LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes

APUNTA  TU CORREO

 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

 
 
 


Fotos ampliables

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Ampliar foto

Más fotos (30)

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


     Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | DVD | Carteles | Top10 | Actualidad | Enlaces
 


APOCALYPTO


Dirección: Mel Gibson.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 139 min.
Género: Drama, aventuras, acción.
Interpretación: Rudy Youngblood (Jaguar Paw), Dalia Hernandez (Seven), Jonathan Brewer (Blunted), Raoul Trujillo (Zero Wolf), Gerardo Taracena (Middle Eye), Rodolfo Palacios (Snake Ink), Fernando Hernandez Perez (sumo sacerdote), Maria Isidra Hoil (oráculo).
Guión: Mel Gibson y Farhad Safinia.
Producción: Mel Gibson y Bruce Davey.
Música: James Horner.
Fotografía:
Dean Semler.
Montaje: John Wright.
Diseño de producción: Tom Sanders.
Vestuario: Mayes C. Rubeo.
Estreno en USA: 8 Diciembre 2006.
Estreno en España: 19 Enero 2007.

CÓMO SE HIZO "APOCALYPTO"
Notas de producción © 2006 Aurum

1. Origen del proyecto

  Los poderosos reinos Mayas rigieron América durante más de 1.000 años, construyendo grandes ciudades, erigiendo pirámides que hendían el cielo y forjando una sociedad impresionantemente avanzada, responsable de extraordinarios logros culturales y científicos. Luego, en un instante de la historia, todo aquel mundo se derrumbó. Y todo lo que dejó detrás de sí fueron algunas pirámides cubiertas por la jungla y un misterio apasionante. Ahora, 500 años después del final de la civilización Maya, el director Mel Gibson se aventura en este reino inexplorado para crear una moderna aventura para la gran pantalla que se despliega como un mito intemporal sobre la lucha de un hombre por salvar lo que más le importa en un mundo al borde de la destrucción: APOCALYPTO.

 

  Como cineasta, Gibson siempre se ha sentido atraído por las mayores, más audaces y más imperecederas historias. Aunque comenzó su carrera como actor en películas tan legendarias como el thriller de acción Mad Max, la serie de inmensa popularidad Arma letal y el más reciente éxito de taquilla Señales, no es hoy menos conocido por ser un gran director con afición a contar historias intensas. Su segundo largometraje fue el galardonado drama épico Braveheart, que mezclaba historia, romance, acción y drama en un relato de las batallas internas y externas del legendario héroe escocés William Wallace. La cinta obtendría diez nominaciones al Oscar® y se alzaría con cinco estatuillas, incluidas las de Mejor película y Mejor director.

  En la estela de aquel éxito, Gibson dio otro giro arriesgado. Su tercera obra tras la cámara fue La pasión de Cristo, un recorrido por las últimas 12 horas de la vida de Jesucristo en una película que revisitaba esta historia eterna con el realismo a ultranza y la emoción descarnada del cine contemporáneo. La película fue un éxito mundial sin precedentes.

  Pero pocos podrían haberse imaginado cuál sería la siguiente apuesta de Gibson: una de las civilizaciones más misteriosas y atractivas de toda la historia, en cuyo marco ambientaría un thriller trepidante, cuya intensidad aumenta minuto a minuto, fruto de la imaginería y de la pura emoción, para filmar una experiencia cinematográfica como realmente no hay otra.

  La inspiración para APOCALYPTO llegó tras La pasión de Cristo, cuando Gibson comenzó a percibir entre el público del cine una creciente avidez de películas apasionantes y muy entretenidas, pero también de algo más. “Creo que lo que la gente quiere ver en realidad son grandes historias que les aporten algo emocionalmente y que les toquen la fibra sensible”, dice Gibson. Fascinado por la brusca desaparición de la antigua Civilización Maya, Gibson imaginó una historiaen el marco de esta cultura cargada de misterio.

