentimientos de
culpabilidad, ver como un acontecimiento que ocurre en cuestión
de segundos puede cambiar permanente e irreversiblemente la vida
de alguien, y comprobar si es posible recuperar la estabilidad
ante algo así.
El
espectador experimenta un claro conflicto ante el personaje
principal. Por un lado siente simpatía por William y por otro se
siente molesto por su comportamiento.
Sí, así es.
¿Crees
que esta mezcla de emociones es normal cuando alguien trata con
un enfermo mental?
Creo que esta reacción surge al enfrentarse con algo desconocido. Si no
has tenido demasiada relación con enfermos mentales, no sabes
hasta dónde pueden llegar ni de qué son capaces. En realidad,
los enfermos mentales, no son más violentos que cualquier otra
persona. Creo que la imagen que la mayoría de gente tiene de
estas personas, se debe al trato que hacen de ellos los medios
de comunicación y a la ignorancia. Siempre que algún medio habla
de un enfermo mental, parece que va ligado a un acto de
violencia. Obviamente, su comportamiento no es normal, tampoco
es fácil de entender y eso es lo que provoca el miedo en los
demás. Superar nuestros temores y lograr un mayor entendimiento
de estos individuos es cuestión de compasión y empatía, de ser
capaces de ponernos en el lugar de otra persona. Soy consciente
de que mucha de la tensión de la película surge del hecho de que
Keane se hace cargo del cuidado de Kira, una niña de la misma
edad que su desaparecida hija, y de la incertidumbre de no saber
si la hará algún tipo de daño. Afortunadamente la película deja
entrever que William era un buen padre y es una buena persona
que lucha por tomar las decisiones correctas. Al final, toma una
decisión equivocada, pero en el último momento, se percata de
que no puede seguir adelante, que no está bien que, para dejar
de sufrir, él haga daño a la pequeña. Los seres humanos somos
muy complicados y tenemos tendencia a equivocarnos. Incluso las
buenas personas pueden tomar decisiones equivocadas, hacer cosas
malas de las que posteriormente se arrepentirán y continuarán
siendo buenas personas. Todos intentamos clasificar a las
personas en distintas categorías, categorías en las que no es
fácil encajarlas. No me gusta escribir personajes que son
fácilmente clasificables y simplistas, no creo que la vida sea
así. Pienso en las distintas posibilidades por las que la gente
hace cosas. Esto no es fácil y es posible gracias a la
experiencia que he adquirido con el paso de los años.
A medida
que avanza la película resulta más difícil responder a la
pregunta de qué pasa exactamente. Al principio, parece evidente
que han secuestrado a la hija de Keane, pero a medida que avanza
la película dices “espera un momento, no estoy seguro cómo es
ese tío”. Poco a poco, van surgiendo más dudas sobre la verdad
de su pasado…
Después de varios encuentros con enfermos mentales me he percatado que no
siempre es fácil saber si es cierta o no la historia que cuentan
sobre su vida. No es que estén mintiendo adrede, sino más bien
todo ello es fruto de sus alucinaciones, un síntoma de su
enfermedad mental. Pensé que sería más realista hacer dudar al
público sobre el hecho de si Keane tiene o no una hija que ha
sido secuestrada. Cada uno tiene que sacar sus propias
conclusiones y juzgar si es cierto o no. No creo que mi opinión,
por el simple hecho de ser el realizador, sea la más fiable,
pero como miembro del público pienso que Keane sí tiene una hija
y ha sido secuestrada. Pienso que era un buen padre, cariñoso y
compasivo que cuidaba de su hija, igual que ahora lo hace de
Kira por lo afectado que está cuando regresa de la estación de
autobuses de Port Authority de hacer una recreación del
secuestro. A mí me parece evidente. También resulta evidente el
efecto estabilizador que Kira tiene en su vida y en la evolución
de su trastorno. Al principio, es una persona muy irregular con
muy poco apoyo y, poco a poco, va creando conexiones emocionales
que le dotan de una mayor estabilidad.
La
película es muy subjetiva, en el sentido que el espectador
experimenta lo mismo que Keane. Se utilizó un punto de vista
contrario al clásico para mostrar su estado de consciencia. Me
gustaría que nos hablaras del estilo, desde el punto de vista
estético, y lo que supuso para ti, a la hora de filmar
Cuantas más películas hago, más trato de simplificar todo. En términos
estéticos, con Keane, pensé que el realismo daría un mayor
impacto emocional en el público y subrayaría que en el vida real
existe gente como Keane, personas enfermas, seres que pueden
tomar decisiones morales cuestionables, pero que aún así son
buenas personas y merecen nuestra compasión. Desde el punto de
vista práctico, quería tener a Keane en plano todo el tiempo,
rodar con cámara en mano, en escenarios reales, sin demasiada
luz – rodamos mucho con la luz existente - para rodar del tirón,
en una sola toma, en tiempo real. Intenté cortar lo menos
posible, prefería editar posteriormente todo lo grabado. Cada
toma duraba lo que duraba la escena. Pretendía conseguir una
sensación de tiempo real, porque eso incrementaría el impacto
emocional y la identificación de los espectadores con Keane. Lo
mejor de rodar así, en escenarios reales, es la tensión que se
crea. Grabamos mucho en la Terminal de autobuses de Port
Authority en Nueva York y, evidentemente, no podíamos cerrar la
terminal para rodar. Con la constante llegada de autobuses y el
consecuente trasiego de cientos de personas por allí en
cualquier momento. Fue una experiencia muy estimulante, y los
actores se beneficiaron de esa energía. Damian, que se había
formado en el teatro, disfrutó trabajando de esta forma. Las
largas tomas le permitieron representar las emociones del tirón.
