LA BUTACA
Revista de Cine

APUNTA  TU CORREO

 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | DVD | Carteles | Reseñas de un Butaquero
 


EL CASO SLEVIN
(Lucky number Slevin)


cartel
Dirección: Paul McGuigan.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 110 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Josh Hartnett (Slevin), Bruce Willis (Goodkat), Morgan Freeman (El Jefe), Ben Kingsley (El Rabino), Lucy Liu (Lindsey), Michael Rubenfeld (Yitzchok), Peter Outerbridge (Dumbrowski), Stanley Tucci (Brikowski), Kevin Chamberlin (Marty), Dorian Missick (Elvis), Mykelti Williamson (Sloe).
Guión: Jason Smilovic.
Producción: Chris Roberts, Christopher Eberts, Kia Jam, Tyler Mitchell, Anthony Rhulen y Robert S. Kravis.
Música: Joshua Ralph.
Fotografía:
Peter Sova.
Montaje: Andrew Hulme.
Diseño de producción: François Séguin.
Dirección artística: Pierre Perrault y Colombe Raby.
Vestuario: Odette Gadoury.
Estreno en USA: 7 Abril 2006.
Estreno en España: 7 Abril 2006.

CÓMO SE HIZO "EL CASO SLEVIN"
Notas de producción © 2006 TriPictures

  "El caso Slevin" comenzó en la imaginación del guionista Jason Smilovic como una historia “acerca de un tío con una suerte increíblemente mala” y a lo largo de los años evolucionó hasta convertirse en un thriller inteligente repleto de giros y personajes fuertes. Tyler Mitchell, uno de los productores de Film Engine, explica que le pareció un guión extraordinariamente bien escrito y lleno de dinamismo: “El escritor tiene un estilo único, crea personajes muy complejos y además mezcla géneros de un modo que nunca he visto antes”.

 

  Film Engine es una empresa fundada por un grupo de jóvenes productores –todos amigos (entre ellos el protagonista, Josh Hartnett)– que enseñaron el guión a los productores de Ascendant Pictures, Chris Roberts, Christopher Eberts y Kia Jam. Su opinión del guión coincidió plenamente con la de Film Engine y Eberts explica que el lunes siguiente entraron todos en la oficina citando sus diálogos. “Sabíamos que un material de esta clase atraería a muchos grandes actores así que nos apresuramos a concretar el acuerdo de producción”.

  Al director escocés Paul McGuigan también le encantó el guión e inmediatamente aceptó dirigirlo. Ya había establecido una excelente relación profesional con Josh Hartnett durante la exitosa Obsesión. El productor Tyler Mitchell señala que supo que McGuigan era el director ideal para SLEVIN cuando vio su filme Gangster Number One: “Llevaba unos diez minutos viendo la película cuando llamé a Jason Smilovic para decirle que ya teníamos el director que buscábamos y le envié la cinta por mensajero. Al día siguiente Jason me llamó y me dijo, ‘Dios mío, este tipo es increíble’. Trabajar con Paul ha sido estupendo. A través de su estilo visual eleva aún más el guión y además da a los actores mucha libertad. A menudo una escena salía mejor que en el guión simplemente porque dejaba a los actores hacer lo que quisieran”.

  La fotografía principal de "El caso Slevin" comenzó en Montreal a principios de enero de 2005 y finalizó en marzo con una semana de rodaje de exteriores en Nueva York. También se rodó durante una semana adicional en Toronto en junio de 2005.

  Con respecto al personaje de Slevin, Hartnett se sintió atraído hacia el papel porque “es un tipo sencillo y un poco tontorrón del que nadie espera nada”. El productor Tyler Mitchell explica que para este personaje querían un actor carismático pero al que a la vez se pudiera creer envuelto por casualidad en el mundo del crimen organizado y que, además, al final se transforma: “Sabía que Josh también tenía un lado oscuro debido a una película que rodó para nosotros titulada Laberinto envenenado. Es el actor perfecto para el papel de Slevin”.

