CÓMO SE HIZO "HISTORIA DE
UN CRIMEN"
Notas de producción ©
2006
Manga
Films
3. El reparto
“Comencé a escribir cuando contaba ocho años. La escritura era
una obsesión permanente en mí; sencillamente, era algo que tenía
que hacer, y me es imposible comprender con precisión la razón
por la que esto esto ha de ser cierto” - Truman Capote. Truman
Capote nació en Nueva Orleans en 1924. Su primera novela, Other
Voices, Other Rooms, fue un éxito literario de alcance
internacional cuando se publicó por primera vez en 1948,
situando al autor en un lugar destacado entre los escritores,
artistas, y la élite de la Jet Set neoyorquina perteneciente a
aquella generación de posguerra norteamericana. Se mantuvo en
aquel lugar de privilegio con obras como A Tree of Night, The
Grass Harp, Breakfast at Tiffany’s, The Muses are Heard, y su
obra definitiva: A sangre fría. Capote logró en dos ocasiones el
Premio de narración corta O. Henry Memorial, y fue miembro del
National Institute of Arts and Letters. Murió en agosto de 1984.
“Toby fue el primer actor que varias personas me mencionaron
cuando acabé el guión” —recuerda Douglas McGrath—. “Había estado
actuando en Nueva York, en una pieza inglesa titulada The Play
What I Wrote. Muchos me dijeron: ‘Oh, sería una pena que no
pudieras conseguir al tipo de ‘The Play What I Wrote.’ Es
clavado a Truman, y es un gran actor.’ Pero pensé: Estoy en el
show business y no he oído hablar de él… el estudio no me
permitirá jamás que lo contrate”.
“Allí estaba la auténtica
pieza clave del rompecabezas” —nos comenta la productora
Christine Vachon—. “¿Iba a ser una estrella, o contrataríamos a
alguien relativamente desconocido? En un primer momento,
queríamos dar con una estrella” —sigue Vachon—. “Sin embargo, se
hizo claro que la película se beneficiaría mucho si Truman no
era una estrella; en otras palabras, quien quiera que encarnara
a Truman se diluiría así en el papel”.
Los realizadores redujeron el
abanico de posibilidades a ocho o diez actores, que entonces
pasaron una prueba ante las cámaras; McGrath viajó a Londres
para hacer la prueba a Jones. “Estuvo imponente. Necesitábamos a
un actor que pudiera afrontar la comedia ligera y la tragedia de
manera convincente. No hay tantos que puedan. Si además añadimos
ciertos requerimientos físicos para el papel, todavía hay menos.
Toby superaba con creces todas mis expectativas” —comenta
McGrath.
“Casi todos los actores que
vimos aportaban algo al proyecto, y si hubieran encarnado al
personaje hubieran dejado impronta” —dice Vachon—. “Sin embargo,
el hecho de que uno mirara a Toby Jones y tuviera que volver a
mirarlo incrédulo era pasmoso. Toby tiene tal parecido con
Capote que acaba siendo un tanto perturbador”.
Jones, que ha interpretado
papeles secundarios en películas como Mrs. Henderson presenta
(Mrs. Henderson Presents, 2005); Harry Potter y la cámara
secreta (Harry Potter and the Chamber of Secrets, 2002); y
Descubriendo Nunca Jamás (Finding Neverland, 2004), se hallaba
ensayando una pieza teatral en Londres. “Recibí una llamada de
mi agente informándome de que querían hacerme una prueba para
encarnar a Truman” —explica Jones—. “Tenía que hacer la primera
representación de la pieza que estaba ensayando aquella misma
noche, y luego presentarme a las ocho de la mañana siguiente
¡para hacer la prueba!”
Si McGrath estaba
impresionado con el actor, Jones estaba igualmente impresionado
con el trabajo del director. “El guión es muy austero. Da la
impresión de que no hay nada sobrante, nada que pueda
suprimirse. Sientes que todo ocurre como debe ocurrir”
—comenta—. “El guión entero se ha escrito con una sensibilidad y
un detalle sorprendente. Las cosas se han reducido a su
esencia”.
Por propia decisión, Jones no
sabía mucho sobre Capote, pero conocía suficiente como para ser
consciente de que encarnarle con eficiencia sería un enorme
compromiso.
