CÓMO SE HIZO "DOA: DEAD
OR ALIVE"
Notas de producción © 2006
Filmax
La serie “Dead Or Alive”, de Tecmo, fue calificada por
www.gamespot.com como “uno de los juegos de lucha más profundos
y visualmente asombrosos que se han publicado, con
extraordinarios entornos, deslumbrantes efectos e increíbles
modelos de personajes”. Los fans de todo el mundo han respondido
con entusiasmo adquiriendo más de seis millones de copias, lo
que convierte al videojuego en una de las series más vendidas de
la historia. El productor Paul W.S. Anderson explica una de las
razones que le llevaron a su socio de producción y a él a
convertir “Dead Or Alive” en una película. “Somos grandes fans
del videojuego. Yo personalmente he pasado muchas horas jugando.
Lo encontramos multicultural, con personajes muy distintos que
se reúnen en un punto. Y en esta producción hicimos lo mismo:
contratamos a los mejores de todos los ámbitos”.
Uno de los retos de convertir
un juego en un largometraje es la creación de una línea
argumental sólida a partir de una fuente que, en virtud de su
interactividad humana, está diseñada para tener múltiples tramas
y desenlaces. El director Cory Yuen solventa el problema
atacando a la raíz: “El juego es apasionante porque lo controla
un ser humano, pero la película es algo realmente vivo. Es mucho
más humana que el videojuego, que puede verse en un ordenador o
en una Xbox”. Yuen afirma que “la acción es la base de la
película, pero la amistad entre las chicas y cómo pasan de la
competición a la compenetración es también de gran importancia”.
También se encuentra el reto
de los efectos especiales: ¿Cómo pueden recrearse unos gráficos
generados por ordenador tan avanzados con actores reales y en
decorados reales? Evitando el camino fácil de rodar la mayoría
de escenas de acción sobre un fondo verde (chroma), Yuen se
acogió a las posibilidades únicas que ofrecían los actores
reales entrenados para ejecutar escenas de especialistas en
asombrosas localizaciones exteriores. Se negó a rendirse a las
limitaciones de una película de acción real. Simplemente dijo:
“Si tienes el dinero y la imaginación, puedes hacer lo que te
propongas”.
Otro desafío que surgió,
además de la transformación del videojuego en película, fue el
elenco de actores internacionales (en el plató se hablaban
cuatro idiomas: inglés, cantonés, mandarín y alemán), así como
la distinción de ser el primer filme occidental que se rueda en
los famosos estudios Hengdian. Yuen admite que habría sido más
fácil crear la acción de lucha en postproducción. Pero
cualquiera que haya visto el trabajo de este realizador en el
taquillero hit internacional de acción The Transporter sabrá que
la palabra fácil no forma parte de su vocabulario.
“Los personajes del juego y
de la película son muy similares, a pesar de que son dos mundos
muy distintos”, dice Yuen. “Hoy en día es relativamente fácil
producir una cinta de acción si se emplean imágenes creadas por
ordenador. No es como cuando comencé en la industria, cuando un
equipo de artistas tenía que pintar meticulosamente cada
fotograma para ocultar los cables que sujetaban a los actores en
suspensión durante las escenas de lucha. Pero las imágenes
generadas por ordenador tienen un inconveniente: no son tan
excitantes como las imágenes reales. Cuando los actores tienen
que fingir que una situación es estimulante o incluso peligrosa,
el espectador puede ver la diferencia –no importa lo buenos que
sean los actores”.
“He jugado a videojuegos toda
mi vida, y ‘Dead Or Alive’ es un título extraordinario”, afirma
Kane Kosugi. “Comparado con otros juegos, en éste aparecen
numerosas chicas con una gran fuerza. Cada personaje posee un
estilo distinto, y me gustó hacer esta película, porque todos
los actores tienen el aspecto de sus personajes en el juego y
han estudiado sus movimientos”.
Brian White resume de esta
forma el videojuego convertido en película “Dead Or Alive”: “Es
un juego divertido, y creo que si es posible alcanzar tal grado
de diversión con una película, nosotros lo hemos logrado”.
A pesar de que el estilo
inconfundible de Cory Yuen está presente en todo el
largometraje, las legiones de fans del juego “Dead Or Alive” no
deben preocuparse por los cambios. Todos sus contendientes
favoritos son reconocibles al instante”, confiesa Holly Valance.
“Fue realmente asombroso ver cómo se transformaron los actores
mediante peluquería, maquillaje y vestuario, para convertirse en
los auténticos personajes”.
