LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes

APUNTA  TU CORREO

 
 

Compras de cineFnac

Novela "El camino de los ingleses" (Antonio Soler)
NOVELA

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


     Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | DVD | Carteles | Top10 | Actualidad | Enlaces
 


EL CAMINO DE LOS INGLESES


Dirección: Antonio Banderas.
Países:
España y Reino Unido.
Año: 2006.
Duración: 120 min.
Género: Drama.
Interpretación: Alberto Amarilla (Miguelito Dávila), María Ruiz (Luli Gigante), Raúl Arévalo (Babirusa), Félix Gómez (Paco Frontón), Fran Perea ("El Garganta"), Marta Nieto ("La Cuerpo"), Mario Casas (Moratalla), Antonio Garrido (Cardona), Antonio Zafra ("El Enano Martínez"), Berta de la Dehesa ("La Gorda de la Cala"), Cuca Escribano (Fina), Juan Diego (don Alfredo), Victoria Abril ("La Señorita del Casco Cartaginés").
Guión: Antonio Soler; basado en su novela.
Producción: Antonio Banderas, Gustavo Ferrada, Carlos Taillefer y Antonio Meliveo.
Música: Antonio Meliveo.
Fotografía:
Xavi Giménez.
Montaje: Mercedes Alted.
Dirección artística: Javier Fernández.
Vestuario: Bina Daigeler.
Estreno en España: 1 Diciembre 2006.

CÓMO SE HIZO "EL CAMINO DE LOS INGLESES"
Notas de producción © 2006 Sogepaq

  En cine lo más habitual es que los proyectos se dilaten y las fechas de producción se pospongan, todo lo contrario a lo ocurrido con EL CAMINO DE LOS INGLESES. “A Banderas le fascinó tanto la novela, que todo se adelantó”, dice Antonio Meliveo “Por entonces estábamos leyendo otros guiones pero a medida que iba leyendo la novela de mi buen amigo Soler EL CAMINO DE LOS INGLESES se entusiasmaba más y más con la idea de dirigirla. Antonio Banderas es una persona que apuesta muy fuerte por sus corazonadas y aquí, como hizo con Locos en Alabama, apostó por pedirle directamente al autor de la novela que escribiese el guión. Encontramos un proyecto en el camino”.

 

  Lejos de retrasar el proyecto, el encargo de Banderas al novelista malagueño proporcionó un nuevo acelerón a la película. “Apenas un año después de ver premiada su novela, el 1 de febrero de 2005, Soler entregó la primera versión del guión” recuerda Taillefer “Y ahí estaba ya el contenido, la esencia de la película. Sólo se hicieron dos versiones más, y se rodó la tercera. Eso quiere decir, para aquellos que no conozcan los entresijos del cine, que el guión gustó mucho desde el comienzo. Y desde luego, ese encargo fue una corazonada muy fuerte de Banderas”.

  El entusiasmo demostrado por la rápida reacción del novelista no ha decaído a lo largo del proyecto. Tanto en la preproducción, como en el rodaje y la posproducción Antonio Soler ha mantenido una estrecha relación con la versión cinematográfica de EL CAMINO DE LOS INGLESES. “Creo que la mía ha sido una presencia poco habitual para un guionista”, reconoce Soler. “Nunca había asistido al proceso completo de producción de una película, y me ha sorprendido la unión de tanta gente involucrada en un proyecto común; eso para un novelista, que trabaja siempre a solas, es muy estimulante”.

  Perfilado el guión, el proyecto experimentó un renovado impulso. Tener a la cabeza visible del proyecto a miles de kilómetros y con un océano de por medio no fueron obstáculos, sin embargo, para que el ritmo de la preproducción se multiplicara. Todo el equipo reunido por Antonio Meliveo, Carlos Taillefer y Gustavo Ferrada, productores de la película, sumó fuerzas para convertir la distancia en ventaja. “Banderas estaba no sólo con la promoción de La leyenda del Zorro, además se había comprometido con el rodaje de Déjate llevar en Canadá tiempo atrás. Antonio saltaba de continente en los huecos. Lo apretado de su agenda impuso una disciplina estricta al conjunto del equipo, es cierto, pero se valoraron diez semanas de preparación y las cumplimos en fecha”.

