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EL TRUCO FINAL (EL PRESTIGIO)
(The prestige)


cartel
Dirección: Christopher Nolan.
Países:
USA y Reino Unido.
Año: 2006.
Duración: 128 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Hugh Jackman (Robert Angier), Christian Bale (Alfred Borden), Michael Caine (Cutter), Scarlett Johansson (Olivia Wenscombe), Rebecca Hall (Sarah Borden), Andy Serkis (Alley), Piper Perabo (Julia McCullough), David Bowie (Nikola Tesla), Samantha Mahurin (Jess).
Guión: Christopher Nolan y Jonathan Nolan; basado en la novela de Christopher Priest.
Producción: Aaron Ryder, Emma Thomas y Christopher Nolan.
Música: David Julyan.
Fotografía:
Wally Pfister.
Montaje: Lee Smith.
Diseño de producción: Nathan Crowley.
Vestuario: Joan Bergin.
Estreno en USA: 20 Octubre 2006.
Estreno en España: 12 Enero 2007.

CÓMO SE HIZO "EL TRUCO FINAL (EL PRESTIGIO)"
Notas de producción © 2006 Warner Bros. Pictures

2. El reparto

  En la época en la que los magos eran los grandes artistas del momento, nadie era capaz de cautivar al público con el encanto y el dinamismo con que lo hacía el extraordinario showman Robert Angier. Sin embargo, tras una tragedia en escena que afecta terriblemente a Angier, éste decide inventar el truco de su vida, el que le llevará a dominios del descubrimiento científico y a engaños de la magia que jamás nadie pudo haber imaginado. Para el papel de Angier, Christopher Nolan pensó inmediatamente en Hugh Jackman, el actor australiano de gran talento que se ha convertido en una gran estrella tanto de teatro como de cine. Jackman es conocido por millones de jóvenes seguidores por su interpretación en la gran pantalla del célebre superhéroe Lobezno, un angustiado mutante con los agudos sentidos de un animal, pero también por ser el ganador de un premio Tony por su sensacional interpretación del compositor Peter Allen en “The Boy From Oz” y un Emmy® por su trabajo de presentador en la entrega de los premios Tony, que fue emitida por televisión. Fue la mezcla excepcional del carisma innato de Jackman y de su sofisticado sentido del espectáculo lo que convenció a Nolan de que él era la única persona que podía representar la brillantez escénica de Angier y la sed de venganza que guardaba en su corazón. También parecía el hombre perfecto para desencadenar una feroz competición con Christian Bale.

 

  Dice Nolan: “Cuando Hugh sube al escenario, se crece. Se encuentra extraordinariamente cómodo sobre él y sabe cómo relacionarse con el público. Eso es exactamente lo que este personaje necesitaba. Hugh representa a Angier con una sinceridad extremadamente cautivadora”.

  Al leer el guión, Jackman se enganchó de inmediato. Fue transportado al viaje de Angier, el cual lo llevó desde las brillantes luces del éxito a las sombras más oscuras del alma humana. “Al principio de la historia, Angier es muy optimista, enérgico y con muchas esperanzas”, puntualiza. “Su mayor virtud como mago reside en saber representar sus trucos. Sencillamente, adora estar frente a la multitud. Posee soltura, sabe desenvolverse y tiene un gran don de gentes. De hecho, para ser un poco crítico con él, se puede decir que su estilo es a veces mucho mejor que su contenido”.

  Sin embargo, cuando Angier se encuentra con Alfred Borden, su vida cambia completamente. “Me fastidia decirlo, pero Borden es técnicamente mucho mejor mago que Angier”, admite Jackman a regañadientes. “Mi personaje posee mayor habilidad para vender un truco al público, pero Borden es un genio inventándolos. Cuando las cosas se tuercen entre ellos, Angier tiene dos reacciones enfrentadas. Por un lado, comienza a detestar a Borden, a odiarlo, a buscar venganza por lo que ha hecho, pero, por el otro, se deja llevar por la obsesión competitiva de ser mejor que él. De esta forma, toda la ira y el odio de Angier, toda su lobreguez y tristeza se concentra en una sola cosa: destapar los secretos de Borden”.