Valance admite que nunca
había jugado a la versión para consola. “No soy de ese tipo de
chicas que disfrutan con los videojuegos”, afirma, aunque una
vez en el papel de Christie se convirtió en una gran fan. “Probé
muchos otros juegos, pero descubrí que ‘DOA’ era el único que me
gustaba. Ahora juego a menudo con él. ¡Y soy bastante buena!”
Devon Aoki conoció el mundo
de “Dead Or Alive” a través de su hermano pequeño. “Tenía 15
años y era un incondicional de ‘Dead Or Alive’. Me contó que
Kasumi era realmente genial y que no me lo perdonaría si no
acudía al cásting. Después de que me concedieran el papel jugué
con mi hermano por primera vez y descubrí por qué él era un gran
seguidor del juego. En la película hemos intentado aproximarnos
al máximo a los personajes virtuales”.
En el plató, los actores
recibieron una Xbox con el juego “Dead Or Alive”. “Es del todo
surrealista sentarte con el resto del reparto a jugar con tu
propio personaje”, dijo Brian White, quien da vida al callejero
Zack. “Ya sabes, es un entretenimiento –trepidante y con mucha
acción”. Pero había un segundo propósito tras la actividad de
los actores con los videojuegos. “Cuando jugaba con el Zack de
la consola, comencé a aprender algunos de sus movimientos y
detalles, así que todavía me integré más en el personaje”,
comenta.
Sarah Carter cree conocer la
clave del éxito del juego. “Todos los personajes se han
desarrollado con sumo detalle. Cada uno de ellos tiene un estilo
propio de lucha, su propio estilo de vestir y su propia historia
de experiencias vitales. Así que, cuando estás jugando, te
sientes como si fueras el propio luchador”.
Valance destaca la
importancia de mantener el aspecto y la personalidad individual
de su personaje. “Busqué ‘Christie’ en todos los foros de
internet y leí todas las opiniones sobre ella acerca de cómo
creen que debería ser. Es todo un reto, porque los fans conocen
los personajes a la perfección y eso supuso un gran trabajo para
mí”.
Natassia Malthe asumió el
papel y el aspecto único de Ayane. “Yo tengo el pelo largo y
moreno. Era algo escéptica acerca de cortármelo y teñírmelo de
púrpura, pero al final resultó que me quedaba muy bien. Y me
encantan los vestidos porque son muy ceñidos, pero te puedes
mover en ellos”.
Con casi dos metros de
altura, el luchador profesional Kevin Nash confiesa que
interpretar a Bass no supuso demasiado esfuerzo personal. “El
personaje del videojuego también es un luchador profesional. Mi
hijo y yo jugábamos al juego hace un par de años, así que cuando
me llamaron para mostrarme mi papel ya sabía quién era Bass. ¡A
los cinco días ya estaba volando hacia China!”
Matthew Marsden de vida a
Max, un personaje distinto a los demás. “Es un personaje
divertido de interpretar. Es un papel cómico que no lucha. Y
esto es de agradecer, teniendo en cuenta el tamaño de los otros
actores de la película”, bromea Marsden.
Uno de estos “otros actores”
de los que habla Marsden es Derek Boyer, que encarna al
personaje de Bayman. Boyer ha representado a Australia en el
concurso del Hombre Más Fuerte del Mundo durante los últimos
nueve años. También tiene el récord Guinness de arrastrar el
vehículo más pesado del mundo (un camión de 52 toneladas). Este
superhombre decidió probar con la interpretación y, tras rodar
las primeras imágenes de prueba, fue seleccionado inmediatamente
para Dead Or Alive. “Es una experiencia de la que aprendí mucho,
y me encantó. Me fijaba en todos, hablaba con todos y me mantuve
abierto de mente. Creo que es lo que hay que hacer cuando llegas
a un lugar nuevo”, comentó Boyer. “Ya sé cómo los fans del
vieojuego ven a Bayman. Y la clave está en que yo pueda
transformarme en la versión humana del personaje”.
Lo auténtico tiene su precio,
y todo el reparto puede corroborarlo. Los actores fueron
sometidos a un exhaustivo programa de entrenamiento para que los
personajes que interpretaban alcanzaran las cualidades en artes
marciales de sus alter egos virtuales.
Todos los protagonistas se
encontraban ya con una forma y una salud excelentes. Jamie
Pressly, la actriz que adopta el papel de la superluchadora
estrella Tina Armstrong, hacía años que entrenaba como gimnasta,
bailarina y kick-boxer. Sarah Carter, quien interpreta a la
extraordinaria patinadora Helena Douglas, había sido
anteriormente bailarina profesional en el Royal Winnipeg Ballet.
