CRÍTICA
Pablo
del Moral (Cinencanto)
Pobre
Elvis.
La fama y
admiradores que tuvo en vida lo llevaron a
convertirse en un póstumo semi-dios. Y como
ocurre a las deidades desde tiempos inmemoriales,
igual número de obras buenas y de atrocidades se
han cometido en su nombre. "3000 Millas al
Infierno"* es una de estas atrocidades.
Desde los
primeros diez segundos de "3000 Millas al
Infierno" (No sabía que
"Graceland" quiere decir
"infierno" en español. Algo nuevo cada
día) se hace evidente que estamos en presencia
del conocido "churro": dos alacranes
metálicos (producidos no muy bien por
computadora) pelean violentamente en un árido
paraje del desierto. ¿Qué demonios es eso?.
Eventualmente se vuelve evidente que es una
metáfora, analogía o predicción de lo que
ocurrirá en la película entre los personajes
principales.
Esos
personajes son Michael y Murphy, líderes de una
banda de asaltantes que, disfrazados de Elvis,
pretenden robar el famoso casino Riviera, en Las
Vegas, durante la Semana Internacional de Elvis.
Como el hotel y casino están repletos de
imitadores del venerado cantante, la banda piensa
que le será fácil huir de la ley. A diferencia
de otras películas de tema similar (como "Dollars" o "Reindeer Games"), el
asalto ocurre al principio de la cinta. El resto
de la película trata de las consecuencias,
traiciones y dobles traiciones que se dan entre
los miembros de la banda, y que incluyen a una
mujer y su hijo y a los patéticos agentes
federales encargados de la investigación del
robo.
Aunque
estoy hablando de "3000 Millas al
Infierno" en calidad de atrocidad y churro,
la verdad es que ciertamente me entretuvo.
Durante más de dos horas el director nos arroja escenas
absurdas, actuaciones exageradísimas, rápida
edición, estridente música, y en general todos
los ingredientes de la película de acción
contemporánea. Kurt
Russell y Kevin Costner, como los
desalmados líderes de la banda, se dan gusto
tratando de parecer uno más malo que el otro. Courtney
Cox como la manipuladora mujer que se
encariña con el personaje de Kurt Russell tiene
la mejor actuación de la cinta. Nunca se sabe cuál
es su motivación real, o a quién es leal.
Incluso el niño David Kaye, como el
hijo de Cox no sale tan mal librado. Su personaje
de niño precoz es desde luego odioso, pero el
joven actor se las arregla para por lo menos
prestar tanta credibilidad al papel como Russell
o Costner. Si eso es elogio o insulto, está por
verse.
Los papeles
secundarios son muy jugosos, y van desde el
ridículo (Thomas Haden Church como un
agente federal) hasta lo virtuoso (Jon Lovitz como un
patético comerciante de antigüedades). El caso
es que todos lucen para bien o para mal, y todos
entretienen.
En
ocasiones se trata de disculpar una película
mala llamándola "de culto". En el caso
de "3000 Millas al Infierno" creo que
se puede justificar dicho apelativo. Aunque le
falta exceso y exhuberancia, esta película
podría con el tiempo encontrar su audiencia
ideal. Adicionalmente, la presencia de
tres actores tan famosos como Kurt Russell,
Courtney Cox y Kevin Costner en una película de
esta calaña sólo eleva el valor
"camp" de esta irregular pero
entretenida película.
No puedo
decir que "3000 Millas al Infierno" sea
una buena película. Pero definitivamente puedo
recomendarla como una "buena mala
película". Es decir, se puede usar el viejo
cliché tantas veces invocado por los admiradores
de películas de culto: es tan mala que es buena.
Cada quien sabrá si esto es una irresistible
invitación o una imperativa advertencia.
Calificación:
7

* Título en
México de "3000 miles to Graceland"
Imágenes
de 3000 miles to Graceland - Copyright © 2001
Warner Bros., Morgan Creek Productions, Lighstone
Entertainment y Franchise Pictures. Todos los
derechos reservados.
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