CRÍTICA
por
David G. Natal
Burbuja de una
reina adolescente
Como el
champán que circula generosamente por los fotogramas de la
última película de Sofia Coppola,
la forma elegida por la directora americana para contarnos la
historia de uno de los personajes malditos de la historia
francesa resulta chispeante, pero sólo en contadas ocasiones se
emborracha de su propio diseño de producción, dejando en el
resto del metraje amplio margen para tratar de forma inteligente
una historia de aislamiento y juventud.
La propia Sofia Coppola reconoce que
llevaba mucho tiempo dándole vueltas a la idea de acercarse al
género histórico con una mentalidad renovadora. Desde este
punto de partida, “María Antonieta”, a pesar de lo que pueda
querer aparentar su banda sonora, tampoco aporta mucho. La
puesta en escena de la directora no es predominantemente
novedosa y sus planteamientos estéticos y narrativos, siendo
interesantes, tampoco suponen ningún punto y aparte con la
tradición de este género. En “María Antonieta” están presentes
algunos de los rasgos básicos de la puesta en escena de
Coppola (travellings de paisajes, tendencia a la
pincelada, insertos de detalles) que, en esta tercera
película, caen, en ocasiones, en los peligros del tic fílmico.
Quizá uno de los mayores méritos de
este trabajo esté en el compromiso asumido por parte de la
talentosa directora con la herencia histórica que arrastra su
personaje. En una época en la que abundan los directores
sádicos, empeñados en odiar sin remedio a sus personajes,
Coppola se compromete con la caprichosa María Antonieta y la
rescata de la mediocridad intelectual en la que la ha situado la
Historia para dotarla de cierta frescura y encanto. Dos horas de
incisión en la estupidez que parecía caracterizar a la María
Antonieta real hubieran convertido esta película en una
experiencia difícil de soportar. Así, Coppola nos cuenta, una
vez más, la historia de una adolescente en busca de su identidad
y, sin embargo, en lugar de caer en la repetición, aporta nuevos
matices a esta búsqueda. Si en “Las vírgenes suicidas”
(adaptación del fabuloso Jeffrey Eugenides), la misma
Kirsten Dunst encarnaba a una
joven paralizada en su desarrollo, en
"Lost in translation", Scarlett Johansson tomaba
el relevo, con una joven que se las arreglaba fuera de su
contexto natural. Ahora, de nuevo una estupenda interpretación
de Kirsten Dunst nos cuenta una adolescencia forzada y aislada,
que la conduce hacia los peligros de la burbuja social.
Así, los caprichos de esta María
Antonieta son más bien las manifestaciones de una víctima de un
sistema enfermo de egolatría y perdido en su relación con la
realidad, que las decisiones conscientes una mente decidida.
Desde este punto de vista, la decisión narrativa de la
directora y guionista de estrechar el contexto en torno a su
protagonista, sin ofrecer nunca el contrapunto de la miseria del
pueblo francés de la época, resulta especialmente brillante,
ya que incide en la problemática de la burbuja en la que se ve
sumida la protagonista. Coppola asume esta decisión narrativa
hasta sus últimas consecuencias y tan sólo enfrenta a su
protagonista al fantasma del pueblo hambriento en algunos
momentos de la parte final. Nos revela así, una vez más, que su
interés en esta historia no está en el análisis histórico de la
situación francesa, sino en la personalidad de la propia María
Antonieta.
La virtuosa
familia Coppola da lo mejor de sí misma en este complejo
proyecto, con Roman Coppola,
una vez más, haciendo las veces de director de la segunda
unidad, Francis Ford Coppola
a los mandos de la producción y el divertido
Jason Schwartzman
convirtiéndose en una acertada elección de casting de
última hora para el papel del perdido Luis XVI . A él se unen,
en estupendas interpretaciones, actrices como
Judy Davis o
Asia Argento, todos rodeados
por una premiable dirección artística que se arriesga, por
momentos, a caer en el ‘pastelismo’ de un anuncio de Cacharel,
pero termina triunfando. En cuanto a las elecciones tomadas por
Coppola en la banda sonora de la película (con guiños como la
aparición de unos versallescos Phoenix en escena), digamos que
forman parte del contexto y la imagen por la que será recordada
esta obra, pero no aportan en exceso al desarrollo de la
historia. Parece que su relación con Tarantino no ha sido capaz
de contaminar a Sofia virtuosismo en la combinación
imagen-música. Así, en ciertos momentos del filme acierta de
pleno en las elecciones, y en otros se queda sin aportar ningún
plus a lo contado.
Enfrentada en
el festival de Cannes a las duras críticas de cierta crítica
francesa que siempre peca de chauvinismo (no pasa nada, también
le ocurrió al maestro Rohmer con “La inglesa y el duque”),
Sofia Coppola ha demostrado su valentía a la hora de afrontar un
material peligroso, y a nivel artístico ha salido airosa del
empeño.
Calificación:
    
Imágenes
de "María Antonieta" - Copyright © 2006
Columbia Pictures, Pricel, Tohokushinsha Film y American Zoetrope. Distribuida en España por
Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "María Antonieta"
Añade "María Antonieta" a tus películas favoritas
Opina
sobre "María Antonieta" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"María Antonieta" a un amigo
|