La Butaca
Revista de Cine


   
   APUNTA TU CORREO

Cada semana los
últimos estrenos de cine

 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

√ Fácil      
Cómodo
√ Seguro  
√ Rápido
  

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


TITUS


Dirección: Julie Taymor.
Paises:
Italia y USA.
Año: 1999.
Duración: 162 min.
Interpretación: Osheen Jones (joven Lucius), Dario D'Ambrosi (Clown), Anthony Hopkins (Titus Andronicus), Jessica Lange (Tamora), Raz Degan (Alarbus), Jonathan Rhys-Meyers (Chiron), Matthew Rhys (Demetrius), Harry Lennix (Aaron), Angus MacFadyen (Lucius), Kenny Doughty (Quintus), Blake Ritson (Mutius), Colin Wells (Martius), Alan Cumming (Saturninus), James Frain (Bassianus).
Guión: Julie Taymor; basado en la obra "Titus Andronicus" de William Shakespeare.
Producción: Conchita Airoldi, Jody Patton y Julie Taymor.
Música: Elliot Goldenthal.
Fotografía:
Luciano Tovoli.
Montaje: Françoise Bonnot.
Diseño de producción: Dante Ferretti.
Dirección artística: Pier Luigi Basile, Massimo Razzi y Domenico Sica.
Vestuario: Milena Canonero.
Decorados: Carlo Gervasi.
Estreno en España: 23 Enero 2004.

CÓMO SE HIZO "TITUS"
Notas de la directora Julie Taymor

© 1999 Lauren Films

1. Introducción

  «Durante siglos, TITUS ANDRONICUS, una de las primeras piezas de Shakespeare, ha sido tema de dura controversia. Considerada en sus días como su más exitosa obra alimenticia, los refinados siglos que nos han precedido se vieron sobresaltados por la yuxtaposición de elevado drama, descarnada violencia y absurda comedia negra. Son precisamente estas características las que me fascinaron y convencieron de que la pieza era idónea para ser llevada al cine, hablando directamente a nuestro tiempo, una época cuyo público se alimenta a diario de los escándalos sexuales de la prensa amarilla, de grupos de pillaje adolescentes, de juergas a golpe de pistola en los institutos, y de los detalles íntimos acerca del juicio por el asesinato de alguna celebridad. De igual modo, una época donde el racismo, la limpieza étnica y el genocidio casi que ya no impresionan por ser lugar común y aparentemente inevitables. Nuestra industria del espectáculo prospera con explícitos detalles de asesinatos, violaciones, y vilezas en tanto que se hace rara la existencia de una película o pieza teatral que no sólo muestre hechos oscuros sino que se recree plenamente en ellos, poniendo a prueba y desafiando nuestras más sagrados principios morales y legales. TITUS no es una historia refinada e inofensiva, donde la bondad triunfe sobre el mal, sino una en la que a través de su cruel horror emerge con plena fuerza la irrefutable poesía que encierra la tragedia humana, exigiéndonos que examinemos las verdaderas raíces de la violencia y juzguemos sus distintos actos.

  Guerra, sacrificios rituales, infanticidio, violación, tortura nihilista, mancillamiento del honor, suicidio, y venganza: la voz feroz, cínica y perversamente ingeniosa de Shakespeare ha creado una disertación condenatoria acerca de esta adicción consubstancial a la naturaleza de la humanidad. La gloria y la victoria en la guerra de una nación es la aflicción y la devastación de otra. A pesar de que en ocasiones se presenta como necesaria, una vez que se acepta y justifica una forma de violencia, se abren las enclusas y las aguas desbocadas se arremolinan en un ciclo vicioso sin fin.

