CRÍTICA
por
Pablo del Moral
Examinando
las cintas "serias" de Steven Spielberg se hace notar un tema
recurrente de visión balanceada; por ejemplo, en "La lista
de Schindler" (1993) el protagonista es un alemán que rescata judíos del
exterminio nazi; en "Amistad" (1997) muestra el esfuerzo de
hombres blancos tratando de demostrar la inocencia de un es-clavo
negro; y en "Munich" nos presenta (y cuestiona) la venganza que
el gobierno israelí emprendió en contra de los terroristas
pales-tinos que atacaron las Olimpiadas de Munich en 1972. Hubiera sido
muy fácil hacer una película que simplemente siguiera los
eventos y políticas que llevó a ese ataque; sin embargo,
buscando esa vi-sión más balanceada, Spielberg desarrolla la
cinta con las conse-cuencias del evento, siguiendo la cadena de
violencia que, lejos de resolver un problema, simplemente lo
perpetúa y lo exacerba.
Al principio
de "Munich", Spielberg recrea el ataque terrorista que, duran-te
los Juegos Olímpicos de 1972 en Munich, terminó con la muerte de
11 rehenes, cinco terroristas palestinos y un policía alemán.
Entonces Golda Meir, Primera Ministro de Israel, inicia una
operación secreta llamada "Ira de Dios", donde cinco ex-agentes
del Mossad (el servicio secreto israelí) lle-varán a cabo una
campaña de vengan-za, asesinando a los 11 cabecillas del grupo
terrorista palestino Septiembre Negro. Así seguimos
a Avner (Eric Bana) y su grupo de agentes alrede-dor del mundo
durante meses, mientras llevan a cabo su labor, ob-teniendo
información de un misterioso hombre francés, y cuestio-nando a
cada paso la utilidad de esa misión. Obviamente las ejecu-ciones
están enviando un claro mensaje a los terroristas palesti-nos,
que también responden con violencia; y, peor aún, el asesinar a
los líderes de la organización terrorista no logra el
desmantela-miento de la misma... los jefes asesinados son
simplemente reem-plazados por hombres aún más violentos y
militantes. ¿A quién be-neficia la cadena de violencia? Golda
Meir asegura que su misión es justa, y que no pueden permitir
que Israel muestre debilidad, de-bido a su precaria posición
política. Pero el ambivalente Avner tiene serias dudas al
respecto...
"Munich" ha
recibido severas críticas por su supuesta inexactitud histórica,
pero hay que tomar en cuenta que su guión está "inspi-rado" en un
libro que también está "inspirado" por los supuestos hechos
reales. Demasiada "inspiración". Desde luego los puntos
principales de la historia ocurrieron realmente, pero la trama y
los personajes son probablemente ficticios; y no veo razón para
criticar esa actitud, pues el propósito de la cinta va más allá
de ser una mera herramienta didáctica; en vez de ello, se atreve
a ofrecer un mensaje mucho más importante, denunciando de forma
cru-da y clara el círculo vicioso de violencia que genera el
terro-rismo... y la supuesta guerra contra el terrorismo. ¿Suena
fa-miliar?
Independientemente de sus logros cinematográficos (que son
tremen-dos), lo que más me gustó de "Mu-nich" es el modo como
Spielberg em-pleó un trágico evento de hace más de treinta años
para ilustrar un punto muy importante sobre el mundo
con-temporáneo y señalar que, como siempre, los errores del
pasado se re-piten hoy por no prestar atención a las lecciones
que nos da la Historia. Entonces, lejos de tomar posiciones políticas cansadas y predecibles, el
director prefiere presentar una visión más amplia, ignorando
palabrerías re-accionarias y centrándose en el largo plazo, que
parece haber de-saparecido de la política moderna. Y si bien
"Munich" no ofrece respuestas, al menos busca crear conciencia
de las fallas inheren-tes en un sistema basado en la obsesión por
el poder, la venganza y la apariencia de fuerza.
Pero, dejando
a un lado el aspecto "relevante", centrémonos por un momento en
el trabajo técnico y narrativo de "Munich". Cierta-mente
es una
de las obras más maduras de Spielberg, pues logra complementar
la narrativa con su estilo cinematográ-fico, el cual emula la
plástica visual de los thrillers de espionaje de los setentas,
sumergiéndonos de lleno en esa década, pero sin caer en pueriles
exageraciones. En la misma línea tenemos el pre-ciso modo con
que se
recrea la violencia de los ataques; lejos de caer en vacío
espectáculo visual, la violencia se presenta de forma natural y
hasta prosaica, dando así mucho mayor impacto y rea-lismo a esas
escenas.
El trabajo
del elenco es sobresaliente, y hay que aplaudirle a Spielberg la
decisión de no emplear "estrellas" en la cinta, sino au-ténticos
actores capaces de transformarse en sus personajes. Y aunque
siempre mantienen su posición anónima detrás de las cá-maras,
debo hacer mención especial del dúo dinámico de
Janusz Kaminski
como director de fotografía y Michael Kahn como edi-tor. Sin
duda gran parte de la "magia de Spielberg" viene de esos dos
constantes colaboradores. Ojalá pudiera decir lo mismo de
John
Williams, cuya música es ahora tan blanda y anónima como lo fue
espectacular y ruidosa en décadas pasadas. Su trabajo en
"Munich" no es malo, y funciona razonablemente bien, pero me
hu-biera gustado mucho ver lo que algún compositor más innovador
(digamos, Elliot Goldenthal o Graeme Revell) hubiera logrado con
las tensas escenas y ambiguas emociones de "Munich".
En resumen,
"Munich" trabaja muy bien en varios niveles; como thriller de
espionaje es muy eficiente gra-cias a su combinación de suspen-so,
acción y personajes bien dibu-jados. Como manifiesto político
transmite un mensaje impactante y de gran relevancia para el
mundo moderno. Si quisiera mencionar algún defecto, diría que su
larga duración (casi tres horas) la hace un poco re-petitiva
(plan-asesinato-introspección, plan-asesinato-introspección...),
pero se puede disculpar fácilmente en vista de sus demás logros.
Supongo que es inevitable que algunas personas la acusen de
tendenciosa, pero viéndola en un plano meramente narrativo, creo
que tiene una es-tructura sólida, una trama muy interesante y una
fantástica ejecu-ción técnica. Luego de las recientes
mediocridades de Spielberg, es un placer verlo de nuevo con
pleno control de su talento y traba-jando en una historia
relevante y bien planteada. Sólo espero que no se encasille en
el género histórico, y que en algún momento fu-turo logre aplicar
todas esas virtudes al género fantástico que tanta fama le dio.
Calificación:
    
Imágenes de "Munich" - Copyright © 2005 DreamWorks Pictures,
Universal Pictures, Amblin Entertainment,
Kennedy/Marshall-Barry Mendel Productions y Alliance Atlantis
Communications. Distribuida en España por UIP. Todos los derechos
reservados.
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