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A TODO GAS: TOKYO RACE
(The fast and the furious: Tokyo drift)


Dirección: Justin Lin.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 104 min.
Género: Acción.
Interpretación: Lucas Black (Sean Boswell), Bow Wow (Twinkie), Nathalie Kelley (Neela), Brian Tee (D.K.), Sung Kang (Han), Leonardo Nam (Morimoto), Brian Goodman (Sr. Boswell), Sonny Chiba (Tío Kamata).
Guión: Chris Morgan.
Producción: Neal H. Moritz.
Música: Brian Tyler.
Fotografía:
Stephen Windon.
Montaje: Fred Raskin y Kelly Matsumoto.
Diseño de producción: Ida Random.
Vestuario: Sanja Milkovic Hays.
Estreno en USA: 16 Junio 2006.
Estreno en España:
21 Julio 2006.

CÓMO SE HIZO "A TODO GAS: TOKYO RACE"
Notas de producción © 2006 UIP

2. Las ruedas arden

  La serie A TODO GAS permitió al espectador asomarse al mundo de las carreras callejeras ilegales y esta nueva entrega introduce el estremecedor deporte del drifting. Se originó en las montañas del Japón rural: a altas horas de la noche, jóvenes conductores corrían por carreteras oscuras y la parte trasera de sus coches derrapaba cuando tomaban las cerradas curvas que se abrían sobre precipicios. El subidón que daba este deporte pronto se transmitió a la escena de las carreras callejeras y luego traspasó las fronteras de la isla, llegando a Europa y Estados Unidos para convertirse en la última moda en la conducción deportiva.

 

  Keiichi Tsuchiya, artista emérito de las carreras en Japón, es asesor técnico de A TODO GAS - TOKYO RACE. Fue él quien hace 15 años asimiló y perfeccionó la técnica del drifting y la llevó a los circuitos de carreras japoneses, ganando numerosos campeonatos y ganándose el apodo de “rey del drift”. Dice Moritz: “Contamos con los mejores asesores y técnicos en este rodaje. El equipo de efectos visuales es el mismo que había en las dos primeras entregas. Todos ellos saben que tenemos una regla: no queremos que los coches hagan nada que no puedan hacer naturalmente. El equipo se ha esforzado por obtener la máxima verosimilitud”.

  El corredor Hayama, un experto en la cultura de carreras japonesa, asesoró al equipo en los más variados aspectos de automovilismo, argot y selección musical: “A mí me apasionan los coches. Es una época excitante porque la cultura del drifting sigue desarrollándose. Para mí consiste en coger un coche y romper todas las reglas sobre lo que se supone que debe hacerse con él. Haces que pierda tracción trasera, conduces de lado en las curvas a 160 Km/h. con las llantas humeantes girando como locas... Es algo increible”.

  La pericia del conductor es tan importante como la construcción del coche que se utiliza. El bólido se reconstruye para adaptarse al estilo y a la técnica del piloto, creándose un perfecto equilibrio entre el hombre (o Neala) y la máquina. A la hora de tomar una curva a enorme velocidad forzando el motor, es esencial que el coche haya sido tuneado por su conductor para que éste sepa cómo aprovechar al máximo todas sus posibilidades.

  El equipo de conductores utilizado en el rodaje se componía de Millen, Foust, Samuel Hubinette (alias “The Crazy Swede”, “El Sueco Loco”) y los drifters japoneses Nobushige Kumakubo y Tsuchiya. Estos dos últimos escenificaron en una zona montañosa cerca de Tokio una coreografía espectacular para dos coches.

  Rodar a los conductores en acción fue más excitante de lo que se esperaban Lin y el director de fotografía Stephen Windon. Aprovecharon recursos técnicos como cámaras móviles instaladas en un Porsche Cayenne y varios Mini Coopers, pero también la pericia de los pilotos Millen, Foust y Hubinette para ‘ponerse en sus marcas’ una y otra vez pese a que manejaban una masa de 1.500 kilos de metal ardiente. Esto supuso que Lin y Windon tuvieron el lujo de poder diseñar movimientos de cámara tan precisos y complejos como desearan.

  Dice Lin: “El drifting es un deporte muy cinematográfico y resulta excitante rodar algo que el cine nunca ha mostrado antes. Hemos inventado ángulos y movimientos de cámara para captar mejor la acción. Y hemos podido plasmar todas nuestras ideas porque teníamos un formidable y preciso equipo de conductores y técnicos”.

