CÓMO SE HIZO "PEQUEÑO
PERO MATÓN"
Notas de producción © 2006
Sony Pictures
1. El proyecto
"Pequeño pero matón" parte
del ingenio de los innovadores del género cómico Keenen Ivory
Wayans, Shawn Wayans y Marlon Wayans: los cineastas afro
americanos que más éxito han cosechado en la historia del cine.
La chispa inicial de una historia sobre un delincuente que
parece un bebé surgió de una visita al videoclub. “Vi la
carátula de una película de terror que se llamaba Test Tube Baby
(El niño probeta)”, recuerda el director, guionista y productor
Keenen Ivory Wayans. “Me pareció una idea divertida... ¿y si
falló algo con el primer niño probeta y no salió bien del todo?”
El guionista, productor y estrella de cine Shawn Wayans añade:
“Esa película era una locura, pero le dio una idea a Keenen.
Pensamos ‘tiene un punto divertido’, así que decidimos darle
unas cuantas vueltas”.
Enseguida los
hermanos idearon todo tipo de situaciones delirantes para el
“bebé” maduro, entre las que se incluía una persecución de
cochecitos de niño y un estridente partido de hockey. “En cuanto
tuve la imagen en la cabeza, sólo había que inventar una vida
para el hombrecillo e idear un argumento y una historia”,
explica Keenen.
Según el
guionista, productor y protagonista Marlon Wayans: “A medida que
avanzaba, el guión cada vez era más divertido. Cuando la gente
lo lee nos pregunta qué tomamos para que se nos ocurran esas
cosas y yo les digo: té verde y pastas”.
“Sí, ponemos
el té en marcha y adquiere vida propia”, comenta Shawn entre
risas. “El proceso que seguimos es extraño y muy complejo”,
admite Marlon. “Simplemente damos rienda suelta a nuestra
imaginación. Tengo que reconocer que, con el tiempo, nuestras
ideas cada vez son más extrañas. Por el momento he interpretado
a una mujer blanca y a un hombrecillo. Me da un poco de miedo
pensar en lo siguiente que mis hermanos van a querer que haga.
Quién sabe, probablemente será un pequeño extraterrestre
blanco”.
"Pequeño pero
matón" evolucionó en una especie de homenaje al Bebé Finster, el
personaje de los dibujos animados de Bugs Bunny. “A los hermanos
Wayans les fascinan The Little Rascals, Bugs Bunny y Los Tres
Chiflados”, explica el productor Rick Álvarez, que dirige Wayans
Bros. Productions y es su socio de producción desde hace mucho
tiempo. “Siempre habíamos querido hacer una película llena de
payasadas y un día llegaron los chicos y me dijeron: ‘¿Por qué
no hacemos algo donde Marlon interprete a un pequeño ladrón de
joyas?’”
“Proponer una
idea para una película nunca supone un problema para los
hermanos Wayans”, continúa Álvarez. “Tienen millones de ideas,
pero siempre hay una que destaca y nos entusiasma a todos. Nos
encantó el concepto de encoger literalmente a Marlon para que
midiera ochenta centímetros”.
El equipo
también quería un proyecto en el que Shawn interpretara a un
padre. “A los chicos siempre les han encantado las películas
sobre familias que adoptan niños o sobre un hombre que
inesperadamente se convierte en padre de familia y el niño le
cambia la vida”, admite Álvarez. “De forma que creímos que sería
muy divertido que Shawn confundiera a Marlon con un bebé. La
historia familiar que rodea al personaje de Shawn le infunde
mucha emotividad a la película porque interpreta a un hombre que
no se sentía muy próximo a su propio padre y quiere ofrecerle a
su hijo lo que él nunca tuvo”.
Desde un
punto de vista logístico, Álvarez y los hermanos Wayans sabían
que sería todo un reto convertir a Marlon Wayans, que mide casi
un metro noventa, en un personaje que apenas mide ochenta
centímetros. “Esto suponía que íbamos a hacer una comedia que en
realidad era una película de efectos visuales”, afirma Álvarez.
“Había que estirar mucho la tecnología, ¿o más bien se iba a
encoger?. En cualquier caso, Keenen fue el que decidió que
encontraría a una persona bajita a cuyo cuerpo literalmente le
pegarían la cabeza de Marlon”.
