CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Atónitos
deben de estar ahora mismo los hermanos
Weinstein con la primera propuesta que su nueva
compañía nos presenta en el terreno del cine de animación tras
su partida de Miramax. Estoy seguro de que en ningún momento se
les pasó por la cabeza que una producción como "La increíble
pero cierta historia de Caperucita Roja" pudiera recaudar más de
cincuenta millones de dólares en las salas norteamericanas,
sobre todo teniendo en cuenta el modesto presupuesto de la cinta
(quince millones). No es de extrañar, pues, que tras semejante
éxito estos poderosos magnates de la industria hollywoodiense
tengan previsto estrenar otras películas de dibujos animados en
los próximos años.
El filme
arranca justo en el instante en el que Caperucita Roja descubre
que el Lobo Feroz se hace pasar por su abuelita, quien se
encuentra atada y amordazada en el armario de su habitación. De
repente, un enorme leñador entra por la ventana, en principio
dispuesto a salvar a la pequeña. Es en ese momento cuando la
policía toma las riendas del asunto, en concreto el famoso
detective Nicky Croac, quien cree que uno de los allí presentes
es el sujeto que está robando las recetas del bosque y
provocando con ello que buena parte de los que viven en él
tengan que cerrar sus tiendas de comestibles.
Por supuesto,
existirán discrepancias en los relatos de cada uno de los
sospechosos, de tal modo que el espectador asistirá a una suerte
de "Rashomon" (¡qué más quisiéramos!) en la que cada uno parece
haber vivido de manera distinta un mismo suceso. Obviamente, no
hay que ser muy espabilado para percatarse de que los
responsables de este largometraje no han hecho otra cosa que
apuntarse a la moda de "Shrek", tomando un cuento tradicional y
enmascarándolo con un envoltorio supuestamente moderno. ¿Qué
quiere decir esto? Muy sencillo, se trata de homenajear o
plagiar, cada uno que escoja el verbo que prefiera, una serie de
títulos muy conocidos, decorándolo todo con unas cuantas
canciones que no resulten irritantes para el público que
mayoritariamente acude a los cines (en definitiva, que nadie se
espere encontrar una balada como las que hace bien poco componía
Alan Menken, porque eso es algo que ya se ha quedado muy
antiguo).
Esta falta de
originalidad podría perdonarse si no fuera porque el guión
carece de chispa, de tal modo que apenas existen dos o tres gags
en los cuales sentimos la necesidad de esbozar una sonrisa.
A pesar de la escasa duración de "La increíble pero cierta
historia de Caperucita Roja", uno no puede hacer otra cosa que
observar su reloj, prueba evidente del escaso interés que
despierta una película de estas características. Es más, no
satisfará ni a adultos ni a pequeños, convirtiéndose en uno de
esos largometrajes que ni siquiera se pueden recomendar a un
público que, en teoría, quizás pudiera aceptar con mayor
entusiasmo su contenido.
Pero eso no
es lo peor. Así, en numerosas ocasiones nos quejamos de la
técnica de ciertas cintas de dibujos, pero es que ésta es
realmente mediocre y deplorable. Y no me refiero únicamente al
flojo diseño de los personajes o a los deslucidos paisajes que
pueblan la pantalla, sino también a su tosca animación y, algo
sorprendente, a los rudimentarios movimientos de la cámara que
presenciamos en no pocas de sus escenas. En definitiva, una obra
prescindible, tediosa y fallida que debería haberse lanzado
directamente en DVD.
Calificación película:
    
Calificación
banda sonora original:
    
Imágenes
de "La increíble pero cierta historia de
Caperucita Roja" - Copyright © 2005 Kanbar
Entertainment y Kanbar Animation. Distribuida en España por
Manga Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "La increíble pero cierta historia de..."
Añade esta película a tus favoritas
Opina
sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|