“Ser inglés, dar vida a
alguien que a su manera había logrado ser un icono, y gay antes
de que hubiera realmente cualquier cultura gay, además de ser un
escritor célebre de un modo bien distinto al que ahora son
célebres los escritores —ese triunvirato formado por Mailer,
Gore Vidal, y Capote—, era una responsabilidad inmensa” —asegura
Jones—. “Supongo que lo que me embargaba de verdad era que iba a
afrontar un reto descomunal. Pero encarnar a Capote también
tenía algo muy bueno: había tantas cosas que debían
controlarse... Había mucho trabajo por hacer”.
Gran parte de esa labor
incluía perfeccionar el particular estilo de voz del escritor y
todo su amaneramiento. “Trabajé duro para tratar de establecer
la razón por la que su voz era aquélla” —comenta Jones—.
“Profundicé con la ayuda de un brillante instructor de voz de
Londres, y estuvimos visionando metraje. Había un documental
publicitario que Capote hizo para promocionar A sangre fría
justo tras su distribución. Creo que vi esa cinta cientos de
veces”.
El actor inglés también tuvo
que aprender el modo de andar, de moverse, de Capote. “Tenía una
cinta que fue la única que me proporcionó una mirada a cómo
caminaba realmente el escritor” —comenta Jones—. “Veía esas
imágenes a diario durante el rodaje. Observaba, tratando de
situarme como él lo hacía, cómo movía la cabeza cuando hablaba y
buscaba las palabras adecuadas. Estudié todo eso con sumo
detalle”.
La voz (que Gore Vidal
describió célebremente como “idéntica al sonido de una col de
Bruselas, si una col de Bruselas pudiera hablar”) era algo tan
sumamente difícil de imitar que Jones llegó a hablar de ese modo
incluso cuando no rodaba por miedo a perderla. Esta rareza a
menudo deleitaba e impresionaba a sus compañeros de rodaje.
“Todo indica que es Toby
Jones quien da vida a Truman, pero desde que él y yo estuvimos
juntos en la misma habitación, Toby no ha sido nadie más que
Truman” —informa Sandra Bullock—. "Es sorprendente el modo en
que ha desarrollado este personaje y lo ha convertido en un
auténtico ser humano. Al final de la jornada, el auténtico Toby
regresaba, pero mientras rodábamos, en las conversaciones, o a
la espera de otra escena, Toby era Truman. El modo en que ha
logrado resucitar al escritor, y el desafío de mantener esa voz
realmente tan singular, hace que no haya sido en absoluto un
papel fácil de afrontar. Toby es extraordinario”.
En lo referente a la primera
impresión sobrecogedora que Truman provocaba, McGrath dice:
“Truman decidió desde muy joven devenir alguien interesante.
Estoy convencido de que mucho de su vida y de su propia
personalidad estaba calculado para hacer de él mismo alguien
interesante. A algunos les parecía pequeño y blando, y otros le
llamaban el “Pequeño Terror.” Era alguien lleno de unas
contradicciones que le hacían completamente fascinante”.
La productora Jocelyn Hayes
añade: “Truman era extraño. Entraba y salía de círculos sociales
diferentes con suma facilidad. Era un buen narrador, oyente, y
chismoso. Era diminuto, pero con una enorme personalidad. Sabía
como meterse la gente en el bolsillo”.
“Además de su gran talento
como escritor, completamente extraordinario, estaba su capacidad
para ser la alegría de la fiesta” —añade Vachon—. “Truman creó
un grupo de mujeres de la sociedad neoyorquina que bautizó como
sus ‘Cisnes.’ Eran sus compañeras de élite y chismes. Muy en la
línea de un periodista en la cumbre, tenía el poder de hacer que
la gente se sintiera cómoda, razón por la que en parte se
explica que mantuviera a todos en torno a él”.
"Me sedujo inmediatamente; no
fueron necesarios ni cinco minutos para caer rendido a sus pies,
como hacía con cualquiera que yo viera cruzarse con él en
cualquier momento. Tenía un encanto que era, acuñando frase,
‘inefable'". John Huston sobre Truman Capote
“Lo que he dicho de él todos
estos años es que escribía las mejores frases entre cualquiera
de nuestra generación. Tenía un oído encantador y poético. Pero
no una buena mente”. Norman Mailer sobre Truman Capote.