Los hermanos
Wayans llevaron el guión de Pequeño pero matón a Revolution
Studios (para quien habían realizado el gran éxito Dos rubias de
pelo en pecho) en abril de 2005 y el rodaje comenzó menos de
seis meses después. “Siempre que emprendemos una película de los
hermanos Wayans, intentamos superar lo que hemos hecho
anteriormente”, admite Álvarez. “Con Dos rubias de pelo en
pecho, convertimos a estos dos hombres afro americanos en unas
jóvenes mujeres blancas. Con Pequeño pero matón pasamos de
utilizar efectos de maquillaje a emplear efectos visuales.
Cuando comenzamos, preveíamos que habría unas 500 tomas de
efectos visuales; al final, hubo cerca de 1.000”.
A fin de
cuentas, todas las películas de los hermanos Wayans tienen un
objetivo, explica Shawn. “Siempre estamos pensando en el público
y en cómo hacerle reír. Sólo queremos que disfruten con nuestras
películas y que no se las tomen en serio. Algo así como sacarse
el cerebro de la cabeza, sentarse y pasarlo en grande”.
Marlon añade:
“Queremos animar al público a que se ría. Me da mucha rabia
cuando voy a ver una película y veo que la gente no saca jugo a
su dinero. Ir al cine cuesta diez dólares. Con diez dólares se
puede alimentar a una familia”.
Delante y
detrás de la cámara, los hermanos Wayans se rodean de un equipo
que es como una familia de colaboradores de confianza, empezando
por los productores Álvarez y Lee R. Mayes.
El productor
Álvarez encabeza las labores creativas de producción, como
supervisar el desarrollo del guión y la elección del reparto,
junto a los hermanos Wayans. “Rick nunca duerme”, explica
Keenen. “Es una parte muy importante de nuestro proceso creativo
de forma que, cuando nos disponemos a rodar la película, reparte
mucha información porque ha estado con nosotros en las
trincheras cuando estábamos escribiendo”.
“Al igual que
nosotros, Rick es muy tranquilo en su forma de comportarse.
Cuando hay estrés, no pierde los papeles”, continúa Keenen.
“Sabe que si yo digo que no hay que preocuparse, aunque las
paredes se estén resquebrajando y la tierra empiece a temblar,
no hay que preocuparse. Transmite confianza a la gente y todo
sigue funcionando mientras yo intento arreglar lo que haya que
arreglar”.
El productor
Mayes se concentra en la logística de la realización de la
película. “Lee Mayes y yo trabajamos juntos desde mi segunda
película”, recuerda Keenen. ”Cuando la mayor parte de los jefes
de producción llegan, a uno, como director, le da la sensación
de que trabajan para el estudio. Lo maravilloso de Lee es que te
da la sensación de que está trabajando contigo. Por supuesto
tiene que responder ante el estudio; sin embargo, es capaz de
darte todo lo que quieres sin salirse de presupuesto o del
programa. Es todo un experto en lo que hace”.
“Lee y yo
tenemos una estupenda relación de producción”, observa Álvarez.
“Yo me centro en la vertiente creativa de lo que hacemos y Lee
es un gran productor material. Es muy flexible y conoce su
trabajo mejor que nadie. Ambos ejercemos un papel único en el
proceso. Después de haber hecho tantas películas juntos no me
imagino trabajar sin él”.
Mayes se
apresura a devolverle el cumplido. “Rick me facilita la vida y
espero facilitarle la suya también”, afirma. “Me encanta hacer
negocios así”.
Desde que se
concibió la película, los únicos dos actores que se tuvieron en
cuenta para interpretar al “pequeño pero matón” Calvin Sims,
fueron los hermanos Marlon Wayans y Damon Wayans. “Marlon, Damon
y Jim Carrey son los únicos tres actores que podrían hacer algo
así”, afirma Keenen. “Son los únicos que tienen el talento
necesario. Calvin es un dibujo animado humano pero, al mismo
tiempo, tiene que haber comunicación con él. Francamente, Marlon
es tan bueno en su interpretación que no se pierde en el dibujo
animado. Te relacionas con él como con un ser humano”.
“Calvin
apenas mide 80 centímetros” y es todo energía y descaro. Es
rudo. Era el tipo duro de la cárcel. Pero nunca ha recibido
amor”, explica Marlon. “Sus padres lo abandonaron, de forma que
está resentido con la sociedad. Cuando la familia Edwards lo
acoge en su casa, creen que es un bebé amoroso y mimoso cuando
en realidad es un gángster. La comedia está asegurada”.