2. Los personajes: Tito, Tamora y Aaron

  El Gran General Titus Andronicus es un protagonista fascinante y desconcertante. A primera vista, podría ser nuestro Colin Powell o el General Schwarzkopf. El pueblo de Roma, en su admiración y adoración por su triunfante héroe bélico, ruega a éste que acepte ser su Emperador dadas las caóticas circunstancias presentes. Se trata de un hombre de honor, un padre estricto pero tierno, respetuoso para con las tradiciones y la ley, pero cuyo fatal defecto es, irónicamente, esa rigidez e incapacidad para adaptarse al clima emocional que le rodea. Siguiendo el ritual religioso, Tito sacrifica inexorablemente al hijo primogénito de la Reina goda cautiva. La culminación de este acto es el catalizador de los que siguen y que, fuera de todo control, se suceden vertiginosamente. Desde su posición como gran héroe de guerra, Titus se hunde en una locura que rivaliza con la del Rey Lear. El blindaje que le proporcionaba su visión del mundo estalla en mil pedazos y, preso de su locura, puede finalmente ver el mundo tal como es. En una escena agridulce y sorprendentemente absurda, reconoce que la Diosa de la Justicia ha abandonado la tierra, por lo que enrosca cartas en torno a unas flechas y las dispara a los cielos, pidiendo a los Dioses que enderecen sus entuertos. Por último, une a sus penas la venganza y en un último acto punitivo, el Gran General se convierte en alegórico maestro pastelero, sirviendo a sus enemigos en forma de pastel que deberá engullir la propia madre de éstos.

  Tamora, la Reina de los godos, bien podría considerarse Lady Macbeth. De hecho, posee mayor dimensión y una psicología más rica que la más famosa de las villanas de Shakespeare. Hecha primeramente cautiva, presencia el brutal sacrificio de su hijo. Después que sus súplicas de gracia caigan en oídos sordos, clama con abrasador odio: "¡Oh, fervor cruel y hereje!" A partir de ese momento, comprendemos sus motivaciones y observamos con horror cómo su avidez de resarcimiento la torna encarnación misma de la Diosa de la Venganza. A lo largo del relato, este singular personaje nos conmueve como madre, nos seduce como atractiva y astuta amante, y nos confunde con su hábil y brillante control en su calidad de poderosa Emperatriz de Roma.

  Aaron el Moro es el esclavo, amante y compañero de fechorías de Tamora. Quizá el más desconcertante y a la vez contemporáneo de todos los personajes, Aaron se presenta como un enigma. Su historia va desplegándose a medida que observamos perplejos su magistral manipulación de los atroces acontecimientos. Su desagradable sentido del humor y demás aspectos le conectan con el público del mismo modo que lo hace un Yago o un Ricardo III. Pero lo que le separa de esos grandes villanos es que Aaron es negro. Shakespeare ha urdido una imagen del racismo que no halla parangón en sus posteriores piezas. Los diálogos de Aaron que reflejan su odio hacia el intolerante mundo que le rodea, y las viles palabras que le son devueltas por parte de los otros, nos permiten reflexionar acerca del cómo y el porqué acaba convirtiéndose en esta alma impía. Nihilista, ateo, frío y calculador, esta oscura figura surge como la imagen de Tito en el espejo. Tito empieza siendo un buen hombre; sus actos se rigen por un sentido de honor y moral. Aaron es un diablo ingenioso y autoconsciente que se divierte con horrendos actos de atrocidad insensata. Sin embargo, hacia el final, el cambio experimentado en Tito como cocinero hace que su acto se asemeje estrechamente a los propios de Aaron en cuanto a crueldad e imaginación, en tanto que Aaron el solitario evoluciona hacia la figura del padre afectuoso dispuesto a sacrificarse por la vida de sus hijos.

3. Concepto estilístico

  Al efectuar la adaptación de TITUS a guión cinematográfico, el reto se situaba en ser capaces de mantener los contrastes y el alcance de la visión de Shakespeare: su historia y lenguaje son a un tiempo poéticos y muy directos. Bascula entre las explícitas bajas pasiones y las revelaciones efímeras y alegóricas. Aunque me había comprometido a crear una película cuyo mundo se fundamentara en cierto sentido de posibilidad y realidad, también estaba obligada para con las ideas que había formulado en el teatro que yuxtaponen imaginería naturalista y estilizada.