  El guionista reconoce que escribió el papel del Rabino específicamente para Sir Ben Kingsley, estableciendo así un gran nivel de exigencia con respecto al reparto. Smilovic estuvo presente durante el primer día de rodaje y señala que el talento de Kingsley superó con creces todo lo que había imaginado. “Me quedé pasmado cuando vi cómo cobraba vida el personaje. Me impactó muchísimo porque recordé cuánto lo había pensado y aquí estábamos, ocho años después, con mi personaje delante de mis propios ojos. Me produjo una gran nostalgia”.

  Por su parte, el guión le pareció a Kingsley “muy divertido. Era muy gracioso y me parecía el tipo de película que le encantaría a mi hijo de dieciséis años porque le intrigan las tramas laberínticas, las que tienes que seguir con atención. Es un guión que provoca al público y estimula su inteligencia. Tiene también un gran ritmo y precisa que los espectadores estén dispuestos a dar grandes saltos de imaginación con respecto al lenguaje y al comportamiento de los personajes”.

  Lo que más le atrajo del papel del Rabino era su gran dominio del lenguaje y su modo de utilizarlo: “No es tanto la combinación de rabino y gangster como la mezcla de una inteligencia creativa con actos destructivos”.

  Cuando Lucy Liu aceptó el papel de Lindsey los cineastas decidieron adaptarlo a las cualidades particulares de la actriz. Chris Roberts, de Ascendant Pictures, dice que en realidad reescribieron el papel para ella, para tener en cuenta su gran energía: “La convertimos en un personaje más rápido, más hablador y más precoz”.

  El guionista Smilovic reconoce que cuando Liu entró en el proyecto quedó claro lo que el papel necesitaba. “Es una persona muy original y me parecía que su personaje debería reflejar esa cualidad. Y además crea una atmósfera entre ella y Slevin similar a la que retrataban Rosalind Russell y Cary Grant”.

  Hartnett está de acuerdo en que su coprotagonista aporta algo muy especial: “Lucy es una chica con mucha chispa. Es como una bola de fuego y se parece mucho a Lindsey. Me parece perfecta”.

  Liu se divirtió mucho con su interpretación de Lindsey: “Es una magistrada que investiga muertes súbitas así que analiza mucho y es capaz de encajar las piezas para descubrir lo que ocurrió. Es muy curiosa y no se asusta fácilmente. No es nada aburrida y le gusta meterse en el pasado de la gente y en su vida personal”.

  En lo que se refiere al rodaje de la película, Liu se sintió agradecida por haber tenido la oportunidad de formar parte de un reparto tan maravilloso: “Todo el mundo quería participar por el guión y por Paul. Rueda todo en tomas largas, con cuatro páginas de diálogos a la vez. La cámara rueda y simplemente te deja experimentar. Y eso te hace sentir bien porque al fin y al cabo te han contratado para eso, para hacer tu trabajo. Me daba la impresión de estar de nuevo en el teatro en Nueva York”.

  Chris Roberts reconoce que los productores no se creían su suerte cuando, a ocho semanas del comienzo del rodaje, se incorporaron los dos últimos miembros del reparto: Bruce Willis y Morgan Freeman. “Tras leer el guión supimos que había muchos grandes papeles y unos diálogos fantásticos que atraerían a los actores, pero no imaginamos esto. Cuando Morgan y Bruce firmaron fue algo completamente inesperado. Completaron un reparto de ensueño”.

  Bruce Willis encajó en el papel de Goodkat con una facilidad que impresionó a sus coprotagonistas. Según Hartnett, “Goodkat es el tipo al que llaman cuando las cosas se ponen feas y él se encarga de todo. No tiene reparos en hacer cualquier cosa que causaría prejuicios en la mayoría de las personas y eso es lo que asusta de él. Pero Bruce estuvo genial. Es muy fácil trabajar con él y lo hace todo muy divertido”.

