NOTAS
DE PRODUCCIÓN de Touchstone Pictures y Jerry
Bruckheimer Films
El
rodaje
El 2 de
abril de 2000, el Estudio y los realizadores,
formando equipo con la Marina de Estados Unidos,
organizaron una ceremonia para rendir tributo a
los hombres y mujeres que perdieron la vida aquel
trágico día. El Comandante de la Flota del
Pacífico, el almirante Thomas B. Fargo y Kathy
Billings, Ranger del los Parques Americanos del
Arizona Memorial dieron la bienvenida a Dick
Cook, Jerry Bruckheimer, Michael Bay, Ben
Affleck, Josh Hartnett, Kate Beckinsale, Cuba
Gooding, Jr., y a varios miembros de la
Asociación de Supervivientes de Pearl Harbor de
Hawai y San Diego en el Arizona Memorial.
"La
ceremonia fue una experiencia muy emotiva para
todos nosotros", dice Affleck. "Nunca
había estado allí, así que me llevé una
enorme impresión cuando vi el barco justo
debajo. Todavía sigue destilando aceite. Es muy
real y te da la medida de la magnitud de lo que
ocurrió. Todos esos nombres grabados en las
paredes de la capilla, familias enteras. Cuando
empezaron a sonar los aplausos resultaba difícil
conservar la compostura. Lo que se sentí allí,
entre respeto reverencial y miedo no lo olvidaré
nunca".
"Sientes
mucha emoción cuando ves todos esos
nombres", afirma Gooding. "Cuando
piensas en esos miles de hombres que murieron en
tan sólo unos minutos, se te parte el corazón.
Es entonces cuando comprendes la responsabilidad
que tenemos haciendo esta película. En cierto
sentido lo hace más fácil pero los sentimientos
son muy difíciles de controlar".
"El
rodaje principal empezó en Oahu, el martes 4 de
abril con una ceremonia de bendición que
celebró un sacerdote hawaiano. La toma de la
primera escena fue un momento muy emotivo para
gran parte del equipo de producción, ya que era
la primera vez que veían volar a la aviación
japonesa. Fue uno de esos momentos que te hacen
retroceder en el tiempo a un lugar en el que
nunca has estado. Y de repente te das cuenta de
lo terrible que debió ser. Un escalofrío te
recorre todo el cuerpo y sientes un nudo en la
garganta".
[Escena
127pt:] Por la mañana temprano, una ligera brisa
venía del mar y el rocío todavía resplandecía
sobre la ondulante hierba. Una madre joven
tendía la ropa. Miró hacia el cielo. Vio un
avión militar con un gran círculo rojo pintado
en sus alas. Volaba tan bajo que tuvo la
impresión de que si levantaba los brazos lo
tocaría con sus dedos. No reconoció la bandera,
pero no se asustó, sólo estaba sorprendida. El
ruido que hacía el motor era sobrecogedor. No se
dio cuenta del resto de los aviones que le
seguían. Pero de repente los vio, volando tan
bajo que pudo fijarse en las caras de los hombres
que los pilotaban. Eran japoneses. Se sintió muy
confusa. Agitaban las manos advirtiendo a sus
hijos, no para saludarles, sino para que salieran
corriendo y se escondieran. Entonces fue cuando
se dio cuenta: esto era sólo el principio.
"Rodar
en Hawai fue una experiencia mágica", dice
Bay. Y añade: "Hubo momentos de gran
intensidad. Te das cuenta dónde estás y todo lo
que esta película significa para mucha gente.
Cuando miraba hacia abajo, a la silla de mi
director, recuerdo que podía ver las huellas que
habían dejado las balas en el suelo. Estaban
justo debajo de mis pies. Lo cierto es que fue un
honor rodar justo en el lugar donde había
ocurrido. Para mí fue algo mágico".
A Bay
también le permitieron rodar bajo el agua en el
Arizona Memorial. Es la primera vez que un equipo
de rodaje obtiene este tipo de autorización.
"La imagen más simbólica de Pearl Harbor
es el hundimiento del Arizona", afirma Bay.
"Está a 1.200 metros por debajo del agua y
en él descansan los restos de más de 1.100
hombres. Tanto la Marina como el Servicio de
Parques Nacionales pensaron que era una buena
idea conservarlo como monumento para que nadie
olvidara lo que ocurrió".
"Bucear
hasta allí fue una verdadera hazaña",
sigue diciendo. "Está muy oscuro, y
todavía hoy sigue destilando combustible. Hay
muchos sedimentos y muchas algas. También hay
percebes enormes. Pero de repente ves una
escotilla que sigue conservando el cristal. Las
escaleras que llevan a las bodegas están muy
destruidas y en la proa todavía puede verse el
enorme armamento que tenía. Fue una experiencia
inolvidable. Sientes muchas cosas cuando estás
ahí abajo".