  En un principio, Gibson sólo sabía que quería crear una incomparable película de acción en la que un hombre tuviera que jugárselo todo. “Quería realizar una aventura de acción trepidante, una película de persecución que constantemente le apretara las clavijas al espectador”, recuerda Gibson. “Me fascinaba la idea de que la mayor parte de la historia se contara visualmente, algo que llegaría al público a los niveles más viscerales y emocionales”.

  Pero cuando Gibson compartió sus ideas con el guionista y licenciado en Cambridge Farhad Safinia, comenzaron a explorar el concepto del escenario aparentemente salvaje de esta historia épica de acción al final del reinado de los Mayas. Safinia, que había estado en Yucatán y había visto las ruinas Mayas con sus propios ojos, intrigó a Gibson con sus historias y el guión comenzó a fluir desde ese punto de partida. “La idea era como un motor fantástico”, explica Safinia. “La historia avanzaba siempre, avanzaba hacia algo y resultaba emocionante incluso mientras la escribíamos. Hay un montón de revelaciones, giros de la trama y acontecimientos que suceden a toda velocidad”.

  A medida que escribían, Gibson y Safinia se sumergieron en la fascinante historia de los Mayas. Se pasaron meses leyendo los mitos Mayas de la creación y la destrucción, incluidos los proféticos textos sagrados que se conocen como “Popul Vuh”. Estudiaron minuciosamente hasta el último texto arqueológico sobre nuevas excavaciones y teorías sobre el hundimiento de la civilización. Luego, viajaron por separado para ver las antiguas plazas Mayas por sí mismos, algo que surtió un efecto especialmente profundo.

  Gibson recuerda “estaba de pie, encima del templo de El Mirador en Guatemala, en la única selva tropical que queda en el país y, fijándote bien, se apreciaban los perfiles de otras 26 ciudades, todas rodeándonos como si de un reloj se tratase. Se veían las pirámides emergiendo de la jungla, en la distancia. Era impresionante. Realmente te daba una idea de lo poderosa que fue antaño esta civilización”.

  Gibson y Safinia mantuvieron asimismo largas conversaciones con el Dr. Richard D. Hansen, arqueólogo de fama mundial y experto en los Mayas, quien prestó sus servicios como asesor para la película. “El entusiasmo de Richard por lo que hace es contagioso. Fue capaz de tranquilizarnos y hacernos sentir la seguridad de que lo que estábamos escribiendo poseía cierta autenticidad, además de imaginación”, asegura Gibson.

  Fue Hansen quien ayudó a Gibson y a Safinia a descubrir algunos de los secretos de los Mayas que más les intrigaban; y, en especial, a hacerse una idea de cómo una sociedad tan increíble pudo extinguirse. Hansen confirmó lo que Gibson y Safinia habían intuido: que existen inquietantes paralelismos entre el fin de la sociedad Maya y nuestro propio caos contemporáneo.

  “Lo que queríamos saber de verdad era cuáles eran las razones que subyacían a los ciclos de auge y declive de los Mayas”, precisa Safinia. “Descubrimos que lo que los arqueólogos y los antropólogos creen es que los sobrecogedores problemas a los que se enfrentaron los Mayas son extraordinariamente similares a los que se enfrenta hoy nuestra propia civilización, sobre todo por lo que se refiere a la degradación ambiental generalizada, al consumo excesivo y a la corrupción política”.

  Gibson entiende que “a lo largo de la historia, los desencadenantes de la caída de una civilización han sido siempre los mismos y una de las cosas que nos rondaba la cabeza cuando estábamos escribiendo es que muchas de las cosas que sucedieron justo antes de la desaparición de la civilización Maya están aconteciendo en nuestra sociedad hoy. Para mí era importante establecer ese paralelismo, es fácil ver esos ciclos repetirse una y otra vez. La gente se cree que el hombre moderno es un ser ilustrado, pero estamos sujetos a las mismas fuerzas… y somos asimismo capaces del mismo heroísmo y trascendencia”. Cuanto más se adentraban Gibson y Safinia en la cultura Maya, más fácil les resultó desarrollar plenamente su personaje protagonista: Jaguar Paw. La historia de Jaguar Paw, la de un hombre corriente que se ve impulsado a realizar actos heroicos, subyace al núcleo mismo de APOCALYPTO. Cuando la película comienza, es un joven padre, prometedor, instintivamente consciente pero aún no es del todo un líder en su pequeño e idílico poblado, tradicionalmente cazador. Luego, de forma súbita, todo su mundo se viene abajo, cuando es capturado y llevado en una peligrosa marcha a través de la selva a la gran ciudad Maya, donde se entera que va a ser sacrificado a los dioses para “pagar” la hambruna generalizada que ha devastado su reino. Enfrentado a una muerte inminente, Jaguar Paw ha de dominar sus mayores miedos en una carrera desesperada, plena de adrenalina y pulsaciones, para intentar salvar todo aquello que más quiere. Durante su sorprendente viaje, la cámara nunca le deja, poniendo de relieve todo lo que ve, siente y experimenta.

