CÓMO SE HIZO "EL
CORRAL: UNA FIESTA MUY BESTIA"
Notas de producción © 2006
UIP
Cuando Nickelodeon empezó a
buscar una continuación para la película de animación Jimmy
Neutron: el niño inventor, nominada por la Academia, bastó con
mirar el tablón de anuncios de Steve Oedekerk para descubrir la
lista de personajes de EL CORRAL - UNA FIESTA MUY BESTIA. “Los
personajes eran irreverentes, divertidos, pero también eran
capaces de contar una historia acerca de la familia y de la
inmadurez”, dice Julia Pistor, vicepresidenta ejecutiva de Nick
Movies. “Estábamos convencidos de que eran perfectos”.
Nickelodeon, que tiene una larga experiencia en la animación en
la gran y pequeña pantalla, contrató al estudio de Steve
Oedekerk, Omation Studios, para la producción de la película,
usando una vez más el modelo de producción de las dos entregas
de Rugrats, de Bob Esponja: la película y de Jimmy Neutron: el
niño inventor, con acceso a lo último en tecnología punta de
animación y asegurándose de que la visión del creador de la
película se quede intacta. Ha demostrado ser un modelo eficiente
para producir películas de animación y otros estudios empiezan a
imitarlo.
La idea de EL
CORRAL – UNA FIESTA MUY BESTIA surgió hace casi dos décadas,
mucho antes de que Steve Oedekerk se hiciera famoso. “Estaba en
casa de un amigo y su perro me miraba”, recuerda el director.
“Me movía, pero seguía mirándome. Imaginé que salía de la
habitación y que el perro se alzaba sobre sus patas traseras y
decía: ‘Vaya, ya era hora de que se fuera ese pelma’. Se
acercaba al gato y empezaban a jugar al póquer. Era una idea
graciosa y se me quedó grabada. Al cabo de un tiempo pensé.
‘Podría ser una buena película’”.
Pasaron los
años y Steve Oedekerk se convirtió en uno de los guionistas de
más éxito de Hollywood y empezó a dirigir películas que fueron
auténticos éxitos de taquilla. Pero nunca olvidó ese mundo
imaginario de los animales. Un buen día, por casualidad, vio a
uno de los personajes. Fue en una galería de arte de Laguna
Beach, California. Entró y se encontró con una escultura de
tamaño natural de una vaca sobre dos patas. “Era de tamaño
natural”, recuerda, “más grande que yo”. Se quedó bastante
asombrado viendo una imagen que sólo había existido en su cabeza
y la compró inmediatamente.
EL CORRAL –
UNA FIESTA MUY BESTIA no es la primera película de animación en
la que trabaja Steve Oedekerk. Fue el creador y el productor
ejecutivo de Santa vs. the Snowman 3D, además de producir y ser
el coguionista de Jimmy Neutron: el niño inventor, nominada a un
Oscar a la Mejor Película de Animación. Pero EL CORRAL – UNA
FIESTA MUY BESTIA es el primer largo de animación que dirige.
“Dirigir a
actores es muy diferente, el momento es importante”, dice el
director. “Se rueda, se consigue la toma, se monta y tenemos un
minuto de película. Pero cuando se trata del género de
animación, ese minuto se construye durante meses, en algunos
casos, años. Nueve meses antes de rodar la toma, el equipo de
animadores se preocupa de si el personaje no debería arquear la
ceja un poquito más. Dirigir una película de animación es el
entusiasmo de crear cada detalle de la película y el horror de
crearlo absolutamente todo. Hay un sinfín de posibilidades
creativas, desde el aspecto de los árboles hasta las nubes. Es
genial porque es posible crear todo el decorado de la escena, el
momento emocional”.
El núcleo de
la película está basado en esos momentos emocionales. “Cuando
Otis era pequeño, Ben le protegió. Al final de la película, Otis
acaba haciendo lo mismo con un ternero”, dice Steve Oedekerk.
“Me llega al alma porque mi hermana y yo somos adoptados. Quería
demostrar lo genial que es la adopción”.
En una
película rebosante de humor estrafalario y bromas surrealistas,
la escena favorita del director es cuando Ben y Otis, padre e
hijo, charlan relajados en una colina verde. “Sí”, reconoce el
director, “soy un blando”.
Y añade: “La
película tiene de todo, es divertida, seria, conmovedora. El
malo es un malo de verdad, de esos que dan miedo. Es una
historia con una profundidad para adultos. Además de los
animales que siempre están de fiesta, la película también tiene
una trama, es la historia de un chico, de su padre, de la
familia y de si ese chico será capaz de ser responsable o
seguirá siendo un atolondrado toda su vida. Ahora que lo pienso,
se parece bastante a mí”.