“El libro fue la bomba del
año. Alcanzó la cima en la lista de todos los bestsellers, y las
críticas fueron entusiastas. Jamás volvió a escribir algo tan
grande. Answered Prayers, la novela que prometió, ciertamente
no. Lo que vino fueron colecciones de narraciones, fragmentos...
todo juntado para la publicación. Dios sabe que no tenía
necesidad de trabajar, no con todo el dinero que hizo con A
sangre fría. Es extraño. Esa novela le hizo y esa novela le
destruyó” - Bennett Cerf sobre Truman Capote en Infamous.
“Era extremadamente elocuente
en lo referente a cualquier tipo de derecho político hecho por
los hombres, y estudió derecho ciertamente, apareciendo una
semana después de licenciarse para decidir cambiar de rumbo y
ponerse a escribir“. Truman Capote acerca de Nelle Harper Lee.
Contrastando la irradiación
de Truman, se halla la estable y reservada Nelle Harper Lee, la
amiga de siempre y confidente del escritor, que en el film
encarna Sandra Bullock.
“No podíamos hallar a Nelle
hasta que hubiéramos dado con Truman” —comenta Vachon—. “Es una
especie de película de colegas, y se hace necesario pensar en
los dos amigos juntos. Tuvimos mucha suerte de que el agente de
Sandra Bullock le pasara el guión. Ella y Toby generan juntos un
increíble carisma, lo que es maravilloso. Definitivamente, se
tiene la sensación de que se conocen de toda la vida”.
“Nelle es el ancla firme al
alcance de la mano del ocupado y algo loco Truman” —explica
McGrath—. “Buscaba que Nelle la encarnara alguien que tuviera lo
que creo que caracteriza a la auténtica Harper Lee, esto es una
decencia innata y sentido del honor, una carencia absoluta de
vanidad, y una noción de lo que está bien y lo que está mal,
además de sentido del humor e inteligencia. Uno no puede leer
Matar a un ruiseñor y no percibir esas cualidades en todas sus
páginas. Sandy aporta un maravilloso tipo de calidez a su papel
y, lo que es más sorprendente, cierto grado de melancolía que
contribuye a redondear la caracterización.” "Cada personaje de
esta película está escrito con tanta belleza que todos corrían
para ser parte integrante de la misma" —elogia Bullock.
McGrath comenta que el
personaje que Nelle representa en la película es el de la fuerza
moral para Truman, aunque no en un sentido moralizante. “Ella
está para decir la verdad y para hacer las cosas como es debido”
—sigue el realizador—, “pero también para divertirse y para
tener su cocktail en la cena, fumar su cigarrillo, y pasárselo
bien”.
En parte, Truman necesitaba
el sentido terrenal de Nelle en su viaje a Kansas que
contrapesara su propio despliegue escandaloso. Bullock explica:
“Truman quiere que Nelle esté con él en Kansas porque es su
mejor amiga, pero también porque es muy metódica en su manera de
efectuar la investigación”.
Nelle Harper Lee todavía vive
en Monroeville, Alabama, donde se crió junto a Capote. “Jamás
estuvo en el punto de mira al mismo nivel que Truman” —comenta
Bullock—, “pero tras escribir Matar a un ruiseñor, desapareció
completamente. Se recluyó de tal modo, no permitiendo que se la
filmara, que los únicos materiales y fuentes disponibles para la
investigación del personaje eran fotografías, conversaciones con
aquellos que tuvieron el placer de compartir su tiempo con ella
en el mundo literario, y un breve registro de voz en el que hay
una fantástica carcajada.” Bullock trabajó lo suyo para
perfeccionar el acento arrastrado de Monroeville, llegando a
grabar a gente de aquella ciudad para luego estudiar sus
entonaciones.
“Finalmente, no partí en
solitario. Lo hice junto a mi amiga de toda la vida, Harper Lee.
Es una mujer de gran talento, valiente, y con una calidez que
instantáneamente anima a la mayoría de la gente, aunque es
desconfiada y terca”. Truman Capote sobre Nelle Harper Lee.
“Todo lo que he querido a lo
largo de mi vida ha sido crear una obra de arte. Cantaba, y
nadie escuchaba; pintaba, y nadie miraba. Y ahora, he matado a
cuatro personas, y ¿qué va a resultar de todo ello? Una obra de
arte…” Daniel Craig como Perry Smith en Infamous.