  Para prepararse el papel de Angier, Jackman investigó por su cuenta en la interesante historia de la magia, desde su apogeo creativo a principios del siglo XX hasta la actualidad. “Descubrí que era un mundo increíblemente misterioso e interesante”, declara. “Los magos tienen algo que les hace diferentes del resto de la gente. Lo hacen todo solos, porque no quieren compartir sus secretos, y son exageradamente competitivos. Son gente fascinante y muy interesante”.

  Cuanto más aprendió sobre ellos, más se dio cuenta Jackman de que los magos tienen elementos comunes a los estafadores y a los científicos, dos pilares de la sociedad contemporánea. “La buena magia es todo engaño e ilusión, las mismas cualidades que necesita un estafador”, declara. “Sin embargo, al igual que los científicos se obsesionan con las cosas que el ser humano aún no puede entender, los magos las explotan. Lo extraordinario de Truco Final, El Prestigio es que mezcla lo místico, lo mágico y la idea de lo imposible con elementos de la ciencia y la realidad”.

  En cuanto a Angier, Jackman cree que es un adicto a las reacciones desconcertadas del público. “Le encanta ver esas miradas en sus rostros que indican que han sido engañados. Para él, ese hecho explota la cualidad humana de la fe y la esperanza, ese sentimiento de que lo imposible puede suceder. Él se deja llevar por ese poder”, dice el actor.

  Ver a Jackman dar vida a Angier con sus diferentes matices fue una grata sorpresa para Nolan, que se repetiría después con la actuación de Christian Bale. “Fue realmente interesante ver cómo Hugh y Christian entendieron las ideas que llevan a los magos a pensar y a trabajar así y las hicieron suyas, reconciliándolos con la forma que tienen de ver el mundo”, resume.

  Christian Bale oyó hablar por primera vez de Truco Final, El Prestigio mientras interpretaba a un personaje completamente diferente: Batman, el oscuro superhéroe que combate al crimen en la película de Christopher Nolan “Batman Begins”. Pero no fue hasta mucho más tarde, al leer una primera versión del guión de Jonathan Nolan, cuando supo sin ningún tipo de dudas que quería formar parte de la película.

  Bale ya se ha ganado una reputación como actor iconoclasta por los papeles que ha elegido en su camino para convertirse en uno de los actores más respetados de su generación. El actor británico, galés de nacimiento, tuvo un comienzo propicio de la mano de Steven Spielberg a los 13 años, interpretando al niño perdido que se encuentra a sí mismo en un campo de internamiento en “El imperio del sol”. Recientemente, su excepcional versatilidad e intensidad se ha hecho notar. Nos heló la sangre encarnando a un terrorífico yuppie psicópata en “American Psycho”, fue capaz de perder unos 27 kilos para descender a la angustia psicológica del thriller “El maquinista” y prestó su voz a Howl en la aclamada película de animación de Haya Miyazaki “El castillo ambulante”. Luego, justo antes de interpretar a John Rolfe, marido de Pocahontas, en “El nuevo mundo” de Terence Malick, se entrenó duramente y ganó kilos de músculo para representar al Batman con más matices que se haya visto nunca en la taquillera “Batman Begins”. Poco después, Bale se topó con Truco Final, El Prestigio.

  “Tras “Batman Begins”, albergué la esperanza de encontrar guiones de calidad, películas realmente buenas, pero tenía la sensación de que no me caían del cielo. Entonces, leí el guión de Truco Final, El Prestigio”, recuerda Bale. “Pensé que era un trabajo muy original y excepcional sobre una rivalidad que no conoce límites, y debido a que aparecen magos, nunca sabes lo que es real y lo que no, y esto contribuye a crear un fantástico thriller. Tiene tantas capas que tienes que separarlas. Yo ya sabía que Chris era uno de los directores más inteligentes de la actualidad, y que trabajar con él es como tener unos cimientos muy sólidos para construir una casa preciosa. Me gustaba de veras la idea de hacer una película con él que fuera tan diferente a Batman”.