  En opinión de Morgan Freeman, Willis y él comparten la misma alegría a la hora de trabajar: “Es evidente que Bruce disfruta trabajando pero también es capaz de ser muy intenso y eso gusta mucho. Transmite cierta sensación de peligro y es muy creíble cuando mata a la gente. Queda muy claro de lo que es capaz”.

  En lo que concierne a su papel del Jefe, Freeman comenta que “siempre es más divertido interpretar al malo y además tenemos un gran reparto. No hay más que verlo: está Bruce, Ben Kingsley, Josh Hartnett... También es una gran alegría trabajar con compañeros a los que tienes mucho aprecio. Pero lo que realmente me hace aceptar un trabajo es el guión, que tiene que ser interesante. Y este guión es enrevesado pero totalmente fascinante. Y otra cosa de este negocio es que a muchos de nosotros nos encantan las estrellas. Ves a alguien como Ben Kingsley trabajar y cuando tienes la oportunidad de colaborar con ellos lo primero que haces es compararte con ellos. Y te preguntas cómo has llegado hasta allí”.

  Una de las escenas más memorables de la película es en la que participan Freeman y Kingsley, un enfrentamiento largamente esperado en el que el Rabino y el Jefe están atados juntos a una silla. Al productor Roberts esta imagen le produce escalofríos: “Tenemos a dos actores ganadores del Oscar, dos de los mejores actores del panorama actual, que comparten pantalla por primera vez en una escena de nueve minutos en la que ninguno de los dos quiere rendirse. Han creado una de las mejores escenas que he visto en el cine en muchísimo tiempo. Y el guionista lo escribió de tal manera que están atados, dándose la espalda, y sólo pueden actuar de cuello para arriba”.

  Smilovic explica la complicada historia de estos dos personajes diciendo: “En otro tiempo fueron mejores amigos, socios que antes trabajaban juntos pero que discutieron en su lucha por el poder, con el resultado de que cada uno se va a vivir a su propia torre de marfil para esperar la muerte del otro. Sin embargo, veinte años después siguen encerrados”. Para Freeman, “cada uno limita al otro y le considera un paranoico. Si uno pone un pie en la calle sabe que su opositor tendrá matones esperándole y es un juego al que se dedican desde hace un montón de años”.

  Las respectivas fortalezas del Rabino y del Jefe reflejan el enfrentamiento entre los dos hombres y también sus similitudes. Smilovic se inspiró en dos edificios que vio en Abingdon Square cuando vivía en Nueva York. “Había dos edificios muy bonitos, uno frente al otro, y se convirtieron casi en personajes para mí. Imaginaba al Jefe y al Rabino viviendo en ellos, esa clase de edificios normales en apariencia pero que ocultan muchas actividades criminales, con el centro neurálgico en el último piso”.

  La fachada de los dos edificios que se ven en la película es en realidad un único edificio situado en un barrio de Nueva York en el que se envasa carne. Para la espectacular toma de 180 grados que coge al Jefe mirando por la ventana hasta el Rabino que mira por la suya, el supervisor de efectos visuales Eric Robertson ayudó a McGuigan a crear la ilusión con una gran variedad de elementos. En primer lugar, rodaron los primeros planos de Freeman y Kingsley en días diferentes pero en el mismo decorado que habían construido en Montreal y que modificaban según el personaje que filmaban. Después del primer plano de Freeman la cámara se desplaza al exterior del edificio del Jefe, pasa por delante de varias recreaciones del horizonte de Nueva York, enfoca el exterior del edificio del Rabino y termina con un primer plano de Ben Kingsley.

  Como dice Robertson, “no construimos un decorado del edificio entero así que lo ampliaremos con los efectos creados por ordenador. Y Paul quería que el horizonte de Nueva York pareciera hiperrealista así que tuvimos que rodarlo con grandes cámaras de 8x10. Lo que buscamos es que nuestro trabajo sea invisible porque su función es apoyar la narración. Cuando la gente sale del cine y dice: ‘No noté ningún efecto visual’, es el mayor cumplido que podemos recibir”.