Había poco espacio para los errores, y eso exigía mucho de los
actores, pero estoy convencido de que mereció la pena.
Keane
tiene un reparto muy reducido y el éxito de una película como
esta depende de la interpretación del actor que da vida a
William Keane. Damian Lewis está memorable. ¿Cómo decidiste
darle a él el papel?
Todas mis películas, Clean, Shaven, Claire Dolan y Keane están construidas
en torno a un personaje central, y todos giran y se desarrollan
en torno a él. En Keane esto es aún más evidente porque Keane
está en prácticamente todos los planos. Pienso que el casting es
frecuentemente un trabajo de fondo, donde los encargados de la
selección quieren a actores que anteriormente hayan interpretado
papeles similares. Yo tengo una idea diferente, busco actores
que tengan talento y que crean que podrían interpretar ese
papel, al margen de lo que hayan hecho hasta ese momento. Busco
en ellos algo que les acerque al personaje que tendrán que
interpretar. Para mí es una cuestión de intuición. Ví a Damian
en Band of Brothers y rapidamente comprendí que era un actor
fabuloso, aunque su papel como el Comandante Richard Winters
nada tenía que ver con lo William Keane. Era fundamental que el
actor que interpretara a William Keane fuera capaz de dar a
entender al público que había sido un buen padre. Lo más
sorprendente es que Damian ni siquiera tiene hijos. Yo no tuve
que explicarle nada sobre lo que suponía ser padre, él sólo hizo
todo el trabajo. Le mandé el guión, hablé con él y viajé un par
de días a Londres para reunirnos y ver si ambos veíamos al
personaje de la misma manera y comprobar que podíamos trabajar
juntos sin problema, algo muy importante en una película como
esta. Tanto Steven (Soderbergh) como el productor, Andrew
Fierberg, estaban muy a favor de que fuera Damian el
protagonista.
Cuéntanos
un poco más sobre cómo Steven Sodernergh se convirtió en el
productor ejecutivo de Keane
Un día, para mi sorpresa, me llamó por teléfono para decirme que le
encantaban las películas que había hecho y que si me podía
ayudar de alguna manera. Al principio pensaba que se trataba de
una broma de alguno de mis amigos. Empezamos a trabajar juntos
en una película sobre el secuestro infantil llamada In God´s
Hands, pero por desgracia tuvimos que abandonar el proyecto. Yo
seguía interesado en ese tema y decidí reescribir el guión.
Steven me ha ayudado mucho. Es una persona a la que le interesan
muchas cosas y que se preocupa e interesa por aquellos
realizadores que no han tenido su suerte ni sus oportunidades, y
lo demuestra muy a menudo. Esa virtud es algo muy raro, no sólo
dentro de la industria cinematográfica, sino del mundo del cine.
Me considero muy afortunado por haberle conocido y haber podido
trabajar con él, es una persona extraordinaria.
Después
de ver Keane, tanto su temática como su estilo me recordaban a
los hermanos Dardenne, especialmente su película The Son. Me
preguntaba si eres un admirador suyo y si podrías hablarnos de
tus influencias como realizador
En una ocasión leí un artículo sobre Keane en el que decían que era una
prueba para ver si me convertía en el tercero de los hermanos
Dardenne. Pienso que actualmente los Dardenne son de los
realizadores más interesantes con los que se puede trabajar, y
por supuesto que me enorgullece que me comparen con ellos,
aunque lo considero un poco exagerado. Desde el punto de vista
de las similitudes temáticas, a mi me gusta arrancar partiendo
de un acontecimiento que me ha marcado, lo que viene a demostrar
lo parecidas que son nuestras experiencias. Realmente si que
existe parecido entre Keane y The Son, pero antes de que los
Dardenne hicieran esa película otros realizadores ya habían
hecho cosas bastante parecidas. Rossellini, Cassavetes, Wiseman,
Ken Loach son sólo algunos de ellos. Incluso Lars Von Trier en
Rompiendo las olas se asemeja bastante. Todos los realizadores
se fijan en trabajos anteriores y los completan con elementos
propios. Entre mis influencias, antes mencionaba a Cassavetes,
siento especial predilección por Una mujer bajo la influencia, y
Wiseman. También me ha marcado Hal Ashby – The Last Detail –.
Por supuesto no puedo olvidarme de la década de los 70, con
películas como Taxi Driver, Fat City y The Conversation. Más
recientemente me encantaron Close Up de Kiarostami, Naked de
Mike Leigh, Kes y Lloviendo piedras de Ken Loach, Vive L´Amour
de Tsai Ming-Liang y L´Humanité de Bruno Dumont. Tampoco puedo
olvidarme de señalar a Traffic de Steven Soderbergh, película
que considero que es un puente perfecto entre el cine comercial
y de autor. Como puedes ver, la lista es muy larga, y aún podría
hablar de muchos más. Ese es uno de los problemas a la hora de
hablar de tus influencias, que siempre te olvidas de cosas
importantes. Además, considero que lo que te influye está
continuamente cambiando, así que todo esto hacen de ésta una
pregunta muy difícil de contestar. Hay muchas películas que me
influyeron mucho cuando las ví y con las que, probablemente si
hoy las volviera a ver, no tendría la misma conexión.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Keane" - Copyright © 2004 Populist Pictures, Studio Fierberg,
Canary Films, Section Eight y Serene 9. Distribuida
en España por Avalon Productions. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Keane"
Añade "Keane" a tus películas favoritas
Opina sobre "Keane" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Keane" a un amigo
|