4. Localizaciones como metáfora

  La Roma moderna erigida sobre las ruinas de la antigua ciudad ofrecía la estratificación perfecta para los escenarios de la película. Quería mezclar y enfrentar tiempos distintos, crear una época singular que yuxtapusiera elementos del antiguo ritual bárbaro con estilos y actitudes cotidianos y familiares. En lugar de recrear la Roma del 400 d. C., las localizaciones de la película comprenderían las ruinas de la Villa de Adriano, las Termas de Caracalla, el Coliseo, etc...tal y como son hoy en día, con toda su deteriorada belleza, siglos de graffitis y de horrible y espectral historia. Como contrapartida a la arquitectura clásica, Dante Ferreti, mi diseñador de producción, me mostró el barrio del E.U.R, el centro administrativo de Mussolini, a cuyo edificio principal se ha bautizado como el "Coliseo cuadrado" debido a sus numerosas arcadas. Construido por Mussolini para recrear la gloria del Imperio Romano, esta arquitectura surreal, casi futurista, resultó ser un escenario que se ajustaba plenamente al concepto del film.

  Para enmarcar el relato, elegí una estructura arquitectónica que funcionara de manera simbólica: El Coliseo romano, el arquetípico teatro de la crueldad, donde la violencia alcanzó su cima como espectáculo.

  La película se inicia con un prólogo que contiene el espectro de la "violencia" mientras se transforma, en pocos segundos, de entretenimiento inocente en horrorosa realidad. Cuando el juego inocente con soldados de juguete de un niño desemboca en una evidente y atronadora explosión de bombas, aquél va a parar por una distorsión del tiempo estilo "Alicia en el país de las Maravillas" en pleno Coliseo romano. Por arte de magia, sus soldados romanos de juguete devienen carne y hueso blindados, cubiertos por capas de tierra; Titus y sus ejércitos regresan de la guerra en una marcha triunfal sobre la arena. Las convenciones de la película se ponen en funcionamiento: armaduras y armas arcaicas. motocicletas, camiones, tanques, y caballos tirando de carros, todo cómodamente revuelto como los juguetes en la mesa de la cocina del chico. En cuanto a los espectadores de las gradas, no hay ni uno. Sólo se percibe el sonido de sus vítores, como si los fantasmas de siglos pasados se hubieran despertado. El niño encarna su papel como el joven Lucius, el nieto de Titus, y será a través de sus ojos que devenimos testigos de este cuento de venganza y conmiseración.

  La encrucijada y la ciénaga son dos ejemplos de cómo las localizaciones funcionan a manera de ideogramas para la esencia temática de una escena.

  La Encrucijada: En cierto momento, Tito se da cuenta de que sus acciones tienen como resultado su responsabilidad en cuanto a la potencial ejecución de sus propios hijos. Su autoconsciencia le sitúa en la encrucijada de su vida, donde su visión del mundo empieza a hacerse clarividente. Literal y figurativamente, su armadura ha desaparecido, se muestra vulnerable. La encrucijada física con sus imprecisos y desvanecidos extremos subraya su estado de ánimo y su relación con su familia y con Roma.

  La Ciénaga: Las propias palabras de Shakespeare lo dicen todo.

"Allí se halla la primavera que habéis mancillado con barro..."
"Di, amada sobrina, qué manos sombrías y viles
Han podado, talado, y desprovisto tu cuerpo
De sus dos brazos..."

  La ciénaga es una metáfora acerca de la violación de Lavinia. Se halla abandonada, sobre un tocón de árbol carbonizado, rodeada de aguas pantanosas que borbotean azufre. Allí donde hubo manos, ahora hay muñones. El resultado es surreal y poético, de acuerdo con mi criterio de trabajo, evitando así caer en la trampa de un realismo absoluto. Existe un peligro cierto en la mostración literal y detallada de una imagen como la del desmembramiento de Lavinia. Su horror resulta fácilmente grotesco y puede absorber toda la atención del público en demérito de una imagen más plena del hecho.

