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LA FUENTE DE LA VIDA
(The fountain)


cartel
Dirección: Darren Aronofsky.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 97 min.
Género: Drama, ciencia-ficción.
Interpretación: Hugh Jackman (Tomas/Tommy/Tom Creo), Rachel Weisz (Isabel/Izzi Creo), Ellen Burstyn (Dra. Lillian Guzetti), Mark Margolis (padre Avila), Sean Patrick Thomas (Antonio).
Guión: Darren Aronofsky, basado en un argumento de Darren Aronofsky y Ari Handel.
Producción: Iain Smith, Eric Watson y Arnon Milchan.
Música: Clint Mansell.
Fotografía:
Matthew Libatique.
Montaje: Jay Rabinowitz.
Diseño de producción: James Chinlund.
Vestuario: Renée April.
Estreno en USA: 22 Noviembre 2006.
Estreno en España: 27 Abril 2007.

CÓMO SE HIZO "LA FUENTE DE LA VIDA"
Notas de producción © 2006 Hispano Foxfilm

2. El reparto

  Con una sólida guía temática fijada, Aronofsky empezó a diseñar la motivación para un personaje que iba a tratar de hallar apasionadamente la Fuente. Thomas Creo, como conquistador, científico y astronauta, tiene un objetivo y una pasión muy singulares. Pero para contar la historia de un hombre que rechaza aceptar su destino, o el destino de aquéllos a los que ama, podría presentar un reto incomparable. “Es difícil contar una historia sobre la búsqueda de la inmortalidad únicamente en el presente. Esa es la razón por la que la historia de Thomas transcurre en los siglos XVI, XXI y XXVI”, declara Aronofsky, puntualizando que “‘La fuente de la vida’ no es una película sobre un viaje en el tiempo en un sentido tradicional. Es más como tres períodos de tiempo interconectados, donde los personajes personifican tres partes diferentes de la misma persona”.

 

  Aunque el intervalo de mil años da mayor envergadura a la historia épica de Thomas, el tiempo es también su más grande enemigo. Las tres historias del filme suponen una carrera contra el reloj en favor del amor. A Tomas el conquistador se le ha encargado encontrar la Fuente de la Eterna Juventud para proteger a su reina de un vengativo enemigo que ha jurado destruirla. Tommy el científico está tratando de encontrar una cura para el cáncer que sufre su mujer antes de que éste la mate. Y Tom, que ha vivido más tiempo que el común de los mortales, está tratando todavía de encontrar una manera de volver a reunirse con su amor perdido.

  “En su esencia, ‘La fuente de la vida’ es una historia de amor muy sencilla sobre la pérdida de un ser querido y sobre lo que eso te enseña”, señala Aronofsky, destacando que “en cada una de sus personificaciones, Thomas ama a Izzi tan profundamente que hará cualquier cosa que estuviese en su mano para mantenerla con vida. De lo que no se da cuenta es de que al tratar inexorablemente de hallar una forma de que estén juntos para siempre, está perdiendo la oportunidad de disfrutar de la vida a su lado”.

  El personaje de Tomas / Tommy / Tom es complejo. Ama sin límites; pretende controlar algo que no se puede. Necesita aprender a resignarse. El actor que lo interpretara iba a necesitar un amplio registro y mucha energía y mucho vigor para darle vida. Aronofsky encontró a ese actor en Hugh Jackman, que saltó a la fama con su retrato del fiero superhéroe mutante Lobezno en la saga “X-Men” antes de conquistar Broadway con su interpretación de del cantante y letrista Peter Allen en “The Boy from Oz”. Su interpretación del “Hijo predilecto de Australia” le reportó a Jackman un Premio Tony, además de promover su estatus como gran estrella del cine y el teatro.

