LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes

APUNTA  TU CORREO

 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


     Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | DVD | Carteles | Top10 | Actualidad | Enlaces
 


ALGUNOS DÍAS EN SEPTIEMBRE
(Quelques jours en septembre)


Dirección y guión: Santiago Amigorena.
Países:
Italia, Francia y Portugal.
Año: 2006.
Duración: 110 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Juliette Binoche (Irène), John Turturro (William Pound), Sara Forestier (Orlando), Tom Riley (David), Nick Nolte (Elliot), Mathieu Demy (joven banquero), Saïd Amadis (banquero anciano).
Producción: Paulo Branco.
Música: Laurent Martin.
Fotografía:
Christophe Beaucarne.
Montaje: Sarah Turoche.
Diseño de producción: Emmanuelle Duplay.
Vestuario: Isabelle Baudry.
Estreno en España: 1 Diciembre 2006.

CRÍTICA por Miguel Laviña Guallart

Conjeturas sobre el poder

  Los planos iniciales de “Algunos días en septiembre” están desenfocados, los últimos también. Así es como ve el mundo su protagonista Irène cuando se quita sus gafas. Preguntada por qué lo hace, simplemente responde: “me gusta verlo todo de forma distinta”. Estas palabras podrían ser un discreto mensaje del director Santiago Amigorena al espectador, toda una declaración de intenciones en cuanto a las claves del film. Y es que en este extraño y muy sugerente producto, que se desarrolla durante los días inmediatamente anteriores a los atentados del 11S, casi todo se presenta con una mirada diferente a la habitual.

 

  En principio, señalar que todos aquéllos que lean la palabra “espía” en su argumento y esperen una muestra de cine europeo de este tipo de acción quedarán decepcionados. Es cierto que hay agentes secretos, pero no parecen misteriosos (más bien tienen aspecto de maestra de escuela y de vecino de al lado), no hay alardes técnicos, ni salidas del mar en traje de baño. Las pistolas se enseñan mucho pero apenas se usan. Despliega intriga y una atmósfera inquietante, pero el largometraje no encaja del todo en el thriller político, ni en el cine negro o el melodrama. El realizador lo define como una “tragedia de espionaje”, y esto es bastante aproximado a lo que de hecho resulta, aunque esta indecisión en el carácter de la propuesta acaba pasándole factura.

  La trama presenta un estimulante punto de partida: tres personajes que no se conocen obligados a huir juntos. Un espía americano en paradero desconocido, en posesión de una trascendental información, quiere reunirse con sus dos hijos. Para ello pide ayuda a una antigua amiga Irène (Juliette Binoche). En el viaje a su encuentro, los tres serán seguidos por otro agente, William Pound (John Turturro). El desarrollo de esta base argumental sirve para introducir una curiosa idea en torno a lo que se sabía del inminente 11S, algo sobre lo que se ha cavilado mucho, al margen de las informaciones oficiales. Siempre dentro de la ficción, deja claro que las decisiones geopolíticas se toman por personas que actúan lejos de la galería, y que los verdaderos hilos del poder los manejan los grupos de intereses. Dentro de su modestia, defiende que hay mucho que no sabemos y probablemente no llegaremos a saber.

  El escenario tampoco es el habitual, una Venecia casi desconocida por cuyos canales no realiza el esperado recorrido turístico. Revisitada en multitud de ocasiones, sus famosas vistas tan sólo se entrevén, descubriendo otro lado de la ciudad, los interiores y azoteas de sus habitantes. Dos intérpretes, Juliette Binoche y John Turturro, asumen unos caracteres que también van más allá de su imagen, aunque con distintos resultados. La actriz francesa abandona el aura trágica y magnética con la que varios cineastas europeos la han retratado, para asumir un personaje de aspecto buscadamente anodino, que tira del resto con ligereza y soltura. Deja de lado el aire trascendente por una cierta ironía, que afronta con su habitual exquisitez. Por su parte, Turturro también asume riesgos como neurótico agente, aunque se ve perjudicado por un papel construido desde el exceso.

  Todo esto desemboca en un film extravagante, atractivamente imperfecto, en el que algunos de estos elementos dispares no acaban de encajar. La combinación todavía es más arriesgada de llevar adelante para un director novel. Santiago Amigorena tiene una amplia experiencia a sus espaldas como guionista, con proyectos a su vez nada convencionales, en una trayectoria muy vinculada al director galo Cédric Klapisch. Asume la dirección con un guión propio que trata difícilmente de conjugar una visión intimista con la acción, pero que va errando entre los distintos géneros, y se ve superado por su propia complicación. Entre el buen arranque y el austero tramo final, el ritmo sufre una ralentización considerable durante el largo tramo central, que incide demasiado en el aspecto sentimental y paternofilial del asunto. Conforme avanza el metraje, la trama exige una progresiva atención para no perder detalles, va hilando secuencias convincentes con algunos fragmentos confusos que se quedan por el camino, para acabar situándose al filo del abismo respecto a lo medianamente posible.

  Estos desequilibrios no impiden que el director logre una cinta estilizada, con una sugestiva fotografía en tonos fríos y una iluminación que crea un conseguido clima de desasosiego, de tensa espera ante la incertidumbre ante lo que está por venir. A su impecable factura se añade la admirable facilidad con que integra la distinta procedencia de sus intérpretes, algo que la versión original enriquece gracias a la naturalidad con la que pasan del francés al inglés, e incluso se escucha algo de árabe e italiano. Pese a esta armonía, no puede evitar reincidir en el innecesario debate entre la mentalidad europea y americana, toda una perorata ya conocida.

  La seriedad con la que el film desarrolla sus propuestas hace difícil tomarlo con la distancia de un mero entretenimiento o ejercicio de escapismo. Siendo así, como poco resulta inverosímil que unos personajes tan de ir por casa lleven entre manos cuestiones que afectan a la totalidad del planeta. Dejando al margen que puede o no convencer, está claro que la intención de su autor no es dirigirse a un consumo fácil y un rápido olvido, sino dar que pensar, y mucho. Esto lo logra atreviéndose a introducir en un delicado terreno unas cuantas conjeturas que empujan, al igual que hace su protagonista, a analizar la siempre engañosa realidad con otra mirada.

Calificación:


Imágenes de "Algunos días en septiembre" - Copyright © 2006 Gemini Films, Les Films du Rat, France 2 Cinéma y Production Group. Distribuida en España por Manga Films. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Algunos días en septiembre"
Añade "Algunos días en septiembre" a tus películas favoritas
Opina sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Algunos días en septiembre" a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

El perfume: Historia de un asesino (Das parfum: Die geschichte eines mörders)     Grbavica: El secreto de Esma (Grbavica)     Los fantasmas de Goya     Todos los hombres del rey (All the king's men)     La Dalia Negra (The Black Dahlia)

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2006 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | DVD | carteles | top10 | de compras
 
sorteos | libros | videojuegos | reportajes | especiales | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | la ventana indiscreta |
quiénes somos | contacto | publicidad