CÓMO SE HIZO "EL TRUCO
FINAL (EL PRESTIGIO)"
Notas de producción ©
2006
Warner
Bros. Pictures
1. El proyecto
Según Cutter, el creador de
trucos (el que diseña las ilusiones tras el escenario)
interpretado por Michael Caine: “Todo gran truco de magia
consiste en tres actos. El primero recibe el nombre de La
Promesa: el mago muestra algo ordinario, pero, como es de
esperar, probablemente no lo sea. El segundo acto se llama El
Giro. El mago hace que ese algo ordinario realice algo
extraordinario. Ahora bien, aunque busques el secreto, no lo vas
a encontrar. Es por esto que hay un tercer acto, llamado El
Prestigio. Esta es la parte de los giros y los cambios
inesperados, en la que la vida pende de un hilo, y ves algo
sorprendente que jamás has visto antes”. El director Christopher
Nolan usa estos mismos principios, es decir, secretos
cuidadosamente elaborados e impactantes momentos reveladores,
para descubrir esta zigzagueante historia llena de sorpresas
sobre el duelo de los magos Robert Angier y Alfred Borden. Truco
Final, El Prestigio es un complejo thriller en el que abundan
los misterios, las ilusiones impregnan cada acción y nada es lo
que parece, excepto las primitivas emociones humanas que
impulsan una lucha épica entre dos hombres ambiciosos.
Con sólo un
puñado de películas, Nolan es considerado como una de las mentes
más creativas del mundo del cine. El director muestra una
impresionante habilidad para evocar lo misterioso y lo
desconcertante, ya sea en clásicos del cine independiente o en
exitosas películas de acción. Tras su prometedor debut
“Following,” saltó a la fama con “Memento,” el ingenioso
thriller narrado de atrás hacia adelante sobre un hombre
desesperado que trata de vengar el asesinato de su esposa, al
tiempo que sufre la pérdida total de su memoria a corto plazo.
Alabada como una obra maestra del cine que juega con las
nociones de tiempo, espacio y realidad subjetiva, “Memento”
continúa confundiendo a los espectadores y es analizada en las
escuelas de cine. Nolan siguió ganando experiencia con un
thriller de mayor presupuesto, un remake de la película noruega
del género negro “Insomnio”, en una nueva versión protagonizada
por Al Pacino, Robin Williams y Hilary Swank, que una vez más
embarcó a los espectadores en un vertiginoso viaje a través del
crimen y el miedo. Más tarde, dio otro salto, esta vez al
territorio de los superhéroes, y abordó “Batman Begins”, que
desveló los orígenes nunca revelados de la aparición del
caballero oscuro como salvador de Gotham City. Ésta fue acogida
como una de las películas de superhéroes más originales y
atractivas, y aclamada en todo el mundo como el raro éxito
veraniego que también contó con el beneplácito de la crítica.
Por ello,
Nolan parecía la persona perfecta para abordar un material tan
complejo, tan poco convencional y tan entretenido como Truco
Final, El Prestigio.
La productora
Emma Thomas declara: “Tradicionalmente, creo que los directores
han evitado el tema de la magia porque se cree que, si no la ves
en directo, es muy fácil que te engañen. Sin embargo, Chris
partió de la idea de que el cine es ya una especie de truco de
magia y, en lugar de concentrarse en los espectáculos de magia,
la historia trata sobre lo que ocurre tras los escenarios en las
vidas de dos magos dedicados y obsesionados con crear las
ilusiones más desconcertantes”.
La génesis de
la película comenzó justo después de que Nolan dirigiese
“Memento”. Por esas fechas, el productor ejecutivo Valerie Dean
leyó la reconocida novela de Christopher Priest El Prestigio y
se enamoró perdidamente de ella. Inmediatamente, supo que por su
compleja mezcla de historia y ciencia ficción, esta historia de
rivalidad descontrolada entre magos sería un buen material para
una película.