  Pese al hecho de que el personaje vivió en una cultura misteriosa hace cientos de años, la conmovedora historia de Jaguar Paw, al que vemos alcanzar la mayoría de edad, y su lucha cada vez más valerosa por salvar a su familia, les pareció profundamente contemporánea a los guionistas. “La historia de Jaguar Paw es de ese tipo de historias con las que cualquiera se siente identificado”, señala Gibson. “A lo largo de su viaje, tiene que dejar al margen su persona y luchar por algo mucho mayor”.

  Parte de lo que hace tan épica la batalla de Jaguar Paw es la pura enormidad de aquello a lo que se enfrenta. “El principal malo de la película no es una persona”, apunta Gibson. “Es un concepto y ese concepto es el miedo. El protagonista tiene que vencer su miedo y que el miedo nos supere es algo con lo que todos hemos luchado a lo largo de la historia, igual que ahora mismo, en nuestro mundo actual, por lo que es algo que nos concierne a todos”.

  Para Gibson y Safinia, los temas subyacentes del esfuerzo de un hombre por vivir en equilibrio con la naturaleza, de las sociedades corruptas, del amor familiar y del sacrificio por los demás, se convirtieron en la base desde la que construir una trama de pura fascinación, mientras seguimos a Jaguar Paw en su camino, sorteando amenazas tanto humanas como salvajes. Esperaba crear una historia que avanzara tan aprisa, que tocara tanto la fibra sensible, que todo el impacto de esos temas no comenzara a afectar al público hasta haberse marchado de la sala de cine. “Creo que lo primero que llama la atención de esta historia es la gran aventura que encierra y su increíble impacto cinético”, explica Gibson, “pero detrás están los cimientos de todo lo que ha puesto en marcha la travesía de Jaguar Paw”.

  El movimiento incesante y una narración visual descarnada constituyen el alma del concepto creativo de APOCALYPTO. “Desde el primer minuto en que la historia echa a andar, casi todo lo que se ve en la pantalla se encuentra en movimiento”, cuenta Gibson. “En cada cuadro, la cámara siempre se está moviendo y siempre hay alguien o algo moviéndose dentro de esa toma”.

  Una vez que él y Safinia terminaron el guión, todo el diálogo se tradujo al Yucatec, principal dialecto Maya que se habla hoy en día en la península de Yucatán. Gibson pensó que el efecto sería que trasladaría completamente al público a este mundo, al igual que había hecho al utilizar los idiomas auténticos en La pasión de Cristo.

  “Creo que escuchar un idioma distinto permite al público suspender por completo su propia realidad y dejarse arrastrar al mundo de la película”, sintetiza Gibson. “Y, lo que es más importante, también hace hincapié en el lenguaje cinemático visual, que es una especie de idioma universal del corazón”.

2. El reparto >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "Apocalypto" - Copyright © 2006 Icon Productions. Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Apocalypto"
Añade "Apocalypto" a tus películas favoritas
Opina sobre "Apocalypto" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Apocalypto" a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

Casino Royale     Déjà vu     El ilusionista (The illusionist)     Infiltrados (The departed)     La Dalia Negra (The Black Dahlia)

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2007 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | DVD | carteles | top10 | de compras
 
sorteos | libros | videojuegos | reportajes | especiales | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | la ventana indiscreta |
quiénes somos | contacto | publicidad