El personaje
principal es la vaca Otis, un loco decidido a pasarlo bien que
hace todo lo que hacen los humanos, desde montarse en un coche a
ver la tele, y que no para de gastar bromas pesadas al granjero.
Es rebelde, inmaduro, no tiene ningún sentido de la
responsabilidad, pero, ¿para qué lo necesita si se pasa la vida
cantando y bailando?
Desde un
principio, Steve Oedekerk quería que Kevin James diera vida a
Otis. “Cuando le vi en ‘El rey de Queens’ supe que sería una
estrella”, dice el director. “Lo que más me gusta de Kevin es
que tiene un toque a lo Jackie Gleason, es muy gracioso cuando
se siente frustrado. Otis no tiene más remedio que hacer muchas
cosas que no le gustan. Su padre siempre le da tareas. Era
esencial sacar el lado cómico de la frustración del personaje y
Kevin es perfecto para eso”.
“Soy un fan
absoluto de Steve Oedekerk”, dice Kevin James. “Ha escrito
guiones muy divertidos, como el de Ace Ventura: operación
África. Además, me apetecía prestar mi voz a un personaje
animado, no lo había hecho antes”.
Al actor no
sólo le atraía el peculiar estilo de comedia que se ha
convertido en la firma de Steve Oedekerk, sino los sentimientos
que contenía el papel. “La película es una broma continua. Las
vacas se reúnen y hacen locuras, pero también llega el momento
en que deben aceptar responsabilidades y ser hombres... O vacas,
lo que sea”.
Kevin James
se metió de lleno en el papel. “Soy una vaca de método”, dice.
“Rumio durante horas antes de la sesión de grabación”.
Para el papel
de Daisy, la vaca sensible y cariñosa que aporta a Otis la
confianza e inspiración necesarias para convertirse en el líder
la granja, el director escogió a su amiga Courteney Cox,
conocida por su papel en la famosa serie “Friends”. “Para el
papel de Daisy, quería a una actriz que enamorara a los
espectadores inmediatamente, y Courteney es capaz de hacerlo.
Daisy es la típica chica de la casa de al lado, auténtica,
dulce, buena”, dice Steve Oedekerk. “A veces es difícil
interpretar a alguien realmente bondadoso. Para darle cuerpo,
hay que llegar a zonas muy vulnerables; Courteney es
impresionante”.
“Steve es un
gran amigo. Tiene mucho talento y estaba entusiasmada con la
idea de hacer la película”, dice la actriz. “Para Steve, esto es
real. Escribe acerca de lo que ven y viven los chicos; no es un
mundo imaginario, es real”. Y añade, hablando de su papel: “Es
un dulce. Daisy es adorable. Soy más bien sarcástica, por eso me
interesó”.
Wanda Sykes
interpreta a Bessy, la mejor amiga de Daisy, una vaca práctica
que no se muerde la lengua. “Bessy sabe lo que quiere”, dice la
actriz. “Dice lo que piensa, pero a pesar de una apariencia
dura, tiene un gran corazón. Protege a Daisy; se asegura de que
no vaya con el grupo equivocado”.
“Wanda es una
máquina de la comedia”, dice el director. “Si tiene una frase
divertida, la multiplica por diez. Y si la frase no tiene
gracia, sabe sacarle jugo. Estoy convencido de que puede hacer
lo que quiere”.
El conocido
actor Sam Elliott es Ben, el respetado y organizado líder del
corral, y también el cariñoso y preocupado padre de Otis. Es
responsable, vigila la granja mientras su hijo se divierte.
Quiere a Otis tal como es, pero le gustaría que madurara un
poco.
Steve
Oedekerk dice, hablando de Sam Elliott: “Hay una escena en la
que Ben pilla al coyote Dax robando una gallina y sólo dice:
‘Deja la gallina, Dax’. Todos nos quedamos de piedra cuando lo
dijo Sam. Es un actor y una persona asombrosa”.
Según el
director, el mulo Miles es “el alma de la granja. Miles es quien
guía a Otis cuando Ben ya no está. Es la voz de la sabiduría.
Tiene mucha experiencia y sabe más que los otros, pero no le
importa ir de fiesta cuando toca”.
“Danny Glover
siempre fue mi primera elección para Miles”, sigue diciendo el
director. “Ya le oía cuando escribía el guión. No le costó
ningún esfuerzo hacer exactamente lo que yo había imaginado para
el personaje. Encajó perfectamente con lo que había escrito”.
Andie
MacDowell es Pita, la matriarca de las gallinas. Ella manda en
el gallinero, sabe mucho, cuida de los polluelos y les pone en
el buen camino. Gracias a su intuición es la primera en darse
cuenta de que Otis tiene problemas, pero no lo dice porque sabe
que debe solucionarlo solo.