La parte
más grande y más peligrosa de la secuencia del
ataque se rodó en los primeros días de la
producción. Por motivos de identificación, los
dos bombardeos tomaron el nombre eufemístico de
Big Shot #1 y Big Shot #2. Tanto la primera como
la segunda unidad bajaron al Middle Loch de Pearl
Harbor, estableciendo un campamento base en
Victor Dock. Varias pequeñas embarcaciones
transportaban al equipo durante el día, así
como a decenas de especialistas y de extras, sin
olvidar al equipo de la flota de la Marina de
Estados Unidos anclada en este lugar. El Big Shot
#1 implicaba explosiones en seis barcos, cada uno
de los cuales medía entre 120 y 180 metros de
longitud. A John Frazier, coordinador de efectos
especiales, a Jim Schwalm, su coordinador de
plató y a todo su equipo le llevó un mes
organizar la flota.
"Realizamos
diversas pruebas durante la
pre-producción", afirma Frazier. "Las
explosiones que más le gustaban eran las que
utilizaban dinamita, así que nos decidimos por
explosivos de gran potencia. También utilizamos
conductores, una combinación de los dos y lo que
se llama un Kinepak, que es un explosivo binario
o una mezcla de dos componentes químicos que no
es volátil hasta que los unes. Para conseguir la
velocidad y la altura que quería Michael, esta
era la forma más segura de hacerlo porque esto
no queríamos que fueran fuegos artificiales sino
explosiones de verdad".
El equipo
de Frazier utilizó 700 mechas de dinamita, más
de 600 metros de conductores y 15.120 litros de
gasolina para prender los seis barcos.
"Hacía bastante calor", dice Frazier
bromeando. "Los pirotécnicos estaban en los
barcos. Prendieron fuego a todo lo que había en
ellos, así que teníamos cientos de metros de
líneas de fuego, extintores, (COE y espuma) y
todo el mundo llevaba mascarillas para que no
inhalarán el humo".
Su equipo
también utilizó naftaleno para crear un humo
negro muy denso en las secuencias de los
bombardeos y durante toda la producción. Es el
mismo componente químico que se utiliza en las
bolas de naftalina y que no es tóxico.
El
Departamento de Protección del Medio Ambiente
estuvo siempre presente para supervisar el
desarrollo y la ejecución de las secuencias de
los bombardeos. A la compañía de producción le
preocupaba mucho proteger el habitat y la vida
salvaje de la zona (lo que incluía algunas
especies de peces, pájaros y tortugas) y llegó
a bloquear la autopista en un radio de 6
kilómetros.
Bay siempre
tuvo las ideas muy claras sobre cómo quería que
se desarrollaran las secuencias. Se tomó todo el
tiempo necesario para situar las 12 cámaras de
Panavision, de las que él mismo se encargaba, y
al mismo tiempo sincronizaba un conjunto de más
de 30 especialistas, 90 extras, 9 aviones, una
embarcación dotada de cámara y un equipo que
controlaba un sinfín de efectos especiales
dotados de detonadores situados estratégicamente
alrededor de la flota. El departamento de
embarcaciones tenía un ballenero de 800 metros,
tres embarcaciones con cámara, una motora, tres
embarcaciones de apoyo, dos jet skis, seis
embarcaciones que tomaban fotos, nueve pequeñas
planeadores y 13 barcos de efectos especiales.
"Cuando
ocurrió la explosión, fue la explosión más
grande que jamás había visto en mi vida",
afirma el director/productor Bay. "Nuestro
coordinador de efectos especiales, John Frazier,
que lleva 40 años en esta profesión, y que es
uno de los responsables de los efectos de
Apocalypse Now (Apocalipsis Now),
afirmó: Es sin duda la explosión más
grande que jamás he hecho para una
película".
Bay
continúa diciendo: "Todo ocurrió en 7
segundos. Fue un verdadero compendio de lo que es
una catástrofe: aviones volando, un
helicóptero, un B-25, gente en pequeñas
embarcaciones
Pero todo estuvo muy bien
sincronizado y salió a la perfección. Cuando
estaba rodando, me acuerdo que miraba a mi
alrededor y me decía: ¡No puedo creer lo
que estoy haciendo!".
"La
explosión fue tan enorme que me puse a
temblar", recuerda Bay riéndose. "Se
puede apreciar en el movimiento de la cámara
porque no había calculado la magnitud de la
explosión."
A pesar de
que gran parte de la secuencia de la batalla se
realizó con efectos especiales en directo, la
compañía Industrial Light & Magic se
encargó de completar muchos detalles. El
director de la segunda unidad y supervisor de
efectos visuales, Eric Brevig realizó el
seguimiento del proceso. Tanto él como su equipo
llevaron a cabo sus propias investigaciones
históricas, buscando películas y fotografías
antiguas.
"El
guión estaba perfectamente detallado", dice
Brevig. "Sabía que no contábamos con toda
la tecnología que requería el guión. Pero ese
es el desafío: crear algo que no habíamos hecho
antes. En la actualidad, Pearl Harbor es una
enorme atracción turística, pero insistí en
situar las cámaras justo donde debían estar. Se
puede reconocer perfectamente la geografía de la
zona. Además tuvimos que pintarlo todo salvo las
montañas más alejadas y diseñar escenarios de
batalla con navíos de guerra sintéticos y
explosiones gigantescas".
"La
utilización de miniaturas en vez de grandes
elementos de atrezzo era evidente ya que lo que
teníamos que crear tenía unas proporciones
gigantescas", explica. "No hubiéramos
podido construir elementos lo suficientemente
grandes para la película. Realizamos maquetas de
barcos y de aviones con imágenes generadas por
ordenador y luego las duplicamos. En el caso de
los aviones, lo hicimos cientos de veces y en el
de los barcos casi doce veces, con el fin de
llenar todo el puerto. También colocamos
marineros sintéticos en los barcos. Cada uno de
ellos es un personaje generado por ordenador con
un traje diferente y que está coreografiado para
que realice una actividad precisa".
Brevig
utilizó ilustraciones y animaciones para
diseñar los movimientos más básicos de su
cámara. Trabajó en estrecha colaboración con
David Nowell, el director de fotografía aérea y
con su propio cámara, Mitch Amundsen, en la
segunda unidad con el fin de crear escenarios que
parecieran reales y que estuvieran a la altura de
lo que Bay esperaba.
Teniendo en
cuenta que el ataque a Pearl Harbor se realizó
por aire, el departamento aéreo tuvo un gran
protagonismo durante el rodaje. El coordinador
aéreo Alan Purwin, el jefe de pilotos Steve
Hinton y el director de fotografía aérea David
Nowell se encargaron de todas estas tareas.
Hinton, que goza de un gran prestigio en los
círculos de la aviación por ser propietario de
un gran número de aviones especializados, es
también uno de los mejores pilotos de la
industria cinematográfica.
"Teníamos
14 aviones operando a la vez", dice Bay. Y
añade: "Yo ya había trabajado antes con
aviones, con reactores de las Fuerzas Aéreas y
otros aviones de este calibre, pero estos eran
mucho mayores y con mucha más potencia. Algunos
de estos aparatos tienen más de 60 años y los
llevamos al límite. Pero contábamos con pilotos
muy experimentados. Como le dijo un oficial de la
Marina sobre Steve: Es tan bueno que
consigue que vuele cualquier cosa. Tenía
plena confianza en ellos. Y no sólo en los
pilotos, sino también en el equipo, en los
especialistas y en los actores que también
tuvieron que enfrentarse a grandes
peligros".
"Recuerdo
que estábamos rodando en una torre de 16 plantas
y el avión tenía que acercarse a 320 km/hora.
El avión tenía que girar, dirigirse a la torre
y rodearla. Estaba a tan sólo tres metros de
nosotros. Confiaba totalmente en los pilotos.
Pero me siento muy orgulloso de todo el trabajo
que realizamos tanto en el agua, en la tierra,
como en el aire. Y también la combinación de
todas estas tareas. Además cumplimos
estrictamente con todas las medidas de seguridad.
Sólo hubo un incidente menor con un avión, cuyo
resultado fue un dedo roto, un par de esguinces y
una lesión en un hombro, además de algunos
moratones y arañazos. Es entonces cuando te das
cuenta de todo lo que tuvieron que pasar estos
hombres."
La
aviación utilizada en la película incluía una
variedad de 16 aviones antiguos y algunas
réplicas, entre las que estaban tres réplicas
de los bombarderos Val, tres réplicas del Kate y
tres Zeros para reproducir los aviones japoneses.
El departamento aéreo también utilizó cuatro
P-40s , un DC3, cuatro B-25s y un Messerschmidt
ME-109.