  Los productores de la película coinciden en señalar que la pasión por el proyecto que todos compartían, y la voluntad de cumplir ese plan de producción de forma rigurosa, han sido claves para iniciar el rodaje en las fechas previstas con los deberes hechos. Un esfuerzo que no se hubiera alcanzado sin la entrega total de los jefes de equipo Xavi Giménez (Fotografía), Javier Fernández (Arte), Bina Daigeler (Vestuario), Carlos Faruolo (Sonido), y del Ayudante de dirección Francisco Periñán.

  Javier Fernández recuerda así aquellas semanas de preparación: “Todos los departamentos hemos luchado porque la película fuera muy especial. El secreto no es otro que haber estudiado a fondo el material en las reuniones previas, y, sobre todo, la estupenda conexión que surgió entre el equipo. Por ejemplo, Xavi, Antonio y yo nos centramos en trabajar a nivel de texturas, colores y espacios. A partir de ese momento cada departamento tuvo carta libre para enriquecer la propuesta”.

  “Hemos intentado que Banderas viniera a rodar a España en las mismas condiciones de producción, no que un rodaje en EEUU, pero sí como ruedan los mejores directores españoles: con los mejores jefes de equipo, las semanas de rodaje que hicieran falta y todas las necesidades técnicas cubiertas”, asegura Taillefer. “Y puedo decir que, por otro lado, él ha cumplido escrupulosamente con el plan de rodaje, y con el calendario y las exigencias de producción. Su disciplina y su capacidad de trabajo son brutales”.

  Con un presupuesto de 7.500.000 euros, EL CAMINO DE LOS INGLESES es una producción de Green Moon, Sogecine y Future Films en asociación con De Palacio Films. Para asegurarse los mejores profesionales y los medios técnicos de una gran producción, los productores decidieron abordar la financiación de la película de una forma innovadora: con la colaboración de instituciones patrocinadoras.

  Antonio Banderas regresa a su tierra para rodar una historia de un autor malagueño ambientada en la ciudad a través de la productora Green Moon, eso ha facilitado que tres instituciones diferentes se involucren en la película con una puesta en común, levantar y promocionar la industria audiovisual en Andalucía, pues la película está casi integramente rodada en Málaga con toda una serie de profesionales andaluces. Se trata de una financiación insólita hasta la fecha. En concreto, la película cuenta con el patrocinio de La Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía; la ayuda de Ciudad de la Luz (Generalitat Valenciana), Ayuntamiento de Málaga, Diputación de Málaga, e ICAA / ICO; y la colaboración de TVE, Canal Sur Televisión y Canal Plus.

  Paralelamente al trabajo del equipo técnico, los productores barrían literalmente la península para encontrar a los caminantes de esta historia, otra de las apuestas de Banderas y su equipo.

  “El casting fue Operación Triunfo”, recuerda Marta Nieto. “En mi caso, empezó con una multitudinaria primera fase en Madrid. Semanas después hicimos un segundo casting en Málaga, sólo para veinte personas y cargado de adrenalina, donde se establecieron vínculos muy intensos. Trabajamos en pruebas rotatorias entre actores hasta que la selección fue definitiva.” Un protocolo de trabajo poco habitual que ahora, terminado el trabajo, los jóvenes protagonistas de la película recuerdan como una ayuda importantísima para proporcionarles seguridad. Y que se repitió, completada la fase de casting, para iniciar la segunda fase de la preparación de la película con los actores: los ensayos. “Antonio tuvo un acierto enorme llevándonos tres semanas a Málaga para ensayar con él.” Afirma Raúl Arévalo. “Con el tiempo hemos comprendido que no ensayábamos tanto, pero convivíamos tan estrechamente como si aquello fuera Gran Hermano. Ya desde los primeros ensayos las secuencias de grupo salían muy cálidas de forma natural, y con el día a día le íbamos añadiendo matices a los personajes”.