“Me encanta
la voz de Andie”, dice Steve Oedekerk. “Es auténtica. Es muy
agradable escucharla”. Una de las cosas que atrajo a la actriz
fue la oportunidad de complacer a sus hijos. “Mis hijos estarán
encantados de ver una película de animación en la que su madre
hace de gallina”, dice. “Me tratan de madre gallina en casa, les
parecerá tremendamente divertido”.
La actriz
abandonó su acento sureño para el papel. “Quería parecerme a la
típica madre gallina de cuento”, dice. “Fue natural, no me
parecía que debía poner acento sureño”.
Los mejores
amigos de Otis compiten con él para ver quién gasta la mejor
broma, hace la mayor tontería o se divierte más. El ratón Pipo
(Jeff Garcia) es el diminuto y mejor amigo de Otis. A pesar de
su tamaño, tiene opiniones muy particulares y, pase lo que pase,
no se las calla. El neurótico hurón Freddy (Cam Clarke) no es el
más listo del corral, pero tiene una excusa: intenta
desesperadamente reprimir sus instintos y no comerse a su gran
amigo el gallo Pico (Rob Paulsen). Pico es tranquilo, sereno,
generoso. No encaja con sus alocados amigos. El último miembro
del quinteto es el cerdo Guarri (Tino Insana). Guarri sólo tiene
un deseo, pasarlo bien y revolcarse en el barro. Para él, lo
mejor del mundo es saber que es un cerdo y que puede comportarse
como tal. Es el animal que mejor encaja en la granja.
Pero el
animal más misterioso de todo el corral es Loco Mike. Si suena
música, pierde el control, tiene que bailar. Es un genuino
amante de la diversión. Una maraña de pelos, brazos, piernas...
“No se sabe muy bien qué tipo animal es Loco Mike”, dice Steve
Oedekerk. “De eso se trataba. Ahora mismo soy el único que lo
sabe. Habrá que esperar a la serie “El corral – Una fiesta muy
bestia” que emitirá Nickelodeon para enterarse. Es el punto más
débil de Otis. Cuando Loco Mike empieza a bailar, Otis no puede
reprimirse, tiene que moverse con él”.
Para la voz
de un personaje especialmente desagradable, un mocoso
malhumorado y chismoso llamado Snotty Boy, el director no buscó
lejos: él mismo lo interpretó (y a otros personajes).
“Sí”,
reconoce con una sonrisa. “Tratándose de Snotty Boy, la pregunta
era ‘¿Quién puede ser tan molesto?’. Me di cuenta de que nadie
era tan odioso y tuve que hacerlo yo mismo. En esas estamos”.
Una vez
grabadas las voces, empezó el proceso de animación. Aunque es
una película de animación por ordenador, el principio se parece
mucho a la animación convencional en 2D; los personajes y los
storyboard se dibujan a mano. A continuación se rueda el
storyboard y se encaja con las voces grabadas para obtener una
idea aproximada de cómo será la secuencia. El director explica:
“Los dos elementos - los dibujos creados por grandes dibujantes
de storyboard y las voces - aún no están unidos, pero sirven de
guía para que los animadores empiecen a construir los
movimientos”.
A veces se
rueda a los actores en la cabina de grabación para que los
animadores se basen en su expresión y gestos para los personajes
animados. Otras, los animadores se filman a sí mismos.
“Todos los
animadores son actores”, dice el supervisor de animación T.J.
Sullivan. “Pensamos en una toma, escuchamos las voces y lo
dibujamos para hacernos una idea antes de animarla. Si somos
capaces de interpretarla, lo hacemos delante de una cámara de
vídeo”.
Todd Grimes,
también supervisor de animación, dice: “A veces descubrimos
cosas en nuestras propias expresiones, pequeñas sutilezas que
añadimos a la animación”.
La
interpretación es esencial en la animación. Hasta tal punto que
David Andrews, supervisor jefe de animación, considera que su
trabajo consiste “sobre todo en ser profesor de interpretación
de los animadores. Muchos eran muy jóvenes, acababan de terminar
sus estudios. Les enseñé a interpretar para que supieran qué
expresiones escoger para los personajes. También había mujeres
en el equipo; nos ayudó mucho para los personajes femeninos.
Luego había hombres interpretando a mujeres. Era muy gracioso y
encajaba con la visión que tenía Steve O de sus personajes”.
Fue
problemático crear a los personajes. Para empezar, los animales
de cuatro patas no están diseñados para andar con dos. “Andan de
puntillas porque son vacas”, dice David Andrews. “El talón de
una vaca o de un perro nunca toca el suelo. Lo difícil es
conseguir que el peso esté equilibrado en un personaje tan
grande. Al estar en un mundo tridimensional, parecen más
redondos. La comedia permite grandes libertades, se pueden
romper las leyes de la física, pero hay que hacerlo con
cuidado”.