5. Imaginar la violencia

  Mi pauta derivó del propio Shakespeare. Lo genial de su drama estriba en que el autor yuxtapone acciones muy directas, sencillas y viscerales con una inmensa imaginería verbal y poética, no permitiendo abusar ni de acciones gratuitas o poetizaciones sentimentaloides. Contrastando con el destino de Lavinia, se presencia plenamente la horrible escena en que Aarón corta la mano de Tito con un cuchillo de carnicero: el dolor, el grito, la confusión de la sangre, los trapos para detener la hemorragia; todo hechos, nada que ver con la imaginación. A lo largo del metraje, hay una tensión entre lo real y lo surreal, lo poético y lo explícito, con la esperanza de dejar que la adrenalina fluya mientras se reta a cuerpo y mente.

  En este áspero drama hay una constante referencia a la mitología griega y romana así como al simbolismo animal y al remitente a la naturaleza. Contemplamos los colmillos de la crueldad, y luego oímos que "Roma no es sino una jungla para tigres..." A menudo hay referencia a Lavinia, la hija de Tito, como si de una cierva se tratara, y la violación y mutilación que le sobrevienen tiene paralelismos directos con la historia de Filomela en las Metamorfosis de Ovidio. Esas imágenes se concretaron totalmente en mi cabeza y se me presentaban como cruciales a la hora de afrontar la narración del cuento. Los motivos verbales se tornarían visuales. Era preciso llevar a cabo la imagen de Lavinia, la cierva, siendo ultrajada por Quiron y Demetrio, a un tiempo hijos de Tamora y tigres feroces.

  El concepto de "Pesadillas propias de Penny Arcade " se ideó para mostrar los paisajes internos de la mente cuando se ve afectada por acciones externas. Estas imágenes estilizadas, al modo del haiku aparecen en varios momentos a través del metraje contraponiéndose a los hechos reales de modo alegórico y onírico. Describen, en forma de collages abstractos, fragmentos de memoria, los insondables estratos de un hecho violento, el flujo metamórfico de lo humano, lo animal y lo divino. Para cuando llega la última de esas secuencias surreales, la línea entre ilusión y mundo tangible se ha diluido. La pesadilla se apodera de la situación...la locura deviene lucidez y lo inimaginable se hace realidad.

  La carnicería del banquete final, reflejo de la matanza en la mesa de la cocina del niño que abre el film, culmina con Lucio dirigiendo su pistola hacia el Emperador Saturnino. Nos hallamos en un escenario de interior, el comedor de Tito. Con el retumbar de los disparos, la cámara se aparta con celeridad de la mesa abriendo cuadro para mostrar toda la escena, sin muros, desarrollándose ahora en el centro del Coliseo. En esta ocasión, las graderías están repletas de espectadores. Observan. Enmudecidos. Somos nosotros.

  Como contrapunto al tenebroso cuento de venganza de Shakespeare está el viaje del niño, desde la inocencia infantil, pasando por el testimonio pasivo, a la adquisición del conocimiento, de la sabiduría, la compasión y la capacidad de opción, finalmente. Cuando el drama toca a su fin, el joven Lucio, el chico, toma en sus brazos al bebé de Aarón. Sosteniendo a su "enemigo", el joven Lucio empieza a dirigirse hacia el arco de salida del Coliseo. Mientras camina, el infinito cielo nocturno que se vislumbra bajo el singular arco da paso lentamente al alba. El chico sigue avanzando hacia la salida, hacia la promesa de la luz del día como si la redención fuera una posibilidad.»


Imágenes y notas de cómo se hizo "Titus" - Copyright © 1999 Clear Blue Sky Productions, NDF International, Overseas FilmGroup y Urania Pictures. Distribuida en España por Lauren Films. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Titus"
Añade "Titus" a tus películas favoritas
Opina sobre "Titus" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Titus" a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

En la ciudad     Good bye, Lenin!     La mancha humana (The human stain)     Mystic river     Swiimming pool (La piscina)

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
sorteos | reportajes | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto | publicidad

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2004 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Sorteos
Especiales
Reportaje
Carteles
Libros
Videojuegos
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Top10
Opinión
Quiénes somos
Contacto

Publicidad
Añadir a Favoritos