CRÍTICA
por
Miguel Á. Delgado
En la jerga
de la profesión (no deja de ser curioso llamar así a lo que
hacen los magos), existen dos tipos de magia: la de cerca y la
de gran aparato. La primera comprendería los trucos “de salón”;
es decir, los que se realizan a corta distancia y con objetos
bastante comunes (cartas, pelotas, aros, palomas, etc.); y los
espectaculares, tipo David Copperfield, con gran parafernalia,
para teatros y televisión, en la que se puede llegar a hacer
“desaparecer” un avión.
En cierta forma, esta clasificación
podría aplicarse también al cine: existirían los directores
“de cerca” (¿los Woody Allen, Rohmer, Dogma 95…?) y los de
“gran aparato” (¿Spielberg, Cameron, Emmerich…?). Pero en
pocos casos como en “El truco final (El prestigio)” nos
encontraríamos ante una película que asume de manera tan
autoconsciente su propia condición de truco, en una
extraña mixtura de los dos tipos. De ahí lo fascinante de una
propuesta que lleva hasta el último extremo su propia
condición, que se antoja como uno de los mecanismos que el
ingeniero interpretado por Michal
Caine fabrica en la pantalla: una suma de
engranajes delicados que en el momento preciso consiguen el
efecto buscado, a través de una puesta en escena que crea la
predisposición del espectador y, cómo no, los numerosos
señuelos que distraen su atención en el momento justo.
Y no es el menor de ellos la
intercalación de episodios sentimentales o emocionales que, en
realidad, carecen de verdadera importancia: porque, más allá de
los momentos en los que alguno de los personajes declara querer
a alguien, prácticamente no vemos una sola escena en la que esos
sentimientos se plasmen de manera real y convincente. Y esto,
que en manos de otros directores y guionistas (prodigioso tándem
el de los hermanos Nolan)
sería un fallo, en este caso se convierte en un instrumento
necesario para levantar lo que, en última instancia, constituye
la película: una de las más pesimistas y oscuras propuestas
vistas últimamente en una pantalla, la constatación de que, tras
los juegos de espejos y el escapismo (al que también el cine
pertenece), no existe nada; o aún peor, que ningún arte es
inocente, y que bajo el brillo de la ilusión, de cualquier
ilusión, late lo más bajo de la condición humana.
Sólo la
Inglaterra victoriana podía albergar una historia como ésta, en
la que se atisba la irrupción de una ciencia que aún es
confundida con la magia pero que, a diferencia de ésta, tiene un
componente inquietante: la ciencia no “parece” que haga algo; la
ciencia “lo hace” de verdad. Para que un truco funcione no puede
ser demasiado perfecto, dice en un momento un empresario: no
puede haber la duda de que hay truco porque, si no, lo
maravilloso se volvería amenazante: los magos fascinan; Tesla,
por el contrario, da miedo, mucho miedo.
Todo en la
película se supedita a ese planteamiento; y así, los actores
están correctos, pero ninguno brilla de manera especial (salvo
la excepción del gran Michael Caine: es imposible evitar que
cada vez que ocupe la pantalla, o simplemente oigamos su voz,
ocurra el prodigio), los escenarios y los giros de guión se
suceden, con sorpresas que no lo son tanto porque están
insinuadas en la historia pero que, a su vez, guardan en su
interior otras en una aplicación práctica de la mecánica de la
magia… El único pero que se le podría poner a la cinta es su
ligeramente excesiva duración. Pero, cuando el adocenamiento y
la fábrica en serie son la marca de la mayor parte de las
producciones que nos llegan, eso se convierte en un mal menor
frente a una propuesta que elige otros caminos para
recuperar, una vez más, el codiciado y últimamente algo ajado
poder de la fascinación.
Calificación:
    
Imágenes
de "El truco final (El prestigio)" - Copyright ©
2006 Warner Bros. Pictures, Touchstone Pictures, Newmarket Films
y Syncopy. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures
International España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "El truco final (El prestigio)"
Añade "El truco final (El prestigio)" a tus películas favoritas
Opina
sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"El truco final (El prestigio)" a un amigo
|