Daniel Craig se incorporó al
reparto como Perry Smith, uno de los dos condenados a muerte, de
quien Jocelyn Hayes dice: “Sabíamos quién es porque evoluciona
de gran interpretación en gran interpretación. Sabíamos que
podía hacer esto. Es tan sensible como peligroso.” Uno debe
creer que Perry era capaz de matar a la gente. Percibimos su
sensibilidad, su lado vulnerable, pero también hemos de
percatarnos de que fue capaz de cortar las gargantas de aquella
gente”.
El actor británico
protagonizó no hace mucho Munich (Munich, 2005), cinta nominada
a los Oscars, bajo dirección de Steven Spielberg, así como
Camino a la perdición (Road to Perdition, 2002) y Sylvia
(Sylvia, 2002), junto a Gwyneth Paltrow. El nivel de Craig se ha
confirmado al ser elegido para reencarnar a James Bond en la
última entrega de la legendaria serie, cuyos títulos siempre han
sido blockbusters: Casino Royale (Casino Royale, 2006).
El papel exigía a un actor
que pudiera manejar las complejas y a menudo contradictorias
emociones que luchan entre sí en el alma de Perry. “Truman se ve
absorbido por la historia del reo” —explica Toby Jones—. “El
escritor Truman es todo oídos ante Perry, pero Perry empieza a
ser todo oídos ante Truman, y en ese intercambio de información
y de información biográfica vemos cómo empiezan a depender uno
de otro, generan un vínculo cerrado en el que nadie puede
entrar, y acaban por establecer un nudo de mutuo afecto. Diría
que incluso un vínculo de amor, y sin duda de intimidad.” En
muchos aspectos, escritor y asesino parecen cortados por el
mismo patrón. “Perry y Truman” —observa Jocelyn Hayes— “son
igualmente sensibles, artistas… diferentes”.
“Las madres de ambos se
suicidaron. Ambos tuvieron padres que les abandonaron. Ambos
tenían anhelos artísticos y se criaron en lugares donde esa
ansia no se veía automáticamente alentada” —comenta McGrath,
explicando las similitudes entre Truman y Perry.
McGrath continúa: “El mismo
Truman menciona que en muchos sentidos Perry Smith y él son la
misma persona, y anduvieron la misma senda. Truman tuvo suerte
porque su madre se casó y se trasladó a Nueva York llevándoselo
consigo, y fue enviado a una buena escuela. Pero hasta esa
bifurcación en el camino, Truman considera que tanto él como
Perry estuvieron caminado exactamente por el mismo sendero. El
desvío de Perry desembocaba donde no había las oportunidades que
Truman tuvo. Nadie reconoció o alentó los sueños que albergaba
su espíritu. Poco a poco, una gran rabia fue apoderándose de sus
entrañas”.
“El tema de todos sus libros
es que en el mundo hay gente especial, dotada, y que deben ser
tratados con condescendencia. Ése es el tema de Other Voices,
Other Rooms; el tema de The Grass Harp. Ése es el tema de
Breakfast at Tiffany’s e incluso, se puede decir, el de A sangre
fría. Aquellos dos hombres cometieron un crimen monstruoso, pero
si uno comprende la terrible infancia que tuvieron, y todo lo
que siguió…” John Knowles acerca de la obra de Truman Capote.
“Hickock daba la impresión de
que hubiera querido ser alguien importante, alguien con una
autoridad demoledora. Smith era más… ¡demonios! No sé cómo
decirlo, pero se acercaba al modelo letal; era de los que tan
pronto te echan el ojo, te aniquilan”. Alvin Dewey acerca de
Dick Hickock y Perry Smith.
“Me dijo que vino para
escribir la historia acerca de los Clutter, sólo de la familia,
y que no le interesaba para nada si el caso se solucionaba o no.
Le respondí que para mí, como vive Dios, que se solucionara o no
era del todo determinante”. Alvin Dewey sobre Truman Capote.
Jeff Daniels da vida al
detective Alvin Dewey, el policía de Kansas encargado de
investigar los asesinatos. “Dewey conocía a la familia de los
Clutter, por lo que para él se trataba de un caso personal”
—explica Daniels acerca de su personaje—. “Truman trata de
obtener por todos los medios más información de Dewey de la que
éste está dando al resto de la prensa, y ello irrita a Dewey.
Sin embargo, por extraño que parezca, acaban siendo amigos.
Incluso cuando los homicidios fueron resueltos, y los criminales
condenados y colgados, continuaron viéndose de tanto en tanto.
Me parece que esto es muy interesante, pues no podían ser más
distintos uno de otro.