La modelo y actriz Devon Aoki tenía una formación en artes
marciales, aunque fue la primera en admitir que “nunca había
entrenado tan intensamente en mi vida”.
Durante los tres meses
anteriores al rodaje, los actores iniciaron su calendario de
entrenamiento intensivo. “Cada uno de nosotros tenía tres
especialistas asignados para colaborar con nosotros”, recuerda
Aoki. “Durante la primera parte del entrenamiento, nos centramos
en la resistencia cardiovascular –saltar a la comba, correr y
realizar estiramientos. Entonces pasamos a las técnicas de lucha
–golpes, patadas y puñetazos– con distintos movimientos de artes
marciales. La última fase entrenamos con un profesor de body
building extremadamente riguroso”.
Para apreciar la diferencia,
en el último filme de Aoki, Sin City, en el que también realizó
la mayoría de su trabajo de especialista, el entrenamiento sólo
duró dos semanas.
Pressly intensificó todavía
más su entrenamiento físico, con unas sesiones que llegaban a
las nueve horas diarias. “He sido deportista toda mi vida
–baile, gimnasia, kickboxing–, y todavía me pareció que las
sesiones de entrenamiento eran durísimas. Pero se tenían que
hacer. Más o menos, es como el entrenamiento que tuvo que seguir
Hilary Swank para parecer una boxeadora de verdad en Million
Dollar Baby”.
Holly Valance confiesa que la
preparación de su papel de Christie fue tan recompensante como
dolorosa. “Estuvimos entrenando seis horas al día durante meses.
Conocí el dolor en partes de mi cuerpo que ni siquiera sabía que
existían. En esencia, me quedé ‘coja’ tres semanas. Los fines de
semana, cuando salíamos de noche, pasaba más tiempo
maquillándome las señales del cuerpo que la cara”. Finalmente,
logró adaptarse a los entrenamientos y se sintió muy orgullosa
de los resultados. “Resultó interesante observar cómo el
entrenamiento te va cambiando el cuerpo. Al final de todo te
sientes muy poderosa”.
El régimen físico valió la
pena. Los actores ejecutaron la mayor parte de su trabajo de
especialistas, que incluyó escalar acantilados, caer de
balcones, saltar de aviones y saltar hasta lo más alto de un
palacio. Sarah Carter se mostró agradecida por el entrenamiento,
especialmente a tenor de una escena en la que debía luchar
contra 24 ninjas y geishas tras subir una escalera de 450
escalones de cemento en un día sofocante de calor. “Tenía que
sostener dos espadas de samurai de siete kilos cada una, así que
me tuve que poner las pilas para aquel combate. Fue ciertamente
un reto, pero lo excitante de la vida son los desafíos. Los
especialistas son una gente fantástica”.
De todas formas, la cuestión
es: ¿No habría sido más fácil contratar a especialistas
profesionales y enseñarles a actuar? “En primer lugar, los
actores tenían que ser actores. [El director] Cory [Yuen] y yo
estuvimos de acuerdo en que la interpretación era la primera
prioridad”, afirma el productor, Jeremy Bolt.
“Reservé un prolongado
periodo para que los actores entrenaran su físico. Sabía que
todos ellos serían jóvenes, así que con el increíble equipo de
entrenadores de Cory, les pondríamos a todos en forma”,
prosiguió Bolt. “Pero lo fundamental eran los personajes. Los
fans han llegado a conocer a los personajes y a sus entornos de
tal manera que los actores tenían que ser plenamente
convincentes en sus papeles”.
No todos los actores eran
neófitos en el mundo de las artes marciales. “Kane Kosugi y
Collin Chou son extraordinarios en esta disciplina. Y,
probablemente, Jaime Pressly sea la mejor luchadora que existe
actualmente. Los tres eran ya luchadores experimentados. El
resto tuvo que aprender de cero”, admite Bolt.
Kane Kosugi, cinturón negro
de taekwondo y de karate, confesó que le pillaron desprevenido
cuando conoció a sus compañeras de reparto. “Cuando llegué a
China tuvimos una sesión de entrenamiento conjunta. Eran
realmente buenas, estaban fibradas y musculadas, y tenían buenos
puños y patadas. Me sorprendió gratamente pero me comencé a
preocupar, así que me puse a entrenar todavía más duro”.
Brian White opina que él
también se maravilló con el nivel de artes marciales de las
actrices del reparto. “Creo que el espectador se sorprenderá al
ver el resultado. ¡Las chicas son guerreras!”