  “Me invadió una gran sensación de esperanza cuando leí por primera vez el guión”, dice Hugh Jackman. “La historia presenta un mito moderno. Tal como lo entiendo yo, los mitos son historias contadas para ayudarnos a entender el significado de la vida. Y a la postre, esos asuntos resultan inexplicables, de modo que creamos historias que nos llegan al corazón y nos hacen parecer que los entendemos. Estas fábulas quizás no tengan significado desde el punto de vista científico, pero de alguna manera nos explican el mundo. Eso es lo que ‘La fuente de la vida’ hizo en mí. Existe en esos tres mundos fantásticos, pero los esfuerzos de Thomas son muy humanos”.

  “En uno u otro momento, Thomas aparece en todas y cada una de las escenas de la película, y en esencia, los tres papeles son el mismo hombre. Hubiera sido dichoso interpretando cualquiera de los tres en películas diferentes, así que poder interpretarlos todos de golpe en una sola cinta era una extraordinaria oportunidad que no podía dejar pasar. Por eso dormí a la puerta de Darren hasta que me dio el trabajo”, se ríe.

  El entusiasmo de Jackman no pasó desapercibido. “Sabíamos que iba a ser un papel muy intimidante, debido a la dificultad de las transiciones física y emocional”, recuerda Eric Watson. “El actor que interpretara el papel tenía que estar preparado para ese tipo de compromiso”.

  Irónicamente, fue su papel teatral, cantando y bailando, de una leyenda —no el del rudo superhéroe Lobezno— el que convenció a Aronofsky de que Jackman era el actor idóneo para el papel. El director habló por primera vez con él de interpretar a Thomas Creo tras verle actuar en el teatro en “The Boy from Oz”.

  “Hugh tenía un carisma y una presencia enormes en el espectáculo”, dice Aronofsky. “Estaba actuando delante de 3.000 personas y parecía como si estuviera a tu lado. Le di en guión entre bambalinas y me llamó a la mañana siguiente diciéndome que quería hacer la película. Todos estábamos muy entusiasmados a la hora de contar esta historia, así que cuando Hugh se unió al proyecto, sabíamos que iba a estar perfecto”.

  Watson añade: “Hugh se había comprometido a actuar en la obra ocho meses más, así es que tuvimos que esperarle. Durante ese intervalo, Darren y Hugh trabajaron juntos todas las semanas en el único libre que tenía sin funciones para desarrollar su personaje. Así que cuando llegó al rodaje, Hugh ya era Thomas Creo”.

  “El personaje era fantástico”, dice el actor. “Tomas el conquistador tiene una pujanza increíble y muestra una pasión inaudita. Su devoción por la reina es lo que impulsa su vida. Cuando ella le encarga la misión de encontrar la Fuente de la Eterna Juventud, él es como una flecha lanzada desde un arco. Va a encontrarla. Es tenaz y no piensa claudicar”.

  Lo mismo se puede decir de Tommy, la contraparte del siglo XXI del conquistador. “Tommy es un científico. Mira la muerte como si fuera una enfermedad que puede ser curada”, continúa Jackman. “Su mujer, Izzi, está tratando de decir a Tommy que quizás la muerte forma parte de alguna manera parte de nuestro código genético, y de que a lo mejor pasar, por ella es parte de nuestro crecimiento como seres espirituales. Todo lo que Tommy sabe es que tiene una misión: Su mujer se está muriendo, él la ama y quiere estar con ella, así que debe acabar con la muerte”.

  Jackman piensa que ese mismo amor consume a su personaje del siglo XXVI, Tom Creo. “Una vez que Izzi ha muerto, encontramos a Tom flotando en el espacio con La fuente de la Vida. En cierto modo, ha cambiado su amor por Izzi por su amor hacia el Árbol. Ella está viva en la medida que lo está el Árbol. Al final se da cuenta de que no puede salvarla, pero sí salvará el Árbol. Izzi le ha contado a Tommy la historia de Xibalba —que cuando explote las almas que hay allí renacerán. Tom espera que viajando hasta allí con el Árbol, él e Izzi podrán estar juntos de nuevo”.