El personaje
de Calvin Sims se compone de la interpretación compartida de la
cabeza de Marlon Wayans y del cuerpo del actor de nueve años
Linden Porco. Todas la actuación de Marlon frente a la cámara la
realizó en un escenario con pantalla de croma y, la mayor parte
de las veces, solo. “No empleo el cuerpo, sólo actúo con la
cabeza”, explica Marlon. “Cuando se supone que voy conduciendo
un coche, en realidad estoy sentado en una caja. Si me hubieran
reducido habría sido muchísimo más fácil pero, de alguna forma,
quise afrontar el reto. Es una actuación mental y normalmente
estoy acostumbrado a ser más físico”.
“Marlon ha
hecho algo muy especial”, según Álvarez. “Actuar sólo con la
cabeza era increíblemente restrictivo pero cogió el toro por los
cuernos y consiguió que funcionara. Desde un punto de vista
técnico acierta siempre y, para un tipo acostumbrado a emplear
todo su físico en sus papeles, era una labor muy difícil. En
esta película ha conseguido una actuación facial increíblemente
plástica, muy de dibujo animado, y el personaje cobra vida
cuando la cabeza de Marlon se une al cuerpo (de Linden)”.
“Aunque Shawn
y Marlon aparezcan juntos en la película, no grabaron una sola
escena juntos”, añade Keenen. “Fue difícil para ambos, pero
probablemente a Shawn le resultó más fácil porque al menos
contaba con Linden. A Marlon le tocó el trabajo más difícil
porque estaba completamente aislado”.
En el pasado
reciente, Shawn y Marlon han hecho todas sus películas juntos, y
han demostrado formar un equipo cómico maravilloso. Pero en
Pequeño pero matón, Shawn no contaba con la réplica que
normalmente recibe de su hermano. “Era un ritmo diferente”,
afirma Álvarez, “pero, de alguna forma, Shawn se las arregló
para lograr que el ritmo entre Darryl y Calvin encajara con el
ritmo que él y Marlon han disfrutado en el pasado. Y es fácil de
imaginar lo difícil que ha debido de resultarle al estar
acostumbrado a dirigirse a su hermano, que mide un metro
noventa, y tener que dirigirse a un niño que apenas mide ochenta
centímetros”.
“Sorprendentemente seguía habiendo química”, admite Shawn, “y
creo que fue gracias a que Keenen nos dirigía. Marlon veía lo
que yo había hecho con Linden y después nos hacía improvisar tal
y como habríamos hecho normalmente si hubiéramos estado juntos
en una escena. De esta forma, fue un proceso interesante, a
pesar de que fuera muy diferente y echara de menos que estuviera
conmigo en el plató”.
Por su parte,
Shawn era una influencia cómica fundamental. Su personaje,
Darryl, ha llegado a un momento vital en el que tiene un deseo
real de ser padre. “Al principio, Calvin se aprovecha de la
desesperación de Darryl por tener un hijo. Pero, en el fondo,
está desesperado porque alguien le quiera”, comenta Keenen. “A
medida que la película avanza, Calvin experimenta lo que es el
verdadero amor. Por mucho que se destrocen las cosas más
apreciadas por Darryl, su única preocupación es la seguridad de
Calvin. Por mucho que haga Calvin, Darryl le perdona. En
realidad la historia es el viaje de Calvin a través de su
experiencia junto a esta pareja, de cómo revive su infancia,
pero como miembro de una familia de verdad”.
Para
completar la pareja, los hermanos Wayans eligieron a la actriz
Kerry Washington, que ha recibido grandes elogios de la crítica.
“Para el papel de Vanessa, queríamos a alguien que pudiera
alcanzar varios niveles. Tenía que pasar de creer que el niño
que aparece en su puerta es realmente un bebé a descubrir su
verdadera identidad y mostrar todos los altibajos por el
camino”.
“Vanessa es
una mujer dedicada a su carrera profesional, le encanta estar
casada y un día quiere formar una familia, pero ahora mismo está
más preocupada por mantenerse en la rueda profesional”, explica
Keenen. “Kerry era exactamente lo que necesitábamos para el
papel; aportó integridad al personaje, además de un encanto y
una autoridad maravillosas”.
“Llevo mucho
tiempo buscando una comedia porque tengo fama de ser una actriz
muy seria”, comenta Washington entre risas. “Cuando leí el guión
por primera vez, me pareció que se me presentaba la ocasión que
buscaba. Es muy inteligente”.
Pero el
factor determinante, admite, fue la compañía que tendría en el
plató de Pequeño pero matón. “No podía dejar pasar la
oportunidad de hacer mi primera comedia con los hermanos Wayans.
Para mí suponía el mayor atractivo. Me gusta enfrentarme a
grandes desafíos, de forma que si iba a hacer una comedia,
quería estar en una que fuera un curso intensivo, en el que
continuamente tuviera que estar alerta, trabajando con los
mejores, y preparada para saber responder en cualquier momento.