  El diseñador de producción François Séguin ayudó a realzar el sofisticado estilo visual de McGuigan con sus decorados tipo retro, estilo años setenta. Con el fin de evitar el gasto que supondría crear dos decorados distintos para el interior del edificio del Jefe y del Rabino, rodaron primero las escenas de Morgan Freeman y después el gran enfrentamiento entre el Jefe y el Rabino. A continuación, Seguin y su equipo transformaron el decorado en el interior del edificio del Rabino. Seguin utiliza papel pintado tipo mod, lámparas bastante originales, y mucho vidrio y espejos para ilustrar el mundo de los personajes. El entorno es contemporáneo pero atemporal a la vez.

  Con respecto a la labor del director, McGuigan se ganó la admiración del reparto durante el rodaje. Por su parte, Morgan Freeman afirma que le gustan los directores que dan la impresión de seguridad pero que dejan jugar a los actores. “Paul sabe lo que hace y tiene un gran sentido del humor y eso es estupendo”. En opinión de Sir Ben Kingsley, McGuigan es “muy humano; comprende intuitivamente las pautas del comportamiento humano y la dinámica que producen. Me gusta muchísimo”.

  Para el guionista Smilovic el director “tiene mucha visión. Cuenta como nadie una historia a través del lenguaje y las imágenes. Es uno de mis directores preferidos gracias a su capacidad para aunar el estilo y la sustancia. Sus imágenes te quitan la respiración y forman una parte esencial de la historia”.

  Hartnett parece hablar por todos los miembros del reparto cuando dice: “Nunca he estado en un rodaje con tantos actores de gran talento, donde aprendes muchísimo simplemente observándoles. Sir Ben está en otro nivel y todos le mirábamos boquiabiertos cada vez que actuaba. Siempre está examinando las palabras en busca de algo nuevo en el texto que le permita un planteamiento más interesante de su personaje. Y Morgan es un hombre muy cálido y tiene una gran dedicación y comprensión del cine. Si no estaba de acuerdo con alguna indicación de Paul siempre se lo decía pero de un modo sumamente cariñoso. Parece que a Morgan le encanta todo el proceso. Y para mí estar en la misma habitación y colaborar con él y Ben fue increíble. También me divertí muchísimo con Lucy, Bruce y Stanley Tucci. En resumen, es un reparto verdaderamente excepcional”.

  Y para terminar hablando de los espectadores, Smilovic quiere que se pongan en la piel de Slevin, “que participa contra su voluntad en un extraño experimento criminal. Quiero que los espectadores sientan la misma impotencia y paranoia y sepan apreciar a un tipo que, a pesar de todo lo que ocurre, mantiene la calma y el sentido del humor. Todos tenemos que enfrentarnos a la misma lucha pero nuestra reacción es lo nos hace admirables. Frente a la adversidad a veces tienes que sonreír, bromear y dejar que te rompan la nariz”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "El caso Slevin" - Copyright © 2006 The Weinstein Company, Ascendant Pictures, FilmEngine, VIP 4 Medienfonds y Capitol Films. Distribuida en España por TriPictures. Todos los derechos reservados.

Página principal de "El caso Slevin"
Añade "El caso Slevin" a tus películas favoritas
Opina sobre "El caso Slevin" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "El caso Slevin" a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

Firewall     Apostando al límite (Two for the money)     Los tres entierros de Melquiades Estrada (The three burials of Melquiades Estrada)     Munich     Asuntos pendientes (36, Quai des Orfèvres)

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2006 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | DVD | carteles | top10 | de compras
 
sorteos | libros | videojuegos | reportajes | especiales | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | la ventana indiscreta |
quiénes somos | contacto | publicidad