  Banderas explica así su método de trabajo con los actores: “La labor de un director no consiste en imponer un solo criterio. Hay que dejar libertad para que surjan cosas mejores que las que uno había pensado. Mi intención en los ensayos era contarles la película como si ya la hubiéramos visto. Quería que supieran desde el principio en qué tono nos íbamos a mover, y que tuvieran tiempo para desarrollar su propio material creativo. Creo que como director tengo que llevar mi trabajo hecho al set todos los días. Pero el rodaje también tiene que ser algo vivo. Y si alguno de los actores o del equipo ha tenido una idea sobre la marcha, yo sería un mal director si la anulara por no ser mía. Como actor he trabajado con muchos directores brillantes que eran excesivamente férreos, cineastas que no te dejan abrir nuevas ventanas durante el rodaje. No te dejan aportar nada tuyo al trabajo”.

  Para Antonio Banderas EL CAMINO DE LOS INGLESES representa el regreso a sus orígenes geográficos, biográficos y también profesionales. En su segunda película como director vuelve a trabajar con Victoria Abril y Juan Diego, compañeros con los que compartió muchas carteleras antes de dar el salto al cine norteamericano.

  “Tenía mucho miedo de trabajar con Victoria”, reconoce ahora el actor y director malagueño. “Porque es una experta. Ya lo era cuando trabajaba con ella y conocía cómo cuestionaba a los directores. A nuestro rodaje llegó muy fuerte, llena de ideas, y me lo he pasado con ella como no me lo había pasado en los cinco rodajes que habíamos hecho juntos. Ha estado magnífica. Nos hemos reído, nos hemos reconocido después de tantos años de otra manera. Ha habido muchísima complicidad entre nosotros. Me lo he pasado fenomenal. Hace cosas dentro de la sutileza que son muy difíciles. Victoria es de esas actrices que pregunta qué lente tenemos. Sabe que las lentes significan acentos dentro de la historia, conoce su valor. Son cosas que se aprenden con inteligencia y con la experiencia, y todo eso lo controla a la perfección. Además tiene una capacidad de riesgo increíble, Victoria está maravillosamente loca”.

  Como muy bien ha explicado Banderas, la Señorita del Casco Cartaginés, el personaje de Victoria Abril creció delante de la cámara. “Antonio me dijo que de las secuencias de mi personaje, algunas eran reales y otras fruto de la imaginación de Miguelito”, explica ella. “Que íbamos a rodar de una manera realista, pero que el 75% de lo que hace la Señorita lo hace en la cabeza del chico. Eso nos ha permitido todo tipo de libertades. Aquí no hemos malgastado talento haciendo cosas que la cámara no pudiera rodar. El cine es como el amor: primero un buen preámbulo, y a partir de ahí motor. Las buenas tomas, y eso lo tengo comprobado, son las primeras”.

  La vuelta a Málaga ha estado también plagada de sorpresas y emociones. Sin embargo, Antonio Banderas ha optado por una emoción contenida. Según Xavi Giménez “No es un reflejo directo de la Málaga de la década de los setenta, ni de la España de entonces. Porque la película tiene diferentes niveles de humanidad, se ocupa tanto de los niveles internos como de los externos de cada personaje. No quiere mostrar, sino hacer sentir. Creo que las bases para construir una película casi siempre son novelísticas, pero ésta tiene una clara base poética. Ese es un punto de vista muy bello para abordar una película, una manera de narrar muy distinta”.