Aunque cada miembro anglófono
del reparto tenía asignado un intérprete bilingüe de mandarín e
inglés, el director Cory Yuen también iba acompañado de un
traductor para que le ayudara a comunicarse con los actores.
Yuen carece de fluidez con el inglés. Pero para Jamie Pressly,
aquello no fue ningún problema. “Podía entender a Cory sin
necesidad de intérprete. Es un hombre muy carismático”, afirma
la actriz. Según comenta, un día estaban manteniendo una
“conversación” en el plató acerca de una escena de lucha que
tenía que rodar y llegó el intérprete, que comenzó a traducir.
“Le dije que no era necesario. Ya sabía lo que quería con sólo
mirarle a los ojos”.
De todas formas, para
asegurarse de que no se perdía nada en las traducciones, Yuen
creó un sistema de intrincados storyboards para ilustrar cómo
quería que fueran las escenas de lucha. “Dado que gran parte del
elenco era novel en el mundo de las películas de acción, sentí
la necesidad de emplear storyboards”, comenta Yuen. “Me eran de
gran ayuda para salvar barreras comunicativas. A pesar de que
describes una película de acción, los actores no lo acaban de
entender lo que significa hasta que lo ven”. Cada noche se
repartía el texto y los storyboards del día siguiente, que se
completaban con primeros planos o expresiones faciales.
Collin Chou, un actor con una
vasta formación en artes marciales, es de plena confianza para
Yuen en lo que a las coreografías de lucha se refiere. “Cory y
yo volvemos a trabajar juntos. Me contrató para mi primer papel
como actor cuando tenía 18 años. Nuestra conexión es muy
estrecha y yo puedo anticiparme al tipo de escena que busca.
Formamos un gran equipo”.
“Es un genio y un visionario.
Es el director más fantástico con el que he trabajado”, confiesa
Sarah Carter. Nunca he tenido un solo problema para entenderle.
Se apasiona con cada uno de los planos que toma, y es el hombre
con más energía que he conocido. Cuando la gente vea la película
no podrán creer que las imágenes son reales y no hechas por
ordenador”.
Campeón de artes marciales y autodescrito como espiritualista,
Silvio Simac también comparte las opiniones de sus compañeros de
reparto. “Cory sabe cómo obtener lo mejor de sus actores, sacar
partido de sus fuerzas y permite que se preparen lo suficiente
en los ensayos para estar totalmente a punto. Me encanta cómo
visualiza y pone la magia en la gran pantalla”.
Eric Roberts cree que el
acerbo de Yuen como experto en artes marciales, especialista y
actor, y por encima de todo, como director, se plasma en sus
largometrajes. “Desde Bruce Lee que no se veía una ejecución de
las artes marciales como ésta, y además calcada del juego ‘Dead
Or Alive’. Las escenas son espectaculares. Con un maestro como
Cory Yuen, puede entenderse por qué se les llama artes
marciales. La verdad es que es todo un arte”.
Cory Yuen sabía que Dead Or
Alive podría haberse filmado en numerosas localizaciones, como
EEUU o Australia, pero decidió rodar en China por varias
razones. “En el juego, muchos de los luchadores tienen una
historia asiática, y su ropa es oriental o japonesa”, afirma el
realizador. “Además, conozco China, y desde aquí puedo controlar
la calidad y el presupuesto con mayor facilidad”.
El deseo de mantener la
autenticidad oriental, darle a la película un toque más
asiático, es la razón principal por la que el rodaje se efectuó
íntegramente en China y Hong Kong. La mayor parte del rodaje
tuvo lugar en The Hengdian World Studios, en unas instalaciones
de 25 kilómetros de extensión con 13 decorados, incluyendo una
reconstrucción masiva de la Ciudad Prohibida de Pequín, donde se
rodó la película Hero.
Otra asombrosa localización
fue The Yuzi Paradise, ubicado en las afueras de la ciudad de
Guilin, una región de extraordinarias panorámicas, vegetación
frondosa y colinas de formas extrañas. El Paraíso Yuzi es un
lugar clave para renombrados escultores que integran arte y
entorno.
El diseñador de la
producción, James Choo, se propuso conseguir una estética que
combinara estilos orientales y occidentales con la familiaridad
suficiente para que los fans del videojuego sepan que están
viendo Dead Or Alive, pero con una ágil mezcla de culturas. “Nos
propusimos contrastar escenas de grandes palacios llenos de
motivos orientales atemporales con decorados que mostraran un
aspecto característico occidental, como el interior de un avión
o la sede tecnológica de DOA”, comenta. “Lo hemos hecho para
atraer la atención del público, desde el pasado hasta el
presente, así como también el de un futuro imaginario”.
