CRÍTICA
por
Pablo del Moral
Fui a ver
este largometraje con cierto temor pues, aun en manos de uno de
mis directores favoritos, temí que la legendaria novela de
Philip K. Dick no fuera adecuadamente adaptada a la gran
pantalla, como ha ocurrido con prácticamente todas las películas
basadas en su obra (entre las peores, "Minority
report", "Impostor" y "Paycheck"). En el caso de "A scanner darkly (Una
mirada a la oscuridad)", el resultado es fiel al libro, aunque
no del todo satisfactorio como producción cinematográfica. "Una
mirada a la oscuridad" y "Valis" son los títulos de Philip K.
Dick que más me gustan, pues no sólo cuentan historias de
inusual fuerza e inteligencia, sino que adoptan un tono
delirante que nos envuelve en el inestable estado mental del
protagonista. Con esto, simultáneamente experimentamos su
"realidad alternativa" y nos sumergimos en el contexto del
libro, permitiendo una mayor identificación aun si el personaje
es altamente disfuncional o si la situación es increíblemente
bizarra. A pesar de mi fanatismo, trataré de ser tan objetivo
como sea posible. No esperen mucho.
"A scanner darkly (Una mirada a la
oscuridad)" se desarrolla en el futuro cercano, cuando la
adicción de moda es la Sustancia D, una droga psicotrópica con
extraños efectos bipolares. Ahí encontramos al agente Fred (Keanu
Reeves) y seguimos la investigación que realiza en
torno a un traficante de bajo nivel llamado Bob Arctor, quien
pasa el día en su escuálida casa, consumiendo drogas y
platicando incoherencias con sus amigos. Sin embargo, por
trabajar en ese bajo mundo, Fred quizás sea ya adicto a la
Sustancia D, lo cual hará mucho más difícil su investigación...
a pesar de que Arctor está más cerca de lo que Fred imagina.
Entiendo la enorme dificultad de llevar a
la pantalla los libros de Philip K. Dick. Sus argumentos son
brillantes, pero por lo general tan exuberantemente originales
que si no fuera por su único estilo narrativo (simultáneamente
profundo y prosaico), parecerían ridículos o hasta
incomprensibles. El punto es que esa "voz" del autor es lo
primero que se pierde al adaptar una novela a cine, por lo que
el director Richard Linklater
tuvo que encontrar el balance entre forma y fondo... entre
las situaciones que narra el libro y el modo como Dick las
cuenta y reinterpreta. Creo que esa es la justificación del
estilo visual que Linklater utiliza para esta película. A
primera vista parece que el rotoscopio (trazar dibujos sobre
metraje videograbado) es un simple truco para adornar la cinta,
pero en realidad es una emulación de la fracturada percepción
del protagonista, donde nunca podemos estar seguros de la
supuesta "realidad".
Y, claro, la
técnica del rotoscopio es tan antigua como el cine mismo, pero
su interpretación digital se ha vuelto más económica y
eficiente, permitiendo a Linklater generar exóticos paisajes e
inusuales imágenes que, de otra forma, hubieran costado
demasiado para esta experimental producción semiindependiente.
No obstante, una consecuencia negativa de esta técnica es que de
algún modo atenúa las actuaciones del elenco, y sólo los
intérpretes más frenéticos (Robert
Downey Jr., desde luego) logran dar vida a sus
personajes. Keanu Reeves, Winona Ryder
y hasta Woody Harrelson
pierden considerable capacidad expresiva (bueno, quizás Keanu no
tanto), lo cual definitivamente afecta el nivel emocional de la
película. En otras palabras, si no "sentimos" lo mismo que los
personajes es difícil compenetrarnos en la trama.
Hablando de
la trama, creo que la adaptación del libro es en ocasiones
demasiado fiel, dejando intactas escenas que cambian de tono sin
la mencionada "voz" omnisciente del escritor. Por ejemplo, la
discusión que surge cuando un automóvil se descompone queda como
simple comedia, en vez de adquirir la demencial atmósfera de una
de esas repetitivas e inescapables pesadillas que la fiebre
produce. Quizás Linklater debió impulsar más la creatividad de
sus animadores en algunos de esos momentos, para enfatizar con
imágenes lo que el guión y las enmudecidas actuaciones no
lograron generar.
Me cuesta
trabajo hacer una evaluación objetiva de "A scanner darkly (Una
mirada a la oscuridad)" (¡No! ¿En serio?). Por un lado, es una
diestra y fiel adaptación del libro que da vida a los bizarros
conceptos de Philip K. Dick y a sus enigmáticos personajes. Por
otro lado, tiende a ser tan confusa que no estoy seguro de que
transmita el elocuente mensaje de la novela. Como cinta
psicodélica seguramente será disfrutada por muchas personas en
estados "alternativos" de conciencia, pero como discurso
intelectual sobre paranoia, adicción y control gubernamental
creo que se quedó corta. Sin embargo, tengo que recomendarla
aunque sea tan sólo como un fascinante experimento (quizás
continuación estilística de "Waking life")
que cumple parcialmente sus posibles objetivos. Y si uno de
ellos fue promover el libro para que más gente lo lea... se
puede ya considerar que el experimento tuvo un muy importante
éxito.
Calificación:
    
Imágenes de "A scanner darkly (Una mirada a la oscuridad)" - Copyright ©
2006 Warner Independent Pictures, Thousand Words, Section Eight,
Detour Filmproduction y 3 Arts Entertainment Production.
Distribuida en España por Warner Sogefilms. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "A scanner darkly"
Añade "A scanner darkly" a tus películas favoritas
Opina
sobre "A scanner darkly" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"A scanner darkly" a un amigo
|