Dean prestó
el libro a Nolan, que quedó igualmente fascinado. “El libro
creaba una fabulosa relación entre la narrativa y las técnicas e
ideas usadas por los magos para engañarte e involucrarte en ese
engaño. Pensé que lo más excitante de hacer una película sobre
El Prestigio sería precisamente encontrar ese equivalente
cinematográfico”, dice Nolan. “Hay una relación muy estrecha
entre lo que hacen los magos y los directores. El director es
muy similar al mago en la forma en la que muestra la
información, es decir, lo que decimos al espectador y cuándo lo
decimos, y en cómo atrae al espectador hacia ciertos puntos de
vista. Usamos nuestras propias técnicas, callejones sin salida y
pistas falsas para engañar al espectador y, en el mejor de los
casos, para crear un desenlace satisfactorio. Con Truco Final,
El Prestigio, tuvimos la oportunidad de jugar con estos
conceptos delante del propio espectador”.
A su vez,
Nolan pidió al productor Aaron Ryder, de Newmarket Films, que
consiguiera los derechos. Tras su experiencia con “Memento”,
Ryder tenía la esperanza de que Nolan crease algo muy especial
con Truco Final, El Prestigio. “Es un narrador verdaderamente
dotado”, dice el productor. “Chris nació para dirigir películas.
Creo que sus películas son de las mejores que se hacen hoy en
día y me encantó la idea de que quisiese hacer que esta película
pareciese un truco de magia”.
Mientras
tanto, el director preguntó a su hermano Jonathan si quería
unirse a él en la enorme tarea de convertir la compleja novela
de Priest, compuesta en parte por diarios de confesión, en un
guión lleno de suspense. Habiendo trabajado juntos anteriormente
en “Memento”, que Christopher Nolan adaptó del relato corto con
saltos en el tiempo escrito por Jonathan, éste último quedó
encantado con la posibilidad de hacer algo igual de estimulante,
pero completamente diferente.
En ese
momento, lo entretenido era tratar de escribir una película como
si fuera una ilusión, que pudiese deslumbrar, engañar y,
finalmente, sorprender al espectador. “Desde luego, la película
tenía que funcionar como un truco de magia”, dice Nolan. Sin
embargo, ese concepto le dejaba en un terreno completamente
inexplorado. Continúa diciendo: “Cuando empecé a escribir el
guión, tenía en mente un montón de películas clásicas distintas
a las que creía que debía rendir un homenaje. En cambio, una vez
que lo terminé, me di cuenta de que nunca antes había visto algo
como esto”.
Al principio,
comenzó por pelar las capas de la novela de Priest como si fuera
una cebolla. “El libro es una epopeya muy complicada, ambiciosa
y amplia con multitud de ideas. Tardé 18 meses en resolver cómo
reducirlo a algo parecido a una película”, comenta Nolan. “Tuve
que buscar la estructura, lo que resultó bastante difícil,
porque la historia está interrelacionada de manera muy compleja.
Lo que surgió fue una estructura tripartita en flashback basada
en la idea de las tres partes de un truco de magia”.
Utilizar esa
estructura tripartita, consistente en La Promesa, El Giro y El
Prestigio, ayudó a los hermanos Nolan a entender por qué a la
gente siempre le había fascinado tanto la magia. “Tiene mucho
que ver una idea que nos fascinaba a Chris y a mí: que el
público de un espectáculo de magia sabe que lo que está a punto
de ver es un truco”, explica Nolan. “Si el público realmente
pensara que una mujer iba a ser cortada por la mitad con una
sierra, se sentiría muy incómodo y no disfrutaría en absoluto.
Los espectadores saben que es un truco, pero también quieren
sentirse engañados; es por ello que el tercer acto, El
Prestigio, es tan importante. El mundo real es inflexible, no
tiene mucho misterio, pero la gente se resiste a que sea así, y
es ahí donde entra la magia. Si hemos entendido todas las reglas
y el mundo consiste en encontrar trabajo, ahorrar dinero y luego
morir, ¿quién quiere vivir en un mundo así? Creo que todos
preferiríamos que el universo tuviera algunas sorpresas, algunos
ases escondidos en la manga”.
Por el
camino, Jonathan Nolan profundizó en su investigación del
reservado mundo de los grandes magos. El momento más interesante
llegó cuando se encontró con algunas de las figuras más oscuras
de este ya de por sí oscuro reino: los creadores que, tras el
escenario, engendran ideas descabelladas de trucos nunca vistos.
