Al principio de la obra nos enteramos de que Jon Arbuckle
(Breckin Meyer), el dueño de
Garfield, se está preparando para proponer matrimonio a la guapa
veterinaria Liz (Jennifer Love Hewitt).
Pero antes de que pueda hacerlo, ella se marcha a Inglaterra
para dar una conferencia. Entonces, para no esperar, Jon decide
seguirla. Naturalmente Garfield (voz de
Bill Murray en la versión
original) y al perrito Odie (Tyler) se ocultan en el equipaje
del joven, sorprendiéndolo cuando llegan a Londres. Pero mayor
es la sorpresa de Garfield cuando es confundido con Príncipe
(voz de Tim Curry), un
mimado gato que ha heredado un enorme castillo. Y aunque al
principio Garfield está encantado con su nueva posición de amo
del palacio, pronto se da cuenta de que está en peligro por las
maquinaciones del ambicioso Dargis (Billy
Connelly), quien desea "desaparecer" al gato para
quedarse con la preciada propiedad...
Supongo que no es sorpresa para nadie que esta segunda
parte sea un obvio y mercantilista esfuerzo por atraer a los
padres de familia que buscan entretener a sus hijos por un rato
durante las vacaciones. No podría culparlos por intentarlo, pero
francamente "Garfield 2" no ofrece nada más que ochenta
minutos de tedio y forzado humor que tal vez sólo los niños más
pequeños podrán apreciar. En un plano más técnico, la
película representa un notable trabajo de efectos especiales,
pero ni un tecno-nerd como yo consideraría justo recomendarla
sólo por ver la magia digital en acción.
Lo único que disfruté de la primera película fue el
trabajo del hábil perrito Tyler, que interpreta a Odie.
Desafortunadamente su participación se ha reducido en la
secuela, de modo que ni siquiera se mantuvo ese tenue atractivo.
Y, hablando de atractivo, estimo que la participación real de la
guapa Jennifer Love Hewitt en la película es de alrededor de
siete u ocho minutos; uno o dos al principio y el resto al
final, por lo que ni siquiera sus más frenéticos fans podrán
disfrutar su presencia (y la de su usualmente amplio escote).
Entonces, "Garfield 2" es una digna secuela de la
original, lo cual no es un halago, sino un apropiado insulto.
No muestra ingenio alguno y su humor es tan básico y trillado
que sólo desmerita el buen trabajo que la tira cómica ofrece
diariamente. El elenco (que incluye a varios talentosos
comediantes ingleses) está desperdiciado y aunque los efectos
especiales sean muy competentes, no bastan para sostener la
película. Pero, por el lado amable, al menos es corta, y quien
se vea obligado a verla sufrirá poco tiempo. Y para reducir la
tortura, recomiendo leer mientras tanto alguna compilación de la
tira cómica original (quizás con el brillo del teléfono
celular). Al menos así alguien estará riendo en el cine.