  Continúa Bale: “Así que llamé a Chris y le dije: ‘Me da igual lo que estés pensando; voy a hablarte franca y abiertamente, aunque me mandes a paseo. Este es uno de los mejores guiones que he leído nunca y quiero hacerlo’. Creo que mi interés le dejó pasmado”.

  Cuando Bale entabló una conversación más profunda con Christopher Nolan sobre su visión de Truco Final, El Prestigio, su pasión no hizo más que crecer. “Siempre he admirado a los actores que cambian de papel y Chris es así como director”, observa. “Me encantó la idea de que él quisiera cambiar su estilo radicalmente con esta película. Me gustó el espíritu que hay detrás de ella. Mientras Batman era una fuerza inexorable, un barco gigantesco difícil de maniobrar, Truco Final, El Prestigio era como montar a caballo: desde un principio, existió la sensación de ser rápida y muy libre”.

  Una vez que Nolan le eligió para representar a Borden, Bale se sumergió en el papel. Comenzó leyendo no sólo la novela de Christopher Priest, sino también numerosos libros sobre la vida de los magos. “Te das cuenta de que su importancia en aquel tiempo era mucho mayor de la que tienen ahora”, dice. Luego, comenzó a estudiar con magos actuales y con los asesores de la película, Ricky Jay y Michael Weber, para perfeccionar sus aún cortas habilidades de prestidigitador. “De hecho, mi abuelo fue mago, pero nunca le vi actuar”, puntualiza Bale. “Así que fue maravilloso trabajar con Ricky y Michael, que son unos magos fabulosos. Incluso, a veces, me hacían enfadar porque no soporto que alguien sepa hacer algo que yo no puedo hacer”.

  Tener al lado a magos auténticos fue toda una revelación para Bale. “Fue genial ver de primera mano la competitividad que existe entre magos porque ese es un elemento fundamental en la historia”, dice. “En realidad, trata de lo lejos que pueden llegar estos dos hombres para vencer al otro y puedes ver que esto ocurre de veras en los círculos de la magia. Es una profesión muy cerrada y cuando alguien hace un truco que no se le ha ocurrido a nadie, puedes ver que los ojos se les salen de las órbitas. Evidentemente, como son tan misteriosos, no desvelan muchos de sus secretos. Por eso, sólo nos enseñaron lo necesario. Si les hacías alguna pregunta comprometedora, siempre encontraban una buena forma de distraer tu atención”.

  Bale no dejaba de sorprenderse con los trucos que aprendió. “Algunos me dejaban pasmado”, dice, “pero otros eran decepcionantes, porque cuando veías cómo se hacían, eran demasiado simples. Sin embargo, la película no se centra tanto en los trucos en sí mismos como en las mentes de los tipos que los crean y los ejecutan”.

  Puede que Borden fuese admirado por su enorme técnica, pero aspiraba a mucho más que eso. Aunque proviene del ambiente duro y solitario de un huérfano, su ambición no es otra que la de ser la mayor estrella de su tiempo, a pesar de su dificultad para conectar con el público. “Lo que me encanta de Borden”, comenta Bale, “es que en él se concentra la pureza de la magia, la naturaleza de una idea ingeniosa. No se preocupa por el sentido del espectáculo; no se preocupa por vender el truco; simplemente se centra en crear la ilusión más perfecta. Está totalmente obsesionado con eso. Al igual que muchos artistas verdaderamente brillantes, Borden no sabe venderse a sí mismo”.