  Pero esa discreción en la forma cinematográfica ha sido difícil de trasladar al rodaje de la calle. El entusiasmo de sus paisanos ha rodeado al director malagueño durante todas las jornadas de trabajo en su ciudad natal. Una entrega que vivió hasta el último de los meritorios, y que recuerda así Carlos Taillefer: “Cuando rodábamos en Málaga por las calles, en la cárcel, por ejemplo, la gente respetaba absolutamente las órdenes del ayudante de dirección durante las tomas, pero nada más oír la palabra corten, empezaban a aplaudir y a gritar. El entusiasmo creció a medida que rodábamos, de modo que el último día nos vimos obligados a usar un truco: sacamos a Antonio a escondidas mientras el público pensaba que seguíamos rodando”.

  Antonio Banderas ha contado con diez semanas y media de rodaje, repartidas entre Málaga, Ciudad de la Luz (Alicante) y Londres. Precisamente las localizaciones han jugado un papel fundamental en el ritmo del rodaje de la película. Es cierto que el director deseaba evitar el realismo cronológico, pero muchas de las secuencias se rodaron en escenarios naturales de Málaga y Londres. Y esa proximidad geográfica y temporal, lejos de facilitar el trabajo de los departamentos de arte, fotografía y producción exigió al equipo un esfuerzo añadido cuyo objetivo es, paradójicamente, que no se aprecie en pantalla. “Tanto en los decorados como en las localizaciones todo debía ser muy simple, pero exigía mucha elaboración”, explica Javier Fernández. “Por otra parte, ambientar una película en una época cercana provoca que los detalles mal aplicados chirríen y saquen al espectador de la historia. Hemos intentado buscar en nuestra memoria sensaciones más que decorados completos”.

  Otra novedad importante para el cine español de la que ha sido testigo el equipo de EL CAMINO DE LOS INGLESES se refiere a la reciente andadura emprendida por la Ciudad de la Luz, en Alicante, donde Banderas y su equipo rodaron por espacio de dos semanas. Los productores recuerdan esos días como un privilegio: “La Ciudad de la Luz tiene unas instalaciones que no tienen comparación con otros estudios en Europa. Es un lujo por el espacio y por las infraestructuras”.

  Si la forma de aproximarse a ese pasado reciente por parte del equipo de la película no es convencional, tampoco lo ha sido la técnica de rodaje en sí. En el plató había permanentemente dos cámaras. “Desde el primer día de la preparación Antonio me dijo que quería rodar con dos cámaras”, recuerda Taillefer. “En un primer momento, pensé que se refería a cómo se suelen rodar las películas americanas en España, que se ponen dos cámaras a rodar para asegurar ciertas tomas. Pero no se trataba de eso. En el cine español, 40.000 metros es el standard de película rodada. Nosotros hemos llegado a 130.000 metros porque Antonio quería, de alguna manera, desdoblar las tomas. No por ir más rápido sino para enriquecer las posibilidades del montaje, para darle otra dimensión”.

  Ahora bien, el equipo técnico y artístico de EL CAMINO DE LOS INGLESES tiene claro que ésta no pretende ser una película al estilo Hollywood. Coinciden en esta afirmación tanto el Director de Fotografía, Xavi Giménez, como la actriz Victoria Abril. “Antonio camina abierto y vive intensamente lo que ocurre en rodaje, y deja que todo el mundo comparta esa vivencia con él.” Dice Xavi Giménez. “El interior del rodaje es instintivo, nada industrial ni matemático. Un trabajo de investigación y coordinación para una película experimental. Todo el mundo puede participar de esa creación. Desde el meritorio hasta el director, todo el mundo es importante. Ese sentimiento es algo que consigue Antonio. Así haces la película tuya, y, por supuesto, a veces también sufres con lo que está ocurriendo en plató. Un rodaje es una micro sociedad que se mueve a gran velocidad, de una vivencia intensa, y si surge esa hipersensibilización de los implicados se convierte en algo muy bello”.

  “Nada que ver con una película de estudio”, confirma Victoria. “Es una película de autor, con una caligrafía muy moderna. Aquí la realidad se rueda de manera real, pero el imaginario se rueda aun con más credibilidad. Esta película tiene un facturón muy personal. Las cosas cuanto más primitivas, más sofisticadas. Y eso no tiene nada que ver con Hollywood”.

