LA BUTACA
Revista de Cine

APUNTA  TU CORREO

 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

 
 
 


Fotos ampliables

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Más fotos (22)

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


     Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | DVD | Carteles | Top10 | Actualidad | Enlaces
 


BREAKING AND ENTERING


Dirección y guión: Anthony Minghella.
Países:
Reino Unido y USA.
Año: 2006.
Duración: 120 min.
Género: Drama.
Interpretación: Jude Law (Will Francis), Juliette Binoche (Amira), Robin Wright Penn (Liv), Rafi Gavron (Miro), Poppy Rogers (Bea), Martin Freeman (Sandy), Vera Farmiga (Oana), Ray Winstone (Bruno Fella).
Producción: Sydney Pollack, Anthony Minghella y Timothy Bricknell.
Música: Gabriel Yared y Underworld.
Fotografía:
Benoît Delhomme.
Montaje: Lisa Gunning.
Diseño de producción: Alex McDowell.
Vestuario: Natalie Ward.
Estreno en Reino Unido: 10 Nov. 2006.
Estreno en España: 2 Marzo 2007.

CRÍTICA por Almudena Muñoz Pérez

  Anthony Minghella ha aprendido la lección del soberbio, y después de ascender sin pausa por una cima de obras cada vez más grandilocuentes y fallidas –desde “El paciente inglés” (1996) hasta "Cold Mountain" (2003)–, se pasa a una cinta menor, desprovista de pretensiones formales y de alardes novelescos, pero igualmente falsa dentro de ese planteamiento intimista. “Breaking and entering” es un título que intenta romper con la tradición previa del director y dar paso a una nueva etapa más madura y reflexiva, un objetivo nada baladí cuando se supone que sólo va a contarnos un conflicto amoroso de tintes raciales.

 

  El realizador ha afirmado que la base de su nueva película se encuentra en experiencias personales sobre los robos que sufrió su propia oficina londinense. Visto el resultado, tal vez su participación se vio limitada a las llamadas telefónicas con la policía y a la imaginación romántica que siempre le ha caracterizado, pues el filme se sumerge en un relato de vacío desarrollo y contradictorios planteamientos emocionales, un círculo vicioso dentro del cual Minghella vuelve a quedarse atrapado con la contemplación orgullosa de su retoño. No funciona la denuncia sobre los prejuicios sociales que rodean a los inmigrantes, ni siquiera mediante la metáfora del arquitecto-paisajista (Jude Law) que pretende renovar el barrio de King’s Cross con un diseño libre de hierba y zonas naturales. La falsedad urbana, apenas aprovechada en unos exteriores insípidos, no se corresponde con la hipocresía de unos adinerados ingleses que, en el fondo, tampoco son tan malos. Esa bienaventuranza que Minghella siempre reserva a sus criaturas roza la exasperación en cuanto afecta a la propia coherencia de la historia.

  Will Francis –Jude Law se ha convertido en el actor fetiche del director y en su mejor personaje hasta la fecha, el Dickie de “El talento de Mr. Ripley” (2000)– tiene una mujer depresiva (Robin Wright Penn, sutil y etérea) y una hija adoptada que destroza sus nervios a causa de un tipo de autismo. Visto el panorama familiar, se refugia en un trabajo que le conducirá a la investigación sobre quién roba en su despacho. A partir de aquí, el interesante juego entre objetos robados y otros añadidos deriva en un simplón y escasamente creíble affaire entre Will y Amira, la madre del delincuente –una poco acertada Juliette Binoche como bosnia, incapaz de desprenderse de su aire de francesa ideal–, plagado de secretos estúpidos y chantajes insulsos. El caos de los personajes, aunque de manera contradictoria éstos nunca parezcan realmente afectados por lo que sucede, es resuelto por Minghella con un batiburrillo de buenas intenciones y mensaje moral de paz y amor, de esperanza por la construcción de una ciudad perfecta que, como las maquetas de Will, es en realidad un montón de corcho altamente inflamable por ingenuas ilusiones.

  En ese sentido espiritual, tampoco cuaja el paralelismo mal insinuado por un montaje de efectismo romántico, la supuesta correspondencia entre la relación de Will y su hija con el amor de Amira por su oveja descarriada. Un cordero, además, dotado de la inteligencia y el buen corazón que siempre acompañan a los jóvenes marginales de las cintas hollywoodienses, como confirmaciones de que la política del do it yourself norteamericana puede aplicarse también a Europa y a sus países más conflictivos. Pero tras tanta paja sentimentaloide se encuentra un amanerado juego de salón, un teatro que se amolda al escenario de falsa blancura de la pantalla –y de la casa de Will– sin la sinceridad y el valor que supone mirarlo de frente. El cineasta rueda de lado –lo cual no implica ángulos obtusos–, de reojo, abandonando los elementos que podían causarle mayores dudas existenciales –la prostituta que encarna Vera Farmiga y el reaccionario socio de Will, interpretado por Martin Freeman– y acomodándose en las escenas más fáciles por su capacidad para conectar con el espectador desprevenido, en ese tramposo tropiezo que lo sitúa entre la espada de la conciencia y la pared de sus prejuicios.

  Ahora que está tan de moda remover los remordimientos de las clases acomodadas con conclusiones de efímera contundencia –véase un conflicto similar entre matrimonios, hijos y amantes en "Ya no somos dos" (2004)–, dotando a esas denuncias de una cuidada, pulcra y embustera realización, “Breaking and entering” viene a confirmar la butaca del cine como un sillón de socialización precoz. Dos horas de aceite de ricino digerible, dos horas de falso cine social para burgueses que saben que necesitan sentirse mal por un rato, poner en tela de juicio los esquemas que manejan diariamente para después confirmar que tienen una solución práctica. Claro que esas lecciones sólo sirven a oscuras, mientras los demás no miran, y en cuanto el proyector se apaga la ciudad de corcho recupera su movilidad. Emoción, enseñanza y el justo cinismo: la tristeza de un creador de belleza visual hueca e inútil.

Calificación:


Imágenes de "Breaking and entering" - Copyright © 2006 Miramax Films, The Weinstein Company y Mirage Enterprises. Fotos por Laurie Sparham. Distribuida en España por Buena Vista International Spain. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Breaking and entering"
Añade "Breaking and entering" a tus películas favoritas
Opina sobre "Breaking and entering" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Breaking and entering" a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

Diamante de sangre (Blood diamond)     Juegos secretos (Little children) (Little children)     El libro negro (Zwartboek)     Atrapa el fuego (Catch a fire) (Catch a fire)     Bobby

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2007 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | DVD | carteles | top10 | de compras
 
sorteos | libros | videojuegos | reportajes | especiales | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | la ventana indiscreta |
quiénes somos | contacto | publicidad