  No obstante, su obsesión pronto se centra en Angier, que posee cualidades que Borden ansía y critica a la vez. “Angier es un mago simplemente aceptable, pero es un gran showman, puro marketing”, observa Bale. “Borden ve a Angier como un impostor, mientras que él es un mago auténtico. Él no puede entender cómo el público no se da cuenta”. En cuanto a los sentimientos tan vengativos que experimenta hacia Hugh Jackman, Bale declara: “Enfocamos de forma completamente distinta nuestros personajes y hemos creído en ellos, lo que hizo que esa rivalidad se hiciera patente en la pantalla”.

  La vida de Borden se complica no sólo por el éxito de Angier, sino por su relación con dos mujeres distintas: su resignada esposa, Sarah, y la ayudante de Angier, Olivia.

  “El primer y gran amor de Borden siempre será la magia”, dice Bale. “Cualquier relación siempre será secundaria para él y eso es difícil de digerir para su esposa. Él ama a su familia, pero la magia es la única cosa por la que es valorado. Es huérfano y ha pasado toda su vida en las calles. En realidad, nunca ha tenido otra cosa, excepto este extraordinario talento. En mi opinión, él piensa que si dejas que la gente conozca el secreto de lo que eres, no significarás nada para ellos. Sólo siendo misterioso para los demás puedes tener poder”.

  Como Christopher Nolan, Bale se esforzó mucho en evitar los rasgos de la época en su interpretación de Borden. “Es curioso ver a algunos actores en películas de época porque actúan exactamente igual a cómo otros lo han hecho anteriormente. Damos por sentado que la gente era muy formal en el pasado, y esto no concuerda con la realidad. Tanto Chris como yo pensamos que era mejor evitar eso. De ahí que la idea fuese ser fiel a la naturaleza de los personajes, que tienen los mismos deseos y necesidades que cualquier persona en el mundo actual. Además, las películas de época suelen retratar a las clases privilegiadas. Truco Final, El Prestigio es mucho más dura y descarnada y muestra el lado más oscuro”.

  Por último, Bale espera que el espectador quede tan sorprendido con Truco Final, El Prestigio como él lo estuvo cuando leyó el guión por primera vez. “Es una película que no se puede comparar con ninguna otra. Tienes que estar atento a ella. Es como la vida: hay que estar alerta”.

  Los magos siempre han necesitado una gran ayuda, tanto tras el escenario, donde mentes brillantes se encargan de crear los trucos, como sobre él, donde mujeres encantadoras y sensuales han servido siempre como un instrumento para distraer al público. En definitiva, los magos tienen que apoyarse en el talento de otros, aunque no les guste. En Truco Final, El Prestigio, los ayudantes de Angier y Borden no hacen más que complicar el argumento con sus propios asuntos y engaños.

  Algunos de los protagonistas principales tras los escenarios en el mundo de la magia son las personas conocidas como “creadores de trucos”, las oscuras y misteriosas figuras con habilidades técnicas que son los que idean los trucos. El creador de trucos de Angier es el prestidigitador retirado Cutter, interpretado con ingenio y entusiasmo por una de las estrellas más laureadas del cine, Sir Michael Caine. Aunque Caine ha interpretado un extraordinario abanico de personajes en una gran variedad de películas, aún le quedaba enfrentarse a un mundo como el de Truco Final, El Prestigio. Si a eso le añadimos la oportunidad de reunirse con Christopher Nolan, con el que ya había trabajado con éxito en “Batman Begins”, Caine se interesó de inmediato. Dice que le trae a la memoria a otro director del pasado. “Me recuerda a Alfred Hitchcock en que lo fundamental para él es crear los mejores momentos de suspense”, aclara Caine. “Es brillante en ese aspecto”.