Esta gente me ha enseñado muchísimo. Me sentaba allí y me
empapaba de su genio cómico, lo cual es muy fácil porque lo
exponen permanentemente”.
A Washington,
el proceso de producción le pareció intenso, con muy poco tiempo
o ninguno para bajar la guardia. “No había un solo momento en el
que pudiera bajar el ritmo de mi interpretación”, afirma. “Era
un terreno completamente nuevo para mí. Estaba acostumbrada a
tener el guión con las frases subrayadas y cada escena
planificada, y a saber exactamente lo que voy a hacer. Aquí me
deshice del guión. Tenía que saberme la historia lo
suficientemente bien para llegar todos los días con el uniforme
puesto, lista para participar en un partido de barrio en la
calle y no en uno formal, de escuela privada y puertas adentro.
Se trata de una comedia seria en la que hay que hay que estar
preparada para todo”.
Le ayudó
mucho que el guión de los hermanos Wayans definiera su personaje
tan bien. “Vanessa me gustó porque que era muy fuerte, muy
decidida y muy cabal; y además estaba llena de amor. Quería
muchísimo a su marido y le encantaba su trabajo y su vida. Con
el tiempo aprende a querer al bebé también. Ve a Calvin como a
un niño un tanto extraño y enigmático que, no obstante, es
adorable”.
“Kerry
entendió muy bien la dinámica entre la hija, el padre y el
marido”, observa Keenen. “A Kerry y a su padre en la pantalla,
John ‘Spoon’ Witherspoon, se les ocurrieron situaciones muy
divertidas a la hora de interpretar a la hija y al padre que se
adoran hasta la exageración”.
“Spoon”
Witherspoon, la leyenda de la comedia y viejo amigo de la
familia Wayans, era ideal para interpretar a Pops. “Conozco a
John Witherspoon desde siempre. Era veteranos en los clubes de
comedia cuando yo empecé”, explica Keenen. “Es divertidísimo y
conoce bien a Marlon y a Shawn, de forma que son capaces de
improvisar juntos sin esfuerzo alguno”.
“Para mí no
existe en el planeta un negro más divertido que Spoon. Sólo hay
dos hombres veteranos, negros y divertidos: Bill Cosby y John
Witherspoon”, afirma Marlon. “Y Bill Cosby tiene miles de
millones de dólares, de forma que el trato iba a ser una
pesadilla. John Witherspoon sigue siendo un millonario camino de
convertirse en multimillonario”.
Witherspoon
tenía una imagen clara de Pops, “que vive con su hija y su
marido y es un negro viejo y gruñón”, afirma. “Me doy cuenta de
que Calvin no es un bebé. Pero todo el mundo cree que Pops está
loco. Además, el bebé le quita el puesto a Pops en la casa.
Estaba acostumbrado a ser el centro de atención y que todo el
mundo le quisiera. De forma que intenta echar al pequeño
impostor fuera de casa”.
Tracy Morgan
fue elegido para interpretar a Percy P, el socio de Calvin en la
comisión de delitos. “Siempre hemos sido grandes fans de Tracy”,
admite Álvarez, “y la verdad es que no habíamos trabajado con él
anteriormente, así que los chicos escribieron el personaje de
Percy P especialmente para él”.
“Pequeño pero
matón es la historia de una persona bajita, Calvin, que lleva a
una persona grande, Percy P, por mal camino”, explica Morgan.
“La persona grande quiere seguir su sueño de convertirse en una
estrella del rap como 50 Cent. En su lugar, ambos elaboran un
plan para robar un diamante. Calvin siempre le ha metido en
líos; además le fastidia y se mete con él, pero aun así le
quiere. Es como el síndrome de la esposa maltratada. Percy
siempre quiere hacer las cosas bien, pero Calvin lo tiene
dominado. Se empeña en desanimarlo y contradecir sus sueños.
Percy no tira la toalla, pero la verdad es que no tiene ni idea
de hacer un rap”.
Los cineastas
reclutaron a los antiguos alumnos de Dos rubias de pelo en
pecho, Lochlyn Munro y Brittany Daniel, para los papeles de Greg
y Brittany, así como a los cómicos Fred Stoller y Alex Borstein
(de “The Family Guy”) para interpretar a Richard y Janet.
Interpretan a dos parejas que representan polos opuestos en el
concepto de ser padres.
“Lochlyn es
el chico dispuesto a todo para ciertos papeles”, afirma Keenen.
