CRÍTICA
por
Pablo del Moral
En alguna ocasión escribí sobre mi desilusión al ver que muchos
destacados directores (que vieron la cima de su carrera en las
dé-cadas de los setentas y ochentas) entraron al nuevo siglo con
entu-siasmo, pero con capacidades reducidas. Gente de la talla
de Brian de Palma, John McTiernan, Sydney Pollack,
Richard Don-ner y hasta Francis
Coppola han logrado muy poco recientemente, dejando la clara
impresión de que quizás ya pasó su mejor momen-to. Por eso me
alegra ver que Richard Donner se redime un poco luego de la
abominable "Timeline",
ya que ahora con "16 calles" lo-gra un producto muy decente que,
aunque esté lejos de ser perfec-to, resulta muy entretenido y
razonablemente tenso.
Al principio de "16 calles" nos en-contramos a un cliché
viviente: el poli-cía neoyorquino Jack Mosley (Bruce
Willis), cínico, cercano al retiro e inci-piente
alcohólico que sólo desea pa-sar el tiempo de la forma más
tranqui-la posible. Pero un día, casi al termi-nar su guardia,
recibe la molesta ta-rea de llevar al locuaz criminal de po-ca
monta Eddie Bunker (Mos Def)
a un juzgado cercano, donde testificará en un importante juicio.
Es una labor sencilla, pero molesta, y Mosley la emprende con
desagrado. Pero casi inmediatamente el policía tiene que
enfrentar un atentado contra el testigo, y así comienza una
tensa carrera, con Mosley haciendo hasta lo imposible por
recorrer las 16 calles que lo separan del juzgado, mientras que
múltiples enemi-gos tratan de eliminar al parlanchín Bunker.
Empleando magníficamente las sucias y atestadas calles de
Nueva York, Donner crea un moderno campo de batalla que pone
énfasis en la sagacidad de los personajes y no en hue-cas
actitudes heroicas. A fin de cuentas, "16 calles" podría ser
considerada como una película de acción, pero lo que la
distingue es que trata de funcionar en un nivel más realista que
el de muchas otras del género. Con eso no quiero decir que sea
totalmente creí-ble en sus detalles... lejos de ello, la cinta
nos obliga frecuente-mente a tragar coincidencias convenientes y
giros un poco forza-dos. Pero, al emplear personajes sinceros y
humanos logra envol-vernos más en la trama, combinando
diestramente la fórmula de acción con un superficial pero bien
balanceado estudio de persona-jes que examina la moralidad
ambigua del protagonista y sus moti-vaciones para actuar.
El placer no dura mucho. Eventual-mente la cinta se instala en
un ritmo más cómodo y predecible, pero al menos mantiene los
pies en la tierra, a diferencia de muchas otras, inclu-yendo
"Arma letal", también de Don-ner, y "Jungla de cristal", donde
Willis debutó su interpretación del policía cí-nico.
Indudablemente le ha funcionado muy bien, pues su carrera está
reple-ta de personajes similares. Se antoja incluso posible que
el decrépito Jack Mosley de "16 calles" podría ser John McClane
(el personaje que interpretó Bruce Willis en "Jungla de
cristal") en su edad madura. El mayor obstáculo de la
película, sin embar-go, es Mos Def en el papel del insoportable
Eddie Bunker. Mos Def (nombre real: Dante Terrell Smith) ha
demostrado ser un actor competente en cintas como "Monster's
ball" y "El
leñador", pero la afectación vocal que adquiere en
"16 calles" lo hacen bas-tante molesto. Entiendo que su papel
debe ser irritante, para con-trastar con el sobrio y taciturno
Mosley, pero Mos Def no logra "vender" el efecto: en ningún
momento pude ver al personaje irritan-te; sólo percibí al actor
tratando de actuar de forma irritante. La di-ferencia es sutil,
pero enormemente significativa.
Cierto, la falla del actor co-estelar es un obstáculo
considerable, pero aún así logré disfrutar la película gracias
al sobrio estilo de di-rección de Richard Donner y a la
predecible pero competente ac-tuación de Bruce Willis. Y
cómo olvidar al siempre confiable David
Morse como uno de los principales villanos. Su
sensata y bien fun-damentada razón para querer matar al testigo
casi convence al es-pectador (y al protagonista), y subraya la
inusual combinación de intensidad y humanidad que casi siempre
ofrece este actor.
Entonces no encontraremos mu-cha innovación en los conceptos
y estructura de "16 calles", pero ba-jo la firme guía de Richard
Donner los clichés cobran nueva vida, combinándose con
personajes in-teresantes (la mayor parte) para llevar esta
simple cinta de acción a un nivel más realista (aunque no
necesariamente creíble). La gris moralidad de tales
personajes contri-buye a darle profundidad a la película y, en
mi opinión, eso la hace más in-teresante que algún genérico
refrito de omnipotentes héroes y burdos villa-nos. Puedo
recomendarla como una sencilla muestra de cine de acción que se
rehúsa a caricaturizar a sus personajes y a trivializar la
violencia.
Sin desear ponerla en ese elevado
nivel, podría decir que "16 calles" emula el realismo que
buscaban algunas cintas po-licíacas de los setentas, como
"Bullit", "The french connection" y "Point blank"; sus
protagonistas son humanos falibles y volubles y, por lo tanto,
mucho más fáciles de asimilar que los invencibles pa-ladines que
con tanta frecuencia vemos en el género. Y, finalmente, me
complace mucho ver a Richard Donner en buena forma, luego del
doble tropiezo de "Arma letal 4" y "Timeline". Ojalá el futuro
le depare proyectos igualmente interesantes.
Calificación:
    
Imágenes
de "16 calles" - Copyright © 2006 Alcon
Entertainment, Millennium Films, Emmett/Furla Films, Cheyenne
Enterprises, Equity Pictures Medienfonds y Nu Image
Entertainment. Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "16 calles"
Añade "16 calles" a tus películas favoritas
Opina
sobre "16 calles" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"16 calles" a un amigo
|