  En cuanto a su personaje, Caine lo describe como “un maestro, un padre y un guía para Angier”, y continúa diciendo: “Encuentra a Angier, le ayuda a crear sus mejores trucos, y luego presencia cómo todo se viene abajo”. Para crear su interpretación llena de matices, Caine llegó incluso a alterar su tan reconocible voz. “Cutter es más viejo que yo y en aquellos días fumaban como carreteros y bebían como cosacos, así que hice mi voz más profunda y le añadí una especie de tos”, explica. “Y su acento es muy marcado y bastante amenazador”. La postura del cuerpo también fue clave en la lectura que Caine hizo de Cutter. “Es un hombre poderoso, pero también muy tranquilo”, observa. “Un detalle de él es que a menudo lleva las manos en los bolsillos. ¡Pero cuidado cuando las saque!”.

  Los realizadores sabían que Caine haría completamente suyo el personaje. Dice Nolan: “El personaje de Michael Caine se convierte de algún modo en el centro de la película. Posee una simpatía y una emoción que te sumergen en la historia y te permiten tener una opinión sobre estos personajes sin juzgarlos con demasiada severidad”.

  Mientras tanto, Angier contrata a una atractiva joven para ayudarle sobre el escenario (Olivia Wenscombe), y ésta se convierte, al mismo tiempo, en peón y en pieza clave de la rivalidad entre Angier y Borden. Olivia está interpretada por la actriz nominada a los Globos de Oro Scarlett Johansson, quien comenta que se sintió inmediatamente atraída por el guión. “Era uno de los mejores guiones que había leído y creí que sería muy divertido interpretar este vivaz y bohemio personaje”, declara. “Olivia tiene algo picante que Chris logró perfeccionar. Pienso que pude transmitir a mi personaje una parte de mí”.

  Fue fácil para Johansson entender la fuerte atracción que Olivia siente hacia Angier. “A ella le sobrecoge su pasión por lo que hace. Él es uno de esos hombres que parecen intocables. Creo que ese comportamiento amenazador y egoísta es muy atractivo para una chica joven. Sin embargo, cuando él la traiciona, se siente realmente dolida”. En cuanto a Borden, comenta: “Olivia tiene la posibilidad de vivir con el enemigo, Borden, y considero que ambos llegan a una especie de mutuo entendimiento, pero en realidad de quien ella está enamorada es de Angier”.

  La oportunidad de trabajar con Christopher Nolan también atrajo a Johansson. “Tiene esa rara cualidad al estilo del viejo Hollywood. No sé exactamente cómo describirlo, pero nunca quieres decepcionarle porque sabes que él siempre cumplirá su parte del trato”, comenta.

  Johansson disfrutó en especial de su inmersión en el mundo de la magia, el cual no encontró tan distinto del mundo que ella mejor conoce. “Es muy reservado y competitivo”, explica. “Hay una especie de compromiso con la ilusión, que no es tan diferente al de cualquier forma de entretenimiento”.

  Entre todos los seductores personajes de ficción de Truco Final, El Prestigio, hay una figura histórica que durante mucho tiempo ha estado rodeada por el misterio y la intriga: Nikola Tesla (1856-1943), inventor, ingeniero y científico radical. Tesla, un serbio emigrado a América, era un Da Vinci moderno que soñaba con robots, ordenadores, hornos microondas, radares y faxes mucho antes de que nadie pudiera imaginar esas tecnologías “mágicas”. Registró más de setecientas patentes durante su vida y ayudó a forjar nuestra moderna sociedad de la tecnología. Descubrió el campo magnético giratorio, que se convirtió en la base de todos los aparatos que utilizan corriente alterna, e inventó la bobina de Tesla, un mecanismo de inducción muy usado en la tecnología de radio. De hecho, fue la tecnología que él inventó la que ayudó a transformar el mundo de una cadena infinita de poblaciones desconectadas a otra parcialmente unida por la información y la comunicación.

  Tesla era tan excéntrico que se dice que Max Fleischer se inspiró en él para el personaje del científico loco en los cómics originales de Superman. Hizo tambalearse las fronteras de la ciencia y llegó donde nadie se había atrevido hasta entonces. En su laboratorio de Colorado Springs, descrito en la película, Tesla realizó toda clase de descabellados experimentos, como fabricar rayos, y se dice que jugó con nociones tan utópicas como viajes en el tiempo, rayos mortales y comunicaciones interestelares.