“Nadie hace el tonto mejor que él; y lo hace de nueve maneras
distintas. Da la réplica formidablemente. También es un
fantástico colega, el tipo de cómico sólido que hay que tener
para ciertos papeles”.
“Cuando le
encargas a Lochlyn que haga algo, siempre lo hace el doble de
bien”, añade Shawn. “Es un gran colega al que pasarle la
pelota”.
Munro
describe su personaje como “un hombre que es consciente de su
imagen, es materialista y le gusta aparentar que tiene más
dinero del que en realidad tiene. Tengo una simpática esposa
trofeo y quiero que mi hijo le demuestre a todo el mundo que es
un chico, de forma que intento que exagere con la testosterona.
Greg es un poco inseguro, y lo compensa siendo un poco demasiado
macho. Le preocupa demasiado lo que la gente piensa de él pero
tiene un gran corazón”.
“La amistad
entre los tres hombres es interesante porque son muy distintos”,
añade Munro. “Greg, mi personaje, es un tipo deportivo y
agresivo. Richard es más pasivo y un verdadero hombre de su
familia que disfruta de cada momento del proceso de crecimiento
de sus hijos. Darryl es una mezcla de las personalidades de
Richard y Greg y un poco más equilibrado. Keenen diferencia muy
bien los tres tipos de personalidad pero aún así pasamos mucho
tiempo juntos y nos llevamos muy bien”.
Greg está
casado con una rubia guapa y bien dotada llamada Brittany, que
interpreta Brittany Daniel. “Yo describo a Brittany como la
madre modélica tipo Pamela Anderson que vive a las afueras de
Chicago”, afirma Daniel. “Brittany y Greg conducen el
todoterreno más grande y lujoso que existe en el mercado. Es la
clase de mujer que cree hay que hacer lo que sea necesario para
hacerte feliz: ya sea la cirugía plástica o contratar a alguien
para que de a luz a tu bebé y así evitar la aparición de estrías
o tener un marido hambriento de sexo después del parto. Greg es
un poco machista y por eso quiere una mujer guapa y con el pecho
grande. Sin duda es el que domina en la relación cuando estamos
en público, sin embargo, a puerta cerrada, creo que es Brittany
la que lleva la voz cantante”, comenta Daniel entre risas. “Es
una mujer muy descarada”.
Keenen estaba
entusiasmado por contar con Daniel en la película. "Brittany es
una de esas excepcionales mujeres guapas que saben reírse de sí
mismas. Sabe ver la parte divertida de ser guapa y no pretende
parecer ni demasiado brillante ni un poco putón. Sabe donde
están esas bromas. Si la llamas por un papel aparece con diez
páginas de ideas”.
La hermana
gemela de Daniel en la vida real ha sido madre recientemente y
le proporcionó una cantidad de información inestimable para el
papel. “Es una madraza y me dijo que algunas de las madres de su
clase de ‘Mami y yo’ francamente ven a sus hijos como si fueran
accesorios. Así que le sugerí a Keenen que Brittany tuviera una
niñera, Consuela, que siempre está con ella. Le añadió mucho
humor, porque siempre que el bebé hacía algo que yo no quería,
se lo daba a Consuela”, comenta Daniel entre risas.
Los Wayans
llamaron a otro viejo amigo, Fred Stoller, para interpretar a
Richard, al nervioso y exageradamente adorable “mejor padre del
mundo”. “Freddy y yo empezamos haciendo comedia en Nueva York
hace años”, revela Keenen. “Es la clase de actor que todo el
mundo conoce pero no sabe de qué porque ha sido estrella
invitada en todas partes. Todavía no se ha convertido en una
estrella. Pero tiene millones de ideas. Es un regalo, aporta
material constantemente. Es una bendición.
“Hay dos
tipos de padre que tratan de decirle a Darryl cómo ser padre”,
explica Stoller. “Greg grita mucho y me llama gamberro y
blandengue. Pero a Richard le encanta ser padre; siempre tiene
los biberones listos y le encanta que los bebés le vomiten
encima. Para él es lo mejor del mundo”.
“El hecho de
que aparezcan todas estas estupendas parejas de las afueras de
la ciudad con estos estilos de vida tan distintas prueba lo bien
escrito que está el guión”, afirma Washington. “Tienes a la
súper madre que no se asusta por nada, y a la madre súper pija
que depende excesivamente de la niñera. Después está mi
personaje, que la verdad es que ni siquiera sabe si quiere ser
madre. Felicito a los hermanos Wayans por escribir un guión con
tres dimensiones de mujer que examina las diversas identidades
femeninas y las distintas formas de afrontar con la maternidad”.
