CRÍTICA
por
Pablo
del Moral (Cinencanto)
"De
los creadores de Big Daddy"...
Si esa
frase no mete miedo incluso al más obtuso
cinéfilo (yo), nada lo hará. Bueno, tal vez
"De los creadores de Supernova".
Afortunadamente "Tan Perversa Como el
Diablo" (título en México de 'Tres
idiotas y una bruja')* no cae en
los abismos de mediocridad de "Big
Daddy". Y la única razón es que "Tan
Perversa Como el Diablo" tiene un
excelente elenco de comediantes poseedores de los
más precisos instintos humorísticos.
Es sólo su tremendo talento lo que hace que esta
película no sea un ejercicio en masoquismo para
el espectador.
La trama
narra los esfuerzos de dos "slackers",
Wayne (Steve Zahn) y J.D. (Jack Black) por
evitar que Darren Silverman (Jason Biggs), su mejor
amigo, se case con Judith (Amanda Peet), una de
las más castrantes y odiosas mujeres que he
visto en la pantalla. Dichos esfuerzos incluyen
el fingir que Darren engaña a Judith, tratar de
enamorarlo con una amiga de la secundaria y como
último recurso, secuestrar a Judith y fingir su
muerte. Y eso es tan sólo en la primera media
hora de la película. Después las cosas sólo se
complican más con la inclusión de un entrenador
asesino y un grupo de malhabladas monjas.
La
mayor parte del humor es terriblemente plano, y
es doloroso ver a estos comediantes usar todo su
talento para tratar de inyectarle vida a los
inertes diálogos. Amanda Peet mantiene
diestramente a su personaje entre la credibilidad
y la caricaturización; Jack Black y Steve Zahn,
quienes tanto han contribuido en películas como "High
Fidelity" y "Suburbia", muestran
una química extraordinaria y sus personalidades
en ocasiones trascienden el cansado guión para
producir las pocas risas que se encuentran en la
película. Jason Biggs como Silverman no es
tan exitoso, pero por otro lado no esperaba
demasiado de él. Es agradable, pero no está a
la altura de sus co-protagonistas.
Tal vez la
falla principal de la película reside en que el
equipo de producción no pudo conciliar la
inocente trama con la aparente intención de
convertir a "Tan Perversa Como el
Diablo" en una cinta vulgar y ofensiva,
a la par (¡ya quisiera!) de "Loco
por Mary" o "Me,
Myself and I". Nunca se atreve a
acercarse siquiera al extremo, pero tampoco
quiere ser demasiado blanca. El resultado es
tedioso y predecible, y aunque definitivamente
hay ciertos momentos buenos, hubiera sido mucho
mejor si los cineastas hubieran tenido el valor
de llevarla a lo excesivo. En cierto modo esta
película me recordó "Dude, Where's My Car?"; ambas
tienen una buena premisa y sólidos comediantes,
pero carecen de consistente humor. Lo que rescata
a "Dude..." es la excelsa estupidez en
que se regodea, cosa que la lleva a trascender
sus limitaciones. Si los productores de "Tan
Perversa Como el Diablo" se hubieran
atrevido a llevarla a esos extremos, con el
beneficio de su gran elenco, hubiera resultado
tal vez una joya de la comedia escatológica a la
altura de "BASEketball" o "Mallrats".
Por un
lado, "Tan Perversa Como el Diablo" es tediosa,
predecible y no muy graciosa. Por otro,
es un placer ver el ensamble de Zahn, Black y
Peet, aunque se vean severamente limitados por el
deficiente guión. Sólo la recomendaría a
fanáticos de los mencionados actores y a futuros
esposos como posible advertencia contra ese tipo
de mujeres, que ciertamente son reales y están
allá afuera... acechando. Pero quien quiera ver
una buena comedia, mejor rente alguna de los
Hermanos Farrelly o la mencionada
"BASEketball".
Calificación:
5

* Nota del
editor.
Imágenes
de Tres idiotas y una bruja - Copyright © 2001
Columbia Pictures. Fotos por Joseph Lederer.
Todos los derechos reservados.
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