  No obstante, al igual que muchos visionarios, Tesla estuvo rodeado por la controversia y fue perseguido por la injusticia. Tuvo una rivalidad infame con otro gran genio de los inventos: Thomas Edison. Tesla había trabajado con Edison nada más llegar a América, pero al separarse por desavenencias de pago, surgieron obsesivas rencillas, que en parte recuerdan a las de Angier y Borden. El misterio acompañó a Tesla incluso después de su muerte. Tras su fallecimiento, la mayoría de sus documentos científicos desapareció sin dejar rastro. Nunca fueron hallados, lo que llevó a preguntarse a algunos qué fantásticas o peligrosas ideas había en ellos.

  En Truco Final, El Prestigio, el personaje de Tesla une magia y ciencia cuando acepta inventar una máquina que permitirá a Angier superar el truco más inverosímil e inaudito de Alfred Borden. Para interpretar a Tesla, los realizadores necesitaban a alguien fuera de lo común, una figura con magnetismo tan habituada a traspasar los límites que pudiera resultar creíble como genio loco. Con esta descripción, la elección obvia era David Bowie, el arriesgado y rompedor cantante de rock que también había protagonizado un amplio abanico de aclamadas interpretaciónes, desde “Feliz Navidad, Mr. Lawrence” a “El hombre elefante”. Pero, en primer lugar, los realizadores tendrían que convencerle para que aceptara el papel.

  “Chris siempre ha sido fan de Bowie”, explica Aaron Ryder, “y necesitábamos el tipo de persona y el peso que tiene Bowie como superestrella para interpretar a Tesla”. Emma Thomas añade: “Era tan perfecto para el papel que no podíamos imaginar a otro que pudiese hacerlo. Chris consiguió concertar una cita con él en Nueva York. Todos estábamos muy nerviosos a causa de ésta”.

  Nolan recuerda: “Simplemente, fui y le expliqué por qué él era la única persona en el mundo que podía interpretar este papel, y, afortunadamente, accedió a hacerlo”.

  El papel de ayudante en la ficción de Tesla (y el hombre que sirve como enlace entre el gran científico y Angier) lo interpreta Andy Serkis, que se convirtió en un personaje de culto entre los amantes del cine fantástico por su extraordinaria encarnación de Gollum en la taquillera trilogía “El Señor de los Anillos” y por su trabajo como la famosa bestia en “King Kong”, de Peter Jackson. En esta película, interpreta al americano Roger Alley. “Andy hace un papel extraordinariamente memorable como hombre de confianza de Tesla”, comenta Nolan. “También fue divertido verlo al natural y comprobar su cara real en la pantalla”.

  Dice Serkis sobre el personaje: “Alley es el portero, representante, guardaespaldas, librero y el más estrecho colaborador de Tesla al mismo tiempo. Está ahí para conectar los aparatos, hacer el trabajo manual y, en resumen, para hacer que las cosas ocurran. En cierto modo, es un reflejo del Cutter de Michael Caine. Alley es el Cutter de Tesla”. Aunque Alley no existió en la realidad, Serkis le ve como “el representante de los pocos discípulos de Tesla que se dieron cuenta que su trabajo era visionario y decidieron arriesgarse por él”.

  Para preparar su papel, Serkis leyó sobre la época y quedó todavía más fascinado. “Era una época asombrosa en la que había gente como Edison, Tesla, Darwin y Muybridge, que estaban cambiando la visión tradicional del tiempo y el espacio que existía en aquel tiempo. Se estaban construyendo las vías férreas, se inventó el teléfono, y por esta causa hubo una gran afición por lo misterioso y una mezcla de estilos en la que la ciencia podía ayudar a la magia. Por tanto, es una época muy interesante de estudiar”.