Para "Pequeño
pero matón", los hermanos Wayans también han contado con uno de
sus ídolos del cine. “Chazz Palminteri tiene el punto sucio, y
él sabe a qué me refiero. Siempre hemos sido grandes fans de
Chazz. Una historia del Bronx era una de nuestras películas
favoritas y siempre hemos creído que era un actor con clase y
llevamos bastante tiempo intentando trabajar con él”, explica
Shawn.
“Conocí a
Keenen hace tiempo y le comenté que sus películas son muy
divertidas e inteligentes y que me encantaría participar en
alguna. Hago muchas películas serias y duras. Si voy a
participar en una comedia, me gusta que sea una comedia
inteligente y con un buen director”, comenta Palminteri. “Confío
en Keenen, y para un actor es lo esencial. Tiene una gran
intuición. También quise hacer esta película porque sé que a mi
hijo, que tiene 10 años, le va a encantar”.
Palminteri
interpreta al jefe del crimen que ha encargado a Calvin y Percy
P que roben el Diamante de la Reina y está impaciente por
hacerse con él. “El personaje es un tipo duro, que ya he
interpretado otras veces. Sin embargo, lo más importante de él
es que es muy gracioso y no lo sabe. Cuanto más seria era mi
interpretación, más gracioso resultaba”.
Los Wayans se
emocionaron cuando Molly Shannon accedió a hacer una breve
aparición como “Madre Modélica” en la película. ”Molly no le
teme a su parte cómica”, afirma Keenen. Creo que es como Joan
Cusack: mujeres divertidas que sabemos que son divertidas y a
las que siempre queremos ver más”.
Los hermanos
Wayans tenían a Shannon en mente cuando escribieron el
personaje. “Es tan halagador que alguien te escriba un papel”,
afirma Shannon. “Para empezar, la comedia es muy difícil. Mi
experiencia en ‘Saturday Night Live’ me enseñó que cada uno
tiene que escribirse su propio material. Así que, cuando alguien
te lo escribe y sólo tienes que aparecer e interpretarlo, es
todo un regalo”.
El personaje
que escribieron los Wayans tenía coherencia para Shannon.
“Keenen tiene muchos hijos es la vida real y, por la forma en
que me lo explicaba, cree que es muy divertido ver cómo las
madres ocupadas siempre hacen varias cosas a la vez,
especialmente en el coche, como maquillarse mientras conducen.
No deja de asombrarle la cantidad de cosas que puede hacer una
mujer a la vez en comparación con los hombres”.
Ya hubieran
trabajado anteriormente con los hermanos Wayans o no, todos los
actores escogidos para Pequeño pero matón, enseguida entraron a
formar parte de la familia. “Nunca tenías la sensación de estar
trabajando porque estabas encantada con lo que hacías aunque
estuvieras trabajando muchísimo”, afirma Washington. “Te hacían
sentir parte de una familia, de verdad, porque aquí muchos son
parientes. Hermanos, primos, ahijados, viejas amistades,
sobrino: están todos. Sencillamente, hay mucho amor”.
Y Munro
añade: “Me gusta que los hermanos Wayans sean tipos hechos a sí
mismos, que trabajen mucho y que sigan disfrutando tanto en el
plató. La verdad es que, cuando Keenen me pide que trabaje con
ellos, no necesito leer el guión porque realmente disfruto mucho
con esta gran familia”.
“Es un
negocio familiar, lo cual es estupendo por el amor que se
respira en el plató y porque todo va como la seda”, afirma
Daniel. “Nunca había estrés. Todo el mundo sabía lo que tenía
que hacer y andábamos todo el día haciendo el payaso, riéndonos
todo el tiempo”.
“La familia
lo es todo para nosotros. Todo lo que hacemos es por nuestra
familia”, afirma Marlon. “Keenen empezó a hacer esto para ayudar
a su familia y ahora nosotros cuidamos de nuestra familia. Voy
todos los días al trabajo y es como si no fuera trabajo. Estoy
contento porque me encanta trabajar con mis hermanos”.
Y a toda la
familia le gusta trabajar con Keenen. “Es un director increíble
porque empezó como cómico”, observa Álvarez. “Es de los pocos
que entiende cómo funciona esto. Keenen sabe lo importante que
es tener un plató divertido en el que la gente se sienta a
gusto. Sabe que es importante que sus actores se sientan como en
casa y sabe comunicarse muy bien. Además, Keenen tiene mucha
confianza en la gente que contrata para trabajar en sus
películas”.