El diseñador de vestuario
Frank Helmer tuvo a su disposición un equipo de 10 modistas
dedicados que se responsabilizaron de montar los diseños
originales. Alrededor del 80% de los trajes se crearon partiendo
de cero y se diseñaron exclusivamente para Dead Or Alive. “Los
materiales fueron principalmente sedas y linos. Los trajes de
los 200 ninjas se crearon a partir de una mezcla de telas de
algodón, con armaduras de piel y plástico moldeado, pintadas con
motivos de la época, y muñequeras y bandanas de seda”.
Helmer basó sus diseños en
los que llevan los personajes de “Dead Or Alive”. Se encontró
con incontables retos a la hora de trasladar dichos trajes a
actores humanos que trabajaban en circunstancias extremas.
“Tuvimos que asegurarnos de que los trajes se adaptarían en las
escenas de acción intensa, y el calor y la humedad del verano en
China era algo que no podíamos pasar por alto. Se tuvo que
renunciar a ciertos materiales porque se habrían estropeado en
segundos. Un día, cinco de los guerreros ninja se desmayaron por
el calor”, explica el diseñador.
El reparto descubrió ciertas
y pronunciadas diferencias entre la forma de hacer cine en China
y la industria de Hollywood. Por ejemplo, no había servicio de
catering en el plató: sólo agua, té y café. “Cada día me perdía
con el idioma”, admite Holly Valance. “Es un cambio de cultura
radical. La comida, las camas, e incluso el aire, son distintos.
Para aquellos que no hayan estado nunca en China, fue como poner
boca abajo el mundo que conocemos. Al final, te acabas adaptando
a base de apoyarte en los otros compañeros”.
Para Sarah Carter, que nunca
había estado en China, fue una oportunidad para sumergirse en
una cultura distinta a cualquier experiencia anterior, aunque no
por ello dejaba de resultarle familiar. “Puedes no entender el
idioma o la cultura en absoluto, pero en cambio conectas con la
humanidad de las personas chinas. Te hablan desde el corazón, y
eso es un lenguaje universal”.
Eric Roberts recuerda el
marcado contraste entre las áreas remotas de China y los Estados
Unidos. “Vi a familias enteras viviendo en cabañas de arcilla,
trabajando juntas en los campos de arroz, y si no eran felices,
al menos estaban contentas. Allí aprendí lo dura que puede ser
la vida. Y aun así, la gente sigue adelante. Y esto confiere un
nuevo significado a la dignidad.”
Para Steve Howey, quien
interpreta a Weatherby, el atractivo de filmar en un lugar tan
lejano es sencillo: “Me pagan por viajar a China. Qué guay,
¿no?”
El productor Jeremy Bolt
comparte su secreto personal acerca de realizar un filme
occidental en China. “Como productor occidental, estás
acostumbrado a hacer las cosas de una cierta forma. Pero aquí en
China tienes que ser flexible. Las cosas se terminan haciendo,
pero no siempre de la forma que esperas. Así que tienes que
tomártelo con calma, pero también debes estar preparado para lo
que pueda surgir. Si vienes a este país con la actitud exigente
de ‘lo quiero todo para ya’, estás condenado al fracaso”,
comenta Bolt.
Una de las principales
recompensas de producir Dead Or Alive en China fue trabajar con
un equipo tan volcado en el proyecto. Bolt afirma que la pasión
de su equipo proviene del director, Cory Yuen. “Todos están muy
dispuestos en el trabajo, quieren trabajar para él, y eso se
nota en la película –sin intereses egoístas. Todos sienten una
gran pasión por el trabajo en el filme”.
“Este es un nuevo tipo de
película que ofrece la sensibilidad de Tigre y dragón a una
generación más joven”, explica Devon Aoki. Es la primera vez que
la gente más joven podrá apreciar este concepto: Oriente se
reúne con Occidente. La cinta es como una mezcla de dos lados
distintos del mundo, tal como lo fue el rodaje en sí. Me hizo
ver lo dispuestos y dedicados que son aquí los equipos de rodaje
y el cariño que le tienen a Cory”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "DOA: Dead or Alive" - Copyright © 2006
Impact Pictures, Constantin Film Produktion, Mindfire
Entertainment y VIP 4 Medienfonds. Distribuida en España por
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