CÓMO SE HIZO "EL
ILUSIONISTA"
Notas de producción © 2006
Aurum
1. Origen del proyecto
Según una antigua filosofía
química denominada alquimia, un elemento puede ser transformado
en otro, como por ejemplo un metal base en oro. Aún en nuestro
tiempo existen procesos alquímicos…Cuando Neil Burger leyó el
cuento “Eisenheim the Illusionist” (publicado en la colección
The Barnum Museum) del ganador del Premio Pulitzer Steven
Millhauser, quedó muy impresionado con la historia. Sin embargo,
no tenía muy claro cómo provocar la transformación “alquímica”
del cuento a la película. Recuerda, “La historia es como una
piedra preciosa, lírica y trascendental. Las imágenes y el tono
son muy cinematográficos, pero la historia en sí misma es más
como una serie de fragmentos, y de alguna forma, no es una
película. Me encantó la historia, pero no tenía muy claro cómo
resolver el puzzle de la narrativa para convertirlo en una
verdadera película".
Mientras
Burger se encontraba en la fase de montaje de su primera
película (que posteriormente sería premiada), Interview with the
Assassin, por casualidad habló con los productores Brian
Koppelman y David Levien, sobre la dificultad de representar la
magia en la gran pantalla. “Mencioné que había un cuento que
siempre me había apetecido llevar a la gran pantalla, y ambos
terminaron la frase preguntándome, “¿Es Eisenheim the
Illusionist?” Conocían bien la historia, pero confesaron que no
tenían muy claro cómo llevarla al cine. Iba de farol, pero les
aseguré que sabía como hacerlo”.
Koppelman y
Levien se pusieron en marcha para adquirir los derechos del
cuento. David Levien dice, “Fue una grata sorpresa enterarnos de
que los derechos estaban disponibles, pero no había tiempo que
perder. Llamamos a Neil y le contamos la buena y la mala
noticia: la buena era que teníamos los derechos; y la mala era
que teníamos un periodo de tiempo muy corto para trabajar…y el
guión tenía que estar listo en seis meses”.
Para Burger,
el reto consistía en preservar lo que era bello y misterioso de
la historia, pero también crear un contexto dramático para todo
el conjunto. Inventó nuevos personajes para el argumento, el
príncipe heredero Leopoldo y su novia, Sophie von Teschen, y
amplió considerablemente el papel del inspector Uhl, que
únicamente recibe un par de menciones en la historia original.
Burger continúa: “La cuestión era, ¿cómo cuentas la historia de
Eisenheim, un hombre que es un enigma, un misterio? ¿Cómo entras
en su mente sin delatar sus secretos? Decidí contar su historia
desde el punto de vista del inspector Uhl. Todo lo que vemos es
algo que Uhl ha presenciado, o lo que alguno de sus agentes le
ha contado. En otros momentos, su historia se convierte en
conjetura, lo que él imagina que podría haber sucedido, aunque
no sea necesariamente real…pero siempre desde su punto de vista.
Está creando la leyenda incluso mientras intenta descifrarlo
todo. Es un principio sutil y justamente riguroso para la
organización de la narración de la historia”.
Además,
Burger llevó a cabo una extensa labor de investigación sobre el
mundo de la magia, así como de la época en la que transcurre la
historia: Viena a finales del siglo XIX. “Leí todo lo que pude
sobre los Habsburgos y sobre la magia de la época, sobre las
ilusiones mismas y el mundo social de los magos. La mayor parte
de los trucos que salen en la película están basados en
ilusiones reales que se hacían en la época y los personajes que
inventé también están basados en personas reales. Quería que
todo fuera lo más creíble y honesto posible, sobre todo porque
la historia examina esa idea de cómo percibimos la realidad y la
ilusión…y deja borroso el límite entre estos dos conceptos. Si
pretendes exagerar ciertos elementos para lograr que sea como un
sueño o surrealista o incluso misterioso, tienes que asegurarte
que el resto tenga una base sólida en el tiempo”.
Las
actuaciones de Eisenheim el mago ponen en duda todo lo que su
público (y, cómo no, los espectadores) da por hecho – sus
números retan las leyes de la naturaleza y del universo. Tal y
como explica Neil Burger, “estoy interesado en ese momento en el
que te encuentras cara a cara con algo inexplicable,
incomprensible, y de cómo ese hecho cambia tu percepción de
todo. La magia de THE ILLUSIONIST no trata sobre “¿Cómo lo
hace?”, sino más bien sobre el misterioso sentido de que nada es
lo que parece.
Burger
continua, “Hay una cita en el cuento que dice, “las historias
como, por ejemplo, los trucos de magia se inventan porque la
realidad es inadecuada para nuestros sueños.” Eso se podría
aplicar en el arte del cine en general y en THE ILLUSIONIST en
particular. Mi objetivo era tener una película completamente
inmersa en una esfera de sueños y misterio”.
Con el guión
listo, Koppelman y Levien se acercaron al productor Michael
London. “Debido a nuestra carrera como cineastas y nuestros
compromisos, nos dimos cuenta de que necesitábamos un productor
que tuviese una sensibilidad artística muy marcada,” explica
Koppelman. “No queríamos simplemente asociarnos con alguien que
tratara este proyecto como un mero negocio, sino alguien que
fuese consciente de cómo hacer una película con integridad.
Comos productores, nuestro principal mandato es asegurarnos que
el director haga la película que quiere hacer, así que era muy
importante que nos asociáramos con alguien que compartiera esa
ética, y sabíamos que Michael podría ser esa persona”.
“Yo ya era un
fan de Neil Burger,” comenta London. “Había visto su película
(Interview with the Assassin) y confieso que me gustó mucho el
guión de THE ILLUSIONIST. Me involucré en mitad del proceso de
desarrollo. Hicimos un par de borradores más del guión, hasta
que todos estuvimos completamente satisfechos con lo que
teníamos, y posteriormente, comenzamos a buscar a los
financieros.” (Yari Film Group no tardó en aparecer con la
financiación).
El productor
Michael London admite que normalmente suele aceptar mejor las
historias contemporáneas, “pero había algo eterno y universal en
esta historia que la hacía muy contemporánea,” comenta London.
Gran parte de
esa sensación se debe al intenso trabajo del cineasta Burger al
ubicar la historia en el tiempo, pero dejando siempre que la
temática emane su intemporalidad. Explica, “Quería ser fiel al
tiempo pero no convertirme en un esclavo de él. No es una
historia sobre la moral o los modales de la época. Por lo
contrario, intenta explorar temas más amplios sobre el poder, la
percepción, la verdad y la ilusión”.
El prolífico
y galardonado cineasta Bob Yari está entusiasmado con el hecho
de participar como productor de THE ILLUSIONIST, y comenta,
“Neil tiene una increíble forma de llevar la historia y es
emocionante poder trabajar con alguien que puede contar un
cuento tan fascinante de una forma tan cinematográfica. Neil
realmente piensa como un cineasta y tiene el talento y la
capacidad de coger algo que posee una forma concreta y
transformarla para la gran pantalla”.
2.
El reparto
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El ilusionista" - Copyright © 2006
Yari Film Group, Bob Yari Productions, Koppelman-Levien
Productions, Michael London Productions y Contagious
Entertainment. Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos
reservados.
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