“Son figuras fascinantes que prescinden de lo convencional, y
para un guionista hay algo de familiar en eso”, dice riendo. “El
aliciente es que llegan a controlarlo todo”.
Investigando
el ilustre pasado de la magia, Nolan también se hizo una idea de
por qué ese legado excepcional se desvirtuó hasta convertirse en
los espectáculos que hoy en día se pueden ver en Las Vegas.
“Creo que en parte es porque ahora hay cientos de versiones
diferentes de magia, pero no las llamamos “magia”. Televisión,
videojuegos, cine, espectáculos en los que puedes desaparecer
exactamente igual que si estuvieses en un espectáculo de magia
de la era victoriana”, declara.
Truco Final,
El Prestigio da muchos giros inesperados, incluido el de
transformar a sus dos protagonistas principales, Hugh Jackman y
Christian Bale, de héroes a antihéroes y viceversa. La intención
de Jonathan siempre fue que el espectador se inclinara por
alguno. “Creo que no se puede ver esta película sin tomar
partido por uno o por otro. Pero, independientemente de con
quien simpatices, la idea es que empieces a dudar de tu elección
al final de la película”, explica el guionista. Ni el propio
Nolan guarda especial fidelidad a un personaje o a otro. “Me
gustan los dos, Angier y Borden”, dice. “Para mí, son las dos
caras de una misma moneda, dos mitades complementarias de una
única persona”.
Conforme iba
escribiendo, Nolan nunca quiso evitar la posibilidad de que el
espectador sacara sus propias conclusiones sobre todo lo que
ocurre en la encarnizada lucha entre Angier y Borden. “Me gusta
la polémica”, admite. “Chris y yo aún discutimos sobre aspectos
de “Memento”, y lo mismo ocurre con Truco Final, El Prestigio.
Creo que si consigues que la gente se siente alrededor de una
mesa y discuta sobre lo que tu película quiere decir, has hecho
bien tu trabajo como guionista”.
Después de
que Jonathan Nolan escribiese un boceto inicial del guión con la
colaboración de su hermano, el director apareció con el suyo
propio. Esta inusual relación de trabajo entre los hermanos
siempre ha supuesto que el uno desencadenase la creatividad del
otro. Jonathan Nolan tiene su propia teoría sobre el motivo de
que se complementen tan bien. “Siempre he sospechado que tiene
algo que ver con el hecho de que él es zurdo y yo diestro”,
puntualiza, “porque, de alguna forma, él es capaz de ver mis
ideas y darles la vuelta de forma que quedan un poco más
retorcidas e interesantes. Es fabuloso poder trabajar así con
él”.
Emma Thomas
quedó deslumbrada por el guión ya terminado. “Cuando leí el
libro, supe que podía convertirse en una gran película, pero no
podía imaginar cuánto”, declara con una carcajada. “Había muchos
elementos diferentes en la historia, pero Jonathan y Chris
fueron capaces de resumirlo todo, al tiempo que mantenían vivo
lo divertido de la magia y la excitación de este mundo tan poco
convencional sin perder la atención a todos estos fascinantes
personajes. Cada uno de los papeles tiene algo jugoso”.
Aaron Ryder
quedó igualmente impresionado. “La historia juega con el engaño,
la identidad y la obsesión”, declara. “Creo firmemente que Truco
Final, El Prestigio traspasa los límites de un modo muy parecido
a “Memento”. Pienso que es igual de innovadora. Jonathan y Chris
transformaron un libro muy complicado en un thriller rebosante
de tensión. Es raro ver una película que se desvía tanto del
material original, pero siendo al mismo tiempo tan fiel a la
historia y al tema”.
2.
El reparto
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El truco final (El prestigio)" - Copyright ©
2006 Warner Bros. Pictures, Touchstone Pictures, Newmarket Films
y Syncopy. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures
International España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "El truco final (El prestigio)"
Añade "El truco final (El prestigio)" a tus películas favoritas
Opina
sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"El truco final (El prestigio)" a un amigo
|