  La controlada improvisación ha llegado al punto de permitir a Banderas agarrar la cámara con sus propias manos. Todo lo rodado en Londres, a propuesta de Antonio se hizo con un mínimo de equipo de rodaje y una cámara de 16mm.

  “Creo que en mi aprendizaje como cineasta es imprescindible que me ponga directamente detrás de la cámara. Próximamente rodaré una película entera así; aquí lo hice en algunos momentos. Londres es enteramente mía. La parte de Don Alfredo también la tengo yo. Creo que lo que se mira por el canuto es la verdad. Nada de combos, que despistan. Cualquier mentira que un actor te trate de colar, si le ves por el canuto la pillas. El que mira por el canuto, ve la película”, explica Banderas.

  Tras el rodaje, la montadora Mercedes Alted y el negativo volaron a Los Ángeles para trabajar cerca del director y actor malagueño. Un proceso en el que se han sacrificado los compromisos de mercado para dejar que la película respire y para completar un complejo proceso de efectos digitales.

  “Y porque Antonio Banderas es el director más exigente con el que he trabajado, pero agradeces las exigencias porque luego se ven en pantalla. A cambio él es muy disciplinado, y una persona muy clara. Y sinceramente pienso que ha sido muy feliz rodando. Para mí ha sido un privilegio trabajar a su lado”, comenta Carlos Taillefer.

  “Te involucra mucho en la historia con sus imágenes”, asegura Fran Perea. “Para un actor eso es fundamental. Te da la libertad pero siempre te indica el camino”.

  Félix Gómez destaca del trabajo con Antonio: “Hay un lenguaje que sólo surge entre actores. Además trabajábamos con multicámara. Tener una segunda unidad sólo para captar los detalles llena la película de una riqueza increíble. Hemos tenido un pedazo de equipo, nos hemos convertido en una familia. Y de eso la culpa la tiene Antonio. Es un pedazo de capitán”.

  “Antonio transmite mucho entusiasmo”, reconoce Alberto Amarilla. “Me admira porque es un capitán que tira del equipo incluso en las tormentas, y nunca se le quita la sonrisa de la cara. Esa manera de afrontar el trabajo le da la vida a la película”.

  “Tiene una sensibilidad tan especial que pone el cien por cien del corazón en todo lo que hace, en nosotros, en el equipo, en el rodaje. Es muy, muy valiente como director”, señala María Ruiz.

  “Es un cineasta”, precisa Xavi Giménez. “Creo que nos ha hecho sentir a todos como un grupo de cineastas, más allá de que estuviéramos contratados como meritorio, como director de fotografía o como director. Se ha hablado a nivel de cine en este rodaje. Es muy brillante y hace el trabajo muy divertido”.

  “Es muy trabajador y un creador nato. Además es inteligente y tiene talento. Cuando se da una combinación así, esa persona sabe sacar de toda la gente que tiene a su alrededor lo mejor. Exprime porque te provoca”, matiza Javier Fernández.

  “Saber pedir es lo más importante”, asegura Victoria Abril. “Y eso Antonio lo hace de maravilla. Cuando pienso en este trabajo con él, tengo la sensación de haber vivido una elipsis de quince años. El tiempo no es que no le haya cambiado a pesar de lo que ha evolucionado, es que Antonio no ha perdido su esencia, lo que es importantísimo para la creación, para el auteur”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "El camino de los ingleses" - Copyright © 2006 Green Moon, Sogecine y Future Films. Distribuida en España por Sogepaq e Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

Página principal de "El camino de los ingleses"
Añade esta película a tus películas favoritas
Opina sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda esta película a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

Grbavica: El secreto de Esma (Grbavica)     El ciclo Dreyer     Los fantasmas de Goya     Cabeza de perro     El destino

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2006 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | DVD | carteles | top10 | de compras
 
sorteos | libros | videojuegos | reportajes | especiales | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | la ventana indiscreta |
quiénes somos | contacto | publicidad