Daniels continúa: “Muchos de
los guiones que corren por ahí son malos, formularios, por eso,
cuando cae en tus manos uno bueno lo que quieres es
involucrarte. Una de las cosas más motivadoras de trabajar en
este proyecto consistía en que todo el mundo era muy bueno: Doug
McGrath, Toby Jones... Con sólo observar, ya te lo pasabas bien.
Y cuando rodabas, te sentías bien con lo que estabas
consiguiendo”.
“Alvin dijo a Truman que
podía sumarse al resto de periodistas. Él se quejó: ‘Pero yo no
soy un periodista. Lo que voy a escribir va a tardar años en
publicarse.’ Alvin le respondió: ‘Lo siento, pero así funciona
esto.’ Así fue como Truman comenzó a llamarle ‘taimado’ porque
Alvin no cooperaba”. Marie Dewey acerca de su esposo y de Truman
Capote.
“Les llamó sus ‘Cisnes’ —por
su belleza, elegancia, encanto, y con toda evidencia porque
todas parecían estar dotadas de un largo cuello. Babe Paley era,
haciendo uso de un término del todo inadecuado, la líder del
paquete”, dice George Plimpton.
Babe Paley, esposa del primer
presidente de la CBS, William Paley, la encarna Sigourney
Weaver, cuyo padre, Sylvester “Pat” Weaver, dirigió la NBC en
los años 50 y creó tales tótems televisivos como The Tonight
Show (1962) y The Today Show (1952).
“Babe Paley era aquel tipo de
mujer extremadamente elegante y deseada” —comenta Weaver—.
“Durante años, figuró en el primer lugar de la lista de las
mejor vestidas. Creo que era una persona muy celosa de su
intimidad, muy afable y encantadora. Pese al hecho de que todo
el mundo la adoraba y creía que era la mujer más bella del
mundo, en cierto sentido se sentía insegura. Encarnar a alguien
tan peculiar y elegante como Babe Paley ha sido un regalo
inmenso”.
Aunque Truman adoraba a todos
sus Cisnes, la relación con Paley era particularmente estrecha y
profunda. “Doug McGrath siente que la amistad de ambos era
especial. Ella le adoraba sobremanera; junto a él, Babe podía
decir la verdad acerca de lo que le pasaba, podía soltarse el
cabello. Truman era su refugio. Yo creo que le idolatraba, le
necesitaba. Ha sido muy divertido interpretar esas escenas tan
especiales con Toby” —recuerda Weaver.
“Truman me parecía alguien
absolutamente fascinante. Era rápido y divertido. Cuando se
hallaba lejos de ti, reflexionabas acerca de su persona, pero
cuando regresaba, uno tenía que reorientarse nuevamente. Tenías
que empezar de nuevo, como si no le hubieras conocido nunca.
Había que acostumbrarse a aquella voz chillona”. Slim Keith
sobre Truman Capote.
Hope Davis se incorporó al
reparto como Slim Keith, célebre en la buena sociedad
neoyorquina; refiriéndose a su personaje, comenta: “Se
relacionaba con un círculo de personas increíble. Todos los que
Slim conocía eran célebres. Frank Sinatra se sentaba en la mesa,
sorbiendo el café de la mañana, mientras Ernest Hemingway estaba
al teléfono. Se la consideró durante algunos años, la mujer
mejor vestida de EE.UU., y contrajo matrimonio con Howard Hawks,
el director de cine”.
Según Davis: “Infamous versa
de cuánto debe afrontar un artista para lograr la obra perfecta:
los sacrificios que deben hacer. Es todo un estudio acerca de
Capote; fue un personaje fascinante”.
Davis destaca la ironía que
encerraba la relación entre Truman y todos sus Cisnes. “Se
trataba de un hombre muy complicado. Todas esas mujeres le
adoraban, y no obstante nunca sintió que alguna de ellas le
amara verdaderamente”.
“Intimé tanto con Truman
porque poseía una cualidad muy especial. Observaba a la gente y
veía sus puntos débiles; se convirtió en el padre confesor. Yo
misma me sorprendí diciéndole cosas que jamás soñé con
participarle. Jamás. Esperaba igual que el halcón. Creó una
especie de intimidad profunda. Muy honda y muy tierna. Poco me
imaginaba que…” Marella Agnelli sobre Truman Capote.