  Es el testamento final a un ser querido, y Tom confía ciegamente en ello. Pero incluso cuando viaja a través del espacio, Tom está tratando de burlar a la muerte. Han pasado casi mil años y todavía no ha captado la lección que su mujer está tratando de hacerle llegar.

  “Tommy sabe que la muerte es real, entiende que es algo que ocurre”, dice Jackman, “pero quiere saber porqué tiene que suceder. Hace cientos de años la media de la esperanza de vida de los seres humanos se cifraba en cuarenta años; ahora son ochenta. Así que por qué no pueden ser doscientos, ¿o cuatrocientos? ¿Por qué no podemos solucionar este problema de que la vida termine con la muerte?”.

  Tratar de encontrar la respuesta a esta pregunta termina provocando en nuestro personaje principal su pena más grande. “Al final, Tom está apesadumbrado porque no ha sido capaz de salvar a Izzi, y está aún más afligido al no haber pasado más tiempo de calidad con ella mientras estaba viva. Pero él es una persona emprendedora, un conseguidor, así que no ceja en su empeño”.

  Aronofsky comparte esta opinión: “Tom necesita mucho más tiempo que Izzy para entenderlo, pero a la postre termina por entender esta peripecia vital”.

  Jackman no sólo iba a tener que lidiar con las intrincadas transiciones emocionales de interpretar un triple papel, sino que también tendría que adaptarse físicamente a cada una de las fases de la película. La historia que tiene lugar en España es todo un desafío, cuando Tomas lucha a su manera en un templo maya contra un soldado con una espada flamígera. Para las secuencias en el futuro, Jackman tuvo mucho que aprender. Estudió tai chi y yoga durante catorce meses para estar preparado para el papel. El rol futurista también requirió que el actor se rapara la cabeza.

  Aronofsky señala: “Hugh estaba deseoso de darnos todo lo que necesitáramos para hacer que Tommy cobrara vida; pero para que la historia prosperara, tienes que creer que Tommy y Izzi se aman a carta cabal”.

  La búsqueda de Aronofsky de alguien que encarnara al continuo amor de Tom terminó con Rachel Weisz, la actriz ganadora de un Oscar en 2005 por su papel en “El jardinero fiel”. Weisz interpreta tanto a Isabel, reina de España, como a Izzy, la mujer enferma de Tommy Creo, en la historia que transcurre en nuestros días.

  “El guión era uno de los más estimulantes que nunca haya leído”, declara la actriz. “Era muy emotivo e invitaba a la reflexión —me eché a llorar como un bebe después de leerlo”.

  A Weisz le motivaba especialmente la peripecia vital de su personaje en el presente. “Izzi es una persona común y corriente. Se rebela al principio al hecho de que va a morir más pronto de lo que desearía, pero a la postre acepta su destino y lo afronta. Creo que es muy valiente”.

  Aronofsky coincide. “A todos nos gustaría enfrentarnos a la muerte como lo hace Izzi. Está en lo mejor de la vida y va a tener que dejar a todos a los que ama detrás, pero logra hacerlo con elegancia”.

  “Si yo estuviera en su posición, me encantaría tener el coraje para comportarme como lo hace Izzy”, dice Weisz. “Hay mucha gente que se va pataleando y gritando”.

  Para crear un personaje con la fortaleza emocional para hacer así la transición de la vida a la muerte, Aronofsky y su colaborador Handel hablaron con enfermeras que, de forma regular, cuidan a enfermos terminales. Handel manifiesta que “en general sugieren que la gente llega de alguna forma a aceptar su propia muerte, aunque sólo sea un respiro antes de que ésta tenga lugar”.

  Aronofsky lo corrobora: “Dijeron que a menudo son las familias de los pacientes terminales los que más dificultades tienen para aceptarlo”.