  Es más: como los Nolan, Serkis también ve Truco Final, El Prestigio como una historia que trasciende a su época. “Creo que cualquiera que haya estado obsesionado por su trabajo, su familia o cualquier cosa podrá sumergirse en las emociones de esta historia”, resume.

  Los magos son capaces de realizar ilusiones increíbles, pero ni ellos son inmunes a las complejas realidades del amor y de las relaciones. De hecho, lo que pone en marcha el cada vez más peligroso duelo entre los dos magos es un truco deslumbrante, pero desastroso, en el que interviene la esposa de Angier, Julia.

  El papel de Julia McCullough lo interpreta Piper Perabo, la emergente estrella estadounidense que ha destacado en algunas desenfadadas comedias actuales, pero que aquí protagoniza un papel mucho más oscuro: el de una mujer dispuesta a llegar a los más peligrosos extremos con tal de conseguir un gran truco de magia. Perabo quedó fascinada por la oportunidad de explorar, a través de Julia, el mundo interior de los ayudantes de los magos. “Julia es la clase de chica dispuesta a que la corten por la mitad, a que le tiren cuchillos y a todas esas cosas”, explica Perabo. “Es muy joven y creo que se siente muy feliz de pertenecer al mundo de los magos. Tiene esa sensación de poder que da ser una mujer con un trabajo en el que los hombres la respetan y la toman en serio, lo que era bastante raro en aquella época. Los magos eran muy glamorosos y esplendorosos en aquel tiempo. Las vibraciones eran parecidas a las de un concierto de rock y eso era muy excitante para Julia”.

  Perabo no sólo tuvo que perfeccionar su acento inglés para el papel (algo que ya había hecho para la reciente comedia británica “Rosas Rojas”), sino que tuvo que aprender a realizar el arriesgado truco del tanque de agua, en el cuál es atada con una cuerda, lanzada desde una altura considerable a un tanque de agua y encerrada dentro. “Me salía bastante bien al final”, dice Perabo con una carcajada.

  Mientras la esposa de Angier forma parte del show, Sarah, la esposa de Borden, ve la magia como su competencia. Convencida de que su esposo siempre amará a la magia más que a ella, se sentirá desconcertada y dolida por sus constantes cambios de actitud. El papel lo protagoniza la recién llegada Rebecca Hall, una joven actriz británica conocida sobre todo por su trabajo en los escenarios londinenses, que fue elegida cuando los realizadores la vieron leer en una cinta de vídeo. “Supimos al instante que estábamos viendo algo especial”, dice Thomas. “Es uno de sus primeros papeles para el cine, pero vendrán muchos más”.

  Rebecca quedó impresionada por la naturaleza mágica de la película. “Crea una bella tensión entre lo divertido y lo entretenido de la magia, por una parte, y lo potencialmente peligroso y terrorífico de ella, por otra”, comenta. También sintió mucha empatía por las demostraciones de romanticismo de su personaje. “Sarah se encuentra en una situación difícil porque está muy enamorada de un hombre que algunos días está obsesionado al cien por cien con su trabajo, y otros, sin embargo, parece completamente enamorado y entregado a ella”, explica. “Al principio, acepta que su faceta laboral esté rodeada de misterio, pero cada vez está más frustrada por la sensación de que no conoce la verdadera complejidad de lo que él hace o lo que es”.

  Al ser Truco Final, El Prestigio la segunda película de Hall, la oportunidad de trabajar mano a mano con un actor del calibre de Christian Bale le parecía casi un sueño. “Cuando le conocí, me sentí muy intimidada porque él es una gran estrella”, dice, “pero tengo mucho respeto a todos los actores de la película y aprendí tanto que lo considero una experiencia increíble”.

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Imágenes y notas de cómo se hizo "El truco final (El prestigio)" - Copyright © 2006 Warner Bros. Pictures, Touchstone Pictures, Newmarket Films y Syncopy. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

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