Isabella Rossellini aporta a
los Cisnes un aire internacional con su caracterización de
Marella Agnelli, la princesa napolitana casada con un mogul
italiano. “El guión es muy bueno, y Doug es una persona
encantadora” —explica Rossellini sobre su decisión de aceptar el
papel—. “Creo que siempre es la fuerza del guión y el talento
del director lo que atrae a los actores”.
Haciéndose eco de cuanto dice
Davis, Rossellini cree que esta película “es el retrato de un
artista y de lo que el arte exige. Creo que eso es lo que la
hace tan atractiva. Se trata de Truman Capote, pero podría ser
igualmente el retrato de Picasso o Rembrandt. En verdad que es
un film sobre el arte”.
“Fui una de sus primeras
admiradoras. Nos hicimos amigos inmediatamente y siempre lo
fuimos. Siempre, siempre. Su atractivo particular consistía en
un no explicar las cosas indefinidamente. Se decía todo, pero
nada se explicaba. No sé cómo decirlo de otro modo”. Diana
Vreeland acerca de Truman Capote.
La actriz británica Juliet
Stevenson encarna a Diana Vreeland, la editora emblemática del
Vogue de sus primeros tiempos. Stevenson también colaboró con
Doug McGrath en Emma, de Jaune Austin (Emma, 1996); y en La
leyenda de Nicholas Nickleby (Nicholas Nickleby, 2002)”. “Cuando
Doug me envió el guión, lo leí y pensé que era uno de los
mejores que jamás había leído. No se presentan guiones como éste
muy a menudo” —nos dice—. “Todo el mundo pretende estar haciendo
una obra grande, y no hay muchas de esas por aquí. Doug cree de
verdad en la idea de los actores transformándose, cambiando, y
eso es muy escaso, muy valioso”.
Stevens estaba ansiosa por
hundirse en el papel de una de los más célebres árbitros del
buen gusto del siglo. “Diana Vreeland fue su propia creación de
arriba a abajo. Lo que quiero decir es que creó estilo. No
siguió a nadie ni se inspiró en nada. Rompió todas las reglas”
—comenta Stevenson—. “Fue alguien estrafalaria, loca de atar,
maravillosa, adorable, imposible. No creo que jamás lavara una
pieza de ropa o hiciera la cama. Era la anfitriona de la gran
sociedad. Era la número uno con quien querer estar, y adoraba a
otros “número uno”.
“Le pregunté cómo había
conocido a Faulkner. Truman me dijo que Bennett Cerf, de Random
House, solía ofrecer las llaves del sello a sus más distinguidos
escritores. Truman comentó que había visto mucho a Faulkner por
las noches. Llegado cierto momento, Bennett se quejó a Bill
(Faulkner) del exceso de bebidas alcohólicas pues estaba
logrando que las oficinas olieran a destilería. La gente veía a
un viejo ebrio y no tenían la menor idea de que aquel tipo iba a
lograr el Premio Nobel”. Dotson Rader acerca de Bennett Cerf y
sus escritores.
Peter Bogdanovich da vida a
Bennett Cerf, el fundador de la editorial Random House, editor
de Truman Capote, también recordado por sus frecuentes
apariciones en el show televisivo What’s My Line”.
“Bennett Cerf estaba muy
cerca de Truman” —explica Bogdanovich—. “Estuvo planeando
durante la gestación y el tiempo de escritura, pero también
durante la época de posescritura de A sangre fría, cuando
estaban esperando publicar la novela; esperando que se
determinara algo acerca de los dos homicidas”.
“Era alguien extremadamente
pulcro. Nunca pronunciaba las “r” al final de las palabras.
Llevaba gafas de búho y pajarita” —comenta Bogdanovich—. “Se
trataba de una figura muy prominente en la escena neoyorquina de
su tiempo, uno de los que forjaba el buen gusto”.
Bogdanovich no conoció a Cerf
personalmente, pero sí a Truman Capote. “Se hacía interesante
trabajar en una película acerca de una persona a la que conocí.
Me crucé con él en 1963, cuando yo estaba escribiendo para
“Esquire,” me hallaba escribiendo un artículo sobre Humphrey
Bogart. Me contó algunas historias muy divertidas relativas a su
trabajo con Bogie. Toby se parece tanto a él, y su voz suena tan
parecida a la de Truman que interpretar una escena con él me
producía una sensación muy extraña”.
4.
El arte del diseño
>>
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