  Ese es el caso de Tommy, que preferiría evitar presenciar la agonía y muerte de Izzy antes que aceptar el hecho de que va a fallecer a causa de su enfermedad. Dice Weisz: “Cuando Izzi le da a Tommy su manuscrito y le pide que lo termine, es su forma de decirle que aprenda a valerse por sí mismo, a no sentirse culpable al no haber sido capaz de salvarla. Que aprenda a aceptar su propia condición mortal y a encontrar la paz. Que por primera vez, que no tenga miedo”.

  “Izzi quiere que Tommy viva la muerte con ella”, añade Handel. “Desea compartir este momento tan significativo con la persona con la que ha pasado su vida. Quiere morir con Tommy presente, no ausente”.

  “Justo desde el comienzo, Izzi le dice a Tommy, ‘Vale, sé que me voy a morir y lo acepto, pero ¿estarás a mi lado en ese trance?, ¿mirarás las estrellas a mi lado, leerás mi libro y pasearás conmigo con la primera nevada?’”, dice Watson. “Pero Tommy no lo puede hacer porque piensa que si acepta que se muere es como si le fallara a Izzi, así que sigue luchando”.

  “Para Tommy, se trata de la esperanza versus la aceptación”, clarifica Jackman. “Si alguien cae enfermo, tienes que hacer que se ponga bueno. Tommy necesita ser optimista por Izzi; tiene que creer que la puede salvar”. De hecho, quizás sea la única manera de que Tommy se salve a sí mismo.

  Weisz resume así su relación. “Tommy e Izzi mantienen una relación muy estrecha y madura. Ella está asimilando su situación y ahora está allí pacientemente, diciéndole con todo el cariño del mundo: ‘Déjalo así, vive la vida —vive a tope y muere a tope. Todo el coraje que estás poniendo en luchar con la muerte y para protegerme, úsalo para mirar de cara a la muerte, porque es una gran liberación”.

  También formando parte del elenco de la película se encuentra la actriz ganadora del Oscar, el Globo de Oro y el Tony, Ellyn Burstyn, que obtuvo su sexta nominación a los Oscars por su interpretación en la película de Aronofsky, “Réquiem por un sueño”. En “La fuente de la vida”, da vida a la mentora de Tommy, la Dra. Lillian Guzetti, que también comparte una especial afinidad con la Izzi de Weisz. “Ellen me dijo que si tenía un papel para ella en esta película, lo cual estuvo realmente bien, porque había escrito a Lilly teniéndola a ella en mente”, dice Aronofsky. “Conecta mucho a Tommy con Izzi”.

  “Lilly ha sido mentora de Tommy y amiga de Izzi”, señala Burstyn. “Creo que admira la mentalidad de Izzi a la hora de enfrentarse con la muerte y quiere ayudar desesperadamente a Tommy para que esté con su mujer en esos momentos finales. Intenta transmitir eso, aunque Tommy no le escuche. Y pese a ello, Lilly y Tommy son los dos científicos, de modo que puede identificarse también con él. Sabe que pedir a Tommy que deje de luchar y acepte la enfermedad de su mujer es como pedirle que reniegue de una parte de sí mismo”.

  Burstyn, como sus compañeros de reparto, se sintió fascinada por los temas que abordaba la película. “Son universales. Con certeza, hacemos todos lo que podemos para evitar mirar a la muerte, mientras que otras culturas sin embargo se focalizan en ella. Los budistas meditan sobre la muerte. De forma consciente, recuerdan que cada momento que vivimos ha pasado antes de que nos demos cuenta de que lo ha hecho. Intentar aferrarnos al momento por miedo a perderlo es vivir en un estado de muerte, porque la única manera de estar vivo es vivir el presente”.

3. Crear los mundos >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "La fuente de la vida" - Copyright © 2006 Regency Enterprises, Warner Bros. Pictures, Protozoa Pictures y New Regency Pictures. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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