“Nunca exijo
que la gente se ciña al guión. En la espontaneidad es donde se
obtiene el mejor material”, afirma Keenen. “Lo que le pido a la
gente es entienda de verdad a su personaje para que pueda
improvisar en el contexto del personaje. Una vez han entendido
este concepto, pueden actuar con libertad”.
El antiguo
colaborador de Wayans y director de fotografía Steven Bernstein
elogia a Keenen y lo califica de “persona que lo hace todo
fácil”. Los directores tienen que ser líderes y Keenen tiene
madera de líder. Es intelectual, ha leído mucho, es encantador,
excepcionalmente divertido y es muy leal con la gente que le
rodea”.
“Para mí,
como director, Pequeño pero matón es probablemente la película
más peculiar que he hecho y en la que he puesto en práctica toda
mi experiencia anterior”, comenta Keenen. “Anteriormente no
había hecho ninguna película íntegramente de efectos especiales,
aunque en todas mis películas había efectos. He empleado efectos
prácticos y visuales y he dirigido a actores, así que parece que
todo esa experiencia era una preparación para esta película tan
particular. Creo que, a fin de cuentas, probablemente ha sido la
experiencia más gratificante que he tenido nunca”.
La familia de
cineastas Wayans está compuesta por muchos jefes de departamento
que trabajan entre bastidores, entre los que se encuentran el
director de fotografía Steven Bernstein, ASC (Scary Movie 2, Dos
rubias de pelo en pecho) y el diseñador de vestuario Jori
Woodman (Dos rubias de pelo en pecho). Éstos y el diseñador de
producción Leslie Dilley, ganador de dos Oscar®, se encargaron
de plasmar la imagen la general de la película que tiene el
director, y trabajaron codo con codo con el supervisor de
efectos visuales Alex Bicknell y el productor de efectos
visuales Rob Yamamoto para adaptar las necesidades técnicas que
éstos requerían para situar al personaje de Calvin en el entorno
de la película.
Puesto que
Pequeño pero matón ante todo es una comedia, todos los
departamentos trabajaron para destacar la vis humorística.
“Keenen proporciona a todos los jefes de departamento los
parámetros con los que trabajar. Nos explica su visión general
de la película y el propósito de cada escena, y después nos deja
hacer nuestro trabajo”, afirma Bernstein.
“Al principio
discutimos la forma en que plasmaríamos la historia de este
hombrecillo. Hablamos brevemente de construir enormes platós que
se adaptaran a la supuesta altura de ochenta centímetros de
Marlon”, recuerda el diseñador de producción Dilley. “Eso
hubiera sido mucho más difícil ya que hubiera supuesto la
participación de personas de complexión enorme y de un
mobiliario que doblara el tamaño normal. Así que esa idea se
desechó enseguida y decidimos lanzarnos por el camino de los
efectos visuales, lo cual implicaba cientos de tomas en las que
habría que sustituir la cabeza por una reducida”.
En Pequeño
pero matón, Bernstein apunta que empleó múltiples cámaras y un
sistema de iluminación fluido, “en el que la luz principal se
mueve con los movimientos subjetivos de la cámara pero de una
forma discreta y sutil para que no genere sombras. Esto facilita
la vis cómica porque permite que los actores se desenvuelvan
casi por donde quieran”.
Los efectos
visuales también tuvieron que incorporarse en el marco de la
comedia, afirma Bernstein, lo cual era un auténtico juego de
malabares. “Nuestro objetivo era desviar la atención de los
efectos aunque todo el concepto dependía de que el público
creyera que Marlon apenas mide ochenta centímetros. Queremos que
el público crea que la historia tiene lugar en un mundo
suburbano normal y corriente en el que está implicado un
delincuente adulto que apenas mide ochenta centímetros y con un
parecido extraordinario a un niño. Si en algún momento esa
premisa no es creíble, la comedia es muchísimo menos efectiva”.
El doble del
cuerpo de Marlon, Linden Porco, es un jovencito “con un montón
de ideas de cómo quería desenvolverse”, añade Bernstein. “Lo
ideal, desde un punto de vista técnico, es que le hubiéramos
colocado en una silla y le hubiéramos hecho hablar. Pero
sabíamos que si hacíamos eso, el dinamismo del personaje se
perdería y minaría el humor de la película. Gracias a nuestro
supervisor de efectos visuales, Alex Bicknell, y a nuestro
departamento de guardarropía, encontramos la forma de ofrecerle,
básicamente, libertad de movimiento”.