  Un equipo de unos 50 hombres se ocupó de repostar los coches, reemplazar un neumático en cuestión de segundos y hacer que cada vehículo cumpliera y superara lo que se esperaba de él. Acostumbrado a ver cómo sus coches tuneados superan todos los obstáculos, Hayama sufrió al ver la destrucción de algunos de los vehículos utilizados en el rodaje, en especial durante una de las primeras escenas de carreras que tiene lugar en un parking de varios pisos: “Me dolió ver chocar a esos Silvia S-15 (el coche con el que Sean se introduce en el mundo del drifting) pero supongo que valió la pena para crear una gran escena de acción”. El espectacular resultado, en efecto, hizo que valiera la pena pero supuso la demolición de siete coches Silvia de Nissan, la marca favorita de Hayama.

  El supervisor del mantenimiento de los coches Dennis McCarthy considera que toda esta destrucción fue necesaria para conseguir los audaces planos que ofrece la película: “Desmontamos unos 25 coches y destruimos un total de 80 unidades. O bien los cortábamos por la mitad o les quitábamos el techo o uno de los laterales…”

  No queriendo repetirse tampoco por lo que respecta a la nueva flota de coches que ofrece la película, los responsables de la misma organizaron un casting abierto de vehículos. Una cifra record de orgullosos dueños de la última generación de coches customizados se presentó al casting ante la admiración de los cineastas y diversos entusiastas del automovilismo. El interés se centró en los que tenían modificadas el par de ruedas traseras y finalmente se utilizaron un total de 250 vehículos en el rodaje en Estados Unidos y Japón. Una parte importante del presupuesto final se dedicó a montar una flota de vehículos importados de Japón con el volante a la derecha.

  El Mitsubishi Evolution 9 de color rojo -conocido como EVO- fue uno de los modelos tuneados por Millen y su equipo de mecánicos para adaptarse a las exigencias del drifting. El coche preferido por D.K. y sus compinches es el Nissan Fairlady 350Z, modelo de 2002. Con unos gráficos apabullantes (un intrincado escarabajo para el coche gris y negro de D.K., el diseño tribal que blasona el Z dorado y negro de Morimoto), las prestaciones de este modelo superaron todas las expectativas. Los trece vehículos utilizados robaron el protagonismo de la acción durante el rodaje y aguantaron todos los rigores que tuvieron que sufrir por exigencias de guión.

  Si hay un coche que define a su dueño es el VeilSide Mazda RX-7, modelo de 1994, que conduce Han, el mentor de Sean en el mundo del drifting. El coche fue customizado por VeilSide, un famoso especialista japonés, y junto a sus cinco ‘clones’ ofreció la versión más sofisticada de los coches tuneados que aparecen en la película, además de conjuntarse a la perfección con la imagen moderna de Han.

  Kelley también piensa que su coche complementaba el carácter de gaijin con un estilo singular de su personaje: “El coche de Neela es un Mazda RX-8, que en principio no parece muy apropiado para una chica. Es un coche potente pero no queríamos adjudicarle un modelo más femenino porque el coche refleja el carácter de su conductor y Neela no es ninguna cursi. Corre y se comporta como uno más de los chicos”.

  Otros modelos que aparecen en la película son varios Nissan Silvia S13 y S15, un Toyota Chaser y un Nissan Skyline R33. También aparecen varios potentes modelos americanos, desde el clásico Mustang del 69 (con motor Skyline GTR) hasta el Dodge Viper de 2005. Sean tiene un Chevy Monte Carlo del 71 que oculta en su interior un motor asombrosamente potente; también es la razón por la que le expulsan de Estados Unidos. Entre el selecto grupo de coches que muestra la película se encuentra también la nueva furgoneta Touran de Volkswagen que conduce Twinkie. La escena clandestina de Tokio tiene múltiples subcultures centradas en todos los modelos de coches, motos y camiones, y por supuesto la película no quiso quedarse sin reflejarlas. Comenta Bow Wow: “Este Touran no es una furgoneta cualquiera. Sólo el equipo de sonido que lleva dentro pesa más que muchos de los coches que salen en la película. Y siempre llevo la música a tope”.

3. El diseño del film >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "A todo gas: Tokyo race" - Copyright © 2006 Universal Pictures y Relativity Media. Distribuida en España por UIP. Todos los derechos reservados.

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