Un gran
número de personajes fue transformado durante el proceso. Por
ejemplo, Otis, en su viaje desde la galería de arte hasta
convertirse en el personaje de la película pasó por muchos
cambios sutiles.
“Otis debía
ser perfecto”, dice David Andrews. “Nos llevó cierto tiempo
conseguirlo. ¿Debía llevar cresta o el pelo liso? ¿Debía tener
los orificios nasales hundidos? ¿Cómo era el contorno de su
cuerpo desde las costillas a las caderas?”
Dimitri
Joannides, el jefe del departamento artístico de desarrollo,
dice: “Siempre hay muchas versiones. No hay más que ver las
manchas de Otis. Antes de conseguirlas, probamos entre treinta y
cuarenta combinaciones. Recuerdo estar delante de una mesa con
Steve una noche, ya era muy tarde, probando todas las
combinaciones”.
“Hace falta
probar diferentes combinaciones para encontrar la correcta”,
dice T.J. Sullivan. “Es algo impredecible. Se prueba una cosa,
otra, hablamos, y de pronto lo encontramos”.
Otro
personaje difícil era Loco Mike. “Steve tenía claro lo que
quería, pero no fue fácil plasmarlo”, dice T.J. Sullivan. “Loco
Mike es un poco como nuestro Yoda”, añade Dimitri Joannides.
“Para La guerra de las galaxias se probaron al menos treinta
versiones de Yoda. No nos hemos quedado atrás. Empezamos con los
dibujos de Steve – los he guardado todos. Podía ser muchas
cosas, anfibio, con piel, con pelo... Al final lo conseguimos y
es genial, está loco”.
Todd Grimes
añade: “Steve quería una película donde se vieran muchos
animales en una granja. No quería que nos quedásemos cortos con
los personajes”. Y así fue. En la película salen unos 180
personajes.
Hay muy pocas
escenas en las que sólo aparecen uno o dos animales. “Siempre
hay alguien más en las tomas”, dice David Andrews. “Por ejemplo,
el ratón Pipo viaja en el hombro de Otis. Es muy gracioso verlos
juntos. Los amigos de Otis casi siempre están con ellos”. En
algunas escenas, como la de la “disco” en el corral, casi todos
los personajes están en la pantalla.
Parece
simple, pero en la práctica el equipo técnico tuvo que
esforzarse mucho para conseguirlo. Según Jason Barlow,
supervisor técnico, su equipo estaba asombrado por “el número de
personajes que había que animar cada día. Y no hablemos del
pelo. Más de 120 personajes tienen pelo, rabo o crin; todos los
ejemplos de pelo habido y por haber”.
Una vez
terminada la animación, empieza el proceso de iluminación.
Podría pensarse que la iluminación forma parte del proceso de
diseño, como ocurre en un cuadro o en la animación en 2D. Pero
Connon Carey, supervisor intermedio de iluminación, dice que
iluminar una película de animación es como hacerlo en una
película con actores: “Es un decorado virtual y se ilumina como
un decorado real. Se usan los mismos principios de iluminación.
Si se ilumina algo de frente, la escena parecerá menos profunda
que si se ilumina ligeramente de lado.
Una vez
terminada la animación y el rodaje, llega el momento de ocuparse
de la banda sonora. Además de la partitura compuesta por John
Debney, la mayoría de las canciones fueron escogidas por Steve
Oedekerk muy al principio del proceso. “Es genial, escogió temas
muy eclécticos”, dice el productor ejecutivo Aaron Parry. “Desde
Aerosmith, pasando por North Mississippi All Stars a Peter
Gabriel. No es habitual encontrar una banda sonora que realmente
sirva de apoyo a la acción en pantalla y que ayude al espectador
a meterse más en la escena. Además, nuestra intención era que el
público tuviera la sensación de estar en una fiesta”.
Mucha gente
se sorprenderá al oír la versión de “Won’t Back Down” (compuesta
por Tom Petty y Jeffrey Lyne) cantada por Sam Elliott.
“Queríamos la canción porque era perfecta para describir el
carácter de Ben”, dice el productor. “Dije que me encantaría que
la cantara Sam y todos me preguntaron: ‘Pero, ¿sabe cantar?’ Y
contesté: ‘Bueno, eso espero, vamos a preguntárselo’. Llegó Sam
y nos dejó atónitos. Tengo la impresión de que era su secreto
mejor guardado”.
“La música es
la base del corral”, dice Steve Oedekerk. “No es una película
musical, pero quería que los animales tocaran y cantaran. Me
recuerda a los dibujos animados de Merrie Melodies y de Silly
Symphony. Siempre me gustaron y quería hacerles un homenaje”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El corral: Una fiesta muy bestia" - Copyright ©
2006 Paramount Pictures, Nickelodeon Movies y O Entertainment.
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