Lograr que la
iluminación de la producción coincidiera con la del rodaje en
pantalla de croma era vital para mantener la magia. “Cuando
rodamos al doble del cuerpo interactuando con los otros actores,
prestamos especial atención a la posición de la cámara, su
ángulo preciso, la longitud focal de la lente y el estilo de
iluminación que se emplearía en cada escena en particular”,
afirma Bernstein.
Bernstein
también disponía de un ayudante que tomaba fotografías digitales
de cada toma que indicarían la iluminación de cada exposición.
Después se repetía la iluminación, al igual que el resto de los
detalles, en el estudio de sonido, una tarea que exigía mucho
tiempo pero que, a la larga, era muy gratificante, según
Bernstein.
El
departamento artístico de Dilley volvía a calibrar la altura de
las superficies como los mostradores de la cocina, de forma que
Calvin pudiera sentarse sobre ellos y estuviera dentro de cuadro
con los adultos en la escena.
El
departamento de vestuario de Jori Woodman también tenía que
estar muy pendiente de la escala de los dos actores que
interpretaban a Calvin. “La paleta de color de la película la
determinó el hecho de que los hermanos Wayans son afro
americanos”, explica Woodman. “Tienen un color de piel
maravilloso para llevar colores intensos y brillantes –como
naranja, aguamarina y amarillo- que funcionan muy bien en la
comedia. Leslie Dilley atenuó algunos de los colores de sus
platós para que el vestuario destacara”.
El plató
principal de la película, la casa de Darryl y Vanessa Edwards,
donde se oculta Calvin, es una combinación de varias
localizaciones y platós construidos. La mayor parte de las
escenas de la casa se filmaron en Kerrisdale, un exclusivo
barrio de Vancouver. Algunas partes del jardín de la casa se
recrearon en Parque Stanley y otras localizaciones. Se
construyeron un exterior y un interior que coincidieran (así
como un enorme escenario de pantalla de croma) en dos escenarios
en el parque canadiense Motion Picture, que está a las afueras
de Burnaby.
El plató de
la casa de los Edwards tenía que ser suficientemente grande para
dar cabida a una secuencia en la que hay una tremenda pelea
cerca del final de la película. “Había que rodar muchas escenas
de efectos especiales en el interior de la casa que no convenía
hacer en una localización. Así que diseñé el interior de la casa
y la fachada principal y encargué que se construyeran sobre un
escenario”, afirma Dilley.
Para una
escena en la que Darryl y sus amigos llevan al “pequeño” a un
partido de hockey de la Liga Nacional de Hockey —donde provoca
una pelea y causa disturbios— los cineastas escogieron el
Prospera Centre de Chilliwack, British Columbia, estadio del
equipo de hockey Chilliwack Chiefs. Una multitud de casi 1.000
extras llenó el partido entre los ficticios Chicago Chiefs y los
Detroit Chargers. “Tuvimos mucha suerte de encontrar este
estadio”, afirma Dilley. “Tiene unas instalaciones magníficas,
en perfecto estado, con dos pistas de patinaje de tamaño
oficial. Estábamos imitando un partido de verdad entre los
Chicago Blackhawks y los Detroit Redwings así que empleamos su
combinación básica de colores para el estadio y los uniformes.
Durante las indagaciones que hice encontré unas elegantes
camisetas de época en color crema y rojo para el equipo de
Detroit. A Jori y a Keenen les encantaron”.
Desde las
camisetas de hockey hasta la ropa de bebé, Woodman diseñó gran
variedad de ropa diferente para la película. La ropa del bebé
Calvin estaba inspirada en los anticuados pijamas de una pieza
para bebé, y se diseñó de tal forma que Calvin resultara lo más
ridículo posible. “La principal instrucción que me dio Keenen
era que la ropa del bebé Calvin fuera humillante, la peor
pesadilla de un hombre adulto”, dice Woodman entre risas. “Animé
a las costureras a que se desmadraran haciendo los gorritos de
bebé, lo cual ayudó a los encargados de efectos visuales a ser
más convincentes y aportaron su granito de arena humorístico”.
Para componer
la banda sonora los cineastas recurrieron al compositor Teddy
Castellucci, que comenzó a trabajar antes incluso de que se
completara la fotografía principal. “Teddy entiende la comedia y
la importancia de la música en este tipo de películas”, comenta
Álvarez. “Sabe perfectamente cuando hay que ser moderado y
cuando más contundente, siempre de forma natural; nunca tortura
al público. Simplemente los acompaña a través de la película “.
2.
Los
efectos visuales
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Pequeño pero matón" - Copyright © 2006
Revolution Studios y Wayans Bros. Entertainmennt. Distribuida en
España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
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