CRÍTICA
por
Leandro
Marques
La
respuesta está en las vacas
Si se tratara de uno de esos días
agotadores, en los que las responsabilidades y
compromisos pueden más que cualquier exigencia
del cuerpo y no dejan espacio en la cabeza para
otra cosa que el descanso y la distensión,
entonces Alguien como tú (título de
Someone like you en Argentina)* podría
convertirse en la alternativa correcta. Ahora, si
el físico responde bien, y la mente está en
condiciones de ser desafiada o movilizada desde
la pantalla, mejor no dudar y buscar ofertas por
otro lado.
La
película de Tony Goldwyn (A walk
on the moon), pese a sus
indudables limitaciones en el guión y sus
inevitables caídas en lugares comunes del
género, puede calificarse como honesta. Es poco
probable que alguien vaya a verla esperando otra
cosa que un rato de entretenimiento liviano.
Y justamente eso, en base a lindos chicos y
chicas que se aman y dejan de amar, de algunos
simpáticos enredos y de una teoría loca de una
mujer despechada, es lo que ofrece Alguien
como tú.
Ashley Judd, la actriz
de Besos que matan y Fuego
contra Fuego -entre otras-, interpreta
en esta ocasión a Jane, una chica dulce,
inteligente, productora de un programa de
televisión, que se enamora y vive un apasionado
romance con Ray, un compañero de trabajo. Ray
encarna la idealización hecha realidad, apuesto,
seductor, confiable, y pronto se adueña del
corazón de Jane, al punto que ambos deciden,
como prueba del intenso amor que los une, irse a
vivir juntos a un espléndido departamento en
Nueva York.
Claro, el
hombre es de carne y hueso, y a días de la
mudanza no aguanta la presión y desaparece de la
faz de la tierra. Abandonada y destrozada, Jane
no puede sacarse a su príncipe azul de la
cabeza, y se deshace por entender cuáles fueron
las razones que determinaron tan abrupto y
desafortunado final. Por casualidad, en base a un
artículo que lee en el New York Times, encuentra
en una científica biológica teoría sustentada
en el comportamiento de las vacas, la
explicación racional acerca de la verdadera
naturaleza del hombre.
Ésa es en
síntesis la esencia de la película, que a
través del humor intenta explorar, aunque sin
bucear demasiado profundo, en los distintos
recorridos del amor, la desilusión, la
frustración y la esperanza. Sin giros
imprevistos del guión y actuaciones apenas
discretas (entre otras cosas porque los
personajes en sí no dejan demasiado potencial
para el brillo) pero con el aliciente de algunos
momentos divertidos, Alguien como tú
termina convirtiéndose en una propuesta
olvidable aunque entretenida. Ideal para esos
días agotadores, por la noche, cuando la cabeza
no tiene reservas para ninguna pretensión
intelectual.
* Nota del editor.
© 2001 Leandro Marques. Prohibida su
reproducción sin autorización expresa de su
autor.
Imágenes
de Siempre a tu lado - Copyright © 2001 Fox 2000
Pictures. Fotos por Myles Aronowitz. Fuente: Fox
España. Todos los derechos reservados.
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