"Es
imposible encontrar los aviones que existían
entonces. A ningún precio", explica el
piloto Steve Hinton. Y añade: "El Zero que
utilizamos, por ejemplo, era un modelo posterior,
pero es el único Zero que todavía funciona en
todo el mundo. En los otros dos se instalaron
motores americanos para que pudieran volar. Son
aviones magníficos. Tampoco quedan Kates ni
Vals, que era los bombarderos y los aviones que
llevaban los torpedos. Ni siquiera creo que quede
uno en el mundo totalmente montado. Además,
utilizamos una versión posterior del P-40 porque
sólo queda uno de una versión más moderna que
pueda volar".
"Hicimos
todo lo que pudimos para que pareciera
auténtico", afirma Hinton.
"Conseguimos aviones que se parecían a los
de la época. Para los puristas esto no es lo que
hay que hacer. Lo más seguro es que el avión no
tenga el color adecuado, o que falle cualquier
otro detalle. No puede ser perfecto ya que estos
aviones ya no existen, y los que quedan están en
los museos y no es muy aconsejable poner en
peligro un trozo de la historia. No creo que el
público vaya a ver a aviones cuando va al cine.
Además, el núcleo del relato, es la historia
humana, el resto sólo sirve para
realzarla."
El 5 de
mayo, el reparto y el equipo abandonó Hawai para
empezar a trabajar en la zona de Los Angeles. Las
localizaciones incluían el Camarillo State
Hospital, Union Station en el centro de Los
Angeles, el Linda Vista Hospital en Boyle
Heights, el Queen Mary en Long Beach, Fort
MacArthur, el Warner Grand Theatre en San Pedro,
el US Coast Guard Lighthouse en Palos Verdes, el
aeropuerto Van Nuys, la Marine Air Corps Station
en Tustin y la Point Magu Naval Air Station en el
US Naval Construction Battalion Center de Port
Hueneme. El equipo también pasó un tiempo en el
Disney Ranch en Newhall, así como en el Stage #2
de las instalaciones de los Estudios Disney en
Burbank. Otras localizaciones fueron Point Dume y
Point Magu, Pomona, Claremont, LaVerne, Somis y
Glendale.
A mediados
de junio, la compañía de producción se
trasladó a los Estudios Fox, en Baja,
California, para rodar durante dos semanas la
mayor parte de las escenas que se desarrollan
bajo el agua. El enorme depósito de agua se
utilizó para escenificar el vuelco del USS
Oklahoma y el hundimiento del USS Arizona y del
USS West Virginia. Las escenas que se
desarrollaban en el Canal de la Mancha se
realizaron en un depósito de agua más pequeño
que hay en las mismas instalaciones.
A finales
de julio, el equipo y el reparto se trasladaron
al sureste de Texas. El trabajo empezó en
Houston en el USS Texas, uno de los pocos barcos
de este tipo que quedan de la Primera Guerra
Mundial. Después viajaron hasta Corpus Christi,
al USS Lexington, uno de los dos portaaviones que
quedan de la Segunda Guerra Mundial. Pasar todo
eso tiempo en los barcos, que son verdaderos
museos flotantes abiertos al público,
representó una experiencia educativa inolvidable
a pesar del asfixiante calor y de la plaga de
mosquitos que nos invadió.
Una semana
después de que la producción estuviera
prácticamente montada a mediados de agosto en
Los Ángeles, un equipo reducido viajó a
Inglaterra para rodar las escenas de Rafe cuando
se alistó en la RAF. Este rodaje se desarrolló
a primeros de septiembre. Otro equipo reducido se
trasladó a San Diego y al USS Constellation para
completar el rodaje del ataque aéreo de
Doolittle. Bruckheimer, Bay y su equipo pasaron
un día en el mar observando a los pilotos de la
Marina durante sus sesiones de entrenamiento. Los
aviones despegaban y aterrizaban cada 60
segundos, a pocos centímetros de donde estaba
situado el equipo. Una vez que terminaron los
ejercicios del día, el equipo de rodaje
trasladó sus B-25 en la cubierta del barco,
despertando la admiración de la Marina.
Esta
película es el proyecto de mayor envergadura que
habían llevado a cabo hasta la fecha los
realizadores, pero al mismo tiempo fue uno de los
más fáciles. "Ha resultado ser una
producción perfecta", dice Bay con gran
entusiasmo. "El calendario se cumplió a la
perfección. El rodaje duró 106 días y 10 de
ellos se realizaron con una unidad reducida. A
veces no me puedo creer que hemos hecho una
película de esta magnitud en tan poco
tiempo".
"Estábamos
muy bien preparados", sigue diciendo.
"Jerry y yo ya habíamos realizado grandes
proyectos y he trabajado con este mismo equipo en
varias películas. Creo que cuento con uno de los
mejores equipos de Hollywood. Forman un grupo
humano de enorme categoría. Y creo que esa es la
clave".
